Colombia es el tercer mayor exportador mundial de coque

Barranquilla será sede del International MetCoke Summit Colombia 2024, bajo el lema: Papel del coque colombiano en la reindustrialización.

Barranquilla se transformará en el epicentro de la industria del coque y el acero con la celebración del International MetCoke Summit Colombia 2024 los días 24 y 25 de octubre.

El evento reunirá a expertos de todo el mundo y destacará al coque colombiano, el principal producto industrial de exportación del país, como un motor clave para la reindustrialización de Colombia.

El coque, derivado de la destilación del carbón metalúrgico a altas temperaturas, es un insumo fundamental para la industria del acero y las ferroaleaciones. Su alto contenido de carbono lo convierte en un agente importante en los altos hornos, donde se utiliza para transformar el mineral de hierro en acero.

«El coque colombiano no solo es motor clave de la reindustrialización, sino también una herramienta para avanzar hacia un modelo económico más sostenible y competitivo. En este evento destacaremos el potencial de la industria colombiana y cómo se está adaptando a procesos más sostenibles, lo que le permite seguir contribuyendo al desarrollo de las regiones y generar bienestar para nuestras comunidades«, afirmó Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón.

Colombia es actualmente el tercer mayor exportador de coque a nivel mundial, siendo este su principal producto industrial en el exterior. En 2023 el país registro exportaciones de coque de 3,9 millones de toneladas, por un valor de $1.110 millones de dólares. El carbón metalúrgico, por su parte, alcanzó exportaciones de 2 millones de toneladas, con un crecimiento del 4,3% y un valor de $370 millones de dólares.

El International MetCoke Summit Colombia 2024 contará con la participación de expertos, líderes del sector, académicos y analistas nacionales e internacionales de países como Estados Unidos, Brasil, México, China y Reino Unido, quienes debatirán sobre el papel del coque en la economía global y su relevancia en los esfuerzos por transformar la industria hacia un modelo más sostenible y competitivo.

La agenda incluirá temas estratégicos como las soluciones tecnológicas e innovación aplicadas a la producción de coque y acero, los retos y perspectivas del mercado del acero en un contexto de sobreproducción global, la logística, fletes y transporte, abordando los desafíos de infraestructura que enfrenta Colombia, y la estabilidad jurídica para las inversiones en carbón y coque, destacando la necesidad de un entorno regulatorio que impulse la competitividad del sector.

Este evento plantea una discusión sobre tecnologías avanzadas y sostenibilidad, además de las oportunidades de reindustrialización que se presentan para Colombia, fortaleciendo las economías locales y posicionando al país en la cadena global del carbón metalúrgico y las industrias del acero y las ferroaleaciones.

La demanda mundial de acero, según Worldsteel, se espera que crezca un 1,2% en 2025, alcanzando los 1.815 millones de toneladas.

El sector carbonífero colombiano reafirma su compromiso con la sostenibilidad y las buenas prácticas mediante la primera edición del Galardón Hechos al Carbón. Este reconocimiento busca exaltar a las empresas que han implementado iniciativas ejemplares en protección ambiental y prácticas responsables, consolidándose como referentes en la transformación hacia un desarrollo más sostenible y consciente.

ANIF: Esperanzas y desafíos de Sirius

Reproducimos el análisis elaborado por el Equipo de Investigaciones de ANIF y publicado el pasado 10 de octubre en su Comentario Económico.

El gas natural ha sido un pilar fundamental en el desarrollo energético de Colombia. Durante décadas ha jugado un papel clave en la matriz energética, siendo una fuente de energía limpia y económica que alimenta tanto el consumo industrial como residencial.

En 2023, el gas natural representaba cerca del 23% de la energía primaria del país, contribuyendo significativamente a la reducción de las emisiones de CO₂, en comparación con otros combustibles fósiles más contaminantes, como el carbón y el petróleo.

El gas natural ha sido un componente crucial para la competitividad de la industria, ya que muchas empresas en sectores como el petroquímico, la manufactura y el transporte dependen de este recurso por su eficiencia y menor impacto ambiental. Sin embargo, a medida que crece la demanda energética, garantizar su suministro se vuelve cada vez más esencial.

A pesar de su importancia, Colombia ha experimentado desafíos relacionados con la producción y las reservas de gas. A 2023, las reservas probadas de gas natural en el país se calcularon para abastecer el mercado durante 6,1 años si no se encuentran nuevos yacimientos. Este panorama es preocupante, ya que la demanda interna sigue creciendo.

A nivel de producción, los campos más importantes, como Chuchupa y Ballena en La Guajira, han comenzado a mostrar señales de agotamiento, lo que ha puesto presión en la búsqueda de nuevas fuentes.

El déficit proyectado, que podría llegar al 30% en 2026, ha disparado la necesidad de importar gas, lo cual implica un aumento en los costos energéticos. Esto también ha contribuido a la volatilidad en los precios del gas en el mercado interno, afectando a consumidores industriales y residenciales. A nivel nacional, esto se traduce en un riesgo para la estabilidad energética y una mayor dependencia de las importaciones, con sus consecuencias económicas y logísticas.

En este contexto, el descubrimiento de gas con el pozo Sirius, antes conocido como Uchuva-2, representa una bocanada de aire fresco para la industria energética de Colombia. Este yacimiento, descubierto por el consorcio de Ecopetrol y Petrobras en el Bloque Tayrona, es uno de los más grandes hallados en décadas y tiene el potencial de triplicar las reservas actuales de gas del país.

El yacimiento tiene el potencial de incrementar las reservas hasta alcanzar 22 años (suponiendo los mismos factores de los demás yacimientos y una producción constante), por lo cual este hallazgo podría ayudar a mitigar el riesgo de una crisis energética en el mediano plazo.

Este yacimiento está ubicado a 31 kilómetros de la costa caribeña y a 804 metros de profundidad, lo que también marca un hito en el desarrollo de la industria offshore en Colombia. Se espera que el proyecto comience a producir hacia 2029.

El descubrimiento también abre la puerta para una mayor inversión en la industria de hidrocarburos, especialmente en proyectos offshore que hasta ahora han estado en etapas tempranas en Colombia. Este desarrollo puede atraer inversiones extranjeras y generar empleos directos e indirectos, contribuyendo al crecimiento económico de las regiones cercanas al proyecto, como Magdalena.

No obstante, el camino hacia la producción efectiva de este yacimiento enfrenta varios desafíos. Uno de ellos es la necesidad de obtener licencias ambientales y sociales, especialmente en áreas cercanas a comunidades indígenas como las de Taganga, que han expresado preocupaciones sobre el impacto ambiental de la explotación de gas. Adicionalmente, la infraestructura para transportar el gas desde el Caribe hasta el interior del país es limitada, lo que requerirá inversiones significativas en tuberías y plantas de procesamiento.

El hallazgo de Siruis marca un antes y un después en la industria energética colombiana, pero su entrada en operación podría tardar al menos 4 años más. Hasta entonces, la suficiencia de gas tiene enormes presiones de abastecimiento, por lo que la importación del combustible y su posterior impacto en precios al consumidor son inminentes.

Red Econova premió a empresas innovadoras en energía

Treinta y siete compañías nacionales y 11 extranjeras presentaron propuestas de iniciativas enfocadas en acelerar la transición energética. Los ganadores del programa accederán a una bolsa común de $800 millones para llevar su tecnología a otro nivel.

Octopus Force, una empresa innovadora del Valle del Cauca, fue galardonada en los retos de innovación abierta de la red Econova. Su proyecto utiliza residuos de paneles solares para diseñar estufas eléctricas que funcionan con energía solar., contribuyendo a la transición energética.

Con una participación de 37 compañías nacionales y 11 extranjeras, el reto “Econova Hub Transición Energética” busca impulsar iniciativas que aceleren la transición hacia energías limpias.

Octopus Force se llevó el premio por su innovador sistema de recolección, recuperación y adecuación de residuos industriales de paneles solares, transformándolos en cocinas que ofrecen una alternativa ecológica para sustituir la leña.

“Estos paneles reutilizados y reacondicionados aseguran el suministro eléctrico de nuestras cocinas, demostrando su eficiencia y seguridad en condiciones reales. Con este tipo de incentivos y apoyo del Centro de Innovación Econova buscamos fortalecer aún más nuestra tecnología para llevar energía limpia a las zonas rurales del país, donde el acceso a la electricidad es limitado,” afirmó Lorena Valencia, CEO de Octopus Force.

El reto también reconoció otras dos iniciativas: una plataforma digital llamada Red Dragon, desarrollada por la empresa bogotana Décimetrix, que tiene el potencial de detectar el estado y la calidad de las redes eléctricas de Ecopetrol, y una propuesta de batería de segunda vida para uso industrial, liderada por la firma BATx, de Antioquia.

El premio Econova incluye acceso a una bolsa común de $800 millones que permitirá a los ganadores llevar su tecnología a un nuevo nivel. Además, se beneficiarán de programas de formación, capacitación y mentoría ofrecidos por los Centros de Innovación de la Red Econova a nivel nacional.

Octopus Force expresó que se enorgullece de ser parte de esta iniciativa que no solo promueve la innovación, sino que también contribuye a un futuro más sostenible para Colombia.

SPEC y Termocandelaria entran a mantenimiento programado

En una acción coordinada entre la planta de regasificación de SPEC y los generadores térmicos, usuarios de la terminal, se reprogramó el mantenimiento previsto.

Del 31 de octubre al 4 de noviembre próximos, SPEC LNG ejecutará el mantenimiento anual programado en la infraestructura portuaria que recibe, almacena y transforma a estado gaseoso el Gas Natural Licuado (GNL) que las térmicas de la costa adquieren en el mercado internacional.

“Este mantenimiento se tenía previsto inicialmente del 24 al 28 de octubre, sin embargo, en un esfuerzo por contribuir con la seguridad energética, nos articulamos con nuestros clientes, proveedores y diferentes actores del sector para reprogramarlo.

«Los trabajos se realizarán el primer fin de semana festivo de noviembre cuando se estima una reducción en la demanda de energía y gas, adicionalmente, se logró que coincidiera con mantenimientos programados de algunas plantas térmicas”, explicó José María Castro, gerente General de SPEC LNG.

Efectivamente, tras el anuncio de la entrada en mantenimiento de la terminal de SPEC, en Cartagena, el grupo TPL Energía y las plantas que representa: TEBSA en Barranquilla y Termocandelaria en Cartagena, informó que ajustaron las labores de mantenimiento previstas en las unidades de generación de energía de tal manera que se inicien el 31 de octubre y hasta el 4 de noviembre y no el 28 de octubre como inicialmente estaba programado.

Este aplazamiento de cuatro días se hace con el fin de mitigar el impacto que pueda tener la suspensión del suministro de gas de la planta de regasificación.

Los mantenimientos de las plantas térmicas de TPL Energía son de obligatorio cumplimiento, de acuerdo con las especificaciones de los fabricantes de los equipos, para así garantizar una entrega de energía segura, oportuna y confiable.

De acuerdo con el plan de mantenimiento, las tres unidades operadas por Termocandelaria entrarán en mantenimiento en las fechas indicadas. Por su parte, TEBSA mantendrá disponibles sus nueve unidades, con una capacidad de aporte de 911 MW al Sistema Interconectado Nacional (SIN), sujetas a la disponibilidad de gas que se pueda obtener para la operación de sus plantas.

Por su parte, SPEC LNG debe realizar anualmente el mantenimiento preventivo durante cinco días a los diferentes equipos y sistemas de la terminal de regasificación, incluyendo la Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación (FSRU, por su sigla en inglés).

“Es obligatorio hacer este año el mantenimiento descrito, sobre todo, después de respaldar al sistema eléctrico colombiano durante el pasado fenómeno de El Niño; además, es necesario realizarlo para disponer de la infraestructura de regasificación en óptimas condiciones y apoyar el sistema energético en la época del verano eléctrico, que inicia el 1 de diciembre y se extiende hasta abril del próximo año”, dijo Castro.

Gobierno eliminará permisos para autogeneración

Los colombianos, especialmente las industrias, podrán ser autogeneradores con fuentes de energías renovables no convencionales, sin importar limitaciones de espacio en sus instalaciones, así como su ubicación.

En la instalación del Congreso de la Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía Industriales y Comerciales (Asoenergía), el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, anunció que en los próximos días saldrá un decreto que busca «suprimir cualquier tipo de permiso para un proyecto de autogeneración, y en ese sentido cualquier empresa podrá construir un parque de autogeneración”.

Dijo, además, que la medida contará con otra figura que se llama autogeneración remota, “porque muchas veces las industrias no tienen el área o los techos suficientes para instalar paneles, pero tienen la posibilidad de adquirir un espacio en otra parte, fuera de la ciudad, y hemos creado este mecanismo, que consiste en que puedan poner el parque de generación en otro lugar y se pueda definir un mecanismo de uso de la red para traer su autogeneración hasta su empresa.”

Finalmente, señaló que “si entre todos hacemos los mejores aprovechamientos de las fuentes de energía renovable, vamos a liberar la carga que hay sobre la red y vamos a superar de mejor manera los tiempos que se vienen de mayores sequias y mayores inundaciones y vamos a garantizar que tengamos competitividad.”

Industria colombiana no tiene asegurado abastecimiento de gas: Asoenergía

En la instalación del Congreso de Asoenergía, Diego Jaramillo, presidente del Consejo Directivo del gremio dijo que “pese a que los Usuarios No Regulados cuentan con contratos en firme, son una demanda constante y de una magnitud importante, no tienen asegurado su abastecimiento de gas, pues están en la primera en la fila de suspensión del servicio en un racionamiento por fallas en el suministro.

La Asociación Colombiana de Grandes Consumidores de Energía Industriales y Comerciales (Asoenergía), advirtió sobre los graves riesgos que tiene el sector industrial del país porque no tienen asegurado el abastecimiento de gas natural desde diciembre de 2024 y los años siguientes.

Así lo aseguró Diego Jaramillo, presidente del Consejo Directivo de Asoenergía, en la instalación del Congreso de la agremiación: “Satisfacción y respuesta en la Gestión Integral de la Demanda de los Usuarios de Energía”.

Para la agremiación, pese a que los Usuarios No Regulados cuentan con contratos en firme, son una demanda constante y de una magnitud importante, no tiene asegurado su abastecimiento pues se encuentran en la primera en la fila de suspensión del servicio en un eventual racionamiento o escasez de oferta.

Por tal razón, Jaramillo solicitó al Ministerio de Minas y Energía transparentar y evaluar claramente la producción total de gas en el país, es decir, “la producción fiscalizada que incluye no solamente la oferta de gas para comercialización, sino igualmente la producción que se dedica a reinyección y a consumo interno de las operaciones de producción petrolera; donde –dijo- creemos hay espacio suficiente para que sí se optimiza, pueda lograrse atender la demanda sin racionamientos”.

El dirigente gremial advirtió que “estamos afrontando en este momento una coyuntura compleja, que representa una amenaza importante en la continuidad de la prestación del servicio de gas natural, particularmente para la industria”.

Recalcó que las principales conclusiones del estudio Riesgos de Abastecimiento y Comercialización de Gas Natural para los Usuarios Industriales No Regulados, contratado por Asoenergía, revela que de no tomar las medidas necesarias afrontaremos un déficit estructural en el futuro cercano y próximo.

“Toda la demanda es absolutamente indispensable, no solamente la denominada Demanda Esencial, pues según la responsabilidad que le atañe al gobierno nacional, toda la demanda debiera tener asegurado su abastecimiento, más allá de la autosuficiencia energética”, puntualizó.

Calidad de la energía en declive

Por otro lado, Jaramillo aseguró que una piedra en el zapato en la industrialización del país tiene que ver con la caída en la calidad del servicio de energía eléctrica. “Cuando hablamos de calidad de energía eléctrica, estamos hablando tanto de la continuidad del servicio, como de la frecuencia de los eventos que afectan el servicio, como de la calidad de la potencia entregada que, como es obvio y lo muestran claramente las conclusiones del estudio, es lo que más afecta a los usuarios No Regulados de la industria del país”.

“Una de las principales conclusiones del estudio es que se debe exigir la integralidad en cuanto a la calidad de la energía que se consideró dentro de la fórmula tarifaria en Distribución, según los mismos objetivos y aprobaciones de los ingresos, aplicando la Resolución 15 del 2018, que aceptó los planes de inversión y acciones para asegurar calidad, planes de los cuales hoy no tenemos ninguna referencia de cumplimiento o de impacto en la demanda.”

Colombia se apaga

El gobierno del cambio, que vendió la transición energética como uno de sus pilares de política pública, tiene al sector al borde del apagón financiero y físico, llevando, de paso, al país a la pérdida de la seguridad energética.

Las voces de alarma que se lanzaron desde hace ya un par de años no fueron escuchadas y se están convirtiendo en realidad. Así como Cuba y Venezuela sufren la falta crónica de energía y combustibles, Colombia está al límite de sus recursos energéticos y a finales de 2024 comenzará a escasear el gas natural y, si no se toman medidas, algunas zonas del país tendrán racionamientos de energía por la quiebra de empresas comercializadoras y distribuidoras.

Este es el panorama desolador que dibujaron los principales gremios que prestan los servicios públicos de energía y gas en el país.

“Después del de 1992, luego de 30 años, estamos ad portas de un apagón” y “luego de 45 de la revolución del gas natural, que es modelo a nivel internacional, perdimos la autosuficiencia y estamos abocados a la importación de gas, a merced de los precios internacionales”, fueron las frases que se escucharon en la rueda de prensa conjunta convocada por Andesco, Acolgen, Andeg, Asocodis, Naturgas y Ser Colombia.

“Nos anticipamos a los hechos para que no se afecten los usuarios. Así como anunciamos el apagón financiero ahora nos anticipamos a un apagón físico”, dijo Camilo Sánchez, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco).

Y es que para 2025 se estima que el margen entre la oferta y la demanda de energía eléctrica será de solo un uno por ciento, lo que no da lugar a que se presenten fallas en algún eslabón de la cadena o que alguna planta entre a mantenimiento, pues se tendría que acudir a los cortes programados, que es el eufemismo para denominar los racionamientos.

Pero el apagón financiero está más latente que nunca. Las empresas distribuidoras están al borde de la quiebra, pues el gobierno les adeuda más de 7 billones de pesos, cuando los ingresos brutos de estas empresas en un año apenas llegan a la mitad, 3,5 billones.

José Camilo Manzur, presidente de la Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (Asocodis), dijo que esas deudas corresponden al reconocimiento de subsidios por $2,5 billones, la llamada “opción tarifaria” por $4 billones y cerca de $1 billón que les adeudan entidades oficiales.

Sin ese flujo de caja, las empresas distribuidoras no tendrían cómo pagar la energía que le compran a las generadoras, lo que podría desencadenar una crisis de todo el sistema eléctrico.

Además, Manzur señaló que cada mes que pasa equivale a $330 mil millones en subsidios que el gobierno debe girar, sumado a que no se ha cumplido la promesa hecha por el presidente Petro en mayo pasado de asumir la deuda de la opción tarifaria. “Las distribuidoras siempre hemos financiado al gobierno con los subsidios, pero hoy estamos al límite, por eso necesitamos que el gobierno pague para que no se apague el servicio”, dijo el dirigente gremial.

En respuesta a los reclamos de los gremios, el Ministerio de Minas y Energía expresó en un comunicado que “hemos cumplido como cartera con nuestras responsabilidades frente a los subsidios para estratos 1, 2 y 3, emitiendo las resoluciones correspondientes para que el Ministerio de Hacienda y Crédito Público gire los recursos. En ese sentido, a la fecha se han pagado 2,91 billones de pesos en subsidios de energía y 485 mil millones de pesos en subsidios de gas para los estratos señalados.”

Al respecto, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Ricardo Bonilla, expresó que “las empresas ya debieron haber hecho la solicitud al Ministerio de Minas y Energía, y esta entidad debe estar tramitando en caja esa bolsa. Yo entiendo que esto siempre se paga acumulado, no mes a mes. Entonces, desde ese punto de vista hay que revisar en qué va el proceso de caja”.

Esto con respecto a los subsidios, porque para la opción tarifaria, recordó que el trámite se está haciendo a través de la ley de financiamiento o reforma tributaria, que ya hace trámite en el Congreso de la República.

Pero los gremios lo que piden al presidente Petro es que se saque de ese proyecto de ley y se haga una de un solo artículo con llamado de urgencia, para que se les pueda desembolsar prontamente esos recursos a las distribuidoras, antes de que se apaguen.

Las térmicas no se apagan

Por otro lado, contrario a lo que quiere el presidente de acabar con el parque térmico de generación, este sector fue el que evitó que en el pasado fenómeno de El Niño el país no se apagara, como lo viene haciendo desde hace 30 años.

Efectivamente, en el momento más crítico, en abril de 2024, el parque térmico generó a pleno entregando al mercado un pico de 120 GW hora día de energía, con un consumo de gas entre importado y nacional de 650 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), que equivalen a cerca del 60% del consumo de gas de todo el país.

Pero la emergencia no está superada. Dado que los embalses no se han recuperado debido a que el fenómeno de La Niña no ha llegado con la fuerza esperado, las térmicas han seguido generando para ahorrar agua y tratar de que a finales de año los embalses estén entre el 65 y el 70% para afrontar el ‘verano eléctrico’, durante los meses secos de entre diciembre y abril.

Efectivamente, al momento de escribir esta nota, mediados de octubre de 2024, el parque térmico aporta 90 GW hora día, de los cuales 45 Gwhd son con gas importado, 30 Gwhd con carbón y 15 Gwhd con gas local.

Por eso, Edwin Cruz, vicepresidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), hizo un llamado al Gobierno a tener preparada la logística de entrega de combustibles para las térmicas: gas, carbón y líquidos, y la importancia de asegurar el capital de trabajo y el flujo de caja para que las distribuidoras puedan pagar la energía a las generadoras y estas puedan comprar el combustible.

Cuando se pierde la soberanía

Ante la caída consistente de reservas de gas natural en los últimos quince años, la falta de hallazgos importantes y la negativa del Gobierno Petro a firmar nuevos contratos de exploración, finalmente el país llegó a la situación en que la producción nacional no es suficiente para atender la demanda.

Así quedó evidenciado en el reciente fenómeno de El Niño, cuando la planta de regasificación de SPEC operó a plena capacidad, y las importaciones de gas se volvieron más frecuentes.

De aquí en adelante el país requerirá del gas importado, no solo para atender la demanda del parque térmico de la costa Caribe sino para otros usos, como el residencial, comercial e industrial.

Por eso, Luz Stella Murgas, presidente de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), le solicitó al Presidente la firma de un decreto que tiene hace más de un mes en el escritorio y que permite la comercialización para otros usos diferentes al térmico del gas importado que ingresa por la planta de Cartagena.

El llamado es de urgencia, toda vez que el primero de diciembre próximo se vencen los contratos de gas y los productores han señalado que no tienen molécula para poner en el mercado, por lo que el déficit estimado desde finales de este año será del 12%, unos 120 MPCD, pero para 2025 será del 30%, unos 300 MPCD, lo que llevará al país a depender en buena parte del gas importado. “Después de 45 años, perdimos la soberanía energética”, concluyó Murgas.

Las renovables tampoco despegan

Contrario a lo que podría pensarse que el gobierno del cambio apoyara las energías alternativas frente a su narrativa anti extractivista, Alexandra Hernández, presidente de Ser-Colombia señaló demoras en los trámites de permisos y licencias, falta de apoyo del Gobierno y desestímulo a la inversión ante los anuncios de intervenir los precios de la energía en bolsa.

Si bien a la fecha hay instalados 2.200 Mw de capacidad solar, Hernández dijo que se requiere triplicar esa capacidad para poder atender las necesidades de los colombianos y evitar el déficit que el Gobierno nacional estima será estructural a partir de 2027.  

Por eso, hizo un llamado a la acción, pues para 2025 está proyectado que entren en operación unos 35 proyectos solares con una capacidad de 1.500 Mw, pero de estos solo tres están listos para iniciar construcción el próximo año y los otros 32 tiene más de 50 trámites por resolver, por lo que en su mayoría están por fuera de los tiempos normativos, algunos con retrasos de más de dos años.

Para destrabar esos proyectos, Hernández llamó a la articulación de las entidades gubernamentales desde el más alto nivel, que sea liderada por la Casa de Nariño, pues si se cumplieran los tiempos de trámites establecidos los tiempos se reducirían a la mitad.

Por último, Hernández hizo un llamado a la estabilidad y seguridad jurídica, pues este sector es muy sensible a las señales regulatorias, y anuncios sobre la intervención del mercado lo afectan severamente.

“Al poner un techo al precio de bolsa para las energías renovables deja sin la posibilidad de tener cierre financiero a proyectos por cerca de 3.300 Mw que están buscando contratos de largo plazo y que ya están con obligaciones. Con ese proyecto de norma que está en discusión se encuentran en riesgo de morir eso proyectos, de quedarse sin la financiación de los bancos”, dijo.

Finalmente, Natalia Gutiérrez, presidente de la Asociación Colombiana de Empresas Generadoras (Acolgen), dijo que el gobierno debe implementar ya la estrategia de ahorro de energía e hizo un llamado a reaccionar en el muy corto plazo con medidas regulatorias que den señales de ahorro y en el mediano, y en el largo plazo dar las señales de política pública para que se dé la expansión del parque de generación.

“Estamos en una situación en la que nunca habíamos estado en los últimos 30 años. Este es un apagón autoinfligido y el tiempo se está acabando”, concluyó Gutiérrez.

La crisis energética tiene nombre: Gustavo Petro

La seguridad física de un Estado es esencial para garantizar el orden público y la protección de los ciudadanos. Pero igual de crucial es asegurar la estabilidad energética, que brinda tranquilidad a los hogares colombianos y sustenta la economía.

Por: JUAN ESPINAL*

Hace treinta y dos años nuestro país sufrió un apagón que trajo consigo enormes pérdidas económicas. Millones de ciudadanos no tienen idea de lo que significó enfrentar aquel caos: restricciones en la educación, fallas en los servicios de salud y serios obstáculos para la producción industrial.

En Bogotá el apagón llegó a durar 9 horas diarias; en la costa Caribe, 10, y en San Andrés, hasta 18 horas. Fue un golpe devastador al progreso y bienestar de la sociedad.

Hoy, enfrentamos una nueva crisis energética, esta vez fruto de las pésimas decisiones del gobierno de Gustavo Petro.

El debilitamiento de nuestra matriz energética podría pasarnos factura en los próximos dos o tres años. La inseguridad jurídica, producto de la inestabilidad institucional de la CREG, la suspensión de 32 contratos, y la falta de nuevos acuerdos de hidrocarburos han reducido la oferta de gas y petróleo, de los cuales solo tenemos reservas probadas para los próximos 6,2 y 7 años, respectivamente.

Además, el ataque directo a los generadores de energía agrava la situación. Es lamentable que, cuando ya éramos un modelo de estabilidad energética en la región y a nivel global, estemos retrocediendo.

A pesar de todo, esta semana se anunció una buena noticia: el descubrimiento de la reserva de gas Sirius (antes Uchuva), que podría abastecernos durante 20 años. Este proyecto costa afuera fue impulsado en el gobierno del presidente Álvaro Uribe, cuando en 2003 se creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y en 2006 se adjudicó el Bloque Tayrona a Exxon. El campo ha sido desarrollado en alianza con Ecopetrol y otras compañías privadas.

En 2017, durante el gobierno de Juan Manuel Santos, se perforó el pozo exploratorio de Uchuva-1, y en el de Iván Duque se confirmó la existencia de esta gran reserva, que ahora anuncia el gobierno de Petro. Sin embargo, en lugar de celebrar este logro, Petro lo condenó, sugiriendo que Ecopetrol debería enfocarse en la inteligencia artificial, aunque hace unos meses decía que debía concentrarse en proyectos solares y eólicos.

