Ya estamos en crisis energética: Promigas

Tanto en gas como en electricidad, el interior del país ya está sufriendo escasez de estos energéticos. El riesgo es que estas restricciones que parecen coyunturales se conviertan en estructurales.

“Nos hemos acostumbrado a pensar que hay crisis energética cuando hay racionamientos. Eso es equivocado, el racionamiento es consecuencia de la crisis. Nosotros ya estamos en crisis, el déficit ya está, estamos operando al límite”, dijo Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas, empresa que está celebrando 50 años de operaciones.

Y es que ante la demora en la llegada de la temporada de lluvias, el país siguió generando electricidad con las termoeléctricas, manteniendo a tope las importaciones de gas natural a través de la planta de regasificación de SPEC, y que también obligó a Ecopetrol a hacer efectivos los contratos interrumpibles, limitando la entrega de gas a las distribuidoras con el fin de entregarlo a las térmicas.

Según Rojas, el país ya no está en una crisis coyuntural sino estructural. Para 2025 se estima que el déficit de gas natural sea del 7,5% de la demanda, equivalente a 77 giga BTU diarias (GBTUD), y para 2026 el déficit será del 16%, 190 GBTUD.

En el tema de electricidad la situación es similar. Cada año deberían entrar 500 Mw nuevos de capacidad, pero Hidroituango está retrasado, los proyectos eólicos y solares de La Guajira no han entrado como se esperaba y los proyectos de transmisión están trancados por consultas y permisos.

Ante la falta de una nueva planta de regasificación, la negativa del Gobierno a firmar nuevos contratos de exploración, la cancelación de los proyectos piloto de fracking y los retrasos en la exploración en el offshore del Caribe colombiano, la única posibilidad de abastecimiento de gas que le queda al país es la importación. “La soberanía energética está comprometida y eso es una crisis”, enfatizó Rojas.

De acuerdo con los análisis de Promigas, los mayores costos de importación de la molécula, incrementarían las facturas para los estratos 1 y 2 en 26% para el interior del país y en 23% para el resto del país. Recordemos el servicio de gas natural cubre a 36 millones de personas, la mayoría de estratos 1, 2 y 3.

Por eso SPEC aumentó este año la capacidad de regasificación de 400 a 450 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), y Rojas anunció que en octubre la empresa lanzará un open season para aumentar la capacidad en 2025 a 475 MPCD y en el 2026 a 533 MPCD.

No obstante, para llegar a esa capacidad se requiere aumentar el gasoducto que conecta la planta con el sistema nacional de transporte, para pasarlo de 18 a 24 pulgadas, con una inversión estimada entre 60 y 70 millones de dólares.

Por el momento, Promigas ya realizó este año la obra de bidireccionalidad del tramo Barranquilla-Ballena, que le aporta al interior del país 66 MPCD y para 2027 la idea es ampliarla a 170 MPCD.

Finalmente, Rojas dijo que: “Nos acostumbramos a operar sin holgura, sin margen, al límite. Necesitamos explorar nuestros recursos, necesitamos que proyectos estratégicos para el país como Uchuva, se desarrollen y que entren a tiempo, porque es la forma de recuperar no solo nuestra soberanía energética sino también desarrollar una cantidad de actividades que dependen del gas natural.”

Robo de energía en Bogotá y Cundinamarca agobia a Enel

Enel Colombia registró 14.753 casos de hurto de energía en Bogotá y Cundinamarca durante los primeros seis meses del año.

Según registros de Enel Colombia, desde el primero de enero hasta el 30 de junio del 2024 se reportaron 14.753 casos de hurto de energía, de los cuales cerca de 5.000 corresponden a conexiones directas a la red de forma no autorizada, y el restante a intervenciones para alterar las conexiones y elementos del medidor con el fin de evitar que se registre el consumo de energía de manera adecuada.

Esta práctica ilegal se ha identificado con mayor frecuencia en predios comerciales, industriales y algunas zonas residenciales de Kennedy, Soacha y Usme.

Según análisis realizados por la Compañía, la cantidad de energía hurtada asciende a más de 115 GWh durante el primer semestre del año, que equivale al consumo mínimo vital de 148.484 hogares, o a la totalidad del consumo de localidades como Fontibón o Chapinero.

Por su parte, en Cundinamarca, los principales municipios afectados por este delito son Mosquera, Cucunubá y Girardot.

«La energía hurtada afectan gravemente la estabilidad del servicio y pone en riesgo la seguridad de los hogares. Es fundamental que los ciudadanos reporten a Enel Colombia estos actos ilegales para asegurar un suministro energético seguro y confiable», afirmó Mónica Cataldo, gerente de Distribución de Enel Colombia.

En cuanto a denuncias por hurto de energía, en 2023 se recibieron 3.276 de forma anónima por parte de la ciudadanía, mientras que para el primer semestre de 2024 se han recibido 1.850.

Para enfrentar el aumento de casos en este tipo de delito, la Compañía invita a los habitantes de Bogotá y Cundinamarca a reportar los hechos que impactan a toda la cadena de usuarios, desestabilizando el sistema energético y poniendo en riesgo la seguridad de los clientes.

Multas y sentencias por hurto de energía

Quien incurre en el hurto de energía y/o daños a la infraestructura comete delitos con penas de hasta 12 años, acciones que atentan contra la seguridad pública en materia de la conducción de la energía.

De las denuncias que ha interpuesto la Compañía, hasta la fecha han fallado 158 sentencias donde se ha establecido que se ha cometido hurto de fluido eléctrico y se han interpuesto las sanciones a los responsables.

Actualmente están en proceso 318 acciones penales interpuestas por Enel Colombia por hurto de energía. Es importante destacar que el delito de defraudación de fluidos, como se tipifica en el Código Penal, acarrea multas entre 1,33 a 150 salarios mínimos mensuales legales vigentes y penas establecidas entre los 38 y 108 meses de prisión.

Durante 2024 la compañía ha realizado 14 operativos en conjunto con las entidades Policía Nacional, CTI o Fiscalía, en las cuales se han capturado siete personas por encontrarse en flagrancia en el delito de defraudación de fluido de energía eléctrica.

La Compañía invita a reportar este tipo de prácticas con el fin de preservar la integridad y seguridad de los ciudadanos, así como el buen funcionamiento y la confiabilidad de la red de energía eléctrica.

Dichas denuncias se pueden realizar de manera anónima a través de la línea telefónica de Enel Colombia: 601 5140000 para Bogotá y Cundinamarca. o a través de la página oficial de la compañía.

Gremios del sector energético llaman al Gobierno a tomar acción

Colombia enfrentará una situación crítica para los sectores de gas natural desde 2025 y energía eléctrica desde 2026, si no se toman las acciones correspondientes para evitar racionamientos.

Los gremios del sector energético ACOLGEN, ACP, ANDESCO, ANDEG, ASOCODIS, NATURGAS, SER COLOMBIA, ASOENERGÍA y la Cámara de Grandes Consumidores de Energía y Gas de la ANDI, hicieron un llamado urgente al Gobierno Nacional para que adopte las medidas necesarias para garantizar el suministro eficiente y confiable de electricidad y gas ante un inminente desabastecimiento para hogares, industrias y comercios.

Situación en el sector eléctrico

  • Según expertos del sector y la misma UPME, en 2026 no habría suficiente energía firme para cubrir toda la demanda, y desde diciembre de 2028, si ocurre El Niño o sequías, habría racionamientos de energía.
  • Según un informe de XM, los embalses alcanzaron niveles críticos en abril (menos del 30%), y existe riesgo de escasez de energía hidroeléctrica entre diciembre de 2024 y enero de 2025.
  • A hoy, el embalse útil del sistema, según información de XM, se ubica en 50%, cifra que está por debajo de promedios históricos para el presente periodo, y que está 1,1 puntos porcentuales por debajo de la senda de desabastecimiento.
  • La incertidumbre normativa, la entrada lenta de proyectos y el crecimiento del consumo de energía exigen acciones inmediatas para evitar futuras crisis energéticas.

Así las cosas, los gremios reiteraron la necesidad de avanzar en las siguientes acciones:

  1. Reducir la incertidumbre que generan anuncios, proyectos de norma y actos administrativos que afectan el funcionamiento del mercado,
  2. Ejercer un mayor acompañamiento por parte del Gobierno Nacional en territorio a quienes desarrollan proyecto,
  3. Realizar nuevas subastas de expansión para cubrir el eventual déficit de energía firme,
  4. Implementar subastas y nuevos mecanismos de contratación de energía a largo plazo, que permitan a los agentes del mercado una menor exposición a la bolsa,
  5. Apoyar e impulsar el desarrollo de todas las tecnologías, reconociendo que cada una aporta atributos necesarios y complementarios para garantizar la sostenibilidad y confiabilidad del servicio,
  6. Hacer un seguimiento continuo tanto a la operación de las plantas térmicas como a la logística de combustible que lo acompaña,
  7. Revisar continuamente el nivel de exportación de energía a Ecuador y su impacto en el desgaste de operación de nuestro parque térmico,
  8. Iniciar campañas de ahorro y establecer incentivos a la respuesta de la demanda y al uso eficiente de la energía eléctrica (eficiencia energética).

Además, llamaron la atención en la publicación del proyecto de Resolución CREG 701 065 de 2024, junto con la señal que desde la CREG se ha dado sobre una eventual intervención a los precios de bolsa.

“Esto no solo afecta la confianza en un momento en el que se requiere atraer nueva inversión, sino que podría afectar la confiabilidad del sistema si gastamos el agua que debemos ahorrar para atender a la demanda en temporadas secas”, señalaron.

Situación del gas natural

Las cifras del Gestor del Mercado confirman que no hay suficiente gas natural local disponible para la venta en firme que permita atender el total de la demanda de hogares, comercios, vehículos (demanda esencial) e industrias en 2025 y 2026.

El déficit de gas natural local no es una alerta, es una realidad, como se evidenció con la reciente restricción de oferta por parte de Ecopetrol, que afectó principalmente al gas natural vehicular en varias zonas del país. Por eso lo gremios señalan:

  • El gas natural es aliado de la calidad de vida de los colombianos, hoy 36 millones de colombianos tienen gas natural en sus hogares, el 84% son familias de estratos 1, 2 y 3. El gas natural es clave para reducir pobreza y cerrar brechas de desigualdad.
  • El gas natural vehicular (GNV) además de reducir emisiones de gases contaminantes, reduce costos para el sector transporte: 87 mil taxistas y 1.400 transportadores transitaron a GNV, además de los sistemas de transporte masivo público que funcionan con este energético (100% de la flota de Cartagena y Valledupar y el 30% del SITP en Bogotá).
  • El energético más utilizado por las industrias, es el gas natural; representa el 32% del total de los energéticos usados. Es esencial en la producción de alimentos, vidrio, oxígeno, cemento, papel, grasas, químicos, sal, empaques, lozas, cerámicas y electrodomésticos, entre otros.
  • La falta de gas natural conducirá a muchas industrias a regresar al consumo de combustibles de mayores emisiones; al cierre de las plantas, como en el caso de las que producen fertilizantes, cuyo papel es estratégico para la seguridad alimentaria del país; y/o a la eliminación de líneas de producción, con las consiguientes consecuencias en empleo e inflación.
  • El operador del mercado eléctrico XM identificó en su último análisis del panorama energético una amplia necesidad de generación térmica, especialmente a gas natural dada la baja hidrología.

Por lo anterior, urge que el Gobierno Nacional adopte e implemente las siguientes decisiones y acciones para garantizar el abastecimiento de gas natural:

  1. Adoptar medidas adicionales a las establecidas en la Resolución CREG 102009 de 2024. que flexibilicen de manera temporal la comercialización y permitan asignación eficiente de todo el gas natural disponible, y resolver las solicitudes de cargos de transporte y agregación de tramos presentadas a la CREG;
  2. Dar celeridad al desarrollo de los hallazgos de gas natural en tierra y costa afuera que aumenten de manera temprana la oferta local de gas. Esto implica: i) acompañamiento para el desarrollo y cierre oportuno de las consultas previas, ii) expedición de las licencias ambientales dentro de los términos de la ley, iii) adopción y priorización de proyectos de infraestructura de transporte del Plan de Abastecimiento de Gas Natural.

Finalmente, los gremios reiteraron que “es crucial que el país mantenga un entorno de confianza y estabilidad que favorezca el desarrollo de proyectos esenciales para su futuro energético, y hacemos un llamado al trabajo articulado y al diálogo constructivo con todos los actores nacionales y regionales para garantizar la seguridad energética que Colombia necesita.”

La sensación de escasez de energéticos en Colombia

No tomar medidas para afrontar la escasez de los recursos energéticos nos llevará a una colisión de derechos que, posiblemente, fragmentará el bien común al tener que decidir quién tiene mejor derecho sobre otro a recibir los servicios esenciales.

Por: MÓNICA TORRES SIERRA*

Con posterioridad al anuncio que realizó Ecopetrol sobre la escasez de gas que tendrá Colombia en 2025 y 2026, las noticias de las últimas semanas en los sectores eléctrico y gasista no son alentadores, y han aumentado la incertidumbre y la sensación de escasez inminente.

El 11 de septiembre, el Juzgado Cuarto Laboral del Circuito de Santa Marta concedió el amparo al derecho a la consulta previa de la comunidad Indígena Taganga y al derecho a la propiedad intelectual, cultural y medio ambiente por el uso de los nombres “Tayrona” y “Uchuva” para denominar el bloque y el pozo de exploración.

El juez ordenó la suspensión inmediata otorgando dos meses para iniciar las acciones que sean necesarias para suspender de manera segura las actividades en el pozo Uchuva 2. Esto hasta tanto no se realice la consulta previa y se realice un nuevo estudio de impacto ambiental y sociocultural que incluya los efectos del proyecto sobre el cabildo indígena Taganga y su relación con el entorno marítimo.

Uchuva 2 es un pozo cuya exploración se adelanta para determinar la capacidad de producción de gas natural que tiene, la cual, se afirma, podría abastecer a Colombia hasta el 2040, y devolverle la autosuficiencia energética al país.

La decisión fue impugnada por el Ministerio de Minas y Energía, la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Ecopetrol, Petrobras y la Agencia Nacional de Licencias Ambientales. Aproximadamente, a inicios de noviembre se sabrá el resultado de la impugnación.

El 20 de septiembre, debido a la escasez de agua a la que se enfrenta el país se presentó una “condición de probable escasez” en el mercado de energía, por lo que Ecopetrol se vio en la obligación de cumplir con los contratos de opción de compra de gas.

Estos contratos, tienen el propósito de asegurar la entrega de gas natural en tales eventos de escasez, para garantizar principalmente la generación de energía eléctrica.

En ese sentido, el suministro de los contratos cuya firmeza está condicionada se suspendió temporalmente, afectando a varios distribuidores de gas natural vehicular.

En agosto pasado, por solicitud que hiciera el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la ANLA suspendió el trámite de la licencia ambiental para la perforación de Komodo – 1, el pozo costa afuera más profundo del mundo y que promete una capacidad de producción de gas relevante.

La Ministerio argumentó que, debido a que en el mundo ni en Colombia se han realizado perforaciones de tal profundidad, el permiso ambiental debe contar con un concepto técnico para evaluar los impactos ambientales del proyecto.

El trámite podrá tomar meses y afectará el cronograma de perforación de un pozo crucial para Colombia, en momentos en que el país no incorpora suficientes reservas.

La escasez de agua y su afectación al sector eléctrico ha vuelto a ser noticia. El aumento de las lluvias y la recuperación de los embalses no se ha dado como se esperaba. Esto, sumado a la falta de entrada en operación de nueva capacidad de generación, ha puesto en apuros el sistema eléctrico.

Las sequías que algunas ciudades enfrentan han vuelto a prender las alarmas no solo para el suministro eléctrico, sino para el de agua potable.

Seguimos sin CREG. Los servicios públicos como el gas, el agua y la electricidad son inherentes al ser humano, son indispensables para mejorar su calidad de vida, garantizar su dignidad, superar la desigualdad y, al ser esenciales, son un derecho de todos.

Es por eso que son inherentes a la finalidad del Estado, y este, sin importar el gobierno de turno, está obligado a garantizarlos a favor de todos los ciudadanos, sin excepción alguna.

Las discusiones caprichosas a las que se enfrenta el país en relación con la transición energética y con el sombrero de la descarbonización, han puesto al país en peligro de escasez.

Esta escasez no solo nos llevará a un alza de precios sin precedentes, sino que llegaremos a un punto de no retorno en el que nos veremos obligados a poner en la balanza un sin número de derechos que tendrán que ponderarse.

Nos obligará a elegir quién tiene un mejor derecho sobre otro a recibir los servicios públicos esenciales, afectando la confiabilidad y seguridad en su suministro y, sin duda alguna, la economía nacional.

*Abogada especializada en el sector energético. Actualmente, desempeña su práctica como Counsel del área de Energía & Cambio Climático.

Colombia recibe cargamento número 100 de GNL

Calamarí LNG reportó la llegada a Colombia del cargamento número 100 de GNL, proveniente de CAMERON LNG en el Golfo de México, con 38.000 m3.

Calamarí LNG, agente importador y comercializador de Gas Natural Licuado (GNL) en Colombia, anunció la llegada del embarque número 100 de este combustible, un hito en la historia de la compañía que en el marco de la coyuntura actual.

La planta de SPEC es un respaldo para las plantas de generación térmica de la costa, las cuales han logrado atender cerca del 50% de la demanda nacional de energía.

El buque BW MAGNOLIA de la empresa BP proveniente de CAMERON LNG en el Golfo de México arribó al país con una carga de 38.000 m3 de GNL que será regasificado para atender las necesidades que requiere el Sistema Interconectado Nacional, especialmente ante la fuerte reducción de los principales embalses a nivel nacional.

“Este cargamento es muy significativo para el país, pues estamos en medio de una coyuntura de hidrología crítica, donde este recurso energético ha sido fundamental para suplir la demanda de las termoeléctricas. Además, frente al riesgo de desabastecimiento de gas natural previsto para los próximos años, la gestión de Calamarí resulta clave para garantizar el acceso al suministro de este combustible de forma segura y oportuna. Esto es posible gracias a que Colombia se ha logrado posicionar en el mercado internacional como un actor relevante para la importación y comercialización de GNL, con importantes proveedores como USA y Trinidad y Tobago”, afirma Alfredo Chamat, gerente General de Calamarí LNG.

Calamarí LNG, que opera desde 2017, ha importado más de 5,6 millones de m3 de GNL, de los cuales aproximadamente 3 millones de m3 corresponden al periodo del reciente fenómeno de El Niño, aportando así a la generación de 5.000 GW de energía con un combustible que además de ser amigable con el medio ambiente, cuenta con costos más bajos que los combustibles líquidos, lo cual ha generado un ahorro de más de 2.500 millones de dólares para los colombianos.

¿Dónde terminará el impuesto al carbono?

Foto de Jas Min en Unsplash

Es crucial que el gobierno aclare su postura y establezca un marco regulatorio predecible para los mercados de carbono, que fortalezca la seguridad jurídica necesaria para que se fortalezcan y dinamicen al futuro.

Por: JUAN ESPINAL*

En medio del creciente clamor global por soluciones efectivas contra el cambio climático, el mercado de carbono en Colombia se encuentra en una encrucijada crítica.

La falta de claridad en la postura del gobierno sobre el rol del Estado en este sector está generando una profunda incertidumbre entre los actores del mercado, desde las comunidades locales hasta las grandes empresas.

La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, al adoptar un enfoque estatista en sus intervenciones, ha sumado confusión a un panorama ya incierto, afectando la capacidad de planificación y toma de decisiones de quienes dependen de un entorno regulatorio estable, así como se enfría la potencialidad de recibir inversión extranjera, dinamizar el combate a la deforestación, y acelerar la transición energética y la descarbonización.

Este vacío de dirección ha impedido que los sectores involucrados se preparen adecuadamente para enfrentar los retos y oportunidades que presenta el mercado de carbono.

La ausencia de una estrategia clara no solo frena la inversión, sino que también obstaculiza el crecimiento en un sector crucial para la mitigación del cambio climático. En lugar de proporcionar un marco definido, el Gobierno ha dejado a las empresas y comunidades en una constante espera de directrices, exacerbando la incertidumbre y poniendo en riesgo el desarrollo de iniciativas esenciales para el país.

Además, el retraso en la expedición de regulaciones clave es un freno considerable para el mercado de carbono. A pesar de que el Ministerio de Ambiente tiene en su agenda la expedición de siete Decretos cruciales desde hace dos años, ninguno ha sido expedido hasta la fecha. Este retraso no solo desmotiva a los inversores, sino que también compromete la competitividad de Colombia en el mercado global de carbono.

Sin una regulación adecuada que impulse el desarrollo, el país no puede crear un mercado robusto que contribuya de manera efectiva a la reducción de emisiones y a la adaptación al cambio climático.

La Reforma Tributaria ha tenido un impacto adverso en el mercado. La limitación de la compensación de emisiones al 50% de la demanda de los combustibles fósiles líquidos, ha reducido el volumen de la demanda de créditos de carbono, afectando tanto los esfuerzos de mitigación como el cumplimiento de los objetivos internacionales.

Antes de esta limitación, el mercado compensaba aproximadamente 20 millones de toneladas de CO2 anuales, pero esta cifra se ha reducido a la mitad, poniendo en riesgo el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones establecidos por el país y su credibilidad internacional.

Los cambios propuestos en la nueva Reforma Tributaria reflejan una redistribución significativa del recaudo del impuesto al carbono, con una disminución drástica del porcentaje destinado a actividades ambientales, que pasa del 80 % al 27 % en la distribución del recaudo del impuesto nacional al carbono. Esto sugiere un cambio en la prioridad del uso de estos fondos, con una mayor proporción destinada al Presupuesto General de la Nación (66 %), lo que podría diluir el impacto específico del impuesto en la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente.

Además, la reducción del porcentaje destinado al Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), de 20 % a 7 %, podría limitar la capacidad de este programa para cumplir sus objetivos en las zonas más vulnerables. Estos cambios podrían interpretarse como un alejamiento de un enfoque centrado en la sostenibilidad ambiental hacia uno más orientado al financiamiento general del Estado.

De otra parte, no se conoce con qué bases técnicas y análisis macroeconómicos se propone incrementar la tarifa del impuesto al carbono, ni tampoco se dice nada sobre los impactos que esta decisión traería como consecuencia de su aplicación, más allá de la retórica de que se busca reducir el consumo de los combustibles fósiles, lejos de contar con medidas ciertas y efectivas que permitan lograrlo.

Es crucial que el gobierno aclare su postura y establezca un marco regulatorio predecible para los mercados de carbono, que fortalezca la seguridad jurídica necesaria para que se fortalezcan y dinamicen al futuro.

La falta de una estrategia definida y los retrasos en la regulación están afectando negativamente la capacidad de Colombia para cumplir con sus compromisos internacionales y para liderar en la lucha contra el cambio climático.

Solo con una dirección clara y una regulación efectiva se podrá garantizar el cumplimiento de los objetivos ambientales del país y un desarrollo sostenible.

*Representante de la Cámara.

Canacol anuncia aumento de la campaña exploratoria de 2024

Canacol ajustó su programa de inversiones para aumentar el número de pozos exploratorios y de desarrollo en 2024.

Canacol anunció que revisó su programa de capital en 2024 para perforar un total de 11 pozos, cinco pozos de exploración y seis de desarrollo/evaluación.

En tal sentido, el capital estimado inicialmente de 138 millones de dólares pasa a 151 millones de dólares. “Las iniciativas de eficiencia en el programa de perforación han contribuido significativamente a planificar un aumento en la actividad de perforación”, señaló la Corporación.

Por otro lado, Canacol anticipa que el EBITDA de 2024 estará entre el punto medio y la parte superior del rango guía previamente anunciado de 250 millones a 290 millones de dólares, con volúmenes de ventas de gas natural y petróleo que se espera promedien los 167 millones de pies cúbicos equivalentes por día.

El programa de capital revisado para 2024 ha sido diseñado para alcanzar los objetivos corporativos de producción y adición de reservas.

Hasta la fecha, Canacol ha perforado seis pozos, que incluyen cinco pozos exitosos que actualmente están en producción (Clarinete-10, Pomelo-1 y Chontaduro-1, 2 y 3) y el pozo no exitoso Cardamomo-1.

Programa de perforación en adelante

Para lo que resta de 2024, la Corporación planea perforar tres pozos de evaluación en campos de gas en producción y dos pozos de exploración.

El pozo de evaluación Níspero-2 le apuntará a areniscas contenedoras de gas de la formación CDO dentro del campo de gas Níspero, el cual la Corporación descubrió en 2016. La Corporación anticipa iniciar la perforación a inicio de octubre de 2024, con el pozo entrando en producción a finales de octubre de 2024.

El pozo de exploración Natilla-2 tiene como objetivo un gran prospecto de gas natural dentro del contrato de E&P SSJN-7. El objetivo principal del pozo son las areniscas de la formación CDO, con objetivo secundario en las areniscas de la formación Porquero. La Corporación iniciará la perforación del pozo a inicios de octubre de 2024 y estima que el pozo tome aproximadamente dos meses para ser perforado.

El pozo de evaluación Siku-2 le apuntará a areniscas con gas dentro del CDO en los campos de gas Siku y Oboe, los cuales la Corporación descubrió en 2016. La Corporación anticipa iniciar la perforación del pozo a inicios de noviembre de 2024, con el pozo entrando en producción a finales de ese mes.

El pozo de exploración Kite-1 tiene como objetivo areniscas del CDO en un prospecto ubicado entre el campo de gas Pálmer, descubierto en 2014, y los campos de gas Pomelo y Chontaduro, descubiertos a principios de 2024. La perforación iniciará a principios de octubre de 2024, con resultados a finales de octubre de 2024. Si es exitoso, el pozo Kite-1 se conectará inmediatamente a producción.

Por último, el pozo de evaluación Lulo-3 tiene como objetivo areniscas con gas de la formación CDO dentro del campo de gas Lulo, descubierto a principios de 2023. La perforación iniciará a principios de diciembre de 2024, con el pozo entrando en producción a finales de diciembre de 2024.

Vanti obtiene $58.900 millones para proyectos de cogeneración

Con estos recursos empresas como Flores del Río, Permoda Planta Montevideo y Funza, Textilería Asitex, Margarinas y Mantequillas, Club Arrayanes, Alquería, Gerfor y al interior de Vanti, podrán usar en sus instalaciones el gas natural para generar electricidad, vapor, calentamiento de agua, calefacción y refrigeración.

Con el propósito de consolidar proyectos de cogeneración, a través de los cuales se obtiene simultáneamente energía eléctrica y energía térmica útil (vapor, agua caliente sanitaria), Vanti obtuvo un crédito de Bancolombia por 58,9 mil millones de pesos.

Con estos recursos, empresas como Flores del Río, Permoda Planta Montevideo y Funza, Textilería Asitex, Margarinas y Mantequillas, Club Arrayanes, Alquería, Gerfor y al interior de Vanti se podrán realizar inversiones en la compra de equipos y en la construcción de las instalaciones para que estas industrias de Bogotá y Cundinamarca principalmente puedan producir energía eléctrica a partir de gas natural y calor residual.

La cogeneración de energía permite que las empresas ahorren costos en sus procesos de producción, la generación de energía a partir de fuentes más limpias, y además un ahorro de casi 60.000 MWh/año.

Vanti lleva más de cinco años desarrollando este tipo de proyectos de cogeneración de energía y el objetivo es seguir promoviendo este tipo de iniciativas en más industrias del país para que cambien fuentes como carbón y combustibles líquidos por gas natural.

Este tipo de proyectos contribuyen al medio ambiente, teniendo en cuenta que tendrá una reducción en emisiones de Gas Efecto Invernadero.

Vanti señaló que seguirá avanzando en la realización de más proyectos de este tipo con inversiones, que en los últimos dos años y hasta 2025 alcanzan cerca de 59 mil millones de pesos.

Para Mauricio Rosillo, vicepresidente de Negocios de Bancolombia, “este tipo de proyectos, que desarrollan organizaciones como Vanti, son una muestra de cómo el trabajo conjunto entre el sector financiero y compañías de distintos sectores tiene un impacto positivo en la competitividad empresarial, y además contribuye a uno de los propósitos de país, que es la transición energética sostenible”.

Por su parte, María Cecilia Bertran, vicepresidenta de Estrategia y Finanzas de Grupo Vanti puntualizó que: “En línea con nuestro compromiso de sostenibilidad y de acuerdo con nuestra estrategia corporativa, este crédito servirá para apoyar a nuestros clientes industriales en sus procesos para que puedan ahorrar en sus costos de producción y generar energía a partir de fuentes más limpias”.

La clavija de la opción tarifaria

El pago de la deuda de la Opción Tarifaria nunca debió recaer sobre los usuarios del servicio de energía.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA

La Opción Tarifaria nunca se ha debido cobrar a los usuarios del servicio de energía y paso a explicar por qué. Si bien su aplicación era una posibilidad para sortear la dificultad por parte de ellos de asumir las alzas en las tarifas en momentos en que la pandemia de la COVID – 19 los agobiaba, ellos han debido recibir el mismo trato que se les dio por las mismas circunstancias a las empresas y a los empresarios. El Gobierno Duque aplicó un doble rasero, favoreciendo a estos y clavando, inexplicablemente, con la clavija de la Opción Tarifaria a aquellos.

Veamos. El 6 de febrero de 2020 se expidió la Resolución CREG 012, mediante la cual se dispuso que la Opción Tarifaria, que no era cosa distinta que se suspendía transitoriamente el cobro de las alzas tarifarias y por lo tanto se aplazaba su pago por parte de los usuarios. Estos deberían pagarla posteriormente en “módicas cuotas” hasta saldar la deuda, sobre la cual además deberían pagar todos los usuarios del servicio que recibieron este “beneficio”, que a la postre no lo fue. Esta deuda fue in crescendo hasta superar los $5 billones. 

A lo usuarios nunca se les explicó este mecanismo y asumieron que se habían congelado las tarifas de energía, no sabiendo que se les estaba suspendiendo y no condonando el pago. Y así les quedó allí esa deuda no declarada con las empresas prestadoras del servicio. Y como no hay plazo que no se venza ni deuda que no se pague, cuando estas empezaron a cobrarla en las facturas vino el crujir de dientes.

En contraste, el presidente Iván Duque, mediante el Decreto 417 de 2020, ordenó girarle a las empresas la suma de $10.38 billones, dos veces el monto de la deuda por la Opción Tarifaria, como “apoyo del pago de la nómina” y el “pago de la prima de servicios”.

Esa medida tuvo un objetivo loable y justificado, como fue “la protección del empleo y a la actividad económica”. No hay que negarlo. Pero a nadie en el Gobierno se le ocurrió que las empresas, una vez superada la crisis que dio lugar a esta ayuda por parte del Estado, les reintegraran dichos recursos.

Por qué, en cambio, no se le dio el mismo tratamiento a los usuarios del servicio de energía. El pago de la deuda de la Opción Tarifaria nunca debió recaer sobre los usuarios del servicio, los recursos para su pago a las empresas comercializadoras han debido salir de donde salieron los que el Estado les transfirió a las empresas, del Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME). No hay derecho.

Este giro se hizo “con cargo a los recursos del FOME”, que son recursos públicos, creado mediante el Decreto Legislativo 444 de 2020 y cuya principal fuente de financiación ($14,8 billones) fue el Sistema General de Regalías (SGR).

Aquí hago una digresión para llamar la atención de los gobernadores y alcaldes, porque en el artículo 332 de la Ley 2294 del Plan Nacional de Desarrollo 2022 – 2026”, se dejó en claro que “los derechos y obligaciones a cargo del FOME que sean exigibles a la fecha de su liquidación serán asumidas por la Nación”. De manera que allí están los “derechos y obligaciones a cargo del FOME… asumidas por la Nación”, que son exigibles por parte de ellos, a quienes bastante falta le hacen estos recursos para su inversión.

Ahora que se anunció por parte del gestor interventor de AIR – E la suspensión del cobro de la deuda por concepto de la Opción Tarifaria, en momentos en los que los usuarios han pagado las dos terceras partes de la misma, bueno es aclarar que, al igual que sucedió en 2020 con esa medida, no se está exonerando al usuario del pago de la Opción Tarifaria ni se la están condonando. Esa deuda es como si fuera un nudo corredizo, que le sigue apretando el cuello al usuario, que la tendrá que pagar más temprano que tarde, porque, como dice el adagio popular, no hay plazo que no se venza ni deuda que no se pague.

Es de anotar que a los $265 menos por KWh en la factura de octubre a diciembre, por cuenta de la suspensión del cobro de la Opción tarifaria, hay que añadir los $105 menos por KWh que, desde abril se redujo en el cargo por pérdidas reconocidas (PR) en la fórmula tarifaria, dejando de cobrar las pérdidas no técnicas, por una disposición regulatoria que aplica ante el incumplimiento de las inversiones a las que estaba obligada la empresa Air – e. Ello no lo ha notado el usuario porque al tiempo que se le redujo a la mitad el cargo por pérdidas reconocidas se hacía sentir la carga de la Opción Tarifaria.

Ahora que el presidente Petro acaba de anunciar que terminará la “cláusula que traslada pérdidas por falta de pago a usuarios que sí pagan”, esa determinación sólo cobijaría a los 1,7 millones de usuarios de AFINIA, porque como ya quedó dicho se dejó de aplicar a los de AIR – E.

De todos modos, les toca esperar porque, como viene sucediendo con el compromiso contraído desde mayo por parte del presidente Petro de asumir la deuda por concepto de la Opción Tarifaria de los estratos 1, 2 y 3, ello todavía está en veremos. Dicho de otra manera, del dicho al hecho hay mucho trecho

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Colombia: Restringen suministro de gas al sector vehicular

La medida aplica para trece empresas que tenían contratos con Ecopetrol sin seguro o protección especial. El centro del país no se verá afectado.

Debido a la intensa sequía que afrontan algunas regiones del país, Ecopetrol suspendió el suministro de gas natural a un grupo de trece empresas distribuidoras, para destinar ese combustible a la generación de energía eléctrica a través de plantas térmicas.

Las empresas que dejarán de recibir el combustible de manera temporal, entre las que se encuentran Terpel, Efigas, Gases del Caribe y Alcanos, son aquellas que firmaron con Ecopetrol contratos de firmeza condicionada (CFC), es decir, que reciben el suministro de gas natural, siempre y cuando, no se presente una contingencia de escasez como la que actualmente está afrontando el país debido a la prolongada escasez de lluvias.

La situación no afecta a las empresas que firmaron contratos de opción de compra de gas (OCG), que son los que cuentan con un seguro o protección especial, en caso de presentarse situaciones de escasez como la que enfrenta el país.

Entre estas empresas está Vanti, que atiende el mercado del altiplano cundiboyacense, Santander y el sur del Cesar, por lo que las estaciones con esta bandera no se verán afectadas.

Antes de la contingencia, Ecopetrol estaba suministrado 46,6 GBTUD de gas a 13 empresas con contratos no asegurados CFC, y se había comprometido con 32,1 GBTUD para cumplir con los contratos asegurados OCG, ante una escasez de gas.

Cabe señalar que esta medida es de obligatorio cumplimiento, según lo establece la resolución 186 de 2020 de la CREG, que reglamenta el suministro de gas natural al mercado mayorista en Colombia.

Además, Ecopetrol decidió reducir el consumo de gas en sus operaciones para darle prioridad al suministro en las regiones en cumplimiento de la normativa aplicable en estas condiciones y con fundamente en los términos de los contratos firmados con sus remitentes.

La condición de “probable escasez” que se viene presentando en los últimos días en Colombia se da cuando el precio de bolsa es igual o superior al 95% del precio de escasez.

En ese sentido, ante la reducción de la oferta, las empresas distribuidoras se verán obligadas a suspender el servicio a las estaciones de servicio que surten gas natural vehicular, para mantener el servicio prioritario a los sectores residencial, comercial e industrial.

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