Tumban cofinanciación de la Nación en infraestructura de gas natural

El Consejo de Estado declaró la nulidad de unas expresiones del Decreto 3531 de 2004, que hacen referencia a un mandato administrativo que permitía que el Fondo Especial Cuota de Fomento fuera destinado a la financiación de infraestructura del servicio de gas natural en zonas de grandes concentraciones urbanas, como los distritos.

10 de mayo del 2022.   La alta corte precisó que la ley solo permite financiar ese tipo de infraestructura en los municipios y el sector rural, y no en cualquier ente territorial, como lo establecía el decreto enjuiciado.

No obstante, la corporación judicial declaró ajustado a derecho el mandato del mismo decreto que permite cofinanciar la conexión que requiere el usuario para la prestación del servicio en las zonas con mayores índices de necesidades básicas insatisfechas.

La norma fue objeto de una demanda presentada en ejercicio de la acción de nulidad. A juicio de los accionantes, la ley solo permitía que los recursos del fondo fueran utilizados para la financiación de infraestructura necesaria para la prestación del servicio de gas natural en los municipios con mayores índices de necesidades básicas insatisfechas, pero no para subsidiar los costos de conexión de los usuarios en las zonas urbanas más desarrolladas.

Así mismo, consideran que el propósito era beneficiar a los habitantes de zonas rurales o municipales que estuvieran alejadas de las grandes ciudades. Por lo anterior, acusaron al Gobierno de excederse en el ejercicio de su facultad reglamentaria.

El Consejo de Estado declaró nulo el aparte de la norma que permitía que los recursos del fondo financiaran infraestructura para la prestación del servicio público de gas natural de entes territoriales como los distritos.

Ello se debe a que la ley solo permite hacerlo en municipios y áreas rurales, y no en cualquier ente territorial, como lo señalaba la norma objeto de este juicio de legalidad. Para el Consejo de Estado, en este aspecto los ministerios de Hacienda y Minas y Energía sí excedieron el ejercicio de su facultad reglamentaria, al imponer este mandato administrativo.

Sin embargo, estableció que el emplear los dineros del fondo en las conexiones que necesita el usuario directo sí es una medida legal, porque hace parte de la función que la ley le dio a los recursos: el financiar la infraestructura que haga posible la prestación del servicio en las zonas con mayores índices de necesidades básicas insatisfechas.

En ese sentido, la alta corte consideró que la norma demandada se ajusta al deber constitucional del Estado de intervenir en la economía para mejorar las condiciones de vida de las personas, particularmente, las de menores ingresos.

Represado el GLP del campo Cupiagua por daños en la vía Aguazul-Sogamoso

Ecopetrol informó que las fuertes lluvias de los últimos días en la región del Casanare han ocasionado el deterioro de la vía nacional Sogamoso-Aguazul obligando su cierre.

10 de mayo de 2022.   Como consecuencia del cierre de la vía Aguazul-Sogamoso, los distribuidores mayoristas de Gas Licuado del Petróleo (GLP) que atienden cerca del 30% del mercado de la zona centro del país, no han podido retirar el producto en el campo Cupiagua de Ecopetrol en el Casanare.

La producción diaria del GLP del campo está estimada en 7.000 barriles diarios, por lo que la alternativa para suplirlos sería la importación por los puertos de Cartagena.

El Invías ya hizo una inspección para evaluar la condición de la vía y encontró una pérdida de la mitad de la bancada en un tramo de 80 metros de longitud. Así mismo ya está desplazando personal y equipos para iniciar los trabajos de reparación.

Ecopetrol informó que desde el primer momento, la empresa ha estado en comunicación permanente con la Gobernación de Casanare, la Alcaldía de Aguazul, el Ministerio de Minas y Energía, el Instituto Nacional de Vías (INVIAS) y las agremiaciones del GLP, manifestando su disposición para articular esfuerzos conjuntos que permitan iniciar las obras de recuperación de la vía de manera inmediata y de esta forma superar el impacto en el abastecimiento del GLP en el centro del país.

