Logran una batería de litio-carbono que se carga en sólo 90 segundos

Mahle Powertrain y Allotrope Energy presentaron una nueva tecnología de batería que ofrece una recarga ultrarrápida junto con una buena densidad de potencia.

Por: RAMÓN ROCA

27 de septiembre de 2021.   Al combinar los beneficios de los supercondensadores y las baterías de iones de litio tradicionales, la nueva tecnología de litio-carbono permite entregar una carga completa en un tiempo similar al repostaje de un vehículo de combustión interna. Además, las celdas de Li-C están libres de metales de tierras raras y son totalmente reciclables.

«La ansiedad por la autonomía se cita a menudo como la principal barrera para la adopción de vehículos eléctricos, pero si la batería se puede recargar en el mismo tiempo que se tarda en repostar un vehículo con motor de combustión interna convencional, gran parte de esa preocupación desaparece», sugiere el Dr. Mike Bassett, jefe de Investigación de Powertrain.

“Con el auge de la economía a pedido, ha habido un rápido aumento en el uso de ciclomotores de gasolina para entregas urbanas, como comidas para llevar, y esto ha contribuido a problemas de calidad del aire en nuestras ciudades”, continuó Bassett. «La descarbonización de estas entregas ha resultado difícil hasta ahora sin mantener un stock de costosas baterías intercambiables o cambiar a un vehículo eléctrico más grande y pesado con un mayor consumo de energía».

Sin embargo, en un proyecto de colaboración con Allotrope Energy, Mahle Powertrain ha considerado cómo un ciclomotor eléctrico podría usarse como un vehículo de reparto urbano impulsado por una batería de litio-carbono de pequeña capacidad económica que podría recargarse entre paradas en tan solo 90 segundos.

La tecnología de litio y carbono de Allotrope Energy combina los beneficios de los supercondensadores y las baterías de iones de litio tradicionales para ofrecer una celda que se puede recargar rápidamente y, sin embargo, conserva una buena densidad de energía. La tecnología cuenta con un ánodo tipo batería de alta velocidad y un cátodo estilo condensador eléctrico de doble capa (EDLC) de alta capacidad, separados por un electrolito orgánico.

El resultado es una celda de batería que no sufre ninguno de los efectos de degradación térmica que experimentan las baterías tradicionales de litio. Su estabilidad, incluso a altas temperaturas, permite un suministro de alta corriente y una recarga rápida, todo sin la necesidad de una refrigeración externa compleja o sistemas elaborados de gestión de baterías.

Además, su cátodo de tipo condensador permite una vida útil de más de 100.000 ciclos, mucho mayor que las baterías convencionales, mientras que la eliminación de metales de tierras raras y la completa reciclabilidad del diseño lo hacen mejor para el medio ambiente tanto durante la producción como después.

Como parte del proyecto, Mahle Powertrain investigó el escenario de un servicio de entrega de comida rápida en ciclomotores eléctricos con un alcance objetivo de 25 km. Una batería de iones de litio convencional de 500 Wh requeriría una recarga a mitad de turno que, incluso con un cargador rápido, llevaría más de 30 minutos. Además, la carga rápida regular reduce la vida útil de la batería hasta el punto de que probablemente deba reemplazarse cada año o dos.

Sin embargo, un paquete de litio-carbono podría recargarse a 20 kW en solo 90 segundos, lo que significa que se podría lograr una carga completa en el tiempo que demora la recolección de la siguiente entrega.

«Con la carga ultrarrápida, el tamaño de la batería se puede optimizar para adaptarse a los escenarios en los que se utilizará el vehículo, y eso conduce no solo a ahorros de peso sino también a reducciones de costos que reducen aún más las barreras a la descarbonización», señaló Bassett. .

“El verdadero desafío vino al diseñar la arquitectura eléctrica capaz de absorber tasas de carga tan altas”, dijo Bassett. «Además, sin sistemas de carga adecuados en el mercado que puedan ofrecer estas tarifas de carga desde un suministro nacional, creamos nuestro propio diseño a medida».

La solución que se le ocurrió al equipo de Bassett utiliza su propio acumulador de energía incorporado basado en condensadores para ofrecer una carga ultrarrápida de hasta 20 kW al aumentar la potencia de una conexión monofásica típica de 7 kW, lo que reduce el costo y la complejidad al tiempo que elimina la necesidad para costosas actualizaciones de conexión a la red eléctrica.

Tomado de: elperiodicodelaenergia.com

¿Qué está pasando con la fusión nuclear?

Hace décadas que la fusión nuclear parece a la vuelta de la esquina, pero su llegada resiste y, aunque los logros experimentales se suceden, su aplicación parece esquiva. 

23 de septiembre de 2021.   Cuando las investigaciones en energía de fusión nuclear comenzaron a tomar cuerpo, los medios dirigieron su atención hacia ellas. Estaban tras la pista de una energía limpia, renovable y tremendamente poderosa, teóricamente capaz de dejar obsoleta a la fisión nuclear, el carbón o las renovables. Era una forma de resolver los problemas energéticos de la humanidad y conciliar la civilización hipertecnológica en la que vivimos con el cuidado de nuestro planeta.