No todo es tan positivo como lo pinta el presidente de Ecopetrol. Aún quedan en el aire temas como la Consulta Previa, asuntos ambientales y el transporte del gas al complejo de Ballena para su distribución en el país.

Además, el gas de Sirius no estará disponible antes de 2029, lo que significa que tendremos que importar gas para asegurar el suministro de los 37 millones de colombianos que dependen de este recurso. Esto, inevitablemente, elevará las tarifas en un 28%, afectando especialmente a los estratos 1, 2 y 3.

Es evidente la ruptura institucional. No hay coordinación entre el Ministerio de Minas, Ecopetrol y la ANH. Pero quien sí está tomando decisiones –aunque erróneas– es la ministra de Ambiente, que detuvo, de manera abrupta y bajo argumentos ideológicos, la licencia ambiental del proyecto Kómodo 1.

La crisis no espera. Si el gobierno no actúa con rapidez y de forma técnica, nos enfrentaremos a un desabastecimiento crítico de gas, sumado a la crisis eléctrica, que nos obliga a depender cada vez más de las termoeléctricas, cuya producción ha pasado de 80 a 100 gigavatios para aliviar la presión sobre las hidroeléctricas.

En resumen, lo único que nos queda es resistir. Han pasado 26 meses desde que inició este gobierno “del cambio”, pero el cambio ha sido en reversa. Quedan 22 meses para que termine esta “horrible noche”.

El 7 de agosto de 2026, el nuevo presidente tendrá que tomar decisiones audaces para recuperar la estabilidad del sector minero-energético y avanzar hacia una transición energética de la mano de la seguridad energética.

*Representante de la Cámara.

El NautiGLP beneficia a pescadores de Tumaco

El proyecto “NautiGLP – Pacífico Sostenible” no solo mejora la calidad de vida de los pescadores de Tumaco al incrementar sus ingresos, sino que también fortalece la formalización del gremio, asegurando que las embarcaciones cumplan con las normativas técnicas y de seguridad.

La compañía Montagas, afiliada a la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), en alianza con el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (FENOGE), presentó los resultados del Proyecto “NautiGLP – Pacífico Sostenible” que ha logrado la conversión de 59 embarcaciones de pesca artesanal, reemplazando los motores a gasolina por motores que funcionan con Gas LP.

Los pescadores artesanales de Tumaco ahora disfrutan de motores más eficientes, económicos y amigables con el entorno ambiental en el que hacen su actividad pesquera. Este cambio ha permitido una reducción del 40% en los costos de combustible, lo que representa un aumento significativo en sus ingresos.

Además, la transición a motores a GLP ha permitido reducir las emisiones de gases contaminantes, con una disminución estimada de 180 toneladas de CO2 anuales. Este aporte no solo beneficia a la lucha contra el cambio climático, sino que también contribuye a la protección de los ecosistemas marinos de la región.

La compañía nariñense Montagas ha sido pieza clave en la ejecución de este proyecto social, gracias a su experiencia como proveedor de soluciones energéticas en el sur de Colombia. Montagas no solo ha asegurado la adecuada instalación y mantenimiento de los nuevos motores a NautiGLP, sino que también ha capacitado a los pescadores en el uso eficiente y seguro de esta tecnología. Esto garantiza que las comunidades pesqueras continúen beneficiándose de esta iniciativa.

El proyecto “NautiGLP – Pacífico Sostenible” es una iniciativa transformadora para Tumaco. No solo mejora la calidad de vida de los pescadores al incrementar sus ingresos, sino que también fortalece la formalización del gremio, asegurando que las embarcaciones cumplan con las normativas técnicas y de seguridad. Este esfuerzo promueve un modelo de desarrollo más equitativo y sostenible en la región.

El evento de presentación de resultados de “NautiGLP – Pacífico Sostenible” se llevó a cabo el 5 de octubre en el muelle flotante La Tagüera en Tumaco (Nariño), y contó con la presencia de Ángela Álvarez, directora Ejecutiva del FENOGE; El-Laythy Safa, gerente General de Montagas; Liz Ospina, representante del Ministerio de Minas y Energía; Hugo Mesa, capitán de Fragata de la DIMAR, y Teresa Alejandra Das Neves, alcaldesa encargada de Tumaco.

El petróleo sigue siendo el rey

Todos los países signatarios del Acuerdo de París contrajeron el compromiso de reducir sus emisiones en un porcentaje, en el caso de Colombia en un 51%, hacia 2030, considerado la meta volante para alcanzar la carbono-neutralidad en 2050.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Luego de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21) en 2015 y la firma del Acuerdo de París, el petróleo quedó en el lado equivocado de la historia, dado que su consumo y el de sus derivados constituyen la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) causantes del cambio climático.

