Durante el mantenimiento de SPEC, las térmicas cumplieron con la generación

ANDEG destaca los acuerdos realizados entre agentes térmicos e industriales para tener la disponibilidad del combustible para la generación de energía eléctrica y cubrir las necesidades de la demanda de Caribe 2, a fin de mitigar los riesgos de Demanda No Atendida en esa zona.

La Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG) afirmó que, en el marco del mantenimiento programado de la infraestructura de regasificación de Cartagena, las plantas de generación del grupo térmico: TEBSA, Termocandelaria y Termoflores, contribuyeron a mitigar los riesgos de desatención de la demanda eléctrica en la región Caribe.

Eso fue posible gracias a que los agentes térmicos realizaron las gestiones que permitieran contar con el gas suficiente para asegurar el suministro de este energético, logrando garantizar entre 120 y 130 millones de pies cúbicos día, con lo que se respaldó la operación de las plantas durante la coyuntura del mantenimiento de SPEC, donde se aportó una capacidad de generación superior a 650 MW entre el jueves 31 de octubre y el domingo 3 de noviembre.

Desde ANDEG resaltamos el compromiso de la cadena del sector de gas natural que, a partir de la coordinación con los agentes del sector eléctrico, como el CNO eléctrico y el CNO Gas, hizo posible contar con las disponibilidades de gas mediante el esquema de contratos, garantizando la provisión del combustible que las térmicas requirieron durante el periodo de mantenimiento de la regasificadora para asegurar la atención de la demanda eléctrica en la región Caribe ”, señaló Alejandro Castañeda, presidente de ANDEG.

Así mismo, recalcó que el trabajo articulado y oportuno entre el sector empresarial y los agentes del mercado fue clave para anticiparse y lograr la cobertura de gas; y reconoció como “positiva y necesaria la gestión de las medidas tomadas por parte del Ministerio de Minas y Energía, como una medida preventiva para asegurar los ajustes regulatorios y, de esta forma, garantizar la sostenibilidad de los agentes del mercado”.

Finalmente, la Asociación reitera la importancia de la generación térmica para la seguridad energética del país y como respaldo para la transición energética, donde las plantas térmicas son un activo que contribuye a la diversificación y resiliencia de la matriz de generación eléctrica.

Por otro lado, el Ministerio de Minas y Energía señaló que «el reciente informe de la Bolsa Mercantil de Colombia confirma un aumento significativo en la cantidad de gas natural disponible para el uso en el país durante 2025… Y que, además, se está trabajando en la viabilización de la venta de gas importado, lo que diversificará aún más las opciones de abastecimiento y contribuirá a la estabilidad del mercado energético.»

Finalmente, recordemos que en lo corrido de 2024, la terminal de regasificación alcanzó niveles históricos de operación para responder al aumento de la demanda de la generación térmica a gas, como medida para enfrentar la reducción de los embalses debido al fenómeno de El Niño.

“Durante los períodos de sequía más críticos de 2024, con ocasión al fenómeno de El Niño y a la reciente baja hidrología que estamos experimentando, el GNL regasificado en SPEC LNG ha permitido respaldar más del 70% de la generación térmica a gas del país y ha representado más del 30% de la demanda nacional de gas. Los trabajos preventivos realizados mantienen la infraestructura en óptimas condiciones para seguir brindando el respaldo que requiere el sistema energético del país”, afirmó el gerente General de SPEC LNG, José María Castro.

Diatriba contra el centralismo

Después de haberse aprobado por el Senado de la República el Proyecto de Acto Legislativo No. 18 Senado y 437 Cámara de 2024, por medio del cual se modifican los artículos 356 y 357 de la Constitución Política, atinentes al Sistema General de Participaciones (SGP), se suscitó una encendida controversia en la que ha habido más calor que luz.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Como se recordará, la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 reforzó el Situado Fiscal que había creado el ex presidente Carlos Lleras Restrepo en su reforma a la Constitución en 1968, consistente en una bolsa de recursos a transferir por parte de la Nación a las entidades territoriales, con destinación específica al financiamiento de la educación, la salud, el agua potable y el saneamiento básico.

Conscientes de que las necesidades en las regiones son crecientes y de las enormes brechas interregionales existentes, decidieron establecer una senda de crecimiento de sus recursos hasta alcanzar el 46,5% de los Ingresos Corrientes de la Nación (ICN). Pero ello se vio frustrado porque se le interpusieron en el camino dos actos legislativos (el 01 de 2001 y el 04 de 2007) que reformaron la Carta, sustrayéndole a las regiones una suma cifrada en $387.953.907 millones entre los años 2002 y el 2023.

La situación se tornó más difícil para las regiones en la medida que, durante los 33 años de vigencia de la Constitución de 1991, no sólo no se ha reconocido y respetado el principio de la autonomía territorial consagrado en la Carta (artículo 287), que va más allá de la descentralización, sino que esta se ha revertido y lo que ha vivido el país durante este intervalo de tiempo ha sido una descentralización disfuncional, consistente en trasladarle funciones y competencias a las entidades territoriales, pero sin recursos, contrariando lo establecido en el artículo 356 de la misma, que dice que no se pueden delegar funciones y competencias, si al mismo tiempo no se le transfieren los recursos necesarios y suficientes para asumirlos.

Y lo que es peor, durante el período 1990 – 2022, 32 años y 8 períodos presidenciales, se aprobaron por parte del Congreso de la República, por iniciativa del ejecutivo, 18 reformas tributarias, 1 cada 18 meses, todas ellas para arbitrarle recursos a la Nación, ninguna de ellas para fortalecer los fiscos municipales y departamentales.

Ello explica que en Colombia de cada $100 que se recaudan por concepto de impuestos la Nación se queda con $89 y los restantes $11 se reparten $7 a los 1.103 municipios y distritos y sólo $4 para los 32 departamentos del país.

De manera que esta reforma del SGP que se tramita en este momento en el Congreso, además de consultar el espíritu del Constituyente de 1991, busca hacerles justicia a las regiones, se propone re-equilibrar las cargas.

Muchas de las críticas y de la oposición a este proyecto que han tenido un efecto mediático en los últimos días son infundadas. El Proyecto se propone lograr que en el transcurso de 10 años, contados a partir de 2027 hasta el 2036, las transferencias pasen desde el 23.8% de los ICN en 2023 hasta arribar al 39.5%.

Muchos han sido los reparos que se le han hecho a este proyecto, desde distintos flancos. El primero en reaccionar fue el presidente de ANIF, José Ignacio López, para quien “la propuesta actual podría comprometer la sostenibilidad fiscal y afectar el crecimiento económico del país».

Para el presidente de FEDESARROLLO, Luis Fernando Mejía, “esto implica que, incluso eliminado por completo la inversión del Gobierno Nacional, no sería posible financiar un aumento de esta magnitud”.

Y hasta la presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), Astrid Martínez, le salió al paso con el argumento que “generaría una presión de gasto insostenible para el Gobierno Nacional Central… La reforma pondría en riesgo el cumplimiento de la Regla Fiscal, que es un instrumento central para la generación de confianza y estabilidad macroeconómica.”

Tales aseveraciones son tremendistas e inexactas, pues la aprobación de este proyecto per sé no tiene por qué, como lo afirma ANIF, “comprometer la sostenibilidad fiscal” ni “afectar el crecimiento económico del país”, que hoy por hoy, es anémico, sin que se pueda atribuir como un efecto anticipado de la recomposición del gasto público al que se aspira, el cual está llamado a dinamizar la economía regional y por consiguiente la economía nacional, porque Colombia jamás podrá ser competitiva hasta tanto sus regiones no lo sean.

Tampoco es cierto que de aprobarse este proyecto “no sería posible financiar un aumento de esta magnitud” como lo sostiene FEDESARROLLO; como tampoco se puede asegurar que el mismo “generaría una presión de gasto insostenible para el Gobierno Central”, como lo advierte la CARF, pues parte de la premisa que el gasto público se estaría duplicando como si con la aprobación de este proyecto la Nación siguiera asumiendo las competencias que asumirían las entidades territoriales, tal como lo prevé el texto final aprobado en su sexto debate de ocho.

Le asiste la razón al ex director del DNP, Jorge Iván González, cuando afirma que se debe “aclarar que las nuevas competencias que asumirán municipios, distritos y departamentos se reflejarán en una disminución sustantiva de las responsabilidades fiscales de la Nación.”

La definición de las nuevas competencias no se discute en el proyecto, sino que se deja para que sea la Ley la que las defina y, tal y como quedó establecido en el texto aprobado, el Acto Legislativo no entra a regir hasta tanto no sea expedida esta Ley.

Yo he sostenido que, antes de cuantificar cuáles funciones asumirían estos con los mayores recursos que percibirán, es absolutamente indispensable hacer un ejercicio consistente en cuantificar el costo para las entidades territoriales que ya le han sido trasladadas pero, como lo señalé, sin recursos, para que sea tenido en cuenta a la hora de hacer las sumas y las restas.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

En 2023, más de 300 mil personas salieron de la pobreza energética en Colombia

Promigas presentó el segundo informe del Índice Multidimensional de Pobreza Energética (IMPE). Esta versión introduce un análisis municipal, una herramienta para la toma de decisiones frente a desafíos de un país con desequilibrios geográficos en esta materia. 

En el marco de la agenda de la COP 16, Promigas presentó los resultados de la segunda edición del Índice Multidimensional de Pobreza Energética (IMPE) con datos 2023, instrumento de medición que evidencia las privaciones energéticas que afectan a la población colombiana. 

El informe reveló que 8,4 millones de personas, equivalentes al 16,1 % de la población, aún enfrentan pobreza energética, lo que resalta las desigualdades en el acceso y la calidad de los servicios de energía eléctrica en diferentes regiones del país.

Sin embargo, el análisis también destaca un avance positivo: en el último año, 314.510 personas superaron esta condición, con lo que la pobreza energética pasó del 16,9 % en 2022 al 16,1 % en 2023.

Desde su primera publicación, en septiembre de 2023, el IMPE ha visibilizado la importancia de la energía como habilitador de bienestar, al ir más allá de los índices tradicionales de pobreza.

El índice, desarrollado por Promigas, Fundación Promigas e Inclusión SAS, va más allá de una medición: es una herramienta de planeación y política pública que permitirá orientar decisiones estratégicas para cerrar brechas energéticas.

Al respecto, Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas, dijo: “Este camino recorrido con el IMPE nos ha permitido identificar dónde están las mayores brechas en materia de pobreza energética y cómo podemos actuar para reducirlas. Nuestra meta no es solo conectar hogares con energía, sino asegurar que esa energía se transforme en bienestar para las personas. En un año marcado por vientos a favor y en contra, el reto es conectar la ‘última milla’ para lograr un desarrollo energético justo y sostenible; por eso el IMPE es una caja de herramientas para la toma de decisiones en pro de reducir la pobreza energética en los territorios más vulnerables”.

El IMPE 2024 hizo zoom al nivel municipal. Con información precisa y actualizada, esta herramienta indica dónde y cómo actuar. Reducir la pobreza energética exige precisión: cada municipio tiene su propio perfil, proporcionando las claves para transformar el bienestar energético de los hogares. 

Lo anterior es una necesidad latente, ya que el 68 % de los municipios de Colombia, en total 759, tiene más del 20 % de su población en situación de pobreza energética.

Principales hallazgos

El IMPE reveló que hubo avances importantes en los indicadores para aprender y comunicarse, pero estancamiento en los indicadores de acceso y retroceso en el indicador de calidad de energía eléctrica.

El logro más destacado del último año fue la mejora global en el acceso a internet de los hogares: la privación de este servicio se redujo del 38,3 % a 33,8 % de la población.

El cambio de trayectoria en el mejoramiento de la calidad de la energía eléctrica fue el principal viento en contra. La privación en este indicador se agudizó en el último año: el número de personas sin calidad de energía pasó de 7 a 8,3 millones, reflejando un incremento en la privación de 2,2 p.p.

El objetivo de conectar a la última milla requiere un mayor impulso: la privación en un energético adecuado para cocinar se redujo en 0,4 p.p. (131.000 personas) y en acceso a energía eléctrica se redujo en 0,1 p.p. (62.000 personas).

Otros de los resultados que destaca el IMPE es que la pobreza disminuyó para las zonas rurales cercanas a las zonas urbanas y para las ciudades intermedias, pero no para los grandes centros urbanos ni para las zonas rurales remotas.

Se aleja el fantasma de un déficit de gas natural para 2025

La Bolsa Mercantil de Colombia publicó un nuevo informe de disponibilidad de gas para 2025, que incluye la última declaración de producción de gas natural (DPGN) hecha por los productores y las declaraciones oficiales de potencial disponible para la venta en firme (PTDVF), PTDV en pruebas y cantidades importadas disponibles para la venta en firme (CIDVF).

Según información reportada por los agentes del mercado al 22 de octubre, la cantidad total disponible de gas natural para la venta en firme y/o continua sin interrupciones, aumentó en 68 GBTUD para 2025, de los cuales 40 GBTUD son cantidades importadas disponibles para la venta en firme (CIDVF).

De acuerdo con la Bolsa Mercantil de Colombia, en su condición de gestor del mercado de gas natural, “analizando la situación de la contratación disponible en un escenario de condiciones hidrológicas normales se encuentra que, para la demanda esencial e industrial, el faltante de gas para contratar con firmeza en el mercado primario bajó de 120 GBTUD a 50 GBTUD, que corresponde al 5% de la demanda. De estos faltantes, 5 GBTUD corresponden a la demanda esencial y 45 GBTUD a la industrial.”

Para el Gestor, esos faltantes por contratar podrían cubrirse con las cantidades de contratación excedentaria con firmeza que se ofrezcan en el mercado secundario y que ascienden a 68 GBTUD.

De tal suerte que para el 2025 se cubriría el déficit anunciado de 120 GBTUD y no habría restricciones para ningún mercado. No obstante, la entidad señaló que “en la medida en que el análisis tiene en cuenta las cantidades importadas disponibles para la venta en firme (CIDVF), es fundamental que se adopten las medidas de política pública y se ajuste la regulación que viabilicen la comercialización del gas natural importado a mediano y largo plazo.”

Por otra parte, haciendo el mismo análisis en un escenario de condiciones hidrológicas críticas se encuentra que, para la demanda esencial e industrial, el faltante de gas por contratar con firmeza en el mercado primario sería de 64 GBTUD, que corresponden al 7% de la demanda. De estos faltantes, 11 GBTUD corresponden a la demanda esencial y 53 GBTUD a la industrial.

Estos faltantes por contratar podrían cubrirse parcialmente con las cantidades de contratación excedentaria con firmeza que se dispongan en el mercado secundario que, según lo registrado en el Gestor del mercado, ascienden a 28 GBTUD, lo que indica un posible faltante de contratación con firmeza de 36 GBTUD.

Faltante para el 2026

Los análisis del Gestor del Mercado de Gas, con base en la información disponible a 30 de octubre de 2024, revelan que para 2026, en condiciones hidrológicas normales, las necesidades de importación de gas para satisfacer la demanda son significativas, pues los faltantes de contratación con firmeza ascienden a 171 GBTUD.

Estas cantidades podrían cubrirse parcialmente con la contratación excedentaria con firmeza que se ofrezcan en el mercado secundario, en la medida en que se identifican 50 GBTUD en los registros de contratación del Gestor para ese año.

“Esto ratifica la necesidad de adecuar la política pública y la regulación que viabilicen la comercialización del gas natural importado, y hace imperativo fortalecer el sistema nacional de transporte (SNT) para aumentar la capacidad de movilizar el gas desde las fuentes de importación y desde todas las fuentes de producción actuales y futuras hacia las diferentes regiones del país”, concluye el Gestor.

Ecopetrol ´raspa la olla´ para evitar déficit de gas natural

La estatal petrolera anunció que pondrá en el mercado cerca de 46 MBTUD para mitigar el déficit de gas natural que se avecina en Colombia.

En medio de anuncios encontrados por parte del Gobierno acerca del racionamiento programado de cinco días por la entrada en mantenimiento de la planta de SPEC en Cartagena, ahora Ecopetrol dice que no es necesario importar gas natural.

Hace unas semanas Ecopetrol anunció que a partir de noviembre comenzaría a importar gas natural para atender el déficit de la molécula que se viene por cuenta de la terminación de contratos en firme a partir del primero de diciembre y la nula presentación de ofertas en la pasada ronda de negociación, con lo que se estima un déficit de 120 millones de BTU diarios (MBTUD), cerca del 12% del consumo nacional.

Ahora, el presidente de la estatal petrolera, Ricardo Roa, dice que no es necesario importar, pues Ecopetrol va a reducir su consumo, el cual pasará de los 256 MBTUD actuales a entre 210 y 216 MBTUD, con lo cual liberaría al mercado unos 46 MBTUD.

Roa también señaló que a finales de 2024 la empresa NG Energy entrará con la producción del campo Sinú-9, con cerca de 30 MBTUD.   

Efectivamente, la petrolera canadiense anunció en octubre que había completado la puesta en servicio tanto de la fase de producción inicial de la primera Instalación de Procesamiento Central (CPF-1) como del ducto de 28,3 kilómetros en Sinu-9.

Adicionalmente, el Ministerio de Minas y Energía aprobó la resolución para la producción total disponible para la venta (PTDV) de 29,3 millones de pies cúbicos (MMcf/d), de los cuales 19,5 MMcf/d corresponden al pozo Brujo-1X y 9,8 MMcf/d al pozo Mágico-1X.

“La Compañía espera que la producción y las ventas de 10 MMcf/d del pozo Brujo-1X comiencen de manera inminente, ya que Promigas se encuentra en las etapas finales de calibración del punto de conexión de Jobo. Una vez completado, la Compañía anticipa que la producción aumentará en el pozo Brujo-1X hasta fin de año. Además, se ha tendido toda la tubería necesaria para conectar Mágico-1X con el CPF-1, con planes de poner en producción este pozo”, señaló NG Energy en un comunicado.

Finalmente, Don Sewell, presidente y director de NGE, comentó: “Colombia necesita desesperadamente más producción de gas natural y seguimos presionando para acelerar nuestro plan de desarrollo en Sinu-9, para abordar este problema de seguridad energética nacional.”   

Volviendo al tema del racionamiento programado, Alejandro Castañeda, director Ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), dijo que las térmicas hicieron la tarea y lograron contratar en el mercado 130 MPCD para atender la generación de Termoflores y Termobarranquilla, mientras se realiza el mantenimiento de la planta de regasificación, que suple con gas importado a las plantas de la costa.

En ese sentido, estas plantas estarían en capacidad de generar entre 450 y 700 MW de energía durante el tiempo del mantenimiento programado de SPEC, planta que aumentó su capacidad de regasificación en 50 MPCD, gas que estaría disponible para usos diferentes al térmico y así contribuir a minimizar el déficit que se avecina a partir del próximo año.

Canacol mantiene liderazgo en sostenibilidad

Por segundo año consecutivo, Canacol recibió la calificación «A» en MSCI, y alcanzó 69 puntos en la Evaluación de Sostenibilidad Corporativa de S&P Global, quien la incluyó en su Anuario de Sostenibilidad 2024.

En su compromiso de contribuir al objetivo de Colombia de reducir un 51% de las emisiones para 2030, Canacol estableció objetivos de descarbonización ambiciosos: cero emisiones de metano para 2026, una reducción del 50% en emisiones de Alcance 1 y 2 para 2035 y la neutralidad de carbono para 2050.

“En 2023, logramos una intensidad de emisiones de GEI de Alcance 1 y 2, un 45% inferior en promedio a la de nuestros pares en gas y un 75% menor que la de nuestros pares en petróleo en Colombia, América del Norte y del Sur. Con una intensidad energética menor a 10 tCO2e/kboe, nos consolidamos como la empresa del sector de exploración y producción de hidrocarburos con menor intensidad de emisiones en Colombia, evidenciando nuestro compromiso con la sostenibilidad y una sólida estrategia ASG para mitigar el impacto climático”, señaló la Compañía.

Así, por segundo año consecutivo recibió la calificación «A» en MSCI, y alcanzó 69 puntos en la Evaluación de Sostenibilidad Corporativa de S&P Global, quien la incluyó en su Anuario de Sostenibilidad 2024 y posicionan a Canacol en el 10% superior, y como la mejor empresa en gobernanza corporativa, entre todas las empresas participantes en el segmento de Exploración y Producción de Petróleo y Gas.

Canacol Energy, como el mayor productor independiente de gas natural en Colombia, tiene el objetivo en materia de ASG (Ambiental, Social y Gobierno Corporativo) de mejorar la calidad de vida de millones de colombianos a través de la exploración, producción y suministro de gas natural convencional.

“Nos enfocamos en generar valor de manera sostenible, respetuosa y transparente, con una propuesta de valor ambientalmente amigable que contribuye a la reducción de emisiones de CO2 en Colombia y promueve un uso más eficiente de los recursos”, señaló Canacol.

Jorge Andrés Henao Zambrano, nuevo gerente de TGI

La Junta Directiva de la Transportadora de Gas Internacional (TGI), filial del Grupo Energía Bogotá, seleccionó a Jorge Andrés Henao Zambrano como gerente General de la compañía a partir del 30 de octubre de 2024.

Henao es ingeniero de petróleos con especialización en Finanzas y Gerencia Avanzada de Gestión de Proyectos. Se ha desempeñado en múltiples roles directivos consolidando su carrera ejecutiva con 28 años de experiencia en operaciones onshore y offshore, gestión de proyectos de gas natural y petróleo, desarrollo de negocios y emprendimiento en el sector energético.

Ha dirigido operaciones tanto en Colombia como a nivel internacional, entre ellos, CEO del Olympic Group en Perú, donde lideró la producción, exploración y masificación de gas natural y petróleo.

Anteriormente, fue gerente general de Saint-Aubin International, director de operaciones en Perenco, y ha ocupado cargos clave en Colombia, Perú, Venezuela, Guatemala y Egipto.

Su enfoque en el liderazgo ha maximizado la productividad y la rentabilidad en los equipos que ha gestionado, además de fomentar un desarrollo empresarial sostenible y basado en estrategias de largo plazo.

TGI, filial del Grupo Energía Bogotá, es la mayor transportadora de gas en Colombia con más de 4.000 kilómetros de gasoductos y más del 54% del volumen de gas transportado, atendiendo las zonas más pobladas de Colombia tales como Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, el Eje Cafetero y el Piedemonte Llanero. Su infraestructura conecta desde La Guajira hasta el Valle, pasando por más de 1.200 municipios.

Nueve compañías interesadas en la primera ‘Ronda de energía eólica costa afuera’

El 28 de octubre concluyó la etapa de radicación de documentos para el proceso que busca el desarrollo de proyectos de generación de energía eólica offshore en Colombia. El objetivo es asignar áreas marítimas en las que se podrán instalar entre 1.000 y 3.000 megavatios de potencia.

Nueve empresas, siete extranjeras y dos colombianas, se acreditaron el pasado 28 de octubre ante la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) al final de la primera etapa del proceso de habilitación de la primera ‘Ronda de energía eólica costa afuera’.

Esta etapa le permite al Gobierno determinar cuáles compañías nacionales y/o extranjeras con experiencia en el desarrollo de proyectos energéticos costa afuera presentarían ofertas y obtener así la asignación de permisos para su desarrollo.

Estos proyectos se llevarán a cabo principalmente en zonas marítimas de aguas someras y profundas de los departamentos de Atlántico, Bolívar, el sur de Magdalena y el norte de Sucre.

La ANH proyecta que para diciembre se cuente con la lista definitiva de habilitados y se dará a conocer qué compañías podrían depositar sus ofertas concretas en el primer semestre del 2025.

Las empresas que presentaron documentos de habilitación son:

  1. BlueFloat Energy de España
  2. Copenhagen Infrastructure Partners de Dinamarca
  3. Jan de Nul de Bélgica
  4. DEME de Bélgica
  5. Powerchina de China
  6. China Three Gorges Corporation de China
  7. Dyna Energy de Reino Unido
  8. Ecopetrol de Colombia
  9. Celsia de Colombia

Este proceso, que es el primero en América Latina para la generación de energía eólica en áreas marítimas, es liderado por el Ministerio de Minas y Energía, la Dirección General Marítima (DIMAR) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

“El interés demostrado por importantes empresas desarrolladoras de estos proyectos de talla mundial, pone de manifiesto el alto contenido técnico de la información que les fue puesta a disposición, así como la seguridad jurídica que promueve nuestra regulación, lo cual de seguro culminará satisfactoriamente en beneficio de la matriz energética del país”, afirmó el vicealmirante John Fabio Giraldo Gallo, director General Marítimo.

Por su parte el presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Orlando Velandia, manifestó: “Con este primer resultado se demuestra la confianza inversionista en el país por parte de estas importantes compañías a nivel mundial y su gran apuesta en apoyar la transición energética colombiana, la gran apuesta en materia energética de este gobierno”.

Transición energética, alternativa a la escasez de gas en Colombia

Con la amenaza de racionamientos de luz y agua en el territorio nacional, además de la anunciada escasez de gas que llegaría en diciembre, Colombia debe tomar medidas urgentes para impulsar la transición energética y fomentar la integración de la matriz energética con tecnología modular.  

Ante el inminente riesgo de escasez de gas en el país y los desafíos de suministro energético, Colombia se enfrenta a la urgente necesidad de diversificar sus fuentes de energía.

En este contexto, Aggreko, líder en soluciones de energía modular y temporal, destaca el papel crucial que juegan las energías renovables, como la solar y la eólica, para impulsar la transición energética y garantizar un suministro más estable y sostenible. Además de impulsar una matriz mixta que integre distintas fuentes a través de tecnologías de punta a las que las compañías pueden acceder de forma ágil y eficiente.

La transición energética ha tomado un papel protagónico en todo el mundo. Según la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA), la capacidad fotovoltaica ha crecido significativamente, pasando de 40 GW en 2010 a 580 GW en 2019, un logro impulsado por la innovación tecnológica que ha hecho a las energías renovables no solo más accesibles, sino también más competitivas frente a los combustibles fósiles.

En Colombia, el Informe de Transición Energética de Aggreko 2024 revela que el 83% de los encuestados considera que la energía solar tiene un papel fundamental en la transición energética del país, mientras que un 86% subraya la importancia de la energía eólica.

Estas fuentes emergen como alternativas viables ante la crisis de suministro de gas, ofreciendo estabilidad, sostenibilidad y nuevas oportunidades de inversión siempre y cuando se puedan complementar con otras fuentes convencionales de energía.

Aggreko busca impactar  los costos y la productividad en las industrias que requieran generar energía, y sus soluciones de generación atienden la demanda a corto plazo, hasta las soluciones a más largo plazo, diversificando con diferentes combustibles como diésel, generadores a gas (GNC, GNL, GLP), generadores a biogás o gas de vertedero, HVO (aceite vegetal hidráulico), almacenamiento con baterías y fuentes renovables como solare y eólica.

 “Tenemos la meta de ser carbono neutral para 2035, lo que implica una mejora e inversión en equipos de generación más eficientes y nuestros clientes están empezando a migrar hacia una transición energética más estructurada y desde Aggreko ponemos todo el Capex para este desarrollo”, explica Álvaro López, gerente de Desarrollo de Negocio de Aggreko.

La transición energética vista desde la academia y la industria

Recientemente, Colombia fue escenario del primer Congreso Energía y Transición Energética, organizado por la Universidad de los Andes, donde representantes de la academia, la industria y el gobierno discutieron el futuro energético del país.

La decana de la Facultad de Ingeniería, Rubby Casallas, destacó que Colombia tiene un potencial enorme para liderar la transición energética mundial. «Contamos con importantes recursos eólicos, fotovoltaicos y geotérmicos, además de ser altamente competitivos en la producción de hidrógeno verde, una oportunidad clave en el futuro energético del país», afirmó.

Sin embargo, subrayó que esta transformación no se limitará a ampliar las fuentes renovables. Requiere un cambio de paradigma, donde la descentralización, la digitalización y la participación activa de los usuarios frente al cambio climático sean esenciales para el éxito de la transición.

Esta conclusión se acompaña de cifras de industria. Según la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) y SER Colombia, el país ha superado recientemente 1 GW de capacidad instalada en energía solar. Además, en abril de 2024, el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, anunció que se alcanzaron 1.8 GW en operación con proyectos ya activos, un hito importante en la diversificación de la matriz energética nacional.

El papel de las empresas en la transición energética

Las empresas también están asumiendo un papel crucial en la transición energética. El Informe de Aggreko destaca que para el 39% de las empresas en Colombia, la transición hacia fuentes de energía sostenibles es su principal prioridad. Además, el 71% de los encuestados considera que esta transición no solo es una responsabilidad ambiental, sino también una oportunidad de crecimiento y desarrollo empresarial.

La transición energética no es solo una respuesta a la escasez de gas y los problemas de suministro de energía que enfrenta Colombia, sino una oportunidad para transformar el sector energético y fomentar la sostenibilidad a largo plazo.

“En Aggreko somos conscientes de la necesidad de eliminar equipos de generación con fuentes fósiles. Hoy en día, en el país, el 70% de los equipos de nuestra flota funcionan con generación a gas. Tenemos una fuerte inclinación hacia el uso de equipos que sean de bajas emisiones, que en el caso del gas es menor que en diesel, y promueve esa transición que anhela el sector”, puntualiza Álvaro López, de Aggreko.

Entre las ventajas que ofrecen los generadores modulares están:

  • Flexibilidad para aumentar o reducir rápidamente el suministro de energía
  • Suministro combinado de calor y electricidad (cogeneración)
  • Generación de energía con la mejor relación costo-beneficio
  • Rendimiento y confiabilidad
  • Tecnología de supervisión a distancia
  • Reducción del impacto medioambiental.

La ironía como arte de gobernar

Las decisiones dejarán de tomarse desde los territorios para tomarse en los escritorios por parte de la burocracia enquistada en la paquidérmica estructura del andamiaje centralista.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Al anunciar su demanda contra el Decreto 934 de 2013, expedido por el ex ministro de Minas y Energía Federico Rengifo, el alcalde de la Capital por aquellas calendas Gustavo Petro manifestó que “según el Distrito la norma en cuestión es regresiva, desborda el régimen constitucional, legal y jurisprudencial existente en el país en materia de autonomía territorial, protección ambiental y de planificación y ordenamiento territorial, por lo que se procederá a su demanda ante el Consejo de Estado, con la correspondiente solicitud de suspensión provisional”, como en efecto lo hizo.

Y en su decisión de segunda instancia la Sección Tercera del Consejo de Estado anulando esta norma trajo a colación la Sentencia de la Corte Constitucional C – 123 de 2014, “la cual definió que la toma de decisiones sobre el desarrollo de proyectos mineros debe responder a la participación de la Nación y los municipios mediante acuerdos sobre la protección de cuencas hídricas, la salubridad de la población y el desarrollo económico, social y cultural de sus comunidades”.

Es decir, que la Nación no podía desconocer la autonomía territorial consagrada en el artículo 287 de la Constitución Política, avasallando con sus determinaciones a las entidades territoriales. Y fue más lejos el Consejo de Estado al dejar establecido que la Nación “deberá acordar con las entidades territoriales todo lo atinente al Plan de Manejo Ambiental (PMA), bajo los principios de concurrencia, complementariedad y subsidiariedad, previstos en el artículo 288 de la Carta”.

Y la Corte Constitucional dirimió el conflicto de competencias planteado a partir de la interpretación del artículo 37 de la Ley 685 de 2001 del Código de Minas, que había dado lugar a un enfrentamiento entre los municipios, que se habían arrogado la facultad de impedir la actividad minera en sus territorios, ya fuera a través de consultas populares, la primera de ellas en el Municipio de Piedras, celebrada el 28 de julio de 2013, secundada por otra aupada por el entonces alcalde de Ibagué y hoy Ministro de Salud  Guillermo Alfonso Jaramillo, mientras el Ministerio de Minas y Energía mediante el Decreto objeto de la demanda lo prohibió.

Después de varios bandazos por parte de la Corte Constitucional en los que falló ora dándoles la razón a las entidades territoriales ora dándole un espaldarazo a la Nación, finalmente emitió una providencia unificadora en el sentido que “al igual que no puede concluirse que el Constituyente estableció un principio de autonomía territorial sin límite alguno, tampoco es válido afirmar que el principio de Estado unitario avala cualquierregulación legal que, en pos de distribuir competencias, establezca límites a contenidos esenciales del principio de autonomía territorial”, reivindicando de esta manera los principios de la descentralización y la autonomía territorial, tan venidos a menos en los tiempos que corren como producto de la avalancha recentralizadora que siguió a la expedición de la Constitución de 1991.  

Traigo a colación estos antecedentes a propósito de la expedición el 30 de enero del Decreto 044 de 2024 por parte de la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) Susana Muhamad. Según ella, para “evitar que se otorguen nuevos títulos y licencias en aquellos ecosistemas sensibles donde nunca ha debido haber minería”.

Además de contrariar lo dispuesto en el artículo 34 del Código de Minas, que es Ley de la República, de rango superior a dicho Decreto, al darle un gran poder de discrecionalidad para determinar las “reservas temporales” al MADS se lleva de calle el principio de la autonomía territorial, así como la jurisprudencia de la Corte Constitucional y el Consejo de Estado que obliga a la concertación entre la Nación y las entidades territoriales.

La preocupación es mayor en la medida que se podría llegar al extremo, según lo establece la norma cuestionada, que las áreas delimitadas como tales pueden “culminar con la restricción o exclusión definitiva de la minería”. Olvida la ministra que su despacho es del medioambiente y el desarrollo sostenible, conceptos estos inseparables y compatibles.

En su lugar, el Gobierno debería apoyar y avalar el trámite en el Congreso de la República del proyecto de ley de coordinación y concurrencia entre las autoridades nacionales y territoriales, y de participación ciudadana para la exploración y explotación de recursos naturales no renovables, tal como se lo han solicitado reiteradamente las altas cortes. Este es el camino para superar conflictos como el paro minero en contra de este esperpento jurídico: la concertación entre la Nación y los territorios.

Es irónico que esto ocurra en un gobierno presidido por el presidente Petro, quien siendo alcalde Mayor del Distrito de Bogotá le plantó cara al Gobierno Nacional en defensa de la autonomía territorial que ahora se transgrede con este Decreto, que va en la misma dirección de la decisión de la Agencia Nacional de Minería, retomando las facultades y competencias delegadas al Departamento de Antioquia.

Es la recentralización en marcha, en menoscabo de la autonomía territorial, la misma que Petro y el ministro Jaramillo defendieron a capa y espada como alcaldes.

Las decisiones dejarán de tomarse desde los territorios para tomarse en los escritorios por parte de la burocracia enquistada en la paquidérmica estructura del andamiaje centralista, ninguneando a las autoridades territoriales. Esta es la ironía como arte de gobierno.

*Ex ministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

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