La presión de los medios y la incapacidad de los expertos para ver el futuro dieron a luz el famoso plazo de los 20 años, el tiempo que tardaría en hacerse realidad la energía nuclear de fusión.

Sin embargo, aquellos 20 años pasaron hace 50 años y la tecnología de fusión nuclear no parece mucho más cerca que entonces. De hecho, de vez en cuando se siguen escribiendo titulares que siguen prometiendo una solución en dos décadas. La realidad es que científicos y tecnólogos comprenden lo difícil de estimar cuánto tiempo tardarán en obtener resultados.

En las investigaciones más humildes, cuando planean dar diminutos brincos refinando el conocimiento existente, es relativamente fácil calcular “cuánto queda”. Sin embargo, cuando hablamos de saltos de primer orden, de verdaderas revoluciones, uno nunca sabe cuántos baches le esperan por el camino. Por definición, se enfrenta a lo desconocido, y no se trata solo de cruzar un pasillo a oscuras, sino de atravesar un bosque con los ojos vendados.

1920 y un sueño

A principios del siglo pasado la energía nuclear era un sueño o, mejor dicho, dos sueños. Por un lado, estaba la fisión, la idea de que podían romperse átomos, haciendo que en el proceso liberaran gran cantidad de energía, rompiendo estos a su vez nuevos átomos en una reacción en cadena.

En 1954 aquella idea tomó cuerpo. Átomos de uranio especialmente cargados de neutrones (partículas de su núcleo que, en tales cantidades los volvían inestables) eran bombardeados con más neutrones, haciendo que los átomos de uranio se dividieran, liberando energía y más neutrones que a su vez desestabilizarían otros cuantos átomos de uranio, partiéndolos y manteniendo el proceso en el tiempo, como si fuera un efecto dominó.

Así tuvo lugar el 26 de junio de ese año en la central de Obnisk, suministrando por primera vez a la red electricidad obtenida mediante energía nuclear. Desde entonces, las centrales se han vuelto muchísimo más seguras y la obtención de energía se ha optimizado.

Como parte del mix energético, las centrales nucleares de fisión proporcionan un complemento interesante y que no emite más sustancias contaminantes que los residuos radiactivos, los cuales pueden ser almacenados y tratados de forma segura.

No obstante, ¿no sería fantástico encontrar una energía nuclear que no produjera residuos y que no dependiera de las limitadas reservas de uranio? De algún modo, ese era el otro sueño que nació a principios del siglo pasado, concretamente a partir del físico Arthur Eddington en 1920. Él no soñaba con partir los átomos, sino con lo contrario, con unirlos y su inspiración estaba en las estrellas.

El físico británico fue pionero al sugerir que las estrellas obtienen su energía a partir de reacciones nucleares en las que fusionan átomos de hidrógeno produciendo átomos de helio. Dicho de una forma muy simplificada: las condiciones de temperatura y presión de las estrellas fomentan que dos átomos venzan la fuerza electromagnética que los mantiene separados. Gracias a este proceso, llamado nucleosíntesis estelar, se crean nuevos elementos y, con la energía liberada por la fusión de dos átomos, se suministra suficiente energía al resto como para que continúe la reacción de fusión.

Las posibilidades de esta tecnología son incomparables, pero, por desgracia, siguen siendo solo eso, posibilidades, porque hay dos grandes problemas que todavía esperan solución.

Calor, presión y tamaño

No obstante, que no hayamos conseguido producir energía de fusión nuclear capaz de nutrir a la red eléctrica no significa que no hayamos llevado a cabo experimentos más modestos.

Los reactores nucleares de fusión buscan alcanzar principalmente dos condiciones. La primera es una altísima temperatura que, por ejemplo, puede producirse a pequeña escala concentrando la energía de varios láseres en un mismo punto. Esto consigue elevar notablemente la energía llevando a la materia calentada a un estado de plasma.

A medida que la materia se calienta sus átomos vibran con mayor libertad, siendo el gas más “fluido” que el líquido, por ejemplo. Sin embargo, a tales temperaturas los átomos se excitan tanto que sus electrones, las partículas de carga eléctrica que normalmente forman las capas exteriores de los átomos, quedan libres, pululando por el entorno y haciendo que el material alcance un estado conocido como plasma.

Por otro lado, este plasma se vuelve inestable y, para que la reacción de fusión se sostenga a sí misma y este quede contenido en la cámara toroidal (con forma de rosquilla) de un reactor es necesario emplear campos magnéticos. Una solución es la empleada por los reactores de tipo Tokamak, que consiste en inducir una corriente eléctrica en el propio plasma, confinándolo en el vacío y evitando que toque las paredes del receptáculo.

Por otro lado, los de tipo Stellarators emplean imanes que rodean las tubulares paredes del reactor creando otro campo magnético. Estos últimos son algo más estables, pero más difíciles de construir, más caros y mucho menos conocidos.

Un pequeño paso

Por ahora no hemos alcanzado el punto de inflexión que llevamos tiempo esperando y, aunque el arranque del ITER (Reactor Termonuclear Internacional Experimental) promete mucho, la realidad es que por ahora seguimos perdidos en problemas muy alejados de las aplicaciones energéticas de la fusión nuclear. De hecho, es relativamente frecuente ver cómo se proclaman grandes avances que, en realidad, son pequeños pasos consistentