GNL, combustible clave para afrontar el Fenómeno de El Niño

Calamarí LNG ha importado cerca de 1,9 millones de m3 de GNL para generar más de 5 millones de MW de energía durante el Fenómeno de El Niño, cerca del 20% de la demanda de energía eléctrica y el 30% de la demanda de gas nacional.

En la coyuntura que enfrenta el sector eléctrico a causa del Fenómeno de El Niño, el gas natural licuado (GNL) ha sido un combustible fundamental para suplir las necesidades de suministro de gas para que los principales generadores térmicos de la costa Caribe: Tebsa, Termocandelaria y Prime Termoflores, atiendan los requerimientos del sistema de cara a la generación de energía firme y confiable ante el momento de hidrología crítica.

Calamarí LNG, agente importador y comercializador de este combustible en Colombia, se ha convertido en un actor clave al ser -desde hace 7 años- el encargado de comprar en el mercado internacional el GNL necesario para que estos tres generadores térmicos cuenten con el combustible y así poder entregar la energía, cuando el nivel de los embalses está muy cerca de llegar a su punto crítico.

Durante el actual Fenómeno de El Niño, y particularmente entre octubre de 2023 y abril de 2024, se han importado principalmente de Estados Unidos y Trinidad y Tobago cerca de 2 millones de m3 de GNL, con los cuales se ha generado más de 5 millones de MW de energía que equivalen al 20% de la demanda eléctrica nacional. Estas importaciones de GNL suplieron alrededor del 30% de las necesidades de consumo de gas del país.

“Calamarí LNG ha logrado posicionar a Colombia en el mercado internacional como un actor relevante para la importación y comercialización de GNL, contando en la actualidad con más de 20 proveedores para atender oportunamente los requerimientos de las plantas térmicas que se abastecen de este combustible”, dijo Alfredo Chamat, gerente de Calamarí LNG.

Desde el 2017, Calamarí LNG ha importado del orden de 4,6 millones de m3 de GNL, de los cuales aproximadamente 2 millones corresponden al periodo del Fenómeno de El Niño actual.

“Es importante destacar que hoy Colombia tiene acceso a las reservas mundiales de gas natural licuado mediante una oferta variada en precio, cantidad y disponibilidad para apalancar

la transición energética y enfrentar coyunturas climatológicas como la actual”, concluyó Chamat.

Con el GNL importado se evidencian beneficios económicos y ambientales por el soporte en el abastecimiento de energía eléctrica proveniente de más de 2.000 MW térmicos, que han significado a la fecha en un ahorro de más de 2.500 millones de dólares y menos emisiones de gases efecto invernadero al generar energía con GNL en lugar de combustibles líquidos.

Colombia: transición energética vs seguridad energética

A corto plazo no hay fuentes adicionales de gas natural, además la infraestructura y la regulación tienen serios retrasos. Por eso, las alternativas que se están poniendo sobre la mesa son las fuentes externas.

Por: MARTÍN ROSAS

Hay un viejo chiste en el sector del gas natural colombiano según el cual las reservas siempre hacen su aparición en el Congreso de Naturgas. Pero en la edición 2024, que se realiza en Cartagena, la pregunta más recurrente ha sido: ¿Cuándo empezarán las importaciones del hidrocarburo?

Ecopetrol dice que a finales de este año o comienzos del próximo el país tendrá un déficit de 170 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), y la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), por su parte, asegura que al 2028 el déficit será de 100 MPCD.

Y es que las reservas vienen cayendo en los últimos años al punto que la relación reservas/producción llegó a finales de 2022 a 7,2 años, una de las más bajas de la historia. Para mayo se esperan con expectativa las cifras de recursos que entregue la Agencia Nacional de Hidrocarburos, pero nada indica que se revierta la tendencia.

Por eso algunos agentes ya se preparan para asumir las importaciones. La planta regasificadora de la Sociedad Portuaria El Cayao (SPEC), dice que este año puede tener lista una ampliación de 50 MPCD, que se sumaría a la capacidad actual de 400 MPCD, y al 2027 llevarla a 533 MPCD.

Por su parte, el Gobierno y Ecopetrol insisten en traer gas de Venezuela, para lo cual avanzan en sanear las deudas que tiene PDVSA con Colombia, revivir la sucursal en el país y rehabilitar el gasoducto binacional, abandonado desde 2015 y con un tramo de un kilómetro desmantelado del lado colombiano, el cual podría transportar 160 y 220 MPCD en una primera etapa.

La iniciativa está pendiente de las decisiones que tome Estados Unidos sobre las sanciones a Venezuela, que definiría la viabilidad jurídica del proyecto.

Esta situación de depender de fuentes extranjeras se refuerza con la política del actual gobierno de declararle la guerra a los hidrocarburos nacionales y favorecer solo las fuentes de energía renovables, con lo cual aboca al país a sacrificar la seguridad energética en aras de la transición energética.   

Un falso dilema, según Carlos Pascual, vicepresidente Senior de Energía Global y Asuntos Internacionales de S&P Global, que en su conferencia ‘Hidrocarburos y geopolítica’ señaló que “la transición energética no puede sacrificar la seguridad energética”, y recordó el conflicto Rusia-Ucrania, que puso en jaque el suministro de gas a Europa Occidental, especialmente a Alemania. El conflicto Israel-Hamas y los atentados a los buques en el Mar Rojo han generado otro foco de tensión en el mapa geopolítico global, pero la incertidumbre aumenta con el futuro político de los Estados Unidos y un eventual conflicto China-Taiwán.

América Latina, al igual que el resto del mundo, va a requerir más energía para su desarrollo, la cuestión que plantea Pascual es “cómo se puede producir ese recurso a menor costo y con mayor eficiencia, al tiempo que se reducen emisiones y se logra la seguridad energética.”

Un ejemplo de que es posible son los Emiratos Árabes Unidos, uno de los mayores productores de petróleo, que en 2008 creo con los recursos de los hidrocarburos una empresa de energía renovable de impacto global, lo que lleva a Pascual a concluir que “si se ignora la seguridad energética va a fallar la transición energética.”

En contravía, solo dos países en el mundo han renunciado a firmar nuevos contratos de exploración y producción de oil & gas: México, bajo el gobierno de Manuel López Obrador, y Colombia, bajo el gobierno Petro.

Por eso, en su intervención de inauguración del Congreso, Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas y del Consejo Directivo de Naturgas, señaló que “la no firma de nuevos contratos nos lleva a importar gas para otros usos diferentes al térmico.” Y agregó que “la discusión no es electrones o moléculas; la lección debería ser moléculas y electrones, como nos enseña la economía de bienestar.”

Agregó Rojas que el análisis de la transición energética debe considerar la interdependencia de todos los sectores de una economía. “El análisis de equilibrio general es más exigente porque requiere un análisis holístico. No hacer fantasía, sino hacer los números. Insto a abrazar el imperativo del equilibrio general y no parcial de la transición energética”, dijo ya propuso cuatro estrategias para lograrlo:

  1. Reflexionar sobre el papel del gas como instrumento en la lucha contra la pobreza, teniendo en cuenta sus bondades frente a otros combustibles.
  2. Reconocer el papel del gas natural en la mitigación del cambio climático.
  3. Reconocer la importancia del desarrollo de los recursos para la seguridad y la autosuficiencia energéticas, para lo cual se requieren incentivos a la exploración de gas natural, teniendo en cuenta lo que significa en pérdida de bienestar e impactos en la blanca comercial. Se requieren recursos a precios asequibles, desarrollar los campos offshore, delimitar Uchuva y el prospecto de Buena Esperanza. La tarea no es fácil, exige celeridad en permisos, licencias y consultas previas, y que la CREG flexibilice las reglas para contratos.
  4. Desarrollo de infraestructura crítica, pues la ecuación completa bajo el enfoque general requiere de cómo movilizar las moléculas.

Finalmente, Rojas reforzó su “compromiso de equilibrio general frente a los equilibrios parciales, con un enfoque holístico más asequible, más seguro y más amigable con el medio ambiente.”

Mientras se define el futuro del sector en el país, en el Congreso de Naturgas solo aparecieron unos lánguidos cinco millones de pies cúbicos adicionales en el campo Arrecife de Hocol, en cambio se habla más de importar gas.

ACIEM pide declarar emergencia energética para afrontar ‘El Niño’

Frente a los niveles críticos de los embalses y con el fin de evitar riesgos de racionamientos, el Gobierno Nacional debe declarar la emergencia económica, social y ecológica para mitigar los impactos negativos que el fenómeno ‘El Niño, declaró el gremio de los ingenieros en un comunicado.

La Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), gremio profesional y Cuerpo Técnico Consultivo del Gobierno Nacional propone 10 medidas para la declaratoria de la emergencia energética:

  1. Incentivos de ahorro para reducciones de demanda: Es importante vincular de forma activa a la demanda (usuarios) para lograr verdaderos ahorros de energía, diseñando el programa y estableciendo los incentivos por segmentos de consumo; y asignar recursos del presupuesto nacional con los correspondientes cálculos vs estudio de costos de lo que representaría un racionamiento de energía a nivel nacional.

Adicionalmente, si de los 10 millones de hogares se ahorra un kilovatio hora- día, de aquí en adelante, se lograrían reservas cercanas a los 10 millones de kilovatios hora-día, es decir 10 gigavatios hora-día (GWh-día), significativos para las necesidades que tiene el país de optimizar sus recursos energéticos.

Si se aplica esta medida en 30 días, se lograrían ahorros estimados de 300 GWh-mes que estarían muy cercanos a los de una planta de generación con una capacidad instalada de 400 MW aproximadamente. La experiencia de países de Centroamérica y Estados Unidos demuestra que es posible esta medida durante períodos de déficit de capacidad de generación o transmisión.

La experiencia de la campaña Apagar-Paga, la cual se basó en un sistema de incentivos y castigos por el ahorro o malgasto de energía puede ser un ejemplo para implementar un nuevo programa: “Ahorrar energía, paga el doble”.

2. Inyección de excedentes por autogeneradores y generadores distribuidos más reducción de consumos esperados por suministros locales distribuidos. Para los usuarios y empresas que cuenten con gran capacidad de generación instalada y energía disponible, diseñar incentivos económicos para que inyecten energía a la red o se desconecten en caso de ser necesario de acuerdo con señales del Centro Nacional de Despacho (CND).

3. Campañas en medios de comunicación: Es necesario que el Gobierno Nacional, con el apoyo de las empresas de energía (generadores, comercializadores, distribuidores) y los medios de comunicación del país (radio, prensa, televisión, redes sociales e Internet), diseñen una estrategia de comunicación con el fin de sensibilizar y concientizar a todos los ciudadanos sobre la importancia de ahorrar energía y agua en estos momentos críticos.

4. Exportaciones a Ecuador: Previo acuerdo binacional con Ecuador y ante la emergencia energética de Colombia, suspender las exportaciones de energía (que en promedio estuvieron en 4 GWh-día durante el mes de marzo), hasta superar el ‘Niño’ exitosamente.

5. Generación térmica: Incrementar la generación térmica, con el objetivo de aumentar de los 89 GW-día actuales, y superar los 110 GWh-día, para dar una mayor confiabilidad al sistema.

6. Incrementar importaciones de gas natural: Estudiar la viabilidad técnica y regulatoria para incrementar las importaciones de gas natural, en la medida en que la infraestructura de transporte y los contratos de suministro lo permitan.

7. Generación con Obligaciones de Energía en Firme (OEF): Frente al 31,51% del nivel de los embalses registrados por XM al 31 de marzo, y con aquellos que presenten un estado crítico avanzado, se propone generar con agua aplicando las Obligaciones de Energía en Firme (OEF) de las térmicas, dado que la Resolución CREG 026 de 2014 no dio las suficientes señales para afrontar ‘El Niño’ 2015-2016.

