Hueco de $45 mil millones para cubrir subsidios al GLP en 2024

Al déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FPEC) ahora se le suma un faltante para pagar los subsidios al GLP para finales de año.

Entre agosto y diciembre de 2024 no hay recursos presupuestales para cubrir los subsidios del gas licuado del petróleo (GLP), denunció Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana del GLP (Gasnova) en la apertura del Sexto Congreso Internacional del GLP que se realiza en Bogotá.

Al parecer, el error en el Ministerio de Hacienda se debió a que al actualizar el cálculo de los subsidios no se tuvo previsto el aumento, lo que afecta a cerca de un millón de usuarios de los estratos uno y dos en seis departamentos del país, que no quedarán cubiertos con el subsidio.

El monto del déficit en los subsidios asciende a 45 mil millones de pesos, con el agravante que en el proyecto de presupuesto para 2025 se mantiene la misma fórmula, lo que implica un déficit de $45 millones más el ajuste del IPC para el próximo año.

No obstante, el eslabón que se verá más afectado es el comercializador, todo vez que este entrega los cilindros al valor autorizado, pero recibe el reingreso de los subsidios algunos meses después. En este caso, el comercializador asumirá un faltante en caja.

Disponibilidad de gas

Por otro lado, ante el descenso de Ecopetrol del suministro de GLP al mercado, que hoy equivale al 58% de la demanda, el próximo año se estima que el 50% del consumo del país provenga de la importación, lo que repercutirá en el precio al consumidor.

Martínez estima que el sobrecosto del GLP al consumidor final puede estar del orden del 7% por ciento, aunque mencionó que de todos modos será un precio inferior al registrado en el 2021 y 2022, pues hoy el precio internacional está estable, en unos 80 centavos de dólar por galón.

Justamente, esa fue una de las conclusiones de la primera jornada del Congreso. Colombia transita de un mercado de paridad exportación a uno de paridad importación.

Calcáneo: “El GLP seguirá de manera competitiva en el mercado colombiano”

El 6° Congreso Internacional del GLP – GASNOVA, que se llevará a cabo los días 21 y 22 en Bogotá, analizará el rol que tiene el Gas LP (GLP) como combustible de bajas emisiones, una alternativa energética para 12 millones de colombianos en los sectores residencial, comercial e industrial.

Organizado por la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), el evento reunirá a los actores más importantes del sector del GLP en Colombia  y a importantes personalidades y expertos a nivel mundial procedentes de Estados Unidos, Francia, Polonia, México, Brasil, Chile, Perú, Guatemala y Colombia.  La World Liquid Gas Association (WLPGA), la Asociación Iberoamericana del GLP (AIGLP) y OPIS, a Dow Jones Company, son aliados del evento.

Adrián Calcaneo, VP Energy & Feedstocks at Chemical Market Analytics de Opis, Dow Jones Company (EE.UU.), será uno de los conferencistas internacionales del evento, quien participará en la sesión “Proyección de los precios de los combustibles en los mercados internacionales – Implicaciones para Latinoamérica”.

¿A nivel mundial, cuál es el comportamiento de la demanda del GHLP? ¿Cuáles son los principales usos?

A nivel mundial el principal uso del GLP está en el sector residencial en primer lugar, luego está el uso petroquímico, que es un uso ajeno a lo que estamos acostumbrados en América Latina pero existe una gran competencia entre ambos sectores en cuanto al uso del GLP. Luego siguen los usos industrial, el automotor (Autogás) y la generación eléctrica.

Colombia enfrenta un escenario de importaciones crecientes de GLP y su principal origen es los Estados Unidos: ¿cómo se proyectan las exportaciones desde E.EUU?

Afortunadamente, la disponibilidad de GLP en los Estados Unidos se proyecta hacia una tendencia de crecimiento sostenido en varias décadas, en gran cantidad. Que Colombia dependa de un mercado como el de Estados Unidos ayuda en cuanto a su abastecimiento porque los costos son relativamente asequibles para el mercado nacional.

Aunque América Latina es el destino más cercano y tradicional para el GLP de los Estados Unidos, ya no es el mercado más importante, porque no tiene la magnitud de los gigantes asiáticos que también recurren al gas de EE.UU: Japón, Corea del Sur y principalmente China, de los más grandes consumidores a nivel mundial. Como estos países mueven el volumen del producto, son los que marcan los precios internacionales y América Latina está a merced de estos movimientos.

Dadas estas importaciones que el país deberá acometer, preocupa que los precios en el país suban: ¿cuáles son sus estimaciones o proyecciones de los precios?

Cuando un país deja de ser autosuficiente con su propio gas y necesita más producto importado de lo que produce, los precios se elevan debido a diferentes factores. En el 6º Congreso Internacional del GLP vamos a analizar cuáles son esos factores a tener en cuenta para la variación de los precios internacionales, y cómo afectan los combustibles en los mercados latinoamericanos.

Dada la cercanía de Colombia con EE.UU, se va a mantener una estabilidad en los precios en comparación a lo que sucedió con años anteriores como el 2020 o 2021 que presentaron fuertes variaciones en el comportamiento de los precios.

Frente a los precios y sus proyecciones a futuro en EE.UU. del gas natural, las gasolinas y el diésel, ¿qué tan competitivo luce el GLP importado para Colombia?

