El hidrógeno podría reducir costo de los fertilizantes

La volatilidad internacional de los fertilizantes vuelve a poner presión sobre el agro colombiano y reabre el debate sobre la necesidad de producir insumos estratégicos dentro del país.

En los últimos meses, factores como tensiones geopolíticas, disrupciones logísticas y cambios en el comercio global han impactado el precio y la disponibilidad de fertilizantes. Para Colombia, esto tiene efectos directos sobre la economía, el agro y el costo de vida.

Actualmente, el país importa cerca de 2 millones de toneladas de materias primas para fertilizantes (830 millones de dólares), lo que representa el 83% de la demanda total del agro colombiano. Esta alta dependencia expone al sector agrícola a variaciones constantes, afectando la competitividad y generando presión sobre la seguridad alimentaria.

El impacto es significativo si se tiene en cuenta que los campesinos representan el 28,2% de la población, es decir, cerca de 14,6 millones de personas. En este contexto, el acceso a fertilizantes se convierte en un factor crítico no solo para la productividad, sino también para la estabilidad económica y social del país. Frente a este panorama, el hidrógeno empieza a posicionarse como una alternativa estratégica.

“Más allá de su papel en la transición energética, el hidrógeno es un insumo clave en la producción de amoníaco, base de los fertilizantes nitrogenados. Su desarrollo, especialmente a partir de fuentes renovables, abre la posibilidad de producir fertilizantes en Colombia, reduciendo la dependencia externa y fortaleciendo capacidades industriales,” dijo Brayaham Villa, presidente de la Asociación Colombiana de Hidrogeno.

Algunos países de América Latina ya avanzan en esta dirección. En Paraguay, el proyecto Villeta, financiado por la Corporación Financiera Internacional (IFC) y la Green Climate Fund, busca consolidar una de las primeras plantas industriales de fertilizantes basados en hidrógeno verde, utilizando energía hidroeléctrica para producir sin combustibles fósiles y reducir la dependencia de importaciones.

En Colombia, el sector también muestra avances. Actualmente existen más de 40 proyectos de hidrógeno en desarrollo y se trabaja en una ley que permitirá que cadenas como fertilizantes, combustibles sostenibles y transporte accedan a beneficios regulatorios para acelerar su implementación.

Después de varios años de desarrollo, el hidrógeno comienza a consolidarse en aplicaciones donde su impacto es más tangible. El caso de los fertilizantes se posiciona como uno de los más relevantes, al conectar una necesidad estructural del país con una solución industrial viable.

Este será uno de los temas centrales del Quinto Congreso Internacional del Hidrógeno, que se realizará el 13 y 14 de mayo en Bogotá, y que reunirá a líderes del sector, empresas, gobierno e inversionistas para analizar cómo acelerar la implementación de estas soluciones en el país.

Colgas y Ladrillera Santafé inauguran parque solar en Soacha

El sistema solar fotovoltaico, con una capacidad instalada de 5,4 MWp —equivalente al consumo anual de energía de más de 4.000 hogares— se posiciona entre los desarrollos de autogeneración industrial más grandes de Colombia.

La industria ladrillera es una de las más intensiva en energía, pues esta representa cerca del 25 por ciento de los costos de producción. Por eso, la diversificación de fuentes representa una actividad estratégica.

En el caso de Ladrillera Santafé, la matriz energética está conformada en un 30% por gas natural, 30% por carbón y 40% por electricidad.

Con una inversión de $13.800 millones de pesos, Colgas y Ladrillera Santafé pusieron en operación uno de los parques solares más grandes de Cundinamarca, en la planta de Soacha.

Este desarrollo se posiciona como referente de autogeneración en la industria colombiana al reducir significativamente las emisiones de CO2, equivalentes a 1.330 toneladas anuales, con lo cual aporta a la transición energética, disminuye costos energéticos y aporta a la competitividad de la ladrillera más grande de América Latina, con una tradición de 70 años.

“Con este desarrollo, Colgas reafirma su liderazgo en soluciones energéticas renovables, consolidándose como un actor fundamental en la transformación del sector industrial colombiano hacia energías más eficientes y de menor impacto ambiental. El proyecto representa un hito trascendental que refleja nuestra capacidad técnica, nuestro compromiso con la innovación y nuestra visión para impulsar desarrollos solares de gran escala que aporten al progreso del país”, explicó Didier Builes, presidente de Colgas.

Hay que señalar que Colgas es el mayor distribuidor de GLP en Colombia, y con su división Energía incursiona desde hace varios años en la implementación de energías alternativas.

El parque solar de Soacha cuenta con una capacidad instalada de 5,4 MWp, equivalente al consumo anual de más de 4.000 hogares. Su generación promedio permite evitar la emisión de 1.330 toneladas de CO₂ cada año, impacto comparable a la siembra de más de 60.000 árboles o al retiro de circulación de aproximadamente 290 vehículos.

“Para Santa Fe este parque solar es un paso más que nos confirma como la ladrillera más sostenible de Colombia y un referente en América Latina. Utilizar fuentes no convencionales de energía renovable nos ayuda a operar reduciendo nuestra huella de carbono. La experiencia de Colgas en el desarrollo de proyectos energéticos y su profesionalismo fueron decisivos para tener éxito en el objetivo que buscabamos”, explicó Juan Fermín Restrepo, gerente General de Ladrillera Santafé.

Si bien el parque solar remplaza un 25% del consumo de energía de la ladrillera, la escasez de gas natural la ha impactado significativamente, pues han tenido que remplazar esta fuente por carbón, dando un paso atrás en la transición energética.

“Estamos retrocediendo en un cambio tecnológico que habíamos hecho. Nosotros habíamos incrementado sustancialmente el consumo de gas natural y la respuesta ha sido retroceder, incrementar el consumo de carbón, aunque aprovechamos los sistemas de mitigación: filtros de mangas y depuradores de gases para garantizar una emisión limpia. Pero trabajamos en un proyecto adicional donde la energía eléctrica juga un papel fundamental para continuar mitigando ese consumo de carbón”, concluyó Restrepo.

GASNOVA rechaza prohibición de ventas callejeras en Bogotá

La Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA) manifestó su desacuerdo tras la expedición del Decreto 117 de 2026 por parte de la Alcaldía Mayor de Bogotá.

La nueva normatividad prohíbe las ventas ambulantes de alimentos que utilizan el GLP en cilindros, afectando de manera directa a miles de familias vulnerables que encontraron en esta actividad su única fuente de ingresos.

Según el gremio, esta medida vulnera el derecho constitucional a los servicios públicos y el derecho fundamental al trabajo de más de 10.000 venteros, poniendo en riesgo el sustento económico de miles de familias pobres que dependen de la denominada «economía popular» en la capital.

El presidente de GASNOVA, Alejandro Martínez Villegas, dijo que el cilindro de GLP es usado de manera segura y eficiente desde hace más de 80 años, por ello hoy 12 millones de usuarios en el país, entre ellos los trabajadores informales del sector de alimentos acceden a este servicio público.

“Gracias a su portabilidad y sus propiedades como energético limpio, al uso de cilindros cumpliendo los lineamientos técnicos establecidos por el Ministerio de Minas y acogidos por la anterior administración distrital en la Resolución 1207 de 2020 expedida por la Secretaría de Gobierno de Bogotá, permiten el uso seguro de GLP en cilindros sin representar riesgo para la comunidad”, aseguró.

El dirigente gremial hizo un llamado a la Administración Distrital para que, en lugar de recurrir a la prohibición con difíciles probabilidades de implementarse en las actuales circunstancias económicas y sociales de la capital, se trabaje activamente en desarrollar un programa integral con los vendedores ambulantes que utilizan el servicio púbico de GLP, con el fin de que sean capacitados y organizados en una solución concertada.

La propuesta busca construir sin estigmatizar el acceso al servicio público de GLP, ni a sus usuarios de venta ambulante.

GASNOVA recordó que el Ministerio de Minas y Energía emitió un concepto oficial el pasado 26 de diciembre de 2025, en el cual señaló que: “En este marco constitucional y legal los vendedores ambulantes o informales corresponden a usuarios finales del servicio público de GLP en cilindros, al igual que lo hace cualquier otro usuario, ya sea que se encuentre ubicado en zonas urbanas o rurales.”

Martínez explicó que este respaldo jurídico es fundamental, pues el Artículo 365 de la Constitución Política de Colombia estipula que los servicios públicos son inherentes a la finalidad social del Estado, y es deber de este asegurar su prestación a todos los habitantes del territorio nacional.

En ese sentido, GASNOVA aclara que las empresas prestadoras de este servicio público están obligadas por ley a suministrar el GLP, y que la reglamentación técnica dictada por el Ministerio ya contempla las normas necesarias para garantizar el uso seguro del cilindro en ventas ambulantes.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Gobierno y el Instituto para la Economía Social (IPES), en Bogotá existen 10.331 puestos de comida en el espacio público que emplean GLP. Para estos ciudadanos, el cilindro representa el «motor» de su economía familiar.

Martínez destacó que el acceso al GLP ha sido un avance social significativo, promovido incluso por los programas de sustitución de combustibles contaminantes desarrollados por la UPME y el MME, permitiendo que poblaciones vulnerables abandonen el uso de leña y carbón, combustibles altamente contaminantes que, con la prohibición de la Alcaldía, van a volver a ser utilizados por los vendedores ambulantes.

GASNOVA también argumentó que Bogotá está actuando en contravía de las tendencias globales. En las grandes metrópolis, las ventas callejeras son promovidas por las autoridades para ofrecer sabores auténticos a precios accesibles.

Debido a su alta capacidad calorífica y portabilidad, el GLP es el combustible estándar en todo el mundo para cocinas móviles. Ejemplo de ellos son los famosos carritos de perros calientes en Nueva York que utilizan cilindros de GLP diariamente en Manhattan, los carritos de crepes en Paris y casos latinoamericanos como los de Ciudad de México y Lima, con sus puestos de comidas típicas que hacen parte del turismo gastronómico.

Incluso en Colombia, Medellín cuenta con un modelo exitoso de plazoletas de food trucks que están replicando modelos de Miami y otras ciudades.

Finalmente, Martínez reiteró la disposición de GASNOVA para trabajar de manera articulada con la Alcaldía de Bogotá, con el objetivo de construir una experiencia gastronómica urbana ordenada y segura, que le dé un valor agregado a la capital colombiana.

El dirigente gremial concluyó que la prohibición no es el camino; por el contrario, el servicio público de GLP debe ser visto como una herramienta que genera empleo, fomenta el turismo gastronómico y ofrece opciones de alimentación asequibles a millones de bogotanos.

“Prohibir su uso discrimina y deja sin opciones a miles de personas que han encontrado en esta actividad su única fuente de ingresos”, dijo.

Energía: ¿Qué proponen los candidatos?

Con la notable ausencia de Iván Cepeda y Abelardo de La Espriella, se realizó el primer debate de los candidatos a la presidencia, denominado ‘Colombia decide su energía’, realizado por Caracol Noticias en el marco del Congreso de Naturgas.

A pocos meses de dejar el mandato Gustavo Petro, el sector energético está en estado crítico. Proyectos de exploración paralizados por razones ideológicas, empresas ahogadas por una exagerada carga tributaria, pérdida de autosuficiencia en gas natural y un sistema eléctrico al borde de una crisis ante un eventual fenómeno de El Niño, que devolvería al país a la oscuridad del apagón de hace treinta y cuatro años.

Todos esos factores han creado una tormenta perfecta, por lo que el sector energético es uno de los temas prioritarios que deberá abordar el próximo gobierno. De ahí que este primer debate se haya centrado en la energía.

Para destacar la importancia del gas natural gas natural, 36 millones de colombianos cocinan con este energético, la mayoría, el 85%, de los estratos 1, 2 y 3. Además, unos 645 mil vehículos han sido convertido a GNV, amén de las miles de industrias y comercios que lo utilizan en sus actividades productivas.

No obstante, desde diciembre de 2024 el país perdió la autosuficiencia y enfrenta un creciente déficit, que deberá ser atendido por nuevos proyectos de importación de gas natural licuado (GNL), con la consecuente alza en las tarifas.

Por el lado de la energía eléctrica el panorama no es menos alentador. Deudas con las empresas generadoras y distribuidoras que ya superan los nueve billones de pesos, parece ser la misma receta que el gobierno le aplicó al sector salud: asfixiarlo económicamente para provocar una quiebra en serie del sistema.

En ese entorno, veamos las primeras opiniones de los candidatos frente al sector energético:

PALOMA VALENCIA

Yo creo que lo primero que tenemos que entender es que esta transición energética que nos propusieron es una ridiculez. ¿Quién dejó de cocinar con gas en Colombia? ¿Quién dejó de usar vehículos de diésel o de gasolina? Todo lo contrario, terminamos usando lo mismo, solo que importado.

¿Y cuál es la consecuencia? Menos empleo para los colombianos y ausencia de regalías para el país. Aquí lo que tenemos que entender es que la gran batalla por la transición energética no es la salida de los combustibles fósiles, es detener la deforestación en el Amazonas. Por eso tenemos que sacar nuestro gas, tenemos que hacer fracking.

Y necesitamos una modificación de las licencias ambientales, no para que sean flojas, sino para que sean rápidas, ordenando el territorio y una modificación de las consultas previas para que las comunidades reciban beneficios, pero que no detengan los proyectos.

En cuanto al tema de las tarifas de energía, especialmente en la costa Caribe, lo primero es que vamos a enfrentar el tema de las tarifas de energía de la costa de frente, para resolverlo. Eso va a necesitar, seguramente, una tarifa diferenciada para la costa Caribe.

Se va a necesitar un cambio de electrodomésticos que permitan ahorros en consumo. Necesitamos, además, que esas pérdidas que hoy se están haciendo y que encarecen las facturas, tengan estímulos para que las empresas las empiecen a corregir. Seguramente se va a necesitar una gran inversión del gobierno nacional, pero las pérdidas no pueden estar apalancando el 30% de la factura que se está pagando, esa energía que se perdió.

Pero lo más importante es una solución estructural a largo plazo. La costa Caribe necesita una nueva línea de transmisión que le permita traer energías más baratas que las térmicas y que podamos, incluso, si construimos más hidroeléctricas, como lo necesita el país, traer energías hídricas.

Estoy totalmente de acuerdo con los subsidios de energía, pero mucho más allá de eso, tenemos que hacer una sustitución de los electrodomésticos y tenemos que lograr que la costa Caribe pueda tener suficiencia de la energía más barata.

Hay un problema en Colombia, es que como hay poquita energía, se ha ido volviendo cara. Hay que tener mucha energía de diferentes fuentes para que vuelva a estar barata.

SERGIO FAJARDO.