8. Incorporación de plantas de generación: Previa regulación económica expedida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), se podrían incorporar temporalmente plantas de generación de unidades térmicas que dispongan del suministro de combustible, con puntos de conexión existentes.

Para lograr este objetivo, es necesario, con carácter urgente, nombrar la totalidad de los Expertos Comisionados en pleno, de forma que el organismo regulador pueda expedir las resoluciones necesarias para afrontar ‘El Niño’ y los retos del sector en el corto y mediano plazo para fortalecer la confiabilidad del SIN.

9. Aplazar mantenimientos menores: Previa evaluación de las condiciones técnicas, y mientras se supera ‘El Niño’, y en aquellas donde sea posible, aplazar los mantenimientos menores de las plantas de generación térmica por 60 o 90 días.

10. Flexibilización del nivel de voltaje: Transitoriamente y mientras se supera la actual coyuntura energética, se podría pasar de 120 a 118 voltios perfectamente, sin afectar el servicio de energía eléctrica.

Finalmente, el presidente nacional de ACIEM Daniel Medina Velandia recalcó: “Es importante que el Consejo Nacional de Operación continúe con el estricto seguimiento a los escenarios de operación del SIN y dar respuestas inmediatas y adecuadas frente a situaciones que aumenten la criticidad de los embalses”.

Retos y oportunidades de hidrógeno en Colombia

Un panorama mundial y local de la industria del hidrógeno se presentó en el Tercer Congreso Internacional de Hidrógeno, organizado por H2 Colombia en Bogotá.

Para cumplir con las metas propuestas a 2030, la industria del hidrógeno verde en Colombia requiere de por lo menos de 6 giga vatios (GW) de energía renovable, especialmente eólica, señaló José Antonio Vargas, presidente del Consejo Mundial de Energía (WEC Colombia, por su sigla en inglés). Este sería el mayor reto del sector, según el directivo, pero agregó que “aún no encontramos la fórmula.”

Además de ese reto, Vargas señaló que para que se desarrolle el hidrógeno de bajas emisiones o verde (H2V), se requiere superar tres retos: Por un lado, que los costos del hidrógeno verde iguale los del hidrógeno gris (producido a partir de hidrocarburos); en segundo lugar, que los precios de los electrolizadores bajen por lo menos un 50%, y tercero, que se otorguen subsidios a la industria.

En ese sentido, Amalia Pizarro, directora del Programa de Innovación Energética de la Agencia Internacional de Energía (AEI), dijo en el primer día del Tercer Congreso Internacional de Hidrógeno que se realiza en Bogotá, que para que el H2V sea competitivo, se requiere que al 2030 se logre un costo del kilo por debajo de los dos dólares.

De acuerdo con estudios de la entidad, para ese año Chile tendría un costo de 1,5 dólares el kilo, mientras que Colombia tendría un costo de 3 dólares. Otros retos para Colombia son adaptar los puertos para la exportación, acelerar los proyectos de energía renovable y disponer del agua en zonas que no sufran de estrés hídrico.  

Por su parte, Mónica Gasca, presidente de la Asociación Hidrógeno Colombia, dijo que en el país hay actualmente 28 proyectos en diferentes etapas y de diferente tamaño, que en total le apuntan a 15 GW de electrólisis a 2050, con una meta intermedia de 3 GW a 2030, para lo cual se requiere del doble de capacidad de generación renovable; es decir, 6 GW.

“El sector del hidrógeno no se puede pensar sin renovables y en forma coordinada. Por eso se necesita que el país acelere la generación”, dijo Gasca, pues es un sector intensivo no solo en energía sino en capital.

En total, para que los proyectos de Colombia lleguen a feliz término se requiere inversiones por 20 billones de dólares, de los cuales se estima que el país recibiría inversión extranjera por cinco billones de dólares a 2030.

Por ahora es una carrera mundial con muchas expectativas, pero también con grandes retos. Uno de ellos son los costos, por un lado, los electrolizadores han subido un 30% en la postpandemia y se requiere que la generación renovable sea competitiva, pues este componente representa el 60% de los costos del H2V.

Finalmente, Gasca dijo que este tipo de proyectos trae otro tipo de beneficios para departamentos como La Guajira, pues se puede incluir el tema de la desalinización de agua. Además, las regiones donde se construyan proyectos de hidrógeno pueden beneficiarse de la producción industrial de amoniaco. 

Vanti obtiene primer crédito sostenible por su aporte en diversidad, equidad e inclusión

Al contar con certificación bajo el Sello Equipares Plata, Grupo Vanti pudo acceder a su primera financiación sostenible. Tres de sus filiales recibieron desembolsos por un monto total de $36.000 millones a un plazo de 24 meses.

Gracias a la adopción de estándares ASG (ambientales, sociales y de gobernanza), Grupo Vanti obtuvo su primer crédito sostenible con Bancolombia, el cual reconoce la labor que se viene desarrollando para promover la diversidad, equidad e inclusión (DEI).

Esto se produjo por medio de una línea especial diseñada por la entidad financiera para empresas que tengan certificación oro o plata bajo el Sello de Equidad Laboral Equipares, que otorga el Ministerio de Trabajo y la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer con el acompañamiento técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), a aquellas organizaciones que adoptan un sistema de gestión de igualdad de género.

Grupo Vanti cuenta con certificación plata por su gestión para promover entornos laborales inclusivos y libres de cualquier tipo de discriminación y acoso, así como por su plan de cierre de brechas. Esto permitió que tres de sus filiales (Gasnacer, Gasoriente Oriente y Gas Natural Cundiboyacense) pudieron acceder a esta línea y cada una de ellas recibió un desembolso de $12.000 millones, a un plazo de 24 meses y con beneficios de tasa en comparación con un crédito ordinario.

“Estamos convencidos de que el desarrollo solo es sostenible si es inclusivo y conduce a la generación de igualdad de oportunidades. Por eso, como entidad financiera desarrollamos mecanismos de financiación para dar un reconocimiento a pymes y empresas que como Vanti ya adoptaron un sistema de gestión de igualdad de género para el cierre de brechas”, señaló Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia.

“El compromiso con la sostenibilidad de una empresa, a través de acciones concretas en temas como la diversidad y la equidad de género, es el camino ideal para consolidar un negocio diferencial, competitivo y responsable. Hoy, gracias al Sello Plata Equipares que obtuvimos en 2023 por el trabajo en el cierre de brechas, el Grupo Vanti tiene mejores condiciones crediticias con Bancolombia, lo que demuestra que en el sector privado ya no podemos separar la estrategia financiera de la no financiera”, afirmó Rodolfo Anaya, presidente de Grupo Vanti.

La diversidad, equidad e inclusión es uno de los temas de alta relevancia en la gestión de asuntos ASG de Grupo Vanti. En ese sentido, la compañía viene trabajando en el Plan Diversidad Transformadora que, entre otros temas, incluye la construcción de un manual de lenguaje incluyente para sus procesos de selección y de comunicación, la promoción de espacios de conversación y de transferencia de conocimiento, estrategias de formación y encuentro con líderes de DEI en el marco de su Centro de Pensamiento Sostenible (CepenSO).

Comienza la Semana Arpel-Naturgas, encuentro clave del sector energético

Bajo el lema “Impulsando transiciones energéticas justas para América Latina y el Caribe”, del 8 al 12 de abril, en Cartagena de Indias, la Asociación de Empresas de Petróleo, Gas y Energías Renovables de América Latina y el Caribe (Arpel) y la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), realizarán la Semana Arpel – Naturgas 2024, combinando así la 7ª. Conferencia Arpel con la edición No. 26 del Congreso Naturgas 2024.

Reconocidos expertos internacionales abordarán temas como la perspectiva global y geopolítica; los desafíos regionales de las transiciones energéticas; el desarrollo del gas natural y su contribución a la seguridad energética y la descarbonización; la gestión sostenible en el ámbito social y operacional la transformación digital, la innovación y el futuro del trabajo; y, especialmente, las estrategias de las empresas del sector en estos aspectos.

Carlos Pascual, vicepresidente Senior de Energía Global y Asuntos Internacionales de S&P Global; Javier Rielo, presidente de Total Energies Americas; Andrea Stegher, vicepresidente de la Unión Internacional del Gas (IGU); Andrés Rebolledo, secretario Ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE); Joseph McMonigle, secretario General del Foro Internacional de la Energía (IEF), entre otros, serán los expertos internacionales que participarán en el evento.

También participarán representantes del gobierno colombiano como Andrés Camacho, ministro de Minas y Energía; Ricardo Bonilla, ministro de Hacienda y Crédito Público; Carlos Mario Zuluaga, Contralor General de la República; Roy Barreras, embajador de Colombia en Reino Unido; Gustavo Bolívar, director de Prosperidad Social; Alexander López, director del Departamento Nacional de Planeación; Orlando Velandia, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos; y Carlos Eduardo Enríquez, viceministro de Transporte.

Este año el Congreso Naturgas contará con dos conversaciones cruciales, como el panorama legislativo de la transición energética justa en el que participarán los congresistas, Juan Fernando Espinal, María del Mar Pizarro García, Carolina Arbeláez, José David Name, Mauricio Gómez Amín y Ariel Ávila.

Por su parte, los magistrados Marjorie Zúñiga Romero de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Enrique Ibáñez de la Corte Constitucional, Martín Gonzalo Bermúdez Muñoz y Fredy Hernando Ibarra Martínez del Consejo de Estado, y Roberto Carlos Vidal López, presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz, debatirán sobre el equilibrio de poderes para la construcción de un mejor país.

El evento también contará con la participación de las diferentes compañías que integran la cadena de valor del gas natural, entre ellos: Ana María Duque, presidente de Shell en Colombia Centro América y el Caribe Hispano; Imad Mohsen, CEO de Parex Resources; Rafael Guzmán, CEO de Hocol; Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas y recién electo presidente del Consejo Directivo de Naturgas; Rodrigo Costa, Country Manager Petrobras Colombia; Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, y muchos más.

Con el ánimo de facilitar el acceso a la información del evento, la Semana Arpel – Naturgas tendrá su propia aplicación móvil, donde los periodistas, líderes de opinión y miembros de los medios de comunicación y comunidad en general, podrán acceder en tiempo real a los contenidos generados, como videos, comunicados, audios, pronunciamientos, entre otros puntos, así como la agenda del evento, invitados, entre otros.

Para hacer uso de la plataforma, únicamente será necesario realizar una breve inscripción en la aplicación, la cual ya se encuentra disponible para Android y dispositivos iOS. Para más información ingrese en el siguiente tutorial para acceder a todos sus contenidos. Conozca la agenda completa del evento aquí.

Y por qué no pensamos en Energía Nuclear

La Energía Nuclear, aunque estigmatizada similarmente al fracking, requiere de un debate técnico y científico urgente en Colombia. Actualmente, se trabaja en un proyecto de ley sobre Seguridad Nuclear y Protección Radiológica.

Por: JUAN ESPINAL*

Colombia se destaca por contar con una de las matrices energéticas más limpias a nivel mundial. La Transición Energética avanzaba de manera ágil bajo el gobierno del presidente Iván Duque, con el liderazgo del ministro de Minas y Energía Diego Mesa, quienes establecieron una hoja de ruta clara con metas ambiciosas: una reducción del 51% en la emisión de gases de efecto invernadero para 2023 y alcanzar la carbono neutralidad para 2050.

Para garantizar la seguridad energética del país, es crucial aprovechar todas las fuentes de generación disponibles. Paradójicamente, el actual gobierno de Gustavo Petro, al intentar eliminar el uso del carbón y debilitar la producción de gas, no reconoce que, ante los desafíos del fenómeno de El Niño, son las generadoras térmicas basadas en estos recursos las que han prevenido apagones a nivel nacional.

La Energía Nuclear, aunque estigmatizada similarmente al fracking, requiere de un debate técnico y científico urgente en Colombia. Actualmente, se está trabajando en un proyecto de ley sobre Seguridad Nuclear y Protección Radiológica para establecer un futuro energético seguro y robusto, con un compromiso político transversal y la colaboración de sectores clave como energía, salud y agricultura.

Prometiendo electricidad continua y sostenible, la energía nuclear es clave frente a los desafíos climáticos del siglo XXI. A pesar de que las hidroeléctricas forman la base del sistema energético colombiano, su capacidad podría verse comprometida por el cambio climático, mientras que las energías solar y eólica, por su intermitencia, no garantizan un suministro constante. La inclusión de la energía nuclear diversificaría y fortalecería la matriz energética frente a futuros desafíos.

Según proyecciones de la UPME, la generación nuclear podría alcanzar hasta 1.800 MW para 2038. Colombia, operando el reactor nuclear IAN-R1 desde 1965, ha demostrado experiencia en el manejo del uranio. La cooperación internacional, incluyendo la del Organismo Internacional de Energía Atómica, es clave para el desarrollo nuclear, aunque su transición requiere de tiempo, inversión y consenso nacional.

Esta discusión, que trasciende lo académico y económico, es de relevancia nacional y cuenta con el sector privado como un actor crucial, especialmente en el desarrollo tecnológico y la creación de empleo cualificado.

La Energía Nuclear, aún en construcción en Colombia, requiere del apoyo y comprensión de todos los sectores. Representa un compromiso con el desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático. Los reactores nucleares modulares ofrecen soluciones de electricidad y desalinización, incluso en zonas no interconectadas. Globalmente, más de 440 reactores generan cerca del 10% de la electricidad mundial, destacando la seguridad como un aspecto fundamental.

La futura “Ley Nuclear” en Colombia promoverá aplicaciones avanzadas en salud, medio ambiente y seguridad alimentaria, enfatizando la protección de trabajadores, ciudadanos y el medio ambiente. Contribuirá a la economía, generando empleo y aumentando la competitividad en el mercado internacional.

Las plantas nucleares, consideradas seguras y eficientes, ofrecen soluciones para el manejo de residuos radiactivos. Esta es una gran oportunidad para avanzar en la Transición Energética, garantizar la seguridad energética, cumplir con los compromisos de cambio climático y fortalecer el comercio exterior.

Es hora de impulsar el debate técnico y científico sobre la Energía Nuclear en Colombia, bajo el liderazgo de expertos, la academia y los sectores privado y público.

El gobierno Petro pasará para fortuna de la democracia en 2026, pero nosotros debemos estar listos para dar el debate por el futuro de Colombia.

*Representante de la Cámara.

La amenaza del racionamiento de energía

Las razones que han llevado a XM a dar señales de alerta sobre la amenaza en ciernes de un eventual racionamiento en la prestación del servicio de energía son múltiples.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

El año anterior, la firma XM, que es la entidad responsable de la administración y operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN) emitió dos alertas tempranas. La primera que estábamos ante la inminencia de un apagón financiero de las empresas distribuidoras de energía por cuenta del abultado saldo de la deuda contraída por sus usuarios, debido a la aplicación de la opción tarifaria, mediante la cual se difirió el pago de las alzas tarifarias durante la crisis pandémica, que ya acumulaba los $5 billones. Así, mientras dichas empresas deben cancelar de contado la energía a los generadores, ello les genera una dificultad en su flujo de caja que podría llevarlas a la insolvencia, la que a su vez podría derivar en un “efecto dominó”, que fue como la llamó XM en su comunicado de advertencia.

En un comienzo, el ministro de Minas y Energía Andrés Camacho desestimó ésta alerta, pero a poco andar, ante el anuncio de Air-e de su imposibilidad de pagarle la energía a sus proveedores, lo que la habría conducido a una limitación de suministro y a la consiguiente intervención por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos, se vio compelido a disponer la apertura de un cupo de crédito con tasa de interés compensado en FINDETER, inicialmente por $1 billón, ampliándose posteriormente a otro billón, con el fin de solventar a las electrificadoras.

Luego, XM dio cuenta a través de un comunicado que debido a la incapacidad de las líneas de interconexión de energía de transportar la cantidad suficiente para satisfacer la demanda de la región Caribe, se estaba registrando una “demanda no atendida”, como llama XM eufemísticamente el racionamiento en la prestación del servicio a la cual vienen siendo sometidos los 2,4 millones de usuarios en la región.

Y más recientemente, XM le envió al viceministro de Minas y Energía Javier Campillo una carta abierta en la cual le pone de presente que “se ha venido informando y dando señales de riesgo sobre la operación actual para atender la demanda de la manera más confiable, segura y económica”.

Las razones que llevaron a XM a dar esta señal de alerta sobre la amenaza en ciernes de un eventual racionamiento en la prestación del servicio de energía en el resto del país son múltiples.

En primera instancia, su preocupación por “la disminución en la disponibilidad de las plantas hidráulicas asociada a los niveles de sus embalses o por otras restricciones, lo cual puede llevar a situaciones de riesgo para la atención de la demanda en algunas horas del día por no contar con la potencia necesaria para mantener una operación confiable y segura del SIN, en especial en los períodos de máxima demanda”.

No obstante, el negacionismo del ministro de Minas y Energía, que lo llevó a afirmar sin pestañear el 8 de febrero pasado que “estamos a punto de superar el Fenómeno de El Niño” y que lo llevó a bajar la guardia frente a su amenaza, es el mismo que lo ha conducido a subestimar la alerta del Centro Nacional de Operaciones (CNO), al considerar que “la fase que estamos enfrentando es la finalización del Fenómeno de El Niño, toda esta situación está simulada, calculada, no hemos llegado  a los mínimos críticos, estamos aún por encima de lo que podríamos llamar una situación crítica”. Como diría David Ospina: ¡Tú, tranquilo!

Ello tiene como telón de fondo un SIN en un alto grado de estrés debido a la insuficiencia de la oferta de energía, que ha venido creciendo a un ritmo del 2.5% mientras la demanda a nivel nacional crece al 8.3%, debido al atraso en la ejecución de varios proyectos de expansión de la capacidad de generación. Ello, además está repercutiendo en las alzas tarifas por la presión que ejercen sobre los precios de la energía en Bolsa.

Entre estos se destacan los proyectos asignados en las subastas de 2019 y 2021 para la instalación de los parques eólicos en La Guajira, con una capacidad de 2.400 MW, de tal suerte que, debiendo haber entrado en operación los primeros en 2022, hasta la fecha no se cuenta con ninguno de ellos. Ello, además de afectar la capacidad instalada de generación, en tratándose de tecnologías que le imprimen al Sistema una mayor resiliencia frente a las condiciones adversas del cambio climático, su entrada en operación contribuiría a frenar la escalada alcista de los precios en Bolsa y las tarifas de energía dado sus menores costos de generación.

A lo anterior se viene a añadir la gran dependencia del SIN de la generación hidráulica, que lo torna muy vulnerable frente al Fenómeno de El Niño que, como el que se experimenta actualmente, ha llevado el agregado del nivel de los embalses que le sirven a la hídricas a extremos del 31%, el más bajo en los últimos 20 años.

Este es el detonante de un riesgo latente de un racionamiento del servicio de energía, como ya se empieza a dar en la prestación del servicio de agua potable, empezando por Bogotá. Riesgo que se ha visto exacerbado por la falta de previsión y la improvisación por parte del Ministerio de Minas y Energía, que no ha sido capaz siquiera de poner a funcionar, como se requiere sobre todo en las actuales circunstancias, a la CREG, que es la entidad regulatoria del sector.

A propósito, el Gobierno acaba de designar tres  de los cinco expertos comisionados que hacen falta para completar la nómina, todos ellos en calidad de encargados, yendo a contrapelo del pronunciamiento reciente de la Corte Constitucional en el sentido que los mismos, además de no ser de libre nombramiento y remoción por parte del nominador, tienen por Ley período fijo de cuatro años y además deben ser de dedicación exclusiva.

De esta manera aspira el Gobierno a contar con un quorum precario para tomar decisiones, del cual adolece actualmente, pero que a la vuelta de tres meses, que es lo que dura el encargo estaremos en las mismas. Este es un atentado contra la institucionalidad del sector y es parte de la falta de gestión de este Gobierno, que ha llevado al sector energético a una crisis inducida.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

‘Colombia no puede perder la autosuficiencia ni la soberanía energéticas’: NATURGAS

En diálogo con Luz Stella Murgas, presidente de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), la dirigente gremial se refiere a los temas de actualidad del sector y propone al Gobierno un Plan Integral de Seguridad Energética. Entrevista.

Por: MARTÍN ROSAS   

Doctora Murgas, el gobierno insiste en su política de no firmar nuevos contratos de exploración de hidrocarburos (las reservas han caído 50% en los últimos 10 años) y de ir marchitando el parque térmico para generar electricidad, a la vez que anuncia la importación de gas de Venezuela. ¿Qué implica para el país no solo perder la autosuficiencia sino la soberanía energética?

Para conservar la soberanía energética es necesario contemplar todas las opciones viables de fuentes de suministro de gas natural, incluyendo opciones de interconexión regional, infraestructura de regasificación, proyectos costa-afuera y en áreas continentales. Para esto, es imprescindible una correcta articulación entre la industria y el Gobierno nacional. La colaboración y el compromiso de todas las partes involucradas son esenciales para garantizar un ambiente propicio que fomente el desarrollo y la sostenibilidad de la industria del gas natural en Colombia, la cual desempeña un papel vital en la vida de los ciudadanos.

Para lograr este objetivo y lograr viabilizar todos los proyectos que continúen dando la autosuficiencia energética es imperativo que el Gobierno, los reguladores y la industria trabajen de manera coordinada en beneficio de los millones de usuarios que dependen de esta fuente energética, asegurando su confiabilidad y abastecimiento.

Colombia no puede perder la autosuficiencia y la soberanía energética que ha construido durante varias décadas, ahí es donde debe estar el foco del sector empresarial y público.

Es importante recordar que el gas natural tiene una reconocida trayectoria en Colombia por ser el energético que ha impulsado una verdadera revolución social, impactando de manera positiva a todas las comunidades del territorio, tanto en zonas rurales como urbanas. Su acceso democratizado ha elevado la calidad de vida de 36 millones de colombianos, cerrando brechas de género y de desigualdad.

Ecopetrol dice que a finales del año el país tendrá un déficit de 170 millones de pies cúbicos diarios de gas (17% del de la demanda). ¿Cuáles son las propuestas de Naturgas para enfrentar ese faltante?

Sin duda, la industria continuará trabajando para garantizar la seguridad energética de nuestro país. Por eso, desde Naturgas consideramos que es necesario construir lo que hemos denominado Plan Integral de Seguridad Energética (PISE), una ruta que tiene por objetivo priorizar y dar agilidad a la exploración y al desarrollo de los descubrimientos para garantizar el abastecimiento, incluso en momentos críticos como pueden ser contingencias y fenómenos como El Niño, los cuales pueden poner en riesgo la seguridad energética.

Es por esto que este año, mantener y fortalecer la soberanía energética debe ser un punto principal, por lo que será clave desarrollar y poner máximo empeño en los descubrimientos de gas natural costa afuera de manera articulada con el Gobierno en temas como licencias, consultas previas e inversiones que permitan acelerar e incrementar la producción. Este plan incluye el incremento de la oferta local de gas más la habilitación de todas las fuentes de suministro como respaldo.