El GLP para el sector vehicular, llamado a nivel internacional Autogás y en Colombia como AutoGLP, es un combustible muy competitivo dadas sus características de poder calorífico y fácil transporte que lo hacen una gran alternativa para un país con la geografía de Colombia.

Lo anterior hace que el precio del AutoGLP sea muy competitivo, además no hay que licuarlo, no hay que regasificarlo cuando llega al país, se puede mover fácilmente por camión y por barco, tampoco necesita infraestructura muy sofisticada. A diferencia de otros combustibles, el GLP estará en Colombia durante muchos años de manera competitiva.

Finalmente, mirando hacia la transición energética, el GLP es un combustible de bajas emisiones que a diferencia del diésel y la gasolina, o la leña y el carbón, ayudan a disminuir notoriamente con la emisión de gases de efecto invernadero (GEI).

Conferencistas y panelistas

Entre los participantes nacionales al 6° Congreso Internacional del GLP se destacan miembros del gobierno nacional como Javier Campillo (viceministro de Energía), Orlando Velandia Sepúlveda (presidente, ANH), Dagoberto Quiroga (superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios), Guillermo García Realpe (presidente de la Junta Directiva, Ecopetrol), Carlos Adrián Correa (director dela UPME), Mauricio Palma (subdirector de Hidrocarburos, UPME), David Riaño (vicepresidente de Soluciones de Bajas Emisiones, Ecopetrol), y Adwar Moisés Casallas (director de Hidrocarburos, Ministerio de Minas y Energía).

También habrá participación de congresistas como la representante Jennifer Pedraza y los senadores José David Name, Paloma Valencia y Andrés Felipe Guerra Hoyos.

En el representativo internacional estarán Bartosz Kwiatkowski (director general, Asociación Polaca de Gas Líquido), Aurelio Ferreira (presidente, AIGLP), Alison Abbott (directora de Comunicaciones de WLGA), Adrián Duhalt (Research Scholar, Center on Global Energy Policy, EE.UU), Adrián Calcaneo (Opis, a Dow Jones Company, EE.UU), Francisco José García Bustos (subgerente Compras Gas, Empresas Lipigas, Chile), Carlos Serrano (presidente, AMEXGAS, México), y Brendan Doner (Clean Energy Advocate & Data Scientist, EE.UU).

La suerte está echada

El sector de los hidrocarburos no pasa por su mejor momento. Tanto la ex ministra de Minas y Energía Irene Vélez como el actual ministro Andrés Camacho han seguido a pie juntillas la directriz del presidente Petro de no abrir nuevas rondas para la asignación de áreas para la exploración y explotación de hidrocarburos.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Sin fórmula de juicio y desatendiendo las recomendaciones de la Comisión de Expertos integrada por el anterior Gobierno, tomaron la determinación de apagar los dos pilotos en marcha, los cuales tenían por finalidad establecer la viabilidad o no de utilizar la técnica del fracking en Colombia.

El país se quedó sin saberlo, a sabiendas del enorme potencial de recursos que posee en yacimientos no convencionales, cuyo desarrollo podría llegar a duplicar las actuales reservas de hidrocarburos.

Y la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible Susana Muhamad fue más lejos al radicar el proyecto de ley que lo prohibía, el cual fue archivado por tercera vez. Pero, no da su brazo a torcer y, según ha anunciado, por cuarta vez lo radicará nuevamente.

Estos pasos en falso han terminado por desalentar la inversión y la actividad en el sector, lo cual ha repercutido en la caída de las reservas tanto de petróleo, cuya relación reservas/producción cayó hasta 7,1 años, como del gas, que tuvo una mayor caída, hasta 6,1 años.

No obstante, aunque a regañadientes, se ha mantenido la inversión con la que se asoció ECOPETROL y OXY para explotar un yacimiento no convencional (YNC), el PERMIAN, en los EEUU, utilizando la técnica del fracking, que hoy por hoy es el negocio más rentable con que cuenta la estatal petrolera. Su producción es de 90 mil barriles/día, de los cuales 49% corresponden a ECOPETROL.

Al respecto manifestó el presidente de ECOPETROL Ricardo Roa que “es satisfactorio reportar estos logros operativos en el marco de actividades seguras, apoyada en procesos innovadores, con tecnologías confiables, tanto técnico como ambiental y dentro de los más altos estándares”. Cabe preguntarse, si ello es posible en territorio estadounidense por qué no lo es el colombiano.

Llama la atención que mientras el ministro de Hacienda Ricardo Bonilla proyecta llevar la producción de petróleo hasta un millón de barriles al día, cuando cada día que pasa Colombia se aleja más y más de dicha meta, la que alcanzó en los años 2014 y 2015. El tope de la producción de crudo sigue sin superar los 800.000 barriles/día.

Y no es para menos, porque no se puede pretender aumentar la producción de manera sostenible si al mismo tiempo no se incorporan barriles a las reservas y ello sólo será posible cuando se desactive el freno de mano por parte del Gobierno.

Estamos en presencia de una dicotomía, pues al tiempo que se descarta la firma de nuevos contratos de exploración y producción, el ministro, desesperado por el desfinanciamiento del presupuesto, presiona para aumentar la producción de crudo, su principal fuente de financiamiento.

Siempre se ha dicho por parte de los dos titulares de la cartera de Minas y Energía, para justificar la posición del Gobierno, que con los contratos ya firmados se garantizaba el autoabastecimiento del país, que no se requería más. Sin embargo, el presidente Petro en el marco de la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP28, fue más lejos y firmó el Tratado de no proliferación de los combustibles fósiles, mediante el cual comprometió a Colombia a frenar en seco la actividad exploratoria y de producción de hidrocarburos en el país.

