Retos y oportunidades de hidrógeno en Colombia

Un panorama mundial y local de la industria del hidrógeno se presentó en el Tercer Congreso Internacional de Hidrógeno, organizado por H2 Colombia en Bogotá.

Para cumplir con las metas propuestas a 2030, la industria del hidrógeno verde en Colombia requiere de por lo menos de 6 giga vatios (GW) de energía renovable, especialmente eólica, señaló José Antonio Vargas, presidente del Consejo Mundial de Energía (WEC Colombia, por su sigla en inglés). Este sería el mayor reto del sector, según el directivo, pero agregó que “aún no encontramos la fórmula.”

Además de ese reto, Vargas señaló que para que se desarrolle el hidrógeno de bajas emisiones o verde (H2V), se requiere superar tres retos: Por un lado, que los costos del hidrógeno verde iguale los del hidrógeno gris (producido a partir de hidrocarburos); en segundo lugar, que los precios de los electrolizadores bajen por lo menos un 50%, y tercero, que se otorguen subsidios a la industria.

En ese sentido, Amalia Pizarro, directora del Programa de Innovación Energética de la Agencia Internacional de Energía (AEI), dijo en el primer día del Tercer Congreso Internacional de Hidrógeno que se realiza en Bogotá, que para que el H2V sea competitivo, se requiere que al 2030 se logre un costo del kilo por debajo de los dos dólares.

De acuerdo con estudios de la entidad, para ese año Chile tendría un costo de 1,5 dólares el kilo, mientras que Colombia tendría un costo de 3 dólares. Otros retos para Colombia son adaptar los puertos para la exportación, acelerar los proyectos de energía renovable y disponer del agua en zonas que no sufran de estrés hídrico.  

Por su parte, Mónica Gasca, presidente de la Asociación Hidrógeno Colombia, dijo que en el país hay actualmente 28 proyectos en diferentes etapas y de diferente tamaño, que en total le apuntan a 15 GW de electrólisis a 2050, con una meta intermedia de 3 GW a 2030, para lo cual se requiere del doble de capacidad de generación renovable; es decir, 6 GW.

“El sector del hidrógeno no se puede pensar sin renovables y en forma coordinada. Por eso se necesita que el país acelere la generación”, dijo Gasca, pues es un sector intensivo no solo en energía sino en capital.

En total, para que los proyectos de Colombia lleguen a feliz término se requiere inversiones por 20 billones de dólares, de los cuales se estima que el país recibiría inversión extranjera por cinco billones de dólares a 2030.

Por ahora es una carrera mundial con muchas expectativas, pero también con grandes retos. Uno de ellos son los costos, por un lado, los electrolizadores han subido un 30% en la postpandemia y se requiere que la generación renovable sea competitiva, pues este componente representa el 60% de los costos del H2V.

Finalmente, Gasca dijo que este tipo de proyectos trae otro tipo de beneficios para departamentos como La Guajira, pues se puede incluir el tema de la desalinización de agua. Además, las regiones donde se construyan proyectos de hidrógeno pueden beneficiarse de la producción industrial de amoniaco. 

Vanti obtiene primer crédito sostenible por su aporte en diversidad, equidad e inclusión

Al contar con certificación bajo el Sello Equipares Plata, Grupo Vanti pudo acceder a su primera financiación sostenible. Tres de sus filiales recibieron desembolsos por un monto total de $36.000 millones a un plazo de 24 meses.

Gracias a la adopción de estándares ASG (ambientales, sociales y de gobernanza), Grupo Vanti obtuvo su primer crédito sostenible con Bancolombia, el cual reconoce la labor que se viene desarrollando para promover la diversidad, equidad e inclusión (DEI).

Esto se produjo por medio de una línea especial diseñada por la entidad financiera para empresas que tengan certificación oro o plata bajo el Sello de Equidad Laboral Equipares, que otorga el Ministerio de Trabajo y la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer con el acompañamiento técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a aquellas organizaciones que adoptan un sistema de gestión de igualdad de género.

Grupo Vanti cuenta con certificación plata por su gestión para promover entornos laborales inclusivos y libres de cualquier tipo de discriminación y acoso, así como por su plan de cierre de brechas. Esto permitió que tres de sus filiales (Gasnacer, Gasoriente Oriente y Gas Natural Cundiboyacense) pudieron acceder a esta línea y cada una de ellas recibió un desembolso de $12.000 millones, a un plazo de 24 meses y con beneficios de tasa en comparación con un crédito ordinario.

“Estamos convencidos de que el desarrollo solo es sostenible si es inclusivo y conduce a la generación de igualdad de oportunidades. Por eso, como entidad financiera desarrollamos mecanismos de financiación para dar un reconocimiento a pymes y empresas que como Vanti ya adoptaron un sistema de gestión de igualdad de género para el cierre de brechas”, señaló Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia.

“El compromiso con la sostenibilidad de una empresa, a través de acciones concretas en temas como la diversidad y la equidad de género, es el camino ideal para consolidar un negocio diferencial, competitivo y responsable. Hoy, gracias al Sello Plata Equipares que obtuvimos en 2023 por el trabajo en el cierre de brechas, el Grupo Vanti tiene mejores condiciones crediticias con Bancolombia, lo que demuestra que en el sector privado ya no podemos separar la estrategia financiera de la no financiera”, afirmó Rodolfo Anaya, presidente de Grupo Vanti.