El PISE tiene dos prioridades: La primera se enfoca en explorar y desarrollar el potencial de reservas de gas natural costa afuera con resultados en el corto y mediano plazo, considerando que el gas natural ubicado allí no va a entrar antes de 2027, pero algunos de los hallazgos realizados en el Piedemonte Llanero y la Costa Atlántica deben ser desarrollados para incrementar la oferta de gas local.

La segunda prioridad es habilitar todas las fuentes de suministro externas, como alternativas de interconexión regional e infraestructura de regasificación, entre otras, las cuales pueden ayudar a responder al desafío de mantener seguridad energética y confiabilidad en el servicio.

El objetivo de este plan es garantizar el suministro de gas natural, mantener la confiabilidad y satisfacer las necesidades de la demanda.

¿Cómo impactaría en las tarifas de los usuarios el que el faltante de oferta se cubra con gas importado?

En Colombia podemos considerar el acceso a diversas fuentes de suministro de gas natural externas, pero es muy importante aclarar que estas deben ser viables tanto en lo jurídico, como en lo económico y operativo con el fin de no generar ninguna dependencia para el país.

Sin embargo, es necesario atender diversos retos en materia de infraestructura para viabilizar el acceso a estas nuevas fuentes, como alternativas de interconexión regional y el desarrollo de la infraestructura de regasificación, entre otras, las cuales pueden ayudar a responder al desafío de mantener seguridad energética y confiabilidad en el servicio para hogares, industrias y comercios en todo el país.

El gas importado puede ser una opción viable, pero el desarrollo y puesta en marcha de toda la infraestructura toma tiempo. Asimismo, teniendo en cuenta la capacidad adicional de la planta regasificadora de Cartagena, si bien es una opción que puede servir al sistema, además de respaldar contratos para plantas térmicas pueden surgir costos asociados al transporte, lo que podría repercutir en la factura final.

Es importante destacar que esta planta sería un complemento a las fuentes locales de suministro de gas natural que podemos explorar y puede ir de la mano con el desarrollo de los proyectos de gas natural en el país para asegurar el abastecimiento del energético en el territorio nacional

De cualquier forma, es ideal depender solo de la producción local y acelerar los proyectos de recursos que ya fueron localizados y hay certeza de su existencia, pues eso evitará depender de los precios del mercado spot, que pueden fluctuar en función de las dinámicas del mercado.

¿Qué implicaciones tiene para el sector del gas natural mantener a la CREG en estado de inoperancia por falta del nombrar los comisionados en propiedad?

Es de vital importancia completar los seis comisionados de la CREG. Desde Naturgas hemos hecho un llamado al ministro Camacho para que al interior de la entidad se pueda tener en cuenta a funcionarios que cumplen con todos los requisitos, que están alejados de cualquier inclinación política, con un perfil muy técnico y que, además, tienen una larga trayectoria y bastante experiencia en la entidad. Sería un buen mensaje poder promover a esos funcionarios como comisionados.

Debemos partir de tener los funcionarios en propiedad, pues las curvas de aprendizaje en la interinidad (por tres meses) no va a generar valor debido al tecnicismo de los asuntos que deben ser manejados.

Con esta política en contra del sector minero energético, ¿qué le piden los empresarios del gas natural al Gobierno?

Hemos reiterado en la necesidad de articular el sector privado con el Gobierno nacional para conservar nuestra soberanía energética; adicionalmente, es de imperiosa necesidad enfocarnos en los recursos que ya han sido descubiertos y en los cuales tenemos certeza para poder ejecutar proyectos y llegar a etapa comercial.

Teniendo en cuenta esto, en línea con el PISE, la Agencia Nacional de Hidrocarburos ya tiene identificados proyectos que pueden incorporar reservas probadas y capacidad de producción de gas en muy corto plazo, 2025 o 2026.

A corto plazo, en 2024 y 2025, la ejecución de pozos exploratorios en Atlántico y Magdalena, que pueden aportar de 10 a 40 millones de pies cúbicos día. Asimismo, ejecutar el proyecto de ampliación de la infraestructura de transporte de gas natural que permita llevar excedentes desde la Costa Atlántica al interior del país, incluso de fuentes como la planta de regasificación de Cartagena, SPEC.

A mediano plazo, entre 2026 y 2028, avanzar en la ejecución de pozos exploratorios, principalmente en la costa Atlántica, con un potencial de producción de más de 60 millones de pies cúbicos día. 

Del 8 al 12 de abril se realizará la semana Arpel – Naturgas en Cartagena, ¿por qué se da esta alianza entre estas asociaciones?, ¿cuáles son las expectativas?

Es un evento sin precedentes, pues esta será la primera vez que en una misma semana vamos a hablar de la transición energética desde el punto de vista de los recursos disponibles de Latinoamérica y el Caribe. El evento será la unión de la séptima edición del congreso de Arpel, la Asociación Regional de Empresas de Energía de Latinoamérica y el Caribe, con la edición 26 del Congreso Naturgas.

La expectativa es muy grande, pues durante los cinco días hablaremos sobre cómo los minerales, los proyectos, el petróleo y todos los energéticos disponibles van a aportar a la transición. Para esto se analizará desde la óptica pública y empresarial en qué se está trabajando y en qué inversiones y decisiones se está haciendo énfasis para garantizar la política energética y acelerarla y, por supuesto, el rol del gas natural y de los gases renovables como aliados de la transición energética

¿Cuáles serán los principales temas de la semana Arpel – Naturgas y qué expertos internacionales participarán?

La transición energética con base en los recursos disponibles, no solo en Colombia sino en la región y en el mundo, será el eje principal de todas las conversaciones. Habrá una unión no solo de una perspectiva colombiana y regional, sino también global con expertos de Europa, de Estados Unidos y Canadá.