Enel transfirió más de $95.300 millones a municipios y autoridades ambientales

En el marco de la Ley 99, el 50,2% ($ 47.840 millones) del total transferido por la Compañía, fue destinado a las autoridades ambientales de las regiones donde tiene presencia; mientras que el 49.8% ($47.543 millones) fue destinado a municipios de Cundinamarca, Huila, Cauca y Bolívar.

10 de mayo de 2022.   Por su operación en 2021, Enel Colombia transfirió $95.383 millones a las autoridades ambientales y administraciones municipales en los departamentos de Cundinamarca, Huila, Cauca y Bolívar.

Esos recursos, según la Ley 99 de 1993, deberán destinarse a la protección del medio ambiente de la zona y a obras previstas en los planes de desarrollo municipales, con prioridad para proyectos de saneamiento básico y mejoramiento ambiental. En las zonas con ecosistemas de páramos, los beneficiarios deben priorizar la inversión de los recursos en su conservación.

De acuerdo con Lucio Rubio Díaz, director general de Enel Colombia, “este compromiso que tenemos como compañía con los municipios y las regiones en donde estamos presentes, busca aportar a la protección y buen uso de los recursos naturales de las zonas de influencia de nuestra operación. El 50.2% del monto total fue destinado a las corporaciones ambientales y el 49.8% a las administraciones municipales de cuatro departamentos del país, siendo Cundinamarca y Huila las regiones más beneficiadas, con la recepción del 62.3% y 35.6% de los recursos, respectivamente”.

Así pues, en Cundinamarca se transfirieron $59.498 millones. De esta suma, $29.610 millones se destinaron a los municipios, distribuidos de la siguiente manera: $15.756 millones a los siete municipios de la cuenca que alimenta a las centrales del Guavio, $13.438 millones a los 34 municipios de la cuenca que alimenta la denominada Cadena Río Bogotá, y $416 millones a Tocancipá, territorio asociado a la central Termozipa.

De otro lado, más de $29.888 millones se destinaron a las autoridades ambientales con jurisdicción en las áreas de las Centrales: la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca recibió $13.733 millones, Corpoguavio $16.132 millones y Corporinoquía $23 millones.

En Huila y Cauca, las transferencias totalizaron $35.805 millones, de los cuales $17.902 millones se distribuyeron entre los 50 municipios localizados en las áreas de la Centrales Hidroeléctricas Betania y El Quimbo. Por otro lado, $17.902 millones se transfirieron a las autoridades ambientales de esas jurisdicciones, distribuidos de la siguiente manera: $15.935 millones para la Corporación Autónoma Regional de Alto Magdalena y $1.967 millones a la Corporación Autónoma Regional del Cauca.

En Bolívar, por la operación de la Central Termocartagena, se realizaron transferencias por $30 millones al Establecimiento Público Ambiental de Cartagena y $50 millones para la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique.

De acuerdo con la Ley 99 de 1993, las transferencias de las empresas generadoras de energía hidroeléctrica corresponden al 6% de las ventas brutas, que se dividen en la mitad (3%) para las autoridades ambientales y la otra mitad (3%) para los municipios y distritos. Así mismo, del porcentaje que pertenece a estos últimos, la mitad (1.5%) es para aquellos donde se encuentra el embalse y la otra mitad (1.5%) para los municipios ubicados sobre la cuenca hidrográfica que lo surte. Los municipios y distritos donde están las plantas, que no son parte de la cuenca o del embalse, reciben el 0.2%, que se descuenta proporcionalmente a los demás municipios beneficiarios.  

En el caso de las centrales de generación térmica, las transferencias corresponden a 4% de las ventas brutas que se distribuyen así: 2.5% para la corporación autónoma regional donde se encuentra la planta y 1.5% para las administraciones municipales.

Fuente: Enel Colombia

Colombia aumenta sus reservas de petróleo y gas

La Agencia Nacional de Hidrocarburos anunció las reservas de petróleo y gas natural con corte a diciembre de 2021. Aumentan las de crudo y se revierte la tendencia bajista del gas.

10 de mayo de 2022.   De acuerdo con las cifras divulgadas hoy por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), las reservas de crudo y gas de Colombia aumentaron al corte a diciembre de 2021.

En gas natural se revertió la tendencia bajista que traían las reservas en los últimos diez años. El 2021 cerró con 3,16 terapiés cúbicos (Tpc), con una relación Reservas/Producción (R/P) de 8 años, mientras que en 2020 las reservas eran de 2,95 Tpc y 7,7 años de relación R/P.

En el último año el índice de reposición llegó al 1,54, al incorporarse 610 Gigapies cúbicos (Gpc), frente a un consumo total de 395 Gpc en 2021, que se ha mantenido relativamente estable en los últimos seis años.

Estas mayores incorporaciones, que no se veían desde hace diez años, se deben principalmente a reclasificaciones y revisiones técnicas, señaló Armando Zamora, presidente de la ANH.  

Frente a este panorama alentador, Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas aseguró que “la realidad de Colombia es que cuenta con un potencial de reservas de gas natural que permitirá mantener la autosuficiencia y soberanía energética para garantizar el abastecimiento a los más de 10.460.000 familias colombianas que hoy tienen mejor calidad de vida gracias al gas natural, así como a los sectores industrial, comercial y de transporte. El gas natural contribuye a mejorar la calidad del aire y a facilitar el camino hacia una transición energética justa y ordenada. Justa, para el bolsillo de los colombianos y ordenada en el aprovechamiento de todos los recursos energéticos que tenemos a disposición”.

Por departamentos, los que tienen las mayores reservas probadas de gas son: Casanare, 52%; Guajira, 18%; Córdoba, 9%; Boyacá, 5%; Sucre, 4,6%, y Santander, 4,2%.

Por Empresas, el Grupo Ecopetrol acapara cerca del 80% (Ecopetrol, 58%, y Hocol, 21%), les siguen Canacol con el 7%, Lewis Energy con el 3%, Petrosantander con el 3% y Parex Resources con el 2%.

Reservas de petróleo

En materia de crudo las cifras fueron mejores, con un índice de reposición de 1,8. Las razones, según el ministro de Energía, Diego Mesa, se deben a un mejor precio internacional y a la mejora de la actividad tanto exploratoria como de producción luego de un año de pandemia y de conflictos de orden púbico.  

En efecto, las reservas probadas (1P) de petróleo pasaron de 1.816 millones de barriles en 2020 a 2.039 millones de barriles en 2021, un aumento del 12,3% que le permite al país pasar de 6,3 a 7,6 años de autosuficiencia.

Entre los departamentos con mayores reservas están: Meta, 51%; Casanare, 17%, y Santander, 8%.

Por empresas, Ecopetrol acumula el 66% de las reservas, Geopark el 8%, Frontera el 7%, Gran Tierra el 3%, Sierracol el 3% y otras el 13%.

Frente a un posible freno a la actividad de la industria en un eventual gobierno de izquierda, el Ministro señaló que prohibir la exploración continental y costa afuera llevaría en el mediano plazo a una situación de tener que importar crudo y gas.

Por su parte, Zamora dijo que “tenemos petróleo más no somos un país petrolero. Podemos mantener el nivel de reserva siempre y cuando mantengamos la inversión, que en promedio es de 4.000 millones de dólares anuales, mil millones dirigidos a exploración y 3.000 millones a mantenimiento de campos.”

El presidente de la ANH puso como ejemplo en año 2020, cuando en el peor momento de la pandemia de la covid-19 se detuvieron nuevas inversiones en el sector y la producción se desplomó de 950.000 barriles diarios a 750.000 barriles diarios, una caída del 21%.

Finalmente, Zamora señaló que antes de que termine el gobierno quedará estructurada una nueva ronda de asignación de bloques, y que la próxima administración determinará si la lleva adelante o no.

$18 billones perdería la Nación y las regiones si se frenan los hidrocarburos

La Asociación Colombiana de Petróleo y Gas estimó las consecuencias económicas, fiscales y sociales en caso que se impongan políticas que debiliten el sector de hidrocarburos.

9 de mayo de 2022.   En un escenario de debilitamiento de la industria de los hidrocarburos, como lo propone uno de los candidatos a la presidencia, las pérdidas estimadas serían de $18 billones en aportes fiscales y regalías de las empresas de Exploración y Producción a la Nación y las regiones en el próximo cuatrienio.

Por ejemplo, un departamento productor como el Meta dejaría de recibir $412 mil millones por regalías, recursos que equivalen a los ingresos destinados a fondos de salud y turismo del departamento; y uno no petrolero como el Chocó dejaría de recibir $70 mil millones, que hoy equivalen a la mitad de los ingresos del fondo local de salud de ese departamento.

Ad portas del cambio de gobierno en Colombia, la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) presentó el informe económico Escenarios de política energética y su impacto para los colombianos, sobre los aportes que el sector podría hacer al país en el próximo cuatrienio, e incluso en esta década. El informe presenta dos escenarios, uno de sostenimiento de la exploración y producción de petróleo y gas (Futuro A) y otro de debilitamiento, con el freno en nuevos contratos de exploración y producción (Futuro B).

“Debilitar la industria repercutiría en una pérdida anticipada en la autosuficiencia energética: se importaría gas a partir del 2026 y petróleo desde 2028, con las consecuentes pérdidas en ingresos fiscales, regalías y divisas por exportación”, dio Francisco José Lloreda, presidente de la ACP.

Por el contrario, en el escenario de sostenimiento, se estima que el sector de hidrocarburos generaría ingresos a la Nación por $105 billones en los próximos cuatro años y $227 billones hasta 2032, contribuyendo a la financiación de programas de desarrollo social, reactivación económica, diversificación productiva y energética y al equilibrio fiscal del país.

Asimismo, aportaría $38 billones por regalías durante el próximo Gobierno, y $80 billones hasta 2032, que contribuirían a mejorar la calidad de vida de las regiones, especialmente aquellas con mayores necesidades básicas insatisfechas (beneficiadas con regalías) y las productoras.

En Colombia, el sector está compuesto por más de 500 empresas entre operadoras y contratistas de bienes y servicios, con presencia en al menos 97 municipios de 19 departamentos, y genera 95 mil empleos.

Frenar esta industria equivale a desaparecer la principal empresa del país (Ecopetrol) y los recursos que le genera a la Nación como principal propietaria. Además, se dejarían de percibir una tercera parte de los recursos por las exportaciones que representa el sector.

En el periodo 2022-2032, se dejarían de percibir 45.000 millones de dólares y, en cambio, habría que desembolsar 17.000 millones de dólares en importaciones de petróleo y combustibles.

Dentro de los hallazgos más relevantes del informe, se resalta también la importancia que tiene para Colombia contar con petróleo y gas nacional (autosuficiencia energética), fundamental para mitigar el costo de los servicios públicos de luz, gas y combustibles (gasolina y diésel), y, por tanto, el costo de vida.

Al contrario, esta situación cambiaría si el país requiere importar desde 2026 (Futuro B), teniendo en cuenta que, con importaciones de petróleo y gas el país sería aún más vulnerable a tensiones internacionales, se encarecerían la energía, los insumos con los que se fabrican productos del diario vivir, insumos agrícolas, el dólar, tasas de interés, el endeudamiento público y privado, todo esto con repercusión para el costo de vida.

Hay que señalar que en Colombia hay 11 millones de familias que utilizan el gas natural, 3,5 millones usan GLP, y otro 1,5 millones aún cocinan con leña. En el hipotético caso en que se debiera importar gas, a las cotizaciones internacionales actuales, el precio de este combustible subiría cinco veces, haciendo imposible el pago por los consumidores y enviando a un gran número de población a cocinar con combustibles más contaminantes y peligrosos para la salud.

“Este es un momento crucial para el país, luego de la pandemia y el recrudecimiento de la pobreza que esta ocasionó, hay muchos desafíos en materia social, y este sector puede ser un gran aliado en la lucha contra la pobreza, pues los recursos que genere apoyarían la financiación de los principales programas de desarrollo del próximo gobierno, y permitirían apalancar la diversificación energética y productiva, mientras aprovechamos los recursos de petróleo y gas con los que cuenta Colombia en esta ventana de oportunidad única para el país”, concluyó Lloreda Mera.

La década perdida del TLC con Estados Unidos

El Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos entró en vigencia el 15 de mayo de 2012, luego del canje de notas por parte de los presidentes Juan Manuel Santos y Barack Obama en el marco de la Cumbre de las Américas en Cartagena.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA

8 de mayo de 2022.   Según el ex presidente Álvaro Uribe, el TLC tenía por objeto “abrir de manera permanente el mercado de los Estados Unidos para nuestros productos, a fin de generar empleo a partir de la inversión y generar recursos para erradicar la pobreza”.

Según el Departamento Nacional de Planeación, este TLC le permitiría a Colombia el acceso “privilegiado” al mercado más grande del mundo, habida cuenta que representaba el 20% del PIB mundial y el 11% del comercio mundial. Se trataba, según se dijo, de llegarle a 310 millones de consumidores con alto poder adquisitivo, con un ingreso per cápita de US $47.400.

La expectativa era aún mayor, toda vez que se esperaba que gracias al TLC con EEUU la economía crecería entre 0,5 y 1,0 punto adicional del PIB de manera sostenida, los ingresos tributarios se incrementarían entre 0,6 y 0,8 puntos del PIB. La inversión proveniente de los Estados Unidos se catapultaría. La tasa de desempleo también se reduciría por cuenta del TLC en cerca de 1 punto porcentual y se generarían 500 mil empleos en cinco años, al tiempo que la tasa de informalidad caería 2 puntos porcentuales.

No obstante, quien fuera ministro de Comercio durante el proceso de negociación del TLC, Jorge Humberto Botero, fue muy claro al advertir que “el acuerdo con EEUU abre oportunidades, pero no las asegura”.

Como ha dicho, una y otra vez, el experto Manuel José Cárdenas, “los tratados de libre comercio generan oportunidades de negocios, pero no los negocios… De nada nos servirá abrir mercados si no tenemos que exportar”.

En este punto cabe preguntarse a qué productos se les abrió “de manera permanente el mercado de los Estados Unidos”, como afirmó el presidente Uribe, si fue el propio Hernando José Gómez, jefe del equipo negociador, catalogado como el zar del TLC quien afirmó categóricamente: “por primera vez, desde la crisis de los años 30, Colombia tiene más acceso a mercados internacionales que oferta exportable”.

Se refiere al proceso de desindustrialización que sufrió el país a consecuencia del contagio de la enfermedad holandesa que trajo consigo el largo ciclo de precios altos del petróleo y el carbón (2003 – 2014).

Esta coincidencia de la entrada en vigencia del TLC y el auge minero-energético fue fatal para la industria y la agricultura, las cuales perdieron competitividad no sólo en los mercados externos sino en el propio mercado interno frente a las importaciones. De allí que la apertura a la que dio lugar este y los otros TLC que firmó Colombia fue hacia adentro y no hacia fuera, como era el propósito.

Traigo a colación dos ejemplos patéticos de marcas emblemáticas de la industria de la confección en Colombia: el caso de Arturo Calle, que pasó de ser reputado confeccionista a exitoso importador y comercializador de prendas de vestir extranjeras, mientras que el prestigioso hombre de empresa Hernando Trujillo, tras 48 años en el mercado, se fue a la quiebra y cerró sus tiendas. Ya lo había advertido el ex ministro de Hacienda José Antonio Ocampo: “la indigestión de los TLC que tiene el país va a terminar de destruir el aparato productivo colombiano”.

Por ello, no es de extrañar el deterioro de la balanza comercial de Colombia, que las exportaciones de Colombia hacia los EEUU que en el 2011, antes de la entrada en vigencia del TLC, alcanzaron los US $21.969 millones, en el 2019 llegaron a duras penas a los US $11.290 millones, para una baja del 50%.

Y cabe destacar que cayeron dramáticamente tanto las exportaciones minero energéticas (60%) como las no minero energéticas (19%), las primeras pasaron de US $15.961 millones a US $6.412.4 millones y las otras desde los US $6.008 millones a los US $4.878 millones. Los defensores a ultranza del TLC con los EEUU nos dirán, como en la fábula de Esopo, que las uvas estaban verdes.  

En el más reciente reporte del DANE y la DIAN, que corresponde al 2021, caracterizado por la reactivación de la economía después de la recesión del 2020, las exportaciones colombianas sumaron US $41.390 millones, para un incremento del 4.8% con respecto al año 2019, de la pre-pandemia y las importaciones US $56.649 millones, un crecimiento del 12.6%, casi el triple del crecimiento de las exportaciones frente al mismo año.

No aparece por parte alguna el “plus” atribuible al TLC, no es más que una falacia. Bien dijo Churchill que “el político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene, y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que él predijo”.

Pues bien, esta misma capacidad de predicción deben tener los tecnócratas, quienes a diferencia de los políticos, que se tienen que someter al escrutinio y al juicio de sus electores, no asumen ninguna responsabilidad por sus fiascos, que como este del TLC tiene consecuencias económicas y sociales inconmensurables.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Balance del desabastecimiento de gas por paro armado

Gracias al acompañamiento de diferentes autoridades departamentales y nacionales, EPM ha logrado restablecer el servicio de gas en 12 municipios de Antioquia, mientras que Surtigas anuncia el inminente corte del servicio en 13 municipios de Bolívar, Córdoba y Antioquia.

8 de mayo de 2022.   Empresas Públicas de Medellín (EPM) anunció que los municipios de Antioquia que ya cuentan con autonomía de este energético son: Abejorral, Cocorná, Donmatías, Entrerríos, Fredonia, La Unión, San Luis, Santa Rosa de Osos, Sonsón, Támesis, Titiribí y Venecia. En total, 24,413 clientes ya disfrutan nuevamente del gas natural.

EPM también anunció que se espera que en las próximas horas otros vehículos lleguen a las estaciones descomprensoras de Yarumal, Tarsoy Pueblorrico, para realizar el respectivo llenado de la línea principal.

El balance de municipios antioqueños con desabastecimiento de gas desciende a 14, impactando a un total de 89,242 usuarios, así:

•          Subregión Urabá: Apartadó (22,516 clientes), Arboletes (2966 clientes), Carepa (8255 clientes), Chigorodó (11,874 clientes), Necoclí (2376 clientes), Turbo (18,065 clientes), San Juan de Urabá (1745 clientes) y San Pedro de Urabá (2794 clientes).

•          Subregión Suroeste: Tarso y Pueblorrico (947 clientes) y Urrao (3933 clientes).

•          Subregión Norte: Yarumal (8980 clientes).

•          Subregión Nordeste: Remedios (2481 clientes).

•          Subregión Occidente: Frontino (2310 clientes).

EPM monitorea, junto a las autoridades, las condiciones de las vías a la espera de tener un paso seguro y controlado.

Por su parte, Surtigas informó el inminente desabastecimiento del servicio de gas natural en los municipios de Hatillo de Loba, San Martín de Loba, Altos del Rosario, El Peñón, Regidor, Achí, Simití, San Jacinto del Cauca y Arenal del Sur en Bolívar; los municipios de Segovia, Cáceres y Jardín, en Antioquia, y Tierralta en Cordoba, como consecuencia de las condiciones de orden público que se presentan en esas zonas del país.

“Ante estas circunstancias y por razones de fuerza mayor, en estos momentos, no podemos garantizar las condiciones de seguridad para la continuidad en la prestación de nuestro servicio debido a la imposibilidad de movilización de vehículos en la zona.

“Asimismo, nos permitimos recordar que esta situación de desabastecimiento se presenta debido a que el servicio de gas natural en las mencionadas poblaciones se presta a través de la modalidad de gasoductos virtuales, un sistema que utiliza camiones dotados de contenedores donde se transporta el gas comprimido. De momento, no existen las condiciones de seguridad y orden público que permitan la circulación de estos vehículos”, señaló la empresa en un comunicado.

Extender los subsidios del GLP

Nos unimos a la solicitud de Gasnova al Gobierno Nacional, de ampliar el subsidio del gas propano a todos los departamentos del país. Hay que evitar que se frene el ritmo de crecimiento del sector del GLP en Colombia, y mejorar la cobertura.

Por: JOSÉ DAVID NAME* 

7 de mayo de 2022.   La convulsión en los mercados internacionales del propano y el butano Mont Belvieu, y la alta tasa de cambio representativa del mercado (TRM) están impactando, sin contemplaciones, a la industria nacional de Gas Licuado del Petróleo (GLP), que desde el año pasado viene en una escalada de precios sin techo. Un escenario que amenaza los avances logrados en materia de cobertura para el uso del gas propano y la protección al medio ambiente.

Con un consumo que supera las 700.000 toneladas anuales, el GLP se ha convertido en un combustible de creciente demanda en el país, entre otras cosas, por sus destacados atributos dentro de la transición energética. Solo entre 2019 y 2021, 60.000 familias migraron al GLP, dejando de lado el uso de leña para la preparación de sus alimentos, según cifras del Ministerio de Minas y Energía.

Al ser un combustible que utilizan a diario 3,4 millones de hogares, es decir, 12 millones de colombianos, se trata de una problemática de gran envergadura con una afectación importante. Precisamente, son las familias de estratos 1 y 2 los usuarios que conforman el 71% del mercado, quienes serían los más afectados ante un desproporcionado aumento del gas propano.

Y es que los efectos de los elevados precios, que se han duplicado, ya se están percibiendo. Recientemente, la Asociación Colombiana del GLP (Gasnova) alertó sobre la disminución en el consumo del combustible en el sector residencial. Según el gremio, entre agosto de 2021 y febrero de 2022 se presentó una reducción de 8,6%. Cifra que evidencia un retroceso para el país y una tendencia a la baja de la demanda, que debe ser atajada cuanto antes.
Si estamos como estamos, ahora que los distribuidores todavía cuentan con el descuento otorgado por Ecopetrol desde inicio de año, ¿qué pasará a partir de julio, cuando se suspenda el alivio y se le trasladen los costos al usuario final?. Tendríamos dentro de poco un escenario crítico para el sector del GLP en el país.

Así las cosas, resulta urgente que el Ministerio de Minas y Energía, de manera articulada con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), los distribuidores, los comercializadores y los gremios del sector, concrete la implementación de nuevas medidas, que conduzcan a evitar que las repercusiones negativas de la tendencia de continuo crecimiento del precio del producto afecte a los más vulnerables. También es perentorio que se logre disipar la incertidumbre en el mercado y se garantice la prestación continua, asequible y confiable de este servicio.

Nos unimos a la solicitud de Gasnova al Gobierno Nacional, de ampliar el subsidio del gas propano a todos los departamentos del país. Hay que evitar que se frene el ritmo de crecimiento del sector del Gas Licuado del Petróleo en Colombia, y mejorar la cobertura, para llegar a los más de seis millones de colombianos que todavía utilizan leña para cocinar, exponiendo su salud y afectando el medio ambiente.

*Senador de la República.

Inauguran patio-estación del SITP en Cota para atender flota de buses a GNV

La estación San Andrés del operador del SITP E-Masivo al occidente de Bogotá se convierte en la más robusta de la ciudad y la que mayor número de buses va a atender diariamente en todo el sistema Transmilenio.

6 de mayo de 2022.   E-Masivo, uno de los operadores del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) de Bogotá y que atiende el servicio en la localidad de Suba, inauguró el patio-estación San Andrés en el municipio de Cota, 500 metros adelante del Puente de Guadua sobre la calle 80.

Allí se dará mantenimiento y se repostará la flota de 462 buses a GNV Euro VI y diésel del operador.

La comercializadora Vanti construyó la Estación San Andrés, con una inversión de 15 mil millones de pesos, que atenderá diariamente 462 buses del SITP, de los cuales 323 operan con gas natural.

La Estación se convierte en una de las importantes para el Sistema de Transporte, teniendo en cuenta que es la que mayor número de buses va a atender diariamente. Ubicada a las afueras de Bogotá, se configura como uno de los primeros proyectos de la Región Sabana Occidente.

Rodolfo Anaya, presidente de Vanti, afirmó que “para la compañía esta obra tuvo grandes retos en su construcción, debido a que fue necesario poner los equipos de compresión elevados sobre las islas de suministro, realizar las obras montaje, adecuación de terrenos y puesta en marcha en menos de cuatro meses, ello buscando la mayor disponibilidad de transito al interior del patio y la menor ocupación de espacio de la infraestructura”.

De esta manera, la Estación San Andrés tendrá una capacidad instalada de 8.500 m3/h, que lo aportan 5 compresores IMW de última tecnología, 8 mangueras de llenado rápido, una gestión electrónica de seguimiento en tiempo real de las variables físicas y condiciones operativas de la estación de suministro, estándares de seguridad que permiten ser una estación referente para esta tipo de operaciones tan intensa, logrando aprovisionar cada noche la flota completa, con un promedio de tanqueo de 6-8 minutos por bus y una operativa cercana a los 50 buses por hora.

La operación de buses permitirá que 122 mil usuarios diarios se vean beneficiados con la rutas del SITP al occidente de la capital, además de los beneficios en la calidad del aire gracias a que los buses a gas natural han demostrado que reducen el material particulado, conocido como el hollín negro en un 99%, de acuerdo a como lo indican los estudios realizados por las universidades de Los Andes y Nacional.

“Con el patio-estación San Andrés, E-Masivo completa cuatro estaciones, para atender una flota de 900 buses a GNV en toda  la ciudad”, señaló Helbert Rivera, gerente de la transportadora.

Hasta el momento, Vanti ha realizado la implantación y puesta en servicio de 12 mega estaciones de llenado rápido de Gas Natural Comprimido Vehicular en Bogota (7 de servicios troncales y 5 zonales), que dan suministro a una flota total de 1.794 buses, 742 troncales (articulados y Biarticulados) y 1.052 padrones en operación zonal.

La capacidad total instalada por Vanti es de 64.600 m3/h y el montaje de 38 compresores, 34 surtidores, 68 puntos de carga, y más de 13 MWh de capacidad eléctrica disponible para esta operación. Las inversiones totales en esta infraestructura para la ciudad es de más de 110 mil millones de pesos ($60 mil para la red troncal y $50 mil para la red zonal), las cuales se han construido en un tiempo de dos años.

La Bolsa Mercantil obtiene excelentes resultados en el primer trimestre

Los ingresos operacionales en el primer trimestre de 2022 aumentaron 24% frente al primer trimestre del 2021. El margen de Ebitda fue de 44%, frente a 34% en 2021, la utilidad neta aumentó 67% y el ROE fue de 24%, versus 14% en 2021.

6 de mayo de 2022.   La Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) obtuvo excelentes resultados financieros en el primer trimestre del año 2022.

Sus ingresos operacionales aumentaron 24% versus el primer trimestre del 2021, alcanzando los $17.136 millones de pesos.  Gracias al incremento en los ingresos y al control de los gastos, se observa un excelente resultado en términos de EBITDA y de utilidades. El margen del EBITDA fue de 44% versus el 34% registrado en el primer trimestre del 2021. Por su parte, la utilidad neta aumentó 67%. La rentabilidad del patrimonio, el ROE, ascendió a 24,3%.

“Estamos muy contentos pues arrancamos el 2022 con excelentes resultados financieros. Los ingresos muestran un crecimiento importante al mismo tiempo que hacemos un control al gasto, en búsqueda de una mayor eficiencia de acuerdo con nuestra estrategia. Tenemos muy buenas perspectivas para el resto del año en nuestros productos actuales y los nuevos que estamos desarrollando, como el mecanismo de comercialización de energía y el mercado de facturas electrónicas,” afirmó María Inés Agudelo, presidente de la BMC.

El registro de facturas tuvo un crecimiento destacado, pasando de 9,6 billones de pesos registrados en el primer trimestre del 2021 a 14 billones de pesos en el primer trimestre de 2022. Este mecanismo se consolida cada vez más como una fuente de financiación para los sectores agropecuario y agroindustrial.

Destacamos el dinamismo que está teniendo un nuevo mercado, el MERCOP o mercado de comercialización entre privados, que registró operaciones por 17.180 millones de pesos en los primeros meses de este año. Este mercado era inexistente hace un año y con él hoy se apoya el desarrollo del sector agropecuario.

Fuente: BMC

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