Con razón, la ex secretaria de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Christiana Figueres, sentenció: “hay que agradecerles a los hidrocarburos por lo que han hecho de la economía de Colombia, porque este país no sería lo que es si no fuera por la exportación de carbón y petróleo. Por esta razón no se pueden meter dentro de la cajita de los diablos y satanizarlos. Sin embargo, llegó la hora de reconocer que es una actividad que tuvo su momento de sol, pero hoy ya está en el atardecer y tenemos que, prudentemente buscarle alternativas rápidas”. No cabe, entonces, la menor duda de que los hidrocarburos tendrán menos futuro que pasado.

Todos los países signatarios del Acuerdo de París contrajeron el compromiso de reducir sus emisiones en un porcentaje, en el caso de Colombia en un 51%, hacia el 2030, considerado como la meta volante para alcanzar la carbono-neutralidad en 2050.

Pero la COP 26 tuvo el cuidado de establecer que la responsabilidad adquirida por cada país, aunque es común es diferenciada. Y tal como quedó consignado en la Declaración final de la COP 28, que tuvo lugar el año anterior en Dubai, se le pide a las partes que contribuyan “con una lista de acciones climáticas, de acuerdo con sus circunstancias nacionales” y “acelerar la transición energética sostenible, asequible y inclusiva, teniendo en cuenta los diferentes puntos de partida, circunstancias y vías nacionales”. Esto, para significar que cada país se debe dar su propia hoja de ruta para la Transición Energética.

No obstante, el actual gobierno de Gustavo Petro se ha dejado llevar por el voluntarismo renunciando prematuramente a los hidrocarburos, dándole la espalda, cuando el resto del mundo se limita a tomar distancia.

Tanto la ex ministra de Minas y Energía Irene Vélez como el ministro actual Andrés Camacho han sido categóricos y reiterativos al afirmar que durante este cuatrienio no se firmarán nuevos contratos de exploración y producción de hidrocarburos.

En la COP 28, el presidente Petro fue más lejos aún, al firmar el Tratado de no Proliferación de Combustibles Fósiles, paso en falso que compromete a Colombia no sólo a no firmar nuevos contratos sino a frenar en seco tanto la actividad exploratoria como la producción de hidrocarburos. El Tratado dispone, según lo remarcó el mismo presidente Petro, “cero exploración nueva y cero proyecto de explotación nueva en el mundo”.

Declaraciones como estas han desalentado la actividad de las empresas petroleras en Colombia. Según la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petrolero, Gas y Energía (CAMPETROL), en 2023 se perforaron sólo 51 pozos exploratorios, representando una caída del 45,2% con relación a los 93 perforados en 2022.

También se vio afectado el número de pozos en desarrollo, los cuales cayeron 9,1%, al alcanzar no más de 597 pozos en 2023. Así mismo se contrajo la actividad sísmica 2D equivalente, limitándose a los 1.367 kilómetros, 28,2% menos que el año anterior. Finalmente, en diciembre de 2023 se reportaron, en todo el territorio nacional, 117 taladros activos en total, para una disminución del 23,5% respecto al mismo mes de 2022.

Mientras tanto, lo que denotan los registros en el resto del mundo es una febril actividad de las empresas petroleras. La Agencia Internacional de Energía (AIE) afirma que en 2022 la producción mundial de crudo se incrementó el 5,4%, superando la tasa de crecimiento de 1,6% en 2021 y la media del intervalo 2010 – 2019 de la prepandemia, de 1,3%, jalonada por la reactivación de la economía global y en un contexto de ajuste progresivo de la oferta de crudo por parte de la OPEP+.

Y según su más reciente pronóstico, la oferta de crudo subirá 1,5 millones de barriles al día hasta alcanzar un nuevo máximo histórico de 103,5 MMBD en 2024, después de los 102 MMBD en 2023.

A ello contribuirán el récord de producción de EEUU, que supera la de Arabia Saudita, ubicándose en el primer lugar entre los productores; Brasil, que tiene entre sus planes pasar de producir 3,7 MMBD actualmente a 5,4 MMBD en 2028, para convertirse en el cuarto productor mundial de crudo; Canadá, y la revelación en la que se ha convertido Guyana, que ya produce 600.000 barriles y a poco andar, alcanzará la producción de 1 MMBD.

Dicho de otra manera, el petróleo que deje de producir Colombia no le hará falta al mundo y como lo afirmó Sergio Cabrales, experto de la Universidad de Los Andes, “dejar de firmar nuevos contratos de exploración y producción no tiene ningún efecto en la reducción de CO2 a nivel global”, como lo cree el Gobierno pensando con el deseo.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

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