Llegando a la presidencia, lo primero que tenemos que atender es una emergencia, porque sabemos que viene el fenómeno de El Niño, y este gobierno no va a hacer nada de acá hasta ese momento.

Viene un apagón con una probabilidad muy alta. Esa película ya la hemos visto. Entonces, ya tiene que estar preparándose el país para ese apagón. Yo estaría como presidente en este momento, verificando y trabajando con todas las hidroeléctricas del país, todas las térmicas, averiguando todas las condiciones para que el gas pueda llegar de manera que las térmicas puedan funcionar, tener disposición del carbón.

Eso se llama planear. Por eso es que gobernar es muy difícil. Ser capaz de armar los equipos, anticipar los problemas, dar soluciones para llegar a resolverlo.

Tenemos que prepararnos para importar gas, tener las plantas regasificadoras listas, porque las vamos a necesitar para poder generar energía térmica, y eso va a significar unas tarifas que probablemente pueden ser más altas por la irresponsabilidad de no haber atendido los que nosotros sabemos desde hace tiempo.

Lo paradójico es que enfrente de La Guajira y del departamento de Magdalena tenemos la gran riqueza, los pozos Sirius, donde tenemos gas suficiente para cubrir nuestra demanda por más de diez años.

Entonces vamos a avanzar en la exploración, pero lo primero que tenemos que hacer es atender el fenómeno de El Niño, que la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y este gobierno no se ha preparado, y significa importar gas, tener regasificadoras y atender el problema.

En cuanto a los subsidios, hay una cantidad que no está llegando a quienes tiene que llegar. Tenemos que garantizar un mínimo vital de energía para las personas más pobres de este país. Y eso lo podemos hacer redefiniendo la combinación de Estrato y el Sisben 4.

ROY BARRERAS

Yo tengo que decir que la transición energética no es una ridiculez, es una realidad, es una necesidad global. Lo escribí hace tres años y medio en una columna del diario El Tiempo: sin petróleo no hay paraíso, dije entonces. Y sin gas no hay transición ni tampoco hay fertilizantes ni hay urea.

Sin gas tampoco hay esa transición necesaria. Si no sacamos el petróleo, si no sacamos el gas, para financiar las energías limpias, que además solo pueden ser la mitad de la matriz energética, necesitamos 900 megavatios más en los próximos años, y la mitad tiene que ser energía firme. Eso significa que, si no sacamos el petróleo, si no sacamos el gas, nos quedamos sin petróleo y sin energías limpias.

La transición es programarla en el tiempo. Cuando se hace abruptamente caemos en el absurdo de pagar hoy el triple del precio del gas importado cuando tenemos recursos suficientes.

Está claro que se necesitan fuentes de energía urgentes. Colombia tiene hoy una sola regasificadora operativa en Cartagena y tiene solamente tres días de reserva, pero hay proyectos en La Guajira, la Regasificadora del Pacífico, hay que garantizar el transporte también de ese gas.

El gas es hoy un elemento fundamental para evitar ese apagón y claro, hay que transformar el sistema eléctrico, hay que pagar las deudas con el sistema, hay que garantizar un mínimo vital eléctrico y hay que garantizar que llegue la energía al sitio correcto y eso se llama proyectos estratégicos nacionales, zonas de inversión estratégica, decisiones económicas que implican que el nuevo gobierno pueda tomar decisiones de unidad nacional que no van a ser fáciles, por ejemplo, aumentar en 3 pesos por kilovatio una tarifa solidaria nacional por 36 meses, que significan 5,1 billones de ingresos.

La gente se imagina cómo sería su vida sin electricidad. Hay que hacer los esfuerzos para que eso no ocurra y puede evitarse.

CLAUDIA LÓPEZ

El desafío, en mi opinión, es tener energía barata, sin apagón y tan limpia como se pueda. Eso es lo que le conviene al bolsillo de las familias, de los hogares y de las empresas de Colombia.

Sin duda, todos vemos el problema del cambio climático, del calentamiento de la tierra, del exceso de lluvia o de sequía, y nos preocupa y nos lo tenemos que tomar en serio. Pero Colombia no es el principal causante de ese problema.

El problema de Colombia no es que contamina, el problema es que todavía es pobre, es que no tiene suficientes empleos bien pagos para sus jóvenes, es que sus empresas viven en el rebusque y la informalidad. Y para salir de eso necesitamos educación de calidad y energía muy barata.

Pero este gobierno decidió parar la exploración de petróleo y gas de un sopetón y nos puso a importar gas. Un gas que hubiéramos podido producir aquí generando empleo, nos puso a importar gas tres o cuatro veces más caro.

Hay que cambiar esa política, volver a explorar, volver a explotar, tener un sistema energético que no dependa solo del agua. Tenemos que equilibrar con todas las fuentes de energía nuestro sistema eléctrico.

Todos los jóvenes quieren tener un buen teléfono, con un internet rapidísimo, usar chat GPT, inteligencia artificial, y se lo merecen y lo necesitan para el siglo XXI, pero eso necesita energía barata.