Y más recientemente el ministro Camacho, frente a la opción de retomar la firma de nuevos contratos, manifestó, como disculpa, que hay “espacio suficiente para explorar en los contratos vigentes y por tanto, hacer más eficiente la exploración y explotación, por lo que contemplar extender la frontera exploratoria no es necesario”.

Con estas señales, no es de extrañar la desaceleración de la actividad exploratoria en el país. Como afirmó el vicepresidente de Estrategia y Asuntos Regulatorios de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP) Andrés Bitar, “muchos de los inversionistas son internacionales y es difícil explicarles que todo está transcurriendo como venía transcurriendo en los años anteriores, cuando cada vez que puede, el presidente Petro vuelve y replica el mensaje de que no quiere hidrocarburos”.

Las cifras son elocuentes: según la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (CAMPETROL) venimos con una actividad de taladros baja, tanto es así que desde noviembre de 2022 hasta abril de este año cayó 30,3%.

En julio había 110 equipos de perforación operativos, una caída de 45 equipos frente a noviembre de 2022. De allí que, como afirma Andrés Bitar, “si la baja actividad de perforación persiste, es probable que la producción de petróleo caiga a mediano y largo plazo, incluso mayor que el reportado tras la pandemia, del cual el país no se ha recuperado”.

Ello explica también el mediocre desempeño del sector de minas y canteras, el cual, según el más reciente reporte del DANE cayó –3,3% en el segundo trimestre de este año, el peor de todos. Definitivamente, en este Gobierno la suerte está echada.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

TGI logró ingresos por más de un billón de pesos en el primer semestre de 2024

TGI logró la aprobación de tres importantes proyectos para la expansión del negocio y la confiabilidad del servicio.

La Transportadora de Gas Internacional (TGI), filial  del  Grupo  Energía  Bogotá́,  cerró  el  segundo  trimestre  con  ingresos  por $519 mil millones, lo que representa un incremento del 13.4% en utilidad operacional y un 8.1% en EBITDA. Es así como cierra el primer semestre del año con ingresos por más de un billón de pesos, fruto de la suscripción de contratación adicional de transporte en firme de varios remitentes.

“En comparación con el primer semestre de 2023, este año hemos aumentado nuestros ingresos operacionales en un 8,6%, que representan cerca de un billón de pesos. Estos resultados operacionales son positivos y van en línea con el compromiso de mantener resultados sólidos frente a los desafíos regulatorios que implicaron la pesificación de la tarifa”, explicó Mónica Contreras Esper, presidente de TGI.

TGI resalta dos grandes hitos en materia regulatoria que sucedieron en el trimestre. El primero de ellos, la inclusión de tres importantes proyectos propuestos por la Transportadora a la UPME dentro del Plan de Abastecimiento de Gas Natural 2023-2028. Estos proyectos son Conexión Bogotá al  SNT en Magdalena Medio; Conexión Cúcuta al SNT en Magdalena Medio; y Bidireccionalidad del gasoducto Vasconia-Mariquita.

El segundo hito, la expedición definitiva por parte de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) de los valores de inversión y gastos de AO&M para proyectos Bidireccionalidad Ballena-Barranca; aumento de capacidad Mariquita – Gualanday; y aumento de capacidad Ramal Jamundí.

Cabe recordar que TGI ya había adelantado la inversión de la Bidireccionalidad Ballena- Barranca como un proyecto estratégico para el país, y con esta resolución la compañía podrá recuperar dicha inversión. Respecto a los otros dos proyectos las fechas estimadas de entrada en operación al servicio de la cadena de gas natural, se prevén para el último trimestre del 2025.

“Son decisiones fundamentales que permiten al país contar con un sistema nacional de transporte confiable que más allá de conectar al gas natural está extendiendo oportunidades de progreso mejorando vidas con energía sostenible y competitiva.”, agregó Contreras.

Frente a la gestión social, TGI logró la adjudicación del proyecto Obras por Impuestos de Gasificación Rural en 13 veredas del municipio de la Belleza, Santander, por un valor de $6.800 millones, que beneficiarán a más de 4 mil personas. Además, fue el granador del Premio ACP Hechos de Sostenibilidad en la categoría Equidad de Género.

Parque térmico, aliado fundamental del sector eléctrico colombiano

Durante la 11° versión del Foro Energético se destacó que durante el Fenómeno de El Niño más reciente, los agentes térmicos agremiados en ANDEG alcanzaron una disponibilidad promedio superior al 85% para mantener a Colombia iluminada durante ese periodo.

La undécima versión del Foro Energético de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), que se realizó en Barranquilla, reunió cerca de 400 asistentes entre líderes y expertos del sector tanto nacionales como internacionales, empresarios y representantes del Gobierno Nacional.

En la instalación del evento se destacó el papel que han jugado históricamente las centrales térmicas, especialmente en situaciones de hidrología crítica. Al respecto, Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de ANDEG, resaltó que durante el Fenómeno de El Niño más reciente, la generación térmica máxima fue de 120 GWh-día, cubriendo hasta 56% la demanda del Sistema Interconectado Nacional (SIN), a partir de recursos como el gas natural (73 GWh-día), carbón (37 GWh-día) y los combustibles líquidos (15 GWh-día). Además, las generadoras asociadas al gremio alcanzaron una disponibilidad promedio superior al 85%, logrando así mantener a Colombia iluminada durante ese periodo. 