La diversidad, equidad e inclusión es uno de los temas de alta relevancia en la gestión de asuntos ASG de Grupo Vanti. En ese sentido, la compañía viene trabajando en el Plan Diversidad Transformadora que, entre otros temas, incluye la construcción de un manual de lenguaje incluyente para sus procesos de selección y de comunicación, la promoción de espacios de conversación y de transferencia de conocimiento, estrategias de formación y encuentro con líderes de DEI en el marco de su Centro de Pensamiento Sostenible (CepenSO).

Comienza la Semana Arpel-Naturgas, encuentro clave del sector energético

Bajo el lema “Impulsando transiciones energéticas justas para América Latina y el Caribe”, del 8 al 12 de abril, en Cartagena de Indias, la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energías Renovables de América Latina y el Caribe (Arpel) y la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), realizarán la Semana Arpel – Naturgas 2024, combinando así la 7ª. Conferencia Arpel con la edición No. 26 del Congreso Naturgas 2024.

Reconocidos expertos internacionales abordarán temas como la perspectiva global y geopolítica; los desafíos regionales de las transiciones energéticas; el desarrollo del gas natural y su contribución a la seguridad energética y la descarbonización; la gestión sostenible en el ámbito social y operacional la transformación digital, la innovación y el futuro del trabajo; y, especialmente, las estrategias de las empresas del sector en estos aspectos.

Carlos Pascual, vicepresidente Senior de Energía Global y Asuntos Internacionales de S&P Global; Javier Rielo, presidente de Total Energies Americas; Andrea Stegher, vicepresidente de la Unión Internacional del Gas (IGU); Andrés Rebolledo, secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE); Joseph McMonigle, secretario General del Foro Internacional de la Energía (IEF), entre otros, serán los expertos internacionales que participarán en el evento.

También participarán representantes del gobierno colombiano como Andrés Camacho, ministro de Minas y Energía; Ricardo Bonilla, ministro de Hacienda y Crédito Público; Carlos Mario Zuluaga, Contralor General de la República; Roy Barreras, embajador de Colombia en Reino Unido; Gustavo Bolívar, director de Prosperidad Social; Alexander López, director del Departamento Nacional de Planeación; Orlando Velandia, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos; y Carlos Eduardo Enríquez, viceministro de Transporte.

Este año el Congreso Naturgas contará con dos conversaciones cruciales, como el panorama legislativo de la transición energética justa en el que participarán los congresistas, Juan Fernando Espinal, María del Mar Pizarro García, Carolina Arbeláez, José David Name, Mauricio Gómez Amín y Ariel Ávila.

Por su parte, los magistrados Marjorie Zúñiga Romero de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Enrique Ibáñez de la Corte Constitucional, Martín Gonzalo Bermúdez Muñoz y Fredy Hernando Ibarra Martínez del Consejo de Estado, y Roberto Carlos Vidal López, presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz, debatirán sobre el equilibrio de poderes para la construcción de un mejor país.

El evento también contará con la participación de las diferentes compañías que integran la cadena de valor del gas natural, entre ellos: Ana María Duque, presidente de Shell en Colombia Centro América y el Caribe Hispano; Imad Mohsen, CEO de Parex Resources; Rafael Guzmán, CEO de Hocol; Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas y recién electo presidente del Consejo Directivo de Naturgas; Rodrigo Costa, Country Manager Petrobras Colombia; Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, y muchos más.

Con el ánimo de facilitar el acceso a la información del evento, la Semana Arpel – Naturgas tendrá su propia aplicación móvil, donde los periodistas, líderes de opinión y miembros de los medios de comunicación y comunidad en general, podrán acceder en tiempo real a los contenidos generados, como videos, comunicados, audios, pronunciamientos, entre otros puntos, así como la agenda del evento, invitados, entre otros.

Para hacer uso de la plataforma, únicamente será necesario realizar una breve inscripción en la aplicación, la cual ya se encuentra disponible para Android y dispositivos iOS. Para más información ingrese en el siguiente tutorial para acceder a todos sus contenidos. Conozca la agenda completa del evento aquí.

Y por qué no pensamos en Energía Nuclear

La Energía Nuclear, aunque estigmatizada similarmente al fracking, requiere de un debate técnico y científico urgente en Colombia. Actualmente, se trabaja en un proyecto de ley sobre Seguridad Nuclear y Protección Radiológica.

Por: JUAN ESPINAL*

Colombia se destaca por contar con una de las matrices energéticas más limpias a nivel mundial. La Transición Energética avanzaba de manera ágil bajo el gobierno del presidente Iván Duque, con el liderazgo del ministro de Minas y Energía Diego Mesa, quienes establecieron una hoja de ruta clara con metas ambiciosas: una reducción del 51% en la emisión de gases de efecto invernadero para 2023 y alcanzar la carbono neutralidad para 2050.

Para garantizar la seguridad energética del país, es crucial aprovechar todas las fuentes de generación disponibles. Paradójicamente, el actual gobierno de Gustavo Petro, al intentar eliminar el uso del carbón y debilitar la producción de gas, no reconoce que, ante los desafíos del fenómeno de El Niño, son las generadoras térmicas basadas en estos recursos las que han prevenido apagones a nivel nacional.

La Energía Nuclear, aunque estigmatizada similarmente al fracking, requiere de un debate técnico y científico urgente en Colombia. Actualmente, se está trabajando en un proyecto de ley sobre Seguridad Nuclear y Protección Radiológica para establecer un futuro energético seguro y robusto, con un compromiso político transversal y la colaboración de sectores clave como energía, salud y agricultura.