Así que lo que tenemos que hacer es usar todos los recursos disponibles que tenemos en Colombia: gas, petróleo, sol, viento, todas las formas de energía, explotarlas con licencia ambiental, con participación de las comunidades, tener energía barata y tan limpia como se pueda.

Sobre los subsidios, claro que hay que tenerlos, si no la gente se revienta en el bolsillo, pero entre más alta la tarifa, pues más subsidios tenemos que pagar. Entonces, paga más el usuario y paga más el Estado.

Lo que necesitamos es tener tarifas baratas, y para eso aquí hay gas, sol, petróleo, viento. El Caribe tiene que usar esas cuatro formas de generación, que se exploten todas, que se exploren todas, que se den reglas claras de juego.

Ecopetrol invertirá USD 625 millones en proyectos de gas en 2026

Al cierre del Congreso de Naturgas, Juan Carlos Hurtado, gerente encargado de Ecopetrol, señaló que la compañía invertirá en este año cerca de 625 millones de dólares en proyectos de exploración y desarrollo de gas.

Entre los proyectos que están contemplados están la perforación de cinco pozos en el Pidemonte llanero, 3 pozos en el norte del país y dos costa fuera, de los cuales uno ya fue ejecutado y resultó exitoso, Copoazú-1, en compañía con su socia Petrobras.

Hay que señalar que el Grupo Ecopetrol proveyó en 2025 el 66% de la demanda de gas natural en Colombia, con un promedio de 633 giga BTU día (GBTUD).

Igualmente, en 2026, Ecopetrol es la única empresa que ha ofrecido cantidades de gas en firme de largo plazo, con un total de 270 GBTUD, aunque es un 32% menos de lo ofertado en 2025, cuando comercializó 396 GBTUD.

Sobre la comercialización del gas de Sirius, Hurtado dijo que en diciembre de 2025 se firmaron 66 contratos, por un total de 249 GBTUD, que entrarían en 2030, de un total de 470 GBTUD que se espera sea la producción del campo off shore.

Importaciones, otro frente que abre Ecopetrol

Ante la creciente escasez de gas nacional, la compañía entrará este año en el negocio de importación a través de dos proyectos: Pacífico con 60 GBTUD y Puerto Bahía, con Frontera Energy como socio, con 126 GBTU iniciales, que pueden llegar hasta 370 GBTUD en una etapa posterior.

En el proyecto de Buenaventura-Buga, Ecopetrol ya comercializó los 60 GBTUD contratados con la empresa PIO, que es la operadora del proyecto. Hurtado dijo que se suscribieron 18 contratos que cubren toda la capacidad, por lo que desde marzo pasado abrieron el proceso competitivo para comprar el gas natural licuado en el mercado internacional, con lo cual el proyecto estaría entrando en operación en octubre de 2026.

Otro proyecto de regasificación a mediano plazo es el de Coveñas, con una capacidad estimada de 400 MPCD, pero está determinado por la reconversión en gasoducto del Oleoducto de Colombia, de propiedad de su filial Cenit, por lo que se estima su entrada en operación a finales de 2029.

“Este proyecto será posible si logramos una articulación sectorial que promueva los incentivos adecuados desde la remuneración de la infraestructura, así como la pronta asignación del proyecto dentro del Plan de Abastecimiento de Gas Natural”, concluyó Hurtado.

Bogotá será epicentro del 8° Congreso Internacional del GLP

El evento, organizado por la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), se llevará a cabo EL 19 y 20 de agosto de 2026 en el Club El Nogal de la capital colombiana.

La Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA) anunció la realización del 8° Congreso Internacional del GLP, el evento más relevante para la industria del Gas Licuado del Petróleo (GLP) en el país.

Bajo el eje temático “Energía en crecimiento”, el encuentro reunirá a los principales actores del sector público y privado para debatir las estrategias que posicionarán a este energético como una solución clave para atender las necesidades de abastecimiento energético a nivel nacional e internacional.

El Congreso, que tendrá lugar en el Club El Nogal de Bogotá los días 19 y 20 de agosto de 2026, profundizará en el análisis de cómo el GLP está impulsando sectores estratégicos de la economía, desde el residencial hasta el industrial, comercial y de transporte.

El evento cuenta con el apoyo internacional de la World Liquid Gas Association (WLGA), la Asociación Iberoamericana de GLP (AIGLP) y de OPIS, una compañía de Dow Jones.

La programación académica de esta octava edición contará con conferencias de talla mundial y paneles integrados por expertos que abordarán temas críticos, como las tendencias globales del GLP y su impacto directo en el mercado colombiano, análisis de las políticas públicas y marcos regulatorios, la geopolítica mundial y sus impactos en el mercado del GLP, entre otros.

“Este congreso llega en un momento crucial para analizar el futuro energético del país. El GLP, además de ser un combustible de uso residencial, es un aliado estratégico para los sectores industrial y comercial, un pilar de la canasta energética, que garantiza un suministro constante y limpio”, señaló Alejandro Martínez Villegas, presidente de GASNOVA.

Inscripciones abiertas

GASNOVA ha habilitado el proceso de registro para empresarios, académicos, funcionarios públicos y público interesado. El evento cuenta con tarifas diferenciales para empresas afiliadas y público en general, consolidándose como una inversión estratégica para quienes buscan entender el rumbo del GLP, y el Oil & Gas en la región.

Inscripciones en el sitio: https://www.gasnova.co/8o-congreso-internacional-del-glp-gasnova/

Repsol retoma el control de sus operaciones en Venezuela

La producción de petróleo de Repsol en Venezuela asciende actualmente a unos 45.000 barriles al día, principalmente en Petroquiriquire.

Repsol firmó un acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela y con la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), sujeto al cumplimiento de determinadas condiciones, que le permitirá retomar el control de las operaciones e incrementar la producción de petróleo en Petroquiriquire (60% PDVSA y 40% Repsol), garantizar los mecanismos de pago, y fortalecer el marco operativo de sus actividades en el país, bajo el Acuerdo Marco originalmente firmado en 2023.

«Este acuerdo subraya el compromiso de Repsol con Venezuela, donde hemos operado ininterrumpidamente desde 1993. Contamos con los activos y las capacidades técnicas, operativas y humanas sobre el terreno para aumentar nuestra producción en el país», dijo el director General de Exploración y Producción de Repsol, Francisco Gea.

Según informó la energética española en un comunicado, el Acuerdo Marco de 2023 estableció las condiciones necesarias para avanzar en el cumplimiento de las metas de producción establecidas por los socios, sujeto a la programación de cargamentos de crudos pesados por parte de PDVSA equivalentes a la producción de Petroquiriquire.

El proyecto se desarrollará bajo el liderazgo compartido de Repsol y PDVSA «y conforme a los más altos estándares técnicos, operativos y de gobernanza», subrayó la compañía.

En el acuerdo marco, originalmente firmado en 2023 y posteriormente enmendado en 2024, se prevé el mecanismo para la ampliación de la duración de las concesiones del yacimiento de Petroquiriquire y se incorporaron los campos Tomoporo y La Ceiba.

La producción de petróleo de Repsol en Venezuela asciende actualmente a unos 45.000 barriles brutos al día, principalmente en Petroquiriquire.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, avanzó que la compañía está preparada para aumentar en un 50% la producción bruta de petróleo en un plazo de 12 meses y triplicarla en los próximos tres años si se siguen dando las circunstancias necesarias y utilizando los ingresos que se obtengan en el país.

Eni, Repsol y PDVSA

El mes pasado, Repsol y la compañía italiana Eni firmaron otro acuerdo estratégico con las autoridades venezolanas y PDVSA para garantizar la sostenibilidad de la producción de gas natural durante 2026 en el activo Cardón IV (participada al 50% por las dos compañías) y reforzar la estabilidad a largo plazo de las operaciones.

La firma de estos acuerdos se produce después de la emisión de una Licencia General por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC, por sus siglas en inglés), que autoriza a Repsol y a sus subsidiarias a participar en transacciones vinculadas a las operaciones de crudo y gas en Venezuela con el gobierno venezolano, PDVSA y sus entidades afiliadas.

Esta licencia general, dice la compañía, «representa un hito regulatorio que reconoce la trayectoria de Repsol como operador responsable y confiable en el país».

Sirius comienza la ruta crítica de la licencia ambiental

Con el proceso de consultas previas en un 50 por ciento, el proyecto Sirius aspira a cumplir el cronograma para iniciar producción a finales de 2030.

Luego de culminar las 120 consultas previas, el principal proyecto de gas que se realiza en Colombia, Sirius en el Caribe off shore, dará inició a la solicitud de la licencia ambiental, el punto más crítico, según Alcindo Moritz, presidente de Petrobras Colombia (operador).

Según el ejecutivo, las consultas previas en el tema de la línea submarina han avanzado en más del 90%. Además, en el área de facilidades que opera Hocol ya se certificaron dos comunidades y está a la espera de una tercera.

“Temas no menores, nosotros debemos asegurar el cierre de las consultas a finales de este año y poder radicar los estudios de impacto ambiental en el primer trimestre de 2027, para que a finales de ese año logremos sancionar el proyecto para iniciar ejecución. Con base en eso, pudiéramos avanzar dentro del cronograma de poner el primer gas en superficie a finales de 2030”, dijo Moritz.

Agregó que el proyecto se encuentra en fase tres donde comienzan a construir la estrategia de contratación con las empresas de bienes y servicios, y llegar a finales de 2027 a determinar la decisión final de inversión, y a partir de este momento empezar las construcciones e instalaciones.

Copoazú, otro descubrimiento en el Caribe

Por su parte, Juan Carlos Hurtado, presidente encargado de Ecopetrol, dijo que otro punto a resaltar dentro de las operaciones costa afuera es el reciente descubrimiento de gas en pozo Copoazú 1, que, aunque no está conectado con Sirius sí se encuentra dentro del mismo bloque Gua Off-0.

Copoazú 1 iniciaría pruebas a finales de abril para estar terminando en junio para tener mayor información y poder concluir el descubrimiento.

Finalmente, ante la posibilidad de importar gas de Venezuela, lo cual eventualmente le generaría alguna competencia a Sirius, Moritz dijo que sería saludable.

“A nosotros no nos preocupa esa posibilidad de importación, bien sea por mar, GNL, o que sea de Venezuela. Hay demanda, hay necesidad de gas en Colombia y cuando Sirius empiece a producir solo cubriría la mitad de la demanda del país, por lo que Sirius es bastante competitivo.”

Además, hay que recordar que en diciembre de 2025 se comercializó con éxito 249 giga BTUD del gas de Sirius, de una producción proyectada de 470 MBTUD. Por ahora debe cruzar la línea crítica de la licencia ambiental.

Estatismo o desarrollo empresarial, el dilema del sector gasifero

El gas natural ha sido una de las políticas sociales más efectivas de Colombia en los últimos treinta años. Una revolución que hoy está en riesgo.

“Un país posible dependerá de las decisiones que tomemos hoy. De la visión que escojamos como sociedad. Y de nuestra capacidad de trabajar juntos”, dijo Juan Manuel Rojas, presidente del Consejo Directivo de Naturgas, en la apertura del Congreso del sector que se realiza en Cartagena, del 15 al 17 de abril.

Luego de casi cuatro años del primer gobierno de izquierda en Colombia, el país en general y el sector energético en particular se debaten entre modelo estatista, que propende por reducir la participación del sector privado, y un modelo mixto donde las empresas son motor de desarrollo.

Ese es el dilema en que se debate el país en plena campaña electoral para elegir al sucesor de Gustavo Petro. Y el Congreso de Naturgas no es ajeno a esa controversia, siendo el energético uno de los sectores más golpeados por el actual Gobierno.   

En ese sentido, Rojas señaló en su discurso de inauguración que “si Colombia opta por un modelo altamente intervencionista, lo que estáen riesgo no es solo la rentabilidad de las empresas. Está en riesgo la expansión del servicio, la sostenibilidad del sistema y, en última instancia, el bienestar de los usuarios.”

El directivo fue más dramático y agregó que además está el cierre de brechas sociales, la competitividad de la industria, la capacidad del sistema energético de acompañar el crecimiento del país y, sobre todo, está en riesgo la capacidad de reducir la pobreza energética.

“Porque la pobreza energética no es solo una carencia técnica. Es una barrera estructural al desarrollo humano. Limita oportunidades, profundiza desigualdades y restringe el potencial de millones de colombianos. Y aquí el gas natural, junto con la participación del sector privado, tiene un rol insustituible”, dijo.

Agregó que la experiencia muestra que donde hay condiciones para la inversión, hay expansión de redes, innovación y soluciones adaptadas a las realidades locales.

“La masificación del gas natural ha sido posible precisamente porque hemos combinado política pública con capacidad empresarial. Si queremos acelerar la reducción de la pobreza energética, necesitamos más de ese modelo, no menos”, agregó.

Y es que ante la política anti hidrocarburos del Gobierno Petro, de no adjudicar nuevos contratos de exploración, de satanizar el fracking y de asfixiar el sector minero energético con más impuestos, el país enfrenta hoy una realidad incómoda: restricciones de oferta de gas natural, al punto que desde diciembre de 2024 se viene importando molécula para cubrir el déficit en los sectores diferentes al térmico.

“Colombia necesita más moléculas de gas. Sin embargo, las señales de política pública han desincentivado la exploración y la producción. El resultado es evidente: faltan moléculas de gas, mientras sobran moléculas de carbón y de líquidos más contaminantes. Entonces, estamos, en la práctica, carbonizando nuestra matriz energética por errores de política pública y por omisión”, dijo Rojas.

Ante un eventual fenómeno de El Niño para finales de 2026, el dirigente señaló en el corto plazo se deben habilitar todas las fuentes disponibles: producción nacional, importaciones y contratos de largo plazo que den estabilidad al sistema.

En el mediano plazo, Colombia necesita avanzar en regasificación, ampliación de transporte de moléculas y electrones, en la promoción de esquemas de almacenamiento estratégico, y en la eliminación de restricciones operativas que hoy limitan la flexibilidad del sistema.

“No podemos seguir aplazando decisiones que toman años en materializarse. Cada retraso se traduce en mayores precios, menor confiabilidad y competitividad para el país”, dijo.

Luego de cuatro años del experimento de izquierda, Colombia enfrenta hoy en pleno debate electoral una decisión que definirá su seguridad energética, su competitividad y el bienestar de millones de ciudadanos en las próximas décadas.

“No es un debate técnico ni sectorial. Es una elección sobre cómo garantizamos energía asequible para los hogares, competitividad para nuestra industria, y oportunidades reales para que millones de colombianos aprovechen plenamente los beneficios de la energía en su vida cotidiana”, concluyó Rojas.

IGU: Gas, la mejor opción entre los combustibles tradicionales

En el arranque del Congreso de Naturgas, que se realiza en Cartagena, la GUÍA DEL GAS habló con Andrea Stegher, presidente de la Unión Internacional del Gas (IGU, por sus siglas en inglés).

Señor Stegher, primero fue la invasión de Rusia a Ucrania, en 2022, ahora es el conflicto en Oriente Próximo. ¿Cómo estos conflictos están reconfigurándose el mundo de la energía en el mundo y particularmente el gas natural?

Permítame empezar con una afirmación. El gas natural hoy en día corresponde a un cuarto de la energía mundial. Es decir, es una pieza clave para satisfacer la demanda de energía global.

Las crisis que hemos visto y que tenemos que enfrentar son importantes porque, por supuesto, han cambiado los equilibrios regionales y globales. Pero puedo también tener una visión positiva porque hemos visto con la crisis de 2022, que gracias al desarrollo del gas natural en Estados Unidos y gracias a proyectos de licuefacción, Europa pudo modificar radicalmente la posibilidad de abastecerse, no a través de los ductos con Rusia, pero sí utilizando más energía.

Hoy en día, la crisis en el Golfo Pérsico es una crisis de disponibilidad de los barcos para que puedan cruzar el Estrecho de Ormuz. No es una falta de energía, es una falta de posibilidad de convertirla en facilidades para los usuarios. En ese sentido ya se están desarrollando alternativas. Y en alguna parte del mundo, esas alternativas están viendo otros recursos, como el carbón en Asia, que, como ya sabemos todos, es mucho más sucio.

Pero el tema verdadero es que hoy, más aún que en el pasado, esta coyuntura requiere inversiones a largo plazo, requiere planificación, requiere que cuando hay posibilidades de utilizar recursos domésticos, estos estén priorizados sobre otras opciones. Pero también el GNL, que no obstante la crisis en el Golfo Pérsico, sigue siendo fundamental.

Permítame dar algunos datos: La crisis del Golfo afecta al 3% de la demanda mundial de gas natural, que no es mucho. Pero di vemos al GNL, por supuesto es del 20%. Y si vemos cuánto GNL qatarí es importante para algunos países de Asia, va del 45% hasta el 100%, que es importante, solo para darle otra dimensión.

Cada mes de suministro de GNL que perdemos de Qatar es equivalente a la demanda de GNL del año pasado de una isla como Taipei. Es decir, las dimensiones son muy geográficas, muy importantes.

Lo relevante es que tenemos que mirar adelante con la oportunidad de asumir esta crisis para añadir oportunidades y opciones. Y la industria gasífera lo está haciendo, no solo con proyectos de nueva capacidad de licuefacción en Estados Unidos y también en Latinoamérica, donde Argentina tiene su rol. Pero también con mejores interconexiones y con soluciones de innovación. Hablamos de hidrógeno, que todavía tiene que empujarse, hablamos de biometano, son diferentes opciones. La industria del gas no para.

En ese escenario, ¿cómo se ve afectada América Latina, qué riesgos y oportunidades tiene la región?

Un riesgo es no actuar de manera pragmática. Es decir, ante la percepción de una oportunidad o de un problema, si no se desarrollan soluciones no va a solucionarse. Esto requiere actuación ahora. No requiere más discusiones, requiere proyectos, requiere capacidad de poner en marcha industrias.

Aunque es importante recordarnos que no hay proyectos fáciles, no hay proyectos inmediatos. Es importante tener visión a medio y largo plazo para que estas inversiones puedan tener la posibilidad de desarrollarse.

En ese sentido, recuerdo el año pasado en una reunión de la OLADE en Chile y se hablaba mucho de integración regional. Este es un tema que puede dar valor a la región en un contexto en que la variabilidad de generación eléctrica con hidroeléctricas tendrá bastantes subidas y bajadas, por lo que la volatilidad aumentará. Claramente estamos previendo un fenómeno de El Niño y todo lo que eso implica. Entonces el gas puede tener un rol fundamental en términos de respaldo, en términos de complementar posibilidades más verdes como las renovables, pero también para sostener una mayor proyección industrial y una mayor penetración en el sector del transporte.

Hay varias opciones. Lo que veo positivo en esta región es que hay capacidad industrial. Como gremio global, parte de nuestra tarea es integrar la industria con los stakeholders y con los hacedores de política pública. Porque es importante dar mensajes claros, aclarar qué rol puede jugar esta industria para ofrecer la energía que cada cual necesita y merece.

Finalmente, también hay un movimiento de algunos países y algunos sectores que están en contra del petróleo, del carbón y del gas. ¿Cómo ven ustedes esta posición?

He empezado diciendo que el gas natural hoy corresponde a un cuarto de la energía mundial y en los últimos 20 años hemos visto que la demanda de energía viene creciendo a nivel global.

Entonces, tenemos que hacer mucho en todas las fases de desarrollo. Más renovables, por supuesto, más gas, por supuesto, pero no podemos escoger un ganador absoluto porque no tenemos un ganador absoluto. Es importante seguir teniendo opciones y el gas natural, entre los combustibles tradicionales, es la mejor opción.

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