Así mismo, mencionó que el rol de la planta de regasificación de Cartagena ha aportado de forma importante a la confiabilidad del SIN. Durante El Niño 2023-2024 el aporte del GNL llegó al 79% del consumo para generación con gas natural. Esta infraestructura proyecta aumentar su capacidad por fases, inicialmente de 400 MPCD a 450 en 2024 y luego hasta 530 MPCD en 2027.

Energía confiable para la competitividad y el desarrollo regional

Este fue el lema con el que durante dos días se desarrolló una agenda académica de alto nivel con cinco ejes estratégicos: I. Balance y perspectivas de las leyes 142 y 143 de 1994; II. Modernización del mercado en un entorno de transición energética; III. Las regiones como dinamizadoras de esta transición; IV. Financiación, competitividad y señales de inversión; y V. Cómo cumplirle a los usuarios frente a las necesidades de energía firme. 

Con relación al primer eje temático se destacó la transformación que las Leyes 142 y 143 de 1994 han propiciado en la calidad de vida de todos los colombianos, a través del desarrollo de las distintas actividades de los servicios públicos-

Frente a la iniciativa del Gobierno, que busca revisar y modificar estas normas, el presidente de la Junta Directiva de ANDEG y gerente general de Termoyopal, Luis Alberto Páez, señaló que los instrumentos legales con los que el país cuenta hoy son suficientes para abordar los temas que requieren ajustes y enfatizó que “es necesario construir sobre lo construido y buscar consenso para el desarrollo de política pública que atiendan de manera adecuada las necesidades del sector y de los usuarios para garantizar la energía confiable que se requiere”.

De otro lado, se subrayó la importancia del esquema del Cargo por Confiabilidad como mecanismo de expansión del parque de generación en Colombia, pues ha permitido incorporar más de 13.000 MW al sistema eléctrico nacional, lo que corresponde a aproximadamente el 63% del total de la capacidad de generación instalada a 2024, y ha hecho posible liberar recursos fiscales para inversión por encima de los 18 mil millones de dólares.

“Actualmente cursan inversiones superiores a los 4 mil millones de dólares en el marco de los resultados de la última subasta del Cargo del 2024. Por esto es fundamental preservar este mecanismo y celebramos el reciente anuncio de la CREG”, destacó ANDEG.

Gas natural, una urgencia para la seguridad energética

El gas natural está llamado a ser un gran respaldo energético para Colombia de cara a la transición energética. Por esto, durante el Foro Energético de ANDEG y en medio de las alertas de posible desabastecimiento desde el 2025 en adelante, se insistió en que es necesario que se den las señales regulatorias en cuanto a la expansión en nuevas fuentes de suministro de gas natural, tanto on-shore como off-shore.

Así mismo, habilitar la exploración y explotación de este recurso en el país y analizar las alternativas para incentivar la ejecución de obras en transporte para la efectiva atención de la demanda.

Además, se resaltó el aporte de las regiones para la sostenibilidad energética y, en ese sentido, se destacó a la región Caribe, donde se concentra un gran potencial de generación de diferentes fuentes de energía, como la termoeléctrica, la eólica y la solar, además de contar con diferentes recursos energéticos como el gas natural, el carbón, los biocombustibles y las facilidades de importación de gas. De hecho, cerca del 60% de la capacidad térmica de Colombia se encuentra en esta región.

El último bloque de la agenda académica contó con la participación del director ejecutivo de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), Antonio Jiménez, así como del viceministro de Energía, Javier Campillo, y de la superintendente delegada de Energía y Gas, Sandra Téllez, un espacio en el que se destacó nuevamente el papel fundamental que tienen los agentes térmicos en la confiabilidad del sistema y durante el reciente fenómeno de El Niño.

Así mismo, se resaltaron los retos en materia de competitividad de las tarifas de energía en la región Caribe y los avances regulatorios que deben darse en el marco de la subasta del Cargo por Confiabilidad.

Al cierre del evento, el vicepresidente la Asociación, Edwin Cruz Caballero, reafirmó el compromiso de todas sus afiliadas por seguir avanzando en la consolidación de un sector eléctrico sostenible y de ser un aliado para la transición energética, que debe ser un proceso ordenado, seguro y donde se reconozca el aporte de todas las alternativas de generación y especialmente el de la térmica, que no solo ha respaldado al país en momentos críticos sino que contribuye al desarrollo y competitividad de las regiones a partir de distintas iniciativas sociales, económicas y ambientales.

Potencial del NautiGLP y AutoGLP frente al desmonte del subsidio a la gasolina

Este será uno de los temas que se analizarán en el 6° Congreso Internacional del GLP – GASNOVA “GasLP, energía para la vida”, que se realizará el 21 y 22 de agosto en Bogotá.

En el 6° Congreso Internacional del GLP – GASNOVA, el GLP vehicular y náutico, conocidos en Colombia como AutoGLP y NautiGLP y a nivel mundial como Autogas y Nautigas, se analizarán desde el panel llamado: “El potencial del NautiGLP y el AutoGLP frente al desmonte de los subsidios a la gasolina y el diésel”.

“El GLP tiene una serie de aplicaciones que van más allá del tradicional sector residencial. Se destaca la importancia del GLP en materia de movilidad para motores náuticos (NautiGLP) y automotrices (AutoGLP)”, afirmó el presidente de la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA), Alejandro Martínez, quien explicó que el actual gobierno ha impulsado programas con estos dos combustibles de bajas emisiones, alternativas muy importantes de cara a la transición energética.

Esta sesión iniciará con una presentación de la visión del Ministerio de Minas y Energía sobre el papel esperado del GLP en materia de movilidad, avances, retos y oportunidades para la masificación y uso del GLP en el sector transporte en Colombia con panelistas del Ministerio de Transporte y empresas del sector privado de Colombia y Perú.

El evento, que cuenta con el apoyo de la World Liquid Gas Association (WLPGA), la Asociación Iberoamericana del GLP (AIGLP) y OPIS, reunirá en un mismo espacio a los actores más importantes del sector del GLP en Colombia y a importantes personalidades y expertos a nivel mundial. 

El 6° Congreso Internacional del GLP – GASNOVA, que se llevará a cabo los días 21 y 22 de agosto en el Club El Nogal de Bogotá, analizará el rol que tiene el Gas LP (GLP) como combustible de bajas emisiones, una alternativa energética importante para 12 millones de colombianos en los sectores residencial, comercial e industrial.

Precios de los combustibles

Los asistentes van a enterarse de las proyecciones en materia de precios de los combustibles líquidos, los cuales aumentarán la demanda y la necesidad de importaciones.

De otra parte, la eliminación del subsidio a la gasolina y la anunciada para el diésel abre una oportunidad para la introducción del AutoGLP. Se estima que el GLP importado tendría un precio de 12USD/MBTU al paso que la gasolina lo tendrá a 33,8 USD/MBTU y el diésel a 18,3 USD /MBTU (con el subsidio actual).

Ecopetrol importará gas desde noviembre

En la rueda de prensa de resultados del segundo trimestre del año, el presidente de Ecopetrol anunció que la empresa importará gas a partir de noviembre de 2024.

Ricardo Roa dijo que serían 50 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), haciendo uso del derecho de comercialidad que le da el joint venture que tiene con Occidental Petroleum (Oxy) en la cuenca del Permian en los Estados Unidos.

En ese contrato, Oxy es el operador con el 51% de participación y Ecopetrol participa con el 49%. Cabe señalar que de esa operación de fracking se extraen en la actualidad 91.200 barriles diarios de crudo.

El gas importado por Ecopetrol sería ingresado por la única planta de regasificación con que cuenta Colombia: la Sociedad Portuaria El Cayao (SPEC), en Cartagena, que recientemente aumentó su capacidad de 400 a 450 MPCD.

Otras alternativas

Para sortear el déficit de gas que se viene para Colombia el próximo año, el directivo señaló que Ecopetrol explora otras alternativas. Entre ellas la instalación de una unidad flotante de regasificación anclada a la plataforma de Chuchupa (Hocol) en el mar Caribe.

La expectativa es que esa unidad pueda incorporar unos 140 MPCD, para lo cual está a la espera de la licencia de la autoridad ambiental.

Otra opción que mencionó Roa es la importación de 150 MPCD por Puerto Bahía, en Cartagena, a partir de junio de 2026.

En cuanto a alternativas de producción nacional, el directivo señaló que está la posibilidad de aumentar la producción del campo Arrecifes, para llevarlo de los actuales 4,8 MPCD a entre 20 y 30 MPCD.

Igualmente, del campo Floreña, que actualmente produce 350 MPCD, que en su mayoría se utiliza para reinyección en el mismo campo, se podrían destinar para el mercado entre 20 y 30 MPCD.

Venezuela, otra opción

Aunque el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, mencionó recientemente que a hoy no hay ninguna posibilidad técnica, económica ni política de traer gas de Venezuela, Ecopetrol insiste en este proyecto.

Roa mencionó que desde noviembre de 2022 Ecopetrol le ha pedido a la Oficina de Control de Activos Extranjeros de los Estados Unidos (OFAC, por su sigla en inglés) la flexibilización de las sanciones que pesan sobre el régimen venezolano, para que Colombia pueda importar gas.   

Recordemos que hay un tramo de 1,2 kilómetros del gasoducto Antonio Ricaurte que está desmantelado. Según Roa, la rehabilitación de la línea tiene un costo de 40 millones de dólares más otros 10 millones de dólares que requiere la planta de tratamiento para poner en condiciones el gas. Las inversiones debe hacerlas PDVSA como dueña de la infraestructura, pero hasta el momento no se ha movido una tuerca.

Finalmente, Roa pidió flexibilización en la forma de comercializar la molécula, para que la empresa pueda ofrecer el gas en bloque y no por campos como se hace en la actualidad.

Reactivación económica sin energía

Durante el cierre del Foro de Reactivación Económica organizado por el Gobierno Nacional el pasado 9 de agosto en Manizales, el presidente Gustavo Petro en la intervención de cierre se fue nuevamente lanza en ristre contra el sector minero energético y dejó clara su intención de acabar con el petróleo, el carbón y el gas en el país.  

Aunque hay que reconocer que el presidente se sinceró con sus intenciones de cambiar el modelo de desarrollo que ha tenido el país hasta el momento, que según él ha fracasado y es el origen de todos los males, también es cierto que lo que intentó ser una cátedra de economía política estuvo salpicada de contradicciones y falacias.

En la introducción, donde reiteró las ideas económicas de su campaña y de sus luchas de antaño, mencionó la primera contradicción. Dijo que el capitalismo se estaba acabando, pero a renglón seguido manifestó que “nuestro país está inmerso en relacione premodernas, si eso no se supera, no superamos la violencia ni la construcción imperfecta de una Nación ni la deficiencia de la democracia ni las posibilidades del desarrollo del capitalismo en Colombia” (sic).

La segunda contradicción, que ha sido reiterativa a llargo de los dos años de gobierno, es que para superar esas relaciones premodernas, feudales, se debe hacer la reforma agraria y volver a lo que recordó con nostalgia fue la época en que el café era el principal producto de exportación de Colombia. Es decir, superar el feudalismo, para regresar a la agricultura.

Luego de la introducción comenzó su andanada contra el sector minero energético, denominado ‘extractivista’ por el activismo de izquierda.

“Si la economía política todavía se estudiara en las universidades se diría que el país era todavía más rico por el café, en tanto trabajaba más, que por el carbón y el petróleo, que trabaja menos, pero el mercado dice otra cosa diferente a la economía política”.

Para el presidente, en los últimos cincuenta años se ha construido otra manera de financiar el Estado, los partidos, el Congreso, la sociedad y la matriz exportadora. “En mi opinión, eso llegó a su final y empezamos a vivir lo que podíamos denominar una crisis, dirán algunos, una transición, dirán otros, que coincide otro momento de la historia… A partir de 2013 no volvimos a tener los precios del petróleo y del carbón que se experimentaron en esa época, los niveles de producción han descendido.”

Y remata el argumento presagiando que “la demanda por carbón bajará hasta llegar a una tendencia de cero…; y el petróleo, aunque más débilmente seguirá la misma tendencia…, luego tenemos una perspectiva que nos está gritando desde el mundo, no desde una política nacional, llegó el momento de cambiar”.

Y aquí comenzaron las mentiras, pues no es cierto que el mundo esté consumiendo menos carbón y petróleo. De hecho, en 2022 se llegó al récord histórico de la producción de carbón, con cerca de 9.000 millones de toneladas anuales, de las cuales Colombia solo produjo el 0,9%; mientras que en petróleo, el año pasado se llegó a la cifra récord de 101,5 millones de barriles diarios en promedio.

El apetito por petróleo no cesa y, de hecho, la región que experimentará las mayores inversiones en este sector en esta década será América Latina, con Brasil, Guyana y Argentina encabezando la lista de países con mayor inversión y aumentado su producción de hidrocarburos, de la cual Colombia quedará excluida por los sesgos ideológicos del primer mandatario.

Pero tal vez la mayor mentira del presidente y donde afianza su política económica, que no está sustentada por ningún estudio científico ni académico, es que las fuentes fósiles de energía se van a acabar.

La humanidad lleva millones de años habitando la Tierra y cada vez que descubre un nuevo energético lo incorpora a su matriz y, aunque sustituye unos por otros en ciertas actividades haciéndolas más eficientes, nunca se ha eliminado ninguno. De hecho, aún hoy en pleno siglo XXI, todavía cerca de mil millones de personas en el mundo cocinan con leña u otros combustibles contaminantes y, como lo muestran las estadísticas, hoy se consume más petróleo y carbón como nunca antes en la historia.

El caballito del cambio climático

Como ya es reiterativo en el presidente, su planteamiento de acabar con la explotación de recursos fósiles en el país lo justifica con su lucha contra el calentamiento global. “La crisis climática trae la potencialidad de la extinción de la vida en el planeta en el corto plazo. Nos han puesto unas metas al 2050, al 2030, y si no hacemos nada es irreversible, ya no importa lo que hagamos en el 55, luego tenemos un lapso de tiempo pequeño para hacer las cosas que toca hacer, para que sobrevivamos en el planeta. No es el apocalipsis de la Biblia, es el apocalipsis de la energía,” señaló Petro en Manizales.

Y agregó: “Aquí es donde encontramos una oportunidad…, una enorme posibilidad para Colombia, se llama la descarbonización, palabra difícil de manejar sobre todo en política, que tiene muchísimas incidencias, donde creo que tiene que inscribirse la reactivación económica de Colombia.”

Aquí el primer mandatario incurre en un error conceptual, pues la descarbonización no se logra dejando de producir hidrocarburos sino eliminando las emisiones por su uso. Así Colombia reduzca a cero su producción de carbón, petróleo y gas, como quiere Petro, el país seguirá consumiendo estos combustibles para los sectores transporte, industrial, comercial y doméstico. Luego, por un lado, pretende reducir los ingresos por exportaciones de petróleo y carbón, mientras se aumentan los gastos para importarlos, como ya tendrá que hacerlo el país el próximo año con el gas natural.

Esto, en una situación de déficit fiscal, por lo que el ministro de Hacienda dijo hace unos meses que el país debía aumentar la producción de crudo a un millón de barriles diarios. Mientras el ministro Bonilla quiere aumentar la producción, el presidente quiere aniquilarla.     

“Tenemos que ir hacia métodos nuevos, ideas nuevas, si queremos superar la crisis e inscribirnos en la construcción de una nueva economía, que no abandona lo anterior completamente, sino lo que ya no puede ser. Una nueva economía que no se le está diciendo socialismo, no se qué pasará con esa palabra en 20, 30 años, cambiará completamente la concepción de la economía en el mundo, está diciendo desarrollemos un capitalismo descarbonizado”, dijo Petro.

En este punto sacó a relucir los cerca de dos gigavatios de energía solar que tiene el país hoy día y que no son un logro solo de este gobierno, sino que ya venía con el impulso del gobierno anterior, pero además, a mitad de gobierno están alejados de la meta que se puso de 6 GW con renovables, sin mencionar que los proyectos eólicos en La Guajira fueron cancelados por la imposibilidad de su construcción, en la última subasta no se presentaron proyectos solares para ese departamento y los que están en curso tienen retrasos de hasta cuatro años.  

“Una matriz energética descarbonizada seria más barata y por tanto haría que nuestra agricultura y nuestra industria sea más competitiva a nivel internacional”, dijo el mandatario. Si bien es cierto que las renovables son más baratas, hay sectores difíciles de electrificar y por lo tanto seguirán consumiendo fósiles; además, la frase insinúa que el país va acabar con los fósiles y generar solo con renovables, algo completamente utópico y que ningún país, por supuesto, tiene entre sus planes.

Según Petro, el presidente Gaviria no cometió un error durante el apagón de 1992 con la construcción de termoeléctricas porque “no había nada más que hacer en ese momento, el error es mantener ese esquema, han pasado más de 30 años, es un error mantener ese esquema energético en Colombia, porque es antieconómico, es irracional, no sirve y por eso hay que cambiarlo”.

Y aquí introdujo el tema de las inversiones forzosas que, explicó, consisten en tomar los recursos que los colombianos tienen ahorrados en los bancos y ponerlos en la banca pública para financiar con tasas bajas al sector productivo.

Aquí también incurre en falacias, pues el crédito de la banca pública no es tan barato ni tan eficiente como señala. Así lo comprueba un experto, el exministro Mauricio Cárdenas, en un trino de X: https://x.com/MauricioCard/status/1823027700023382068?t=rLFMDq46cOlX9H6ozuUAxw&s=08

Finalmente, el presidente Petro remató diciendo que es una tesis neoliberal decir no es bueno que el Estado se meta con el ahorro del público. “En estado de crisis no es bueno que el Estado no se meta. Una posibilidad de asignar recursos a la producción, cambiemos una economía extractivista a una economía más productiva, la economía fósil está muriendo en todo el mundo”.

Escuchando al presidente en Manizales se nos viene a la memoria los profesores que dictan cátedra de emprendimiento en las facultades de Administración de Empresas, pero que en su vida han creado siquiera una tienda de barrio.

Se agota el gas

Colombia enfrenta una grave situación en materia energética, generada por el mismo Gobierno.

Por: JUAN ESPINAL*

El gas es un recurso energético estratégico para la vida cotidiana de los colombianos que se está agotando. El presidente Petro tomó la errónea decisión de no apostarle a la producción de los hidrocarburos y la no firma de más contratos de exploración frente al aumento de la demanda. Sumada la inseguridad jurídica para el sector, prenden las alertas en el país frente al grave desabastecimiento del energético.

Hace unos días se conoció el reporte del Gestor del Mercado de Gas Natural sobre la oferta de cantidades disponibles de gas natural para la venta en firme (PTDVF), en el que indicaron que la cantidad para la venta del recurso para 2025 será de 43.5 GBTUD frente a una necesidad de contratación de 120 GBTUD y para 2026 será de 160.5 GBTUD frente a una necesidad de contratación de 350 GBTUD.

Es evidente la preocupación que genera el informe. Estamos ante un déficit de oferta de gas local de 77 GBTUD equivalente al 7,5% del total de la demanda nacional para el 2025, y para 2026 el déficit será de 190 GBTUD equivalente al 16% del total de la demanda nacional.

Lo complejo ante la situación es que no existe voluntad del Gobierno para solucionar la crisis, se requiere la firma de más contratos de explotación, ponerle el acelerador a los proyectos costa afuera y levantar la suspensión de los Proyectos Pilotos de Investigación Científica (PPIC). De lo contrario, tendríamos que importar gas, lo que generaría un aumento del 28% en la factura, afectando el bolsillo de los colombianos y evidenciando aún más el desinterés del gobierno para reactivar la economía.

El gas ha dignificado la vida de las familias más vulnerables. Actualmente, 36 millones de colombianos tienen gas en sus hogares y el 85% son de estratos 1,2,y 3. Según cifras del DNP, el gas natural es un servicio público que representa solo el 0.8% del costo total de la canasta de consumo de los hogares más vulnerables.

El gas natural es el energético más utilizado por la industria del país, representando el 32% del total de los energéticos utilizados por este sector; en el sector transporte, más de 180.000 vehículos convertidos a gas están activos, el 100% de la flota del Sistema de Transporte Público de Cartagena y Valledupar funcionan con gas natural, así como el 30% del Sistema Integrado de Transporte de Bogotá.

¿Será que el presidente Petro no conoce estas cifras y la importancia del energético en la economía del país? El negocio entre PDVSA y Ecopetrol para importar gas desde Venezuela a Colombia persiste, aunque el choque de posiciones entre el presidente de Ecopetrol y el ministro de Minas es claro. En la moción de censura, el ministro manifestó ante la Cámara de Representantes: “Ni política ni financiera o técnicamente vamos a poder importar gas”, ¿a quién le creemos?

Lo único cierto es que estamos ante una grave situación, y mientras el gas se agota, el Gobierno sigue dando cifras que no se ajustan a la realidad de los datos publicados por el sector y los expertos.

*Representante de la Cámara.

La mala hora de la minería

La política minera del Gobierno Petro se debate entre la coherencia y el dogmatismo, pero alejada del realismo y el pragmatismo.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA

En el programa de gobierno del presidente Petro se planteó el “desescalamiento gradual del modelo extractivista. Emprenderemos un desescalamiento de la dependencia del petróleo y el carbón”. Y fue enfático al afirmar que “en nuestro gobierno se prohibirán la exploración y explotación de yacimientos no convencionales (YNC), se detendrán los proyectos piloto de fracking y el desarrollo de yacimientos costa afuera. No se otorgarán nuevas licencias para la exploración de hidrocarburos, ni se permitirá la gran minería a cielo abierto”. Estábamos, entonces notificados lo que se nos vendría pierna arriba.

Sin proponérselo, sólo porque por fuerza de las circunstancias le quedó servida la ocasión para poner en práctica el “desescalamiento” del denostado modelo “extractivista” e impedir la gran minería a cielo abierto, en este caso de carbón, el departamento del Cesar se convirtió en el escenario perfecto para implementarlo.

En efecto, el 4 de febrero de 2021 PRODECO, empresa carbonera subsidiaria de la multinacional GLENCOR, le devolvió al Estado colombiano dos títulos mineros, de las minas de Calenturitas y La Jagua, a la Agencia Nacional Minera (ANM).

La Agencia decidió no reabrirlas ni reasignar tales títulos, con el firme propósito, como lo dijo su presidente Luis Álvaro Pardo, de pasar del “extractivismo a una economía productiva”.

Ello se ha traducido en más de 5.000 trabajadores cesantes y la perdida de cuantiosos ingresos para la Nación, para el Departamento y los municipios, al tiempo que se están dejando de exportar 15 millones de toneladas.

El único rastro que ha dejado en el territorio el fementido paso hacia una “economía productiva” es el publicitado piloto Distrito Minero Especial para la diversificación productiva, que nada les dice a los damnificados por este cierre intempestivo de la actividad minera en ese corredor.

Si bien el Gobierno, pensando con el deseo, puede mostrar este caso como su contribución a la descarbonización y al cumplimiento de la meta de Colombia de reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), lejos de ello, la demanda por carbón en el mundo alcanzó sus máximos históricos en los años 2022 y 2023, consumiendo 8.300 millones y 8.500 millones de toneladas, respectivamente. Bien dijo Keynes que toda demanda crea su propia oferta, de modo que mientras se siga demandando carbón, como se está demandando, algún país, distinto a Colombia, lo va a producir y exportar, quedándose Colombia con el pecado y sin la gracia.

Lo propio puede afirmarse con respecto a la absurda decisión del Gobierno de prohibir las exportaciones de carbón a Israel, por motivaciones políticas. De darse este paso, Colombia dejaría de exportar 2,45 millones de toneladas/año por un valor aproximado a los US $500 millones, además de $650 mil millones que se dejarían de recibir por concepto de regalías, impuestos y contribuciones. Solamente los departamentos de Cesar y La Guajira verían diezmados sus ingresos por concepto de regalías en más de $100 mil millones.

El sector minero en general se ha visto sacudido por anuncios y decisiones que ha venido tomando el Gobierno que son atentatorios contra la confianza inversionista, tales como el proyecto de ley minera, que pretende reformar el Código de Minas, al tiempo que inaplica las normas vigentes y decreta “distritos mineros” a su libre albedrío y la ANM se distrae con el embeleco de crear un nido burocrático con el rimbombante nombre de ECOMINERALES, con la pretensión de competir con la empresa privada, a la que en lugar de estimularla se le pretende arrinconar. No es un secreto para nadie que esta es una mala hora para la minería.

Tanto más en cuanto que se está satanizando esta actividad, de la cual dijo refiriéndose a DRUMOND, una de las multinacionales más importantes, que está desarrollando su actividad en el Cesar y la portuaria en el Magdalena, el presidente de la ANM Luis Álvaro Pardo, “el tren de esta compañía que transporta carbón desde sus minas en el Cesar hacia el Puerto en Ciénaga para ser exportado “lleva el veneno no sólo a Europa sino a toda la humanidad. Hoy podríamos decir que este tren, en realidad, está transportando cadáveres, no están ahí, los van a producir sólo porque unas empresas tienen codicia de ganar antes de permitir que la vida sea en el planeta”. ¡Qué tal esto!

La hostilidad hacia la actividad extractiva se pone de manifiesto en el esperpento jurídico de un Decreto del Ministerio de Ambiente 044 de 2024, a través del cual se arroga unas competencias desmedidas y se lleva de calle el principio constitucional de la autonomía territorial, así como sucedió con la delegación de la autoridad minera al departamento de Antioquia, que se revirtió.

Según la norma cuestionada, al declarar un área como “reservas temporales” y so pretexto de protegerlas, puede iniciarse un proceso que puede “culminar con la restricción o exclusión definitiva de la minería”, aun tratándose de aquella amparada por la Ley. Con señales como estas se está espantando a la inversión y a los inversionistas del sector.

La política minera de este Gobierno, entonces, se debate entre la coherencia y el dogmatismo, pero alejada del realismo y el pragmatismo.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

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