Prometiendo electricidad continua y sostenible, la energía nuclear es clave frente a los desafíos climáticos del siglo XXI. A pesar de que las hidroeléctricas forman la base del sistema energético colombiano, su capacidad podría verse comprometida por el cambio climático, mientras que las energías solar y eólica, por su intermitencia, no garantizan un suministro constante. La inclusión de la energía nuclear diversificaría y fortalecería la matriz energética frente a futuros desafíos.

Según proyecciones de la UPME, la generación nuclear podría alcanzar hasta 1.800 MW para 2038. Colombia, operando el reactor nuclear IAN-R1 desde 1965, ha demostrado experiencia en el manejo del uranio. La cooperación internacional, incluyendo la del Organismo Internacional de Energía Atómica, es clave para el desarrollo nuclear, aunque su transición requiere de tiempo, inversión y consenso nacional.

Esta discusión, que trasciende lo académico y económico, es de relevancia nacional y cuenta con el sector privado como un actor crucial, especialmente en el desarrollo tecnológico y la creación de empleo cualificado.

La Energía Nuclear, aún en construcción en Colombia, requiere del apoyo y comprensión de todos los sectores. Representa un compromiso con el desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático. Los reactores nucleares modulares ofrecen soluciones de electricidad y desalinización, incluso en zonas no interconectadas. Globalmente, más de 440 reactores generan cerca del 10% de la electricidad mundial, destacando la seguridad como un aspecto fundamental.

La futura “Ley Nuclear” en Colombia promoverá aplicaciones avanzadas en salud, medio ambiente y seguridad alimentaria, enfatizando la protección de trabajadores, ciudadanos y el medio ambiente. Contribuirá a la economía, generando empleo y aumentando la competitividad en el mercado internacional.

Las plantas nucleares, consideradas seguras y eficientes, ofrecen soluciones para el manejo de residuos radiactivos. Esta es una gran oportunidad para avanzar en la Transición Energética, garantizar la seguridad energética, cumplir con los compromisos de cambio climático y fortalecer el comercio exterior.

Es hora de impulsar el debate técnico y científico sobre la Energía Nuclear en Colombia, bajo el liderazgo de expertos, la academia y los sectores privado y público.

El gobierno Petro pasará para fortuna de la democracia en 2026, pero nosotros debemos estar listos para dar el debate por el futuro de Colombia.

*Representante de la Cámara.

La amenaza del racionamiento de energía

Las razones que han llevado a XM a dar señales de alerta sobre la amenaza en ciernes de un eventual racionamiento en la prestación del servicio de energía son múltiples.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

El año anterior, la firma XM, que es la entidad responsable de la administración y operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN) emitió dos alertas tempranas. La primera que estábamos ante la inminencia de un apagón financiero de las empresas distribuidoras de energía por cuenta del abultado saldo de la deuda contraída por sus usuarios, debido a la aplicación de la opción tarifaria, mediante la cual se difirió el pago de las alzas tarifarias durante la crisis pandémica, que ya acumulaba los $5 billones. Así, mientras dichas empresas deben cancelar de contado la energía a los generadores, ello les genera una dificultad en su flujo de caja que podría llevarlas a la insolvencia, la que a su vez podría derivar en un “efecto dominó”, que fue como la llamó XM en su comunicado de advertencia.

En un comienzo, el ministro de Minas y Energía Andrés Camacho desestimó ésta alerta, pero a poco andar, ante el anuncio de Air-e de su imposibilidad de pagarle la energía a sus proveedores, lo que la habría conducido a una limitación de suministro y a la consiguiente intervención por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos, se vio compelido a disponer la apertura de un cupo de crédito con tasa de interés compensado en FINDETER, inicialmente por $1 billón, ampliándose posteriormente a otro billón, con el fin de solventar a las electrificadoras.

Luego, XM dio cuenta a través de un comunicado que debido a la incapacidad de las líneas de interconexión de energía de transportar la cantidad suficiente para satisfacer la demanda de la región Caribe, se estaba registrando una “demanda no atendida”, como llama XM eufemísticamente el racionamiento en la prestación del servicio a la cual vienen siendo sometidos los 2,4 millones de usuarios en la región.

Y más recientemente, XM le envió al viceministro de Minas y Energía Javier Campillo una carta abierta en la cual le pone de presente que “se ha venido informando y dando señales de riesgo sobre la operación actual para atender la demanda de la manera más confiable, segura y económica”.

Las razones que llevaron a XM a dar esta señal de alerta sobre la amenaza en ciernes de un eventual racionamiento en la prestación del servicio de energía en el resto del país son múltiples.

En primera instancia, su preocupación por “la disminución en la disponibilidad de las plantas hidráulicas asociada a los niveles de sus embalses o por otras restricciones, lo cual puede llevar a situaciones de riesgo para la atención de la demanda en algunas horas del día por no contar con la potencia necesaria para mantener una operación confiable y segura del SIN, en especial en los períodos de máxima demanda”.

No obstante, el negacionismo del ministro de Minas y Energía, que lo llevó a afirmar sin pestañear el 8 de febrero pasado que “estamos a punto de superar el Fenómeno de El Niño” y que lo llevó a bajar la guardia frente a su amenaza, es el mismo que lo ha conducido a subestimar la alerta del Centro Nacional de Operaciones (CNO), al considerar que “la fase que estamos enfrentando es la finalización del Fenómeno de El Niño, toda esta situación está simulada, calculada, no hemos llegado  a los mínimos críticos, estamos aún por encima de lo que podríamos llamar una situación crítica”. Como diría David Ospina: ¡Tú, tranquilo!

Ello tiene como telón de fondo un SIN en un alto grado de estrés debido a la insuficiencia de la oferta de energía, que ha venido creciendo a un ritmo del 2.5% mientras la demanda a nivel nacional crece al 8.3%, debido al atraso en la ejecución de varios proyectos de expansión de la capacidad de generación. Ello, además está repercutiendo en las alzas tarifas por la presión que ejercen sobre los precios de la energía en Bolsa.

Entre estos se destacan los proyectos asignados en las subastas de 2019 y 2021 para la instalación de los parques eólicos en La Guajira, con una capacidad de 2.400 MW, de tal suerte que, debiendo haber entrado en operación los primeros en 2022, hasta la fecha no se cuenta con ninguno de ellos. Ello, además de afectar la capacidad instalada de generación, en tratándose de tecnologías que le imprimen al Sistema una mayor resiliencia frente a las condiciones adversas del cambio climático, su entrada en operación contribuiría a frenar la escalada alcista de los precios en Bolsa y las tarifas de energía dado sus menores costos de generación.

A lo anterior se viene a añadir la gran dependencia del SIN de la generación hidráulica, que lo torna muy vulnerable frente al Fenómeno de El Niño que, como el que se experimenta actualmente, ha llevado el agregado del nivel de los embalses que le sirven a la hídricas a extremos del 31%, el más bajo en los últimos 20 años.

Este es el detonante de un riesgo latente de un racionamiento del servicio de energía, como ya se empieza a dar en la prestación del servicio de agua potable, empezando por Bogotá. Riesgo que se ha visto exacerbado por la falta de previsión y la improvisación por parte del Ministerio de Minas y Energía, que no ha sido capaz siquiera de poner a funcionar, como se requiere sobre todo en las actuales circunstancias, a la CREG, que es la entidad regulatoria del sector.

A propósito, el Gobierno acaba de designar tres  de los cinco expertos comisionados que hacen falta para completar la nómina, todos ellos en calidad de encargados, yendo a contrapelo del pronunciamiento reciente de la Corte Constitucional en el sentido que los mismos, además de no ser de libre nombramiento y remoción por parte del nominador, tienen por Ley período fijo de cuatro años y además deben ser de dedicación exclusiva.

De esta manera aspira el Gobierno a contar con un quorum precario para tomar decisiones, del cual adolece actualmente, pero que a la vuelta de tres meses, que es lo que dura el encargo estaremos en las mismas. Este es un atentado contra la institucionalidad del sector y es parte de la falta de gestión de este Gobierno, que ha llevado al sector energético a una crisis inducida.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

‘Colombia no puede perder la autosuficiencia ni la soberanía energéticas’: NATURGAS

En diálogo con Luz Stella Murgas, presidente de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), la dirigente gremial se refiere a los temas de actualidad del sector y propone al Gobierno un Plan Integral de Seguridad Energética. Entrevista.

Por: MARTÍN ROSAS   

Doctora Murgas, el gobierno insiste en su política de no firmar nuevos contratos de exploración de hidrocarburos (las reservas han caído 50% en los últimos 10 años) y de ir marchitando el parque térmico para generar electricidad, a la vez que anuncia la importación de gas de Venezuela. ¿Qué implica para el país no solo perder la autosuficiencia sino la soberanía energética?

Para conservar la soberanía energética es necesario contemplar todas las opciones viables de fuentes de suministro de gas natural, incluyendo opciones de interconexión regional, infraestructura de regasificación, proyectos costa-afuera y en áreas continentales. Para esto, es imprescindible una correcta articulación entre la industria y el Gobierno nacional. La colaboración y el compromiso de todas las partes involucradas son esenciales para garantizar un ambiente propicio que fomente el desarrollo y la sostenibilidad de la industria del gas natural en Colombia, la cual desempeña un papel vital en la vida de los ciudadanos.

Para lograr este objetivo y lograr viabilizar todos los proyectos que continúen dando la autosuficiencia energética es imperativo que el Gobierno, los reguladores y la industria trabajen de manera coordinada en beneficio de los millones de usuarios que dependen de esta fuente energética, asegurando su confiabilidad y abastecimiento.

Colombia no puede perder la autosuficiencia y la soberanía energética que ha construido durante varias décadas, ahí es donde debe estar el foco del sector empresarial y público.

Es importante recordar que el gas natural tiene una reconocida trayectoria en Colombia por ser el energético que ha impulsado una verdadera revolución social, impactando de manera positiva a todas las comunidades del territorio, tanto en zonas rurales como urbanas. Su acceso democratizado ha elevado la calidad de vida de 36 millones de colombianos, cerrando brechas de género y de desigualdad.

Ecopetrol dice que a finales del año el país tendrá un déficit de 170 millones de pies cúbicos diarios de gas (17% del de la demanda). ¿Cuáles son las propuestas de Naturgas para enfrentar ese faltante?

Sin duda, la industria continuará trabajando para garantizar la seguridad energética de nuestro país. Por eso, desde Naturgas consideramos que es necesario construir lo que hemos denominado Plan Integral de Seguridad Energética (PISE), una ruta que tiene por objetivo priorizar y dar agilidad a la exploración y al desarrollo de los descubrimientos para garantizar el abastecimiento, incluso en momentos críticos como pueden ser contingencias y fenómenos como El Niño, los cuales pueden poner en riesgo la seguridad energética.

Es por esto que este año, mantener y fortalecer la soberanía energética debe ser un punto principal, por lo que será clave desarrollar y poner máximo empeño en los descubrimientos de gas natural costa afuera de manera articulada con el Gobierno en temas como licencias, consultas previas e inversiones que permitan acelerar e incrementar la producción. Este plan incluye el incremento de la oferta local de gas más la habilitación de todas las fuentes de suministro como respaldo.

El PISE tiene dos prioridades: La primera se enfoca en explorar y desarrollar el potencial de reservas de gas natural costa afuera con resultados en el corto y mediano plazo, considerando que el gas natural ubicado allí no va a entrar antes de 2027, pero algunos de los hallazgos realizados en el Piedemonte Llanero y la Costa Atlántica deben ser desarrollados para incrementar la oferta de gas local.

La segunda prioridad es habilitar todas las fuentes de suministro externas, como alternativas de interconexión regional e infraestructura de regasificación, entre otras, las cuales pueden ayudar a responder al desafío de mantener seguridad energética y confiabilidad en el servicio.

El objetivo de este plan es garantizar el suministro de gas natural, mantener la confiabilidad y satisfacer las necesidades de la demanda.

¿Cómo impactaría en las tarifas de los usuarios el que el faltante de oferta se cubra con gas importado?

En Colombia podemos considerar el acceso a diversas fuentes de suministro de gas natural externas, pero es muy importante aclarar que estas deben ser viables tanto en lo jurídico, como en lo económico y operativo con el fin de no generar ninguna dependencia para el país.

Sin embargo, es necesario atender diversos retos en materia de infraestructura para viabilizar el acceso a estas nuevas fuentes, como alternativas de interconexión regional y el desarrollo de la infraestructura de regasificación, entre otras, las cuales pueden ayudar a responder al desafío de mantener seguridad energética y confiabilidad en el servicio para hogares, industrias y comercios en todo el país.

El gas importado puede ser una opción viable, pero el desarrollo y puesta en marcha de toda la infraestructura toma tiempo. Asimismo, teniendo en cuenta la capacidad adicional de la planta regasificadora de Cartagena, si bien es una opción que puede servir al sistema, además de respaldar contratos para plantas térmicas pueden surgir costos asociados al transporte, lo que podría repercutir en la factura final.

Es importante destacar que esta planta sería un complemento a las fuentes locales de suministro de gas natural que podemos explorar y puede ir de la mano con el desarrollo de los proyectos de gas natural en el país para asegurar el abastecimiento del energético en el territorio nacional

De cualquier forma, es ideal depender solo de la producción local y acelerar los proyectos de recursos que ya fueron localizados y hay certeza de su existencia, pues eso evitará depender de los precios del mercado spot, que pueden fluctuar en función de las dinámicas del mercado.

¿Qué implicaciones tiene para el sector del gas natural mantener a la CREG en estado de inoperancia por falta del nombrar los comisionados en propiedad?

Es de vital importancia completar los seis comisionados de la CREG. Desde Naturgas hemos hecho un llamado al ministro Camacho para que al interior de la entidad se pueda tener en cuenta a funcionarios que cumplen con todos los requisitos, que están alejados de cualquier inclinación política, con un perfil muy técnico y que, además, tienen una larga trayectoria y bastante experiencia en la entidad. Sería un buen mensaje poder promover a esos funcionarios como comisionados.

Debemos partir de tener los funcionarios en propiedad, pues las curvas de aprendizaje en la interinidad (por tres meses) no va a generar valor debido al tecnicismo de los asuntos que deben ser manejados.

Con esta política en contra del sector minero energético, ¿qué le piden los empresarios del gas natural al Gobierno?

Hemos reiterado en la necesidad de articular el sector privado con el Gobierno nacional para conservar nuestra soberanía energética; adicionalmente, es de imperiosa necesidad enfocarnos en los recursos que ya han sido descubiertos y en los cuales tenemos certeza para poder ejecutar proyectos y llegar a etapa comercial.

Teniendo en cuenta esto, en línea con el PISE, la Agencia Nacional de Hidrocarburos ya tiene identificados proyectos que pueden incorporar reservas probadas y capacidad de producción de gas en muy corto plazo, 2025 o 2026.

A corto plazo, en 2024 y 2025, la ejecución de pozos exploratorios en Atlántico y Magdalena, que pueden aportar de 10 a 40 millones de pies cúbicos día. Asimismo, ejecutar el proyecto de ampliación de la infraestructura de transporte de gas natural que permita llevar excedentes desde la Costa Atlántica al interior del país, incluso de fuentes como la planta de regasificación de Cartagena, SPEC.

A mediano plazo, entre 2026 y 2028, avanzar en la ejecución de pozos exploratorios, principalmente en la costa Atlántica, con un potencial de producción de más de 60 millones de pies cúbicos día. 

Del 8 al 12 de abril se realizará la semana Arpel – Naturgas en Cartagena, ¿por qué se da esta alianza entre estas asociaciones?, ¿cuáles son las expectativas?

Es un evento sin precedentes, pues esta será la primera vez que en una misma semana vamos a hablar de la transición energética desde el punto de vista de los recursos disponibles de Latinoamérica y el Caribe. El evento será la unión de la séptima edición del congreso de Arpel, la Asociación Regional de Empresas de Energía de Latinoamérica y el Caribe, con la edición 26 del Congreso Naturgas.

La expectativa es muy grande, pues durante los cinco días hablaremos sobre cómo los minerales, los proyectos, el petróleo y todos los energéticos disponibles van a aportar a la transición. Para esto se analizará desde la óptica pública y empresarial en qué se está trabajando y en qué inversiones y decisiones se está haciendo énfasis para garantizar la política energética y acelerarla y, por supuesto, el rol del gas natural y de los gases renovables como aliados de la transición energética

¿Cuáles serán los principales temas de la semana Arpel – Naturgas y qué expertos internacionales participarán?

La transición energética con base en los recursos disponibles, no solo en Colombia sino en la región y en el mundo, será el eje principal de todas las conversaciones. Habrá una unión no solo de una perspectiva colombiana y regional, sino también global con expertos de Europa, de Estados Unidos y Canadá.

Como siempre, tendremos la participación de comunidades. Por primera vez vamos a llevar a cabo una conversación de líderes comunitarios indígenas y sociales desde Canadá hasta Suramérica. Tendremos líderes de varios países como Chile y Perú, y un diálogo legislativo para poder hablar sobre los trámites que actualmente cursan en el Congreso. Además, también por primera vez vamos a tener una visión de los magistrados de las altas cortes para hablar sobre el equilibrio de poderes. Contaremos con la presencial de magistrados del Consejo de Estado, de la Corte Constitucional y de la JEP.

Vamos a tener una declaración de los gobernadores de la costa Atlántica en torno al apalancamiento de proyectos costa afuera; el director ejecutivo de la Organización de Ministros de Energía de Latinoamérica y el mundo, así como organismos internacionales de energía. También sumaremos a los líderes y presidentes de toda la cadena de valor del gas natural de Colombia y la región para un diálogo que nos permita impulsar las transiciones energéticas justas en nuestros países.

Colombia, entre la vacuna y el contagio de la ‘Enfermedad holandesa’

El país está en el punto en que tiene que decidir si desarrolla su enorme riqueza gasífera, para alejar el fantasma del desabastecimiento y generar enormes recursos para la Nación y las regiones; o definitivamente entrega su seguridad y soberanía energéticas a Venezuela.

El país tropical se debate entre la abundancia de recursos y el decrecimiento provocado. Por un lado, está la narrativa y práctica gubernamental de desterrar el sector minero energético, que tiene al país al borde del racionamiento eléctrico y del desabastecimiento de gas natural en el corto plazo. Por el otro, están las reservas enterradas en territorio que no se pueden materializar por problemas regulatorios, de mercado o de transporte; pero, además, está el enorme potencial del Caribe offshore, con la capacidad no solo de solucionar los problemas actuales, sino de convertir al país en un exportador del combustible gaseoso.

Colombia está en el punto de quiebre en que tiene que decidir si desarrolla su enorme riqueza gasífera, para alejar el fantasma del desabastecimiento y generar enormes recursos para la Nación y las regiones; o definitivamente entrega su seguridad y soberanía energéticas a Venezuela, como insiste el Gobierno.

Las alarmas están encendidas y también las soluciones. “Si no hacemos nada, en 2028 estaremos importando entre 100 y 200 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) de gas”, dijo Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), durante la presentación del informe ‘Hacia la autosuficiencia de gas: proyectos y medidas para lograrlo’.

El informe confirma que las reservas de gas vienen en picada desde hace quince años, al pasar de 3.746 terapiés cúbicos (TPC) en 2007 a 2.817 TPC en 2022, con pérdida del 50% en autosuficiencia en ese periodo, al pasar de 14,1 a 7,2 años en la relación Reservas/Producción.

Como solución de corto-mediano plazo, la ACP identificó entre sus afiliados (sin Ecopetrol) 18 proyectos en 16 contratos que podrían suministrar hasta 250 MPCD de gas. Estos proyectos están ubicados en Córdoba, Sucre, Magdalena, Atlántico, Cesar, Casanare, Arauca y La Guajira.

Sin embargo, señala que para materializarlos es necesario generar condiciones óptimas para incrementar la actividad y levantar restricciones. Entre ellas, considera que “la flexibilidad comercial es necesaria para liberar el gas atrapado y estimular la entrada de nuevas fuentes al mercado. Además de la definición de una nueva metodología de transporte, para aumentar la eficiencia del mercado, así como la competencia.”

El informe evidencia una perspectiva crítica del abastecimiento de gas, en razón, principalmente, a la reducción de la actividad exploratoria, los bajos niveles de reposición de reservas, la declinación de los grandes campos (Pautó, Cusiana, Cupiagua y Chuchupa) y la escasez de infraestructura.

“Ante este escenario, la exploración es prioritaria para reponer reservas y mantener niveles suficientes de producción. Para evitar el déficit, resulta necesario trabajar de forma articulada entre Gobierno, comunidades e industria con miras a desarrollar estos recursos energéticos y respaldar las transformaciones que requiere el país.”

Además, identificó cinco pilares habilitantes para la autosuficiencia: 1) incentivar la oferta y asegurar el abastecimiento, 2) desarrollar la infraestructura de transporte necesaria, 3) actualizar y flexibilizar las reglas de juego del mercado, 4) concebir al gas como eje para la planeación energética, económica y social del país y las regiones, y 5) desarrollar oportunamente los recursos costa afuera.

“Colombia tiene gas, pero hay que actuar ya para asegurar la autosuficiencia y evitar el déficit”, concluyó Pearl.

En contravía, el Gobierno suspendió la firma nuevos contratos de exploración y producción, aumentó los impuestos a las compañías, mantiene acéfala a la CREG, e insiste en importar gas de Venezuela y en la doblemente fallida iniciativa de construir una planta de regasificación en Buenaventura.

Como asegurara Irene Vélez, primera ministra de Minas y Energía del gobierno Petro, Colombia debe decrecer. Y en el sector de gas lo está logrando.

Según el informe de la ACP, en 2022 se perforaron 68 pozos exploratorios de los cuales 21 tenían vocación de gas; en 2023 se perforaron 42 pozos, 15 con vocación de gas, y para el 2024 las empresas privadas anunciaron la perforación de 24 pozos, 17 con vocación de gas.

La sensación es que el Gobierno tiene miedo a contagiar al país con el síndrome de la Enfermedad Holandesa, término surgido en los años sesenta cuando los ingresos en divisas de los Países Bajos aumentaron considerablemente a consecuencia del descubrimiento de grandes yacimientos de gas natural en Slochteren, en el norte del país. ​Como resultado del incremento de ingresos de divisas, la moneda neerlandesa se apreció perjudicando la competitividad de las exportaciones no petroleras.

Un dilema similar vive hoy Colombia: Mientras está ad portas de un apagón eléctrico y las reservas de gas siguen cayendo, el país se encuentra sentado sobre una mina de gas natural que se niega a explotar.

Sostenibilidad, base de la equidad y la productividad

La base del Pacto Global son los diez principios, bajo la égida de la protección de los derechos humanos, los estándares laborales para un trabajo digno, la protección ambiental con tecnología compatible con el medio ambiente y la lucha contra la corrupción. En ese contexto, la equidad constituye un eje central y articulador para lograr un desarrollo sostenible.

 Por: MAURICIO LÓPEZ*

Un primer enfoque está en la Equidad Económica, promoviendo oportunidades económicas justas para todos los miembros de la sociedad, sin exclusión de ninguna clase y con especial énfasis en los grupos marginados y desfavorecidos.

En ese sentido, las políticas públicas y su instrumentalización deben procurar la reducción de la desigualdad en el ingreso, proporcionando un acceso equitativo a empleo digno y promoviendo el emprendimiento, especialmente en los jóvenes, las mujeres y miembros de comunidades menos favorecidas.

Un segundo enfoque, concomitante con el anterior, es la Equidad Social, garantizando el acceso universal a los diferentes servicios básicos tales como educación, atención médica, vivienda adecuada y servicios sociales. Esto no solamente se basa en el acceso a la infraestructura, sino a los elementos complementarios para alcanzar una integralidad con la tecnología, la cultura, la edad, el género, la diversidad y la participación social, entre otros.

Un tercer frente consiste en la Equidad Ambiental, protegiendo y preservando los recursos naturales para las generaciones futuras y garantizando que los beneficios y las cargas ambientales se distribuyan de manera equitativa. No impone una parálisis del modelo actual, eso sería simplemente un suicidio. Lo que implica es la adopción de prácticas y tecnologías que tiendan a disminuir el impacto negativo y potencien el impacto positivo. 

Un cuarto tema consiste en ampliar decididamente la Participación y el Empoderamiento, involucrando a todos los grupos de interés, en las consultas, diálogos (no vetos) y demás elementos necesarios para una adecuada toma de decisiones sobre cuestiones que afectan su vida y su entorno. Esto puede incluir la promoción de la participación comunitaria, el fortalecimiento de la capacidad de las organizaciones y la garantía de derechos y libertades fundamentales.

Lo anterior no es posible sin un adecuado proceso de Educación, creando la conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad y la equidad en el desarrollo, así como sobre las interconexiones entre los aspectos económicos, sociales y ambientales del desarrollo.

Ahora bien, la equidad también parte de un hecho esencial y es mejorar la productividad en todos los procesos. No hay desarrollo sin equidad y no hay equidad sin productividad.

Entre los diferentes aspectos relacionados con la productividad están:

La Eficiencia Energética, mediante la adopción de prácticas y tecnologías que reduzcan el consumo de energía, que no solo ayudan a preservar los recursos naturales, sino que también puede reducir los costos operativos para las empresas y los ciudadanos.

La Gestión Responsable de Recursos, especialmente el agua, la tierra y los minerales, ayuda a garantizar su disponibilidad a largo plazo. Esto puede ser crucial para industrias como la agricultura, la minería y la manufactura.

La Innovación Tecnológica, buscando siempre las soluciones sostenibles sobre todo en tecnologías limpias y procesos más eficientes. De hecho, ante los cambios lógicos que están ocurriendo en los empleos tradicionales, la innovación es crucial para generar nuevas oportunidades de negocio y mejorar la competitividad en el mercado global.

Contar con Resiliencia ante el Cambio Climático, el cual es el desafío crucial que tiene la humanidad, sobre todo en situaciones de fenómenos climáticos extremos o escasez de recursos. Al tener una estructura y proceso resiliente se está contribuyendo especialmente a la estabilidad y el crecimiento económico.

La sostenibilidad como base del Diálogo Empresarial, favoreciendo la relación con los distintos grupos de interés, lo que se traduce en una mayor legitimidad para la operación, aumento de los ingresos y una fidelización de los clientes.

En resumen, la sostenibilidad no solo es esencial para preservar nuestro planeta, sino que también puede ser un motor clave para el desarrollo económico y la productividad a largo plazo.

Integrar principios sostenibles en todas las áreas de la sociedad y la economía es fundamental para construir un futuro próspero y equitativo.

*Director Ejecutivo de Pacto Global Red Colombia.

Juan Manuel Rojas, nuevo presidente del Consejo Directivo de Naturgas

Por unanimidad, los integrantes del Consejo Directivo de la Asociación Colombiana de Gas Natural (NATURGAS) eligieron al presidente de Promigas Juan Manuel Rojas, como su nuevo presidente.

Juan Manuel cuenta con una experiencia de más de 28 años en el sector energético y a lo largo de su trayectoria se ha destacado en cargos directivos, como consultor, docente y conferencista de reconocidas universidades. Su gran fortaleza es la experiencia que posee en los diferentes segmentos de la cadena de valor de la industria del gas natural.

Desde 2021, Rojas se desempeña como presidente de Promigas, liderando el crecimiento y la consolidación de esta organización que cuenta con 50 años de trayectoria y que agrupa a 22 compañías dedicadas al transporte y distribución de gas natural, regasificación de GNL, distribución de energía eléctrica, soluciones energéticas y servicios integrados para la industria con presencia en Colombia y Perú.

Previa a esta vinculación, Juan Manuel se desempeñó como vicepresidente Corporativo de Estrategia y Nuevos Negocios de Ecopetrol, donde fue el responsable de definir la visión estratégica para el desarrollo empresarial en los negocios de Oil & Gas, electricidad y otras energías. Entre 2011 y 2016 fue gerente de Nuevos Negocios de PanAmerican Energy y gerente General de Bridas Corporation, ambas empresas líderes en la producción de hidrocarburos en el Cono Sur.

También fue consultor del Banco Mundial en proyectos energéticos para África, Bolivia, Honduras y Brasil y se desempeñó como Viceministro de Energía en Colombia, entre los años 2000 y 2001.

Rojas es Economista y magister en economía de la Universidad de los Andes y magister en políticas públicas de la Universidad de Harvard.

Juan Manuel es un líder estratégico, pragmático y comprometido con el desarrollo sostenible del sector. Su trayectoria por toda la cadena de valor de la industria del gas natural genera confianza y nos permitirá trabajar en equipo para impulsar el crecimiento de la industria con el propósito de acelerar la transición energética y afianzar los beneficios del gas natural en la reducción de la pobreza y cierre de brechas de desigualdad en nuestro país”, manifestó Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

El nuevo presidente del Consejo Directivo de la Asociación asume la posición en reemplazo de Ana María Duque, presidente de Shell en Colombia. “La industria del gas natural agradece profundamente el compromiso, el liderazgo visionario y el enfoque estratégico de Ana María. Contribuyó a consolidar al gas natural como el energético clave de los hogares colombianos y de la transición”, concluyó Murgas.

Klik Energy tiene disponibles 3,5 GWh/d para entregar al país

Ante la preocupación manifestada por varios gremios del sector sobre una potencial crisis energética debido al Fenómeno de El Niño que podría derivar en desabastecimiento, Klik Energy aseguró contar con una disponibilidad de 3,5GWh/día para suministrar al país.

El primer marketplace de respuesta a la demanda de energía eléctrica en Colombia, dispone de esa energía a través del programa de Demanda Desconectable Voluntaria (DDV), lo que representa el consumo diario de 350.000 hogares.

Además, con su campaña “Cada Klik cuenta para la cuenta”, que ha impactado a más de 1,2 millones de personas, la empresa busca incentivar las buenas prácticas de consumo energético tanto en los grandes consumidores de energía como en los usuarios en general.

“Desde Klik Energy reconocemos la importancia de todos los actores para mantener un suministro de energía estable. Estamos de acuerdo en que existen condiciones que podrían llevar al desabastecimiento, por lo tanto es fundamental que se tomen medidas y se realicen esfuerzos tanto desde la CREG como desde el Ministerio de Minas y Energía para expedir la regulación que dé los incentivos necesarios para que los usuarios disminuyan su consumo de energía. Como representantes de la demanda sabemos que los usuarios están listos y esperando estos incentivos para contribuir a la confiabilidad y evitar cualquier desabastecimiento en el país”, afirmó Esteban Quintana, CEO de Klik Energy.

Aunque los embalses se encuentran actualmente en niveles mínimos, todavía se mantienen por encima de los niveles críticos. Sin embargo, dado que están al límite, existe un alto riesgo de desabastecimiento en caso de cualquier eventualidad. Por ello, resulta crucial considerar medidas como la participación en programas como el DDV, que está dirigido a impulsar la sostenibilidad energética y fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico.

Iniciativas como estas posibilitan que las empresas se conviertan en socios activos para mantener la estabilidad. Al reducir su demanda de energía durante momentos críticos, como mantenimientos o fallas en generadoras, contribuyen significativamente a prevenir apagones y racionamientos. Además, al desconectarse voluntariamente durante períodos críticos, las compañías tienen la oportunidad de generar ingresos.

Finalmente, desde los gremios ANDESCO, ACOLGEN, ANDEG, ASOCODIS, Naturgas y Ser Colombia también se realizó un llamado para implementar y divulgar de manera urgente, además de medidas concretas, incentivos para motivar a la demanda a participar en acciones que se traduzcan en ahorro de agua y energía eléctrica.

Asimismo, reiteraron la necesidad de nombrar expertos comisionados de la CREG y seguir tomando medidas para garantizar la sostenibilidad financiera de las comercializadoras de energía.

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