Como siempre, tendremos la participación de comunidades. Por primera vez vamos a llevar a cabo una conversación de líderes comunitarios indígenas y sociales desde Canadá hasta Suramérica. Tendremos líderes de varios países como Chile y Perú, y un diálogo legislativo para poder hablar sobre los trámites que actualmente cursan en el Congreso. Además, también por primera vez vamos a tener una visión de los magistrados de las altas cortes para hablar sobre el equilibrio de poderes. Contaremos con la presencial de magistrados del Consejo de Estado, de la Corte Constitucional y de la JEP.

Vamos a tener una declaración de los gobernadores de la costa Atlántica en torno al apalancamiento de proyectos costa afuera; el director ejecutivo de la Organización de Ministros de Energía de Latinoamérica y el mundo, así como organismos internacionales de energía. También sumaremos a los líderes y presidentes de toda la cadena de valor del gas natural de Colombia y la región para un diálogo que nos permita impulsar las transiciones energéticas justas en nuestros países.

Colombia, entre la vacuna y el contagio de la ‘Enfermedad holandesa’

El país está en el punto en que tiene que decidir si desarrolla su enorme riqueza gasífera, para alejar el fantasma del desabastecimiento y generar enormes recursos para la Nación y las regiones; o definitivamente entrega su seguridad y soberanía energéticas a Venezuela.

El país tropical se debate entre la abundancia de recursos y el decrecimiento provocado. Por un lado, está la narrativa y práctica gubernamental de desterrar el sector minero energético, que tiene al país al borde del racionamiento eléctrico y del desabastecimiento de gas natural en el corto plazo. Por el otro, están las reservas enterradas en territorio que no se pueden materializar por problemas regulatorios, de mercado o de transporte; pero, además, está el enorme potencial del Caribe offshore, con la capacidad no solo de solucionar los problemas actuales, sino de convertir al país en un exportador del combustible gaseoso.

Colombia está en el punto de quiebre en que tiene que decidir si desarrolla su enorme riqueza gasífera, para alejar el fantasma del desabastecimiento y generar enormes recursos para la Nación y las regiones; o definitivamente entrega su seguridad y soberanía energéticas a Venezuela, como insiste el Gobierno.

Las alarmas están encendidas y también las soluciones. “Si no hacemos nada, en 2028 estaremos importando entre 100 y 200 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) de gas”, dijo Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), durante la presentación del informe ‘Hacia la autosuficiencia de gas: proyectos y medidas para lograrlo’.

El informe confirma que las reservas de gas vienen en picada desde hace quince años, al pasar de 3.746 terapiés cúbicos (TPC) en 2007 a 2.817 TPC en 2022, con pérdida del 50% en autosuficiencia en ese periodo, al pasar de 14,1 a 7,2 años en la relación Reservas/Producción.

Como solución de corto-mediano plazo, la ACP identificó entre sus afiliados (sin Ecopetrol) 18 proyectos en 16 contratos que podrían suministrar hasta 250 MPCD de gas. Estos proyectos están ubicados en Córdoba, Sucre, Magdalena, Atlántico, Cesar, Casanare, Arauca y La Guajira.

Sin embargo, señala que para materializarlos es necesario generar condiciones óptimas para incrementar la actividad y levantar restricciones. Entre ellas, considera que “la flexibilidad comercial es necesaria para liberar el gas atrapado y estimular la entrada de nuevas fuentes al mercado. Además de la definición de una nueva metodología de transporte, para aumentar la eficiencia del mercado, así como la competencia.”

El informe evidencia una perspectiva crítica del abastecimiento de gas, en razón, principalmente, a la reducción de la actividad exploratoria, los bajos niveles de reposición de reservas, la declinación de los grandes campos (Pautó, Cusiana, Cupiagua y Chuchupa) y la escasez de infraestructura.

“Ante este escenario, la exploración es prioritaria para reponer reservas y mantener niveles suficientes de producción. Para evitar el déficit, resulta necesario trabajar de forma articulada entre Gobierno, comunidades e industria con miras a desarrollar estos recursos energéticos y respaldar las transformaciones que requiere el país.”

Además, identificó cinco pilares habilitantes para la autosuficiencia: 1) incentivar la oferta y asegurar el abastecimiento, 2) desarrollar la infraestructura de transporte necesaria, 3) actualizar y flexibilizar las reglas de juego del mercado, 4) concebir al gas como eje para la planeación energética, económica y social del país y las regiones, y 5) desarrollar oportunamente los recursos costa afuera.

“Colombia tiene gas, pero hay que actuar ya para asegurar la autosuficiencia y evitar el déficit”, concluyó Pearl.

En contravía, el Gobierno suspendió la firma nuevos contratos de exploración y producción, aumentó los impuestos a las compañías, mantiene acéfala a la CREG, e insiste en importar gas de Venezuela y en la doblemente fallida iniciativa de construir una planta de regasificación en Buenaventura.

Como asegurara Irene Vélez, primera ministra de Minas y Energía del gobierno Petro, Colombia debe decrecer. Y en el sector de gas lo está logrando.

Según el informe de la ACP, en 2022 se perforaron 68 pozos exploratorios de los cuales 21 tenían vocación de gas; en 2023 se perforaron 42 pozos, 15 con vocación de gas, y para el 2024 las empresas privadas anunciaron la perforación de 24 pozos, 17 con vocación de gas.

La sensación es que el Gobierno tiene miedo a contagiar al país con el síndrome de la Enfermedad Holandesa, término surgido en los años sesenta cuando los ingresos en divisas de los Países Bajos aumentaron considerablemente a consecuencia del descubrimiento de grandes yacimientos de gas natural en Slochteren, en el norte del país. ​Como resultado del incremento de ingresos de divisas, la moneda neerlandesa se apreció perjudicando la competitividad de las exportaciones no petroleras.

Un dilema similar vive hoy Colombia: Mientras está ad portas de un apagón eléctrico y las reservas de gas siguen cayendo, el país se encuentra sentado sobre una mina de gas natural que se niega a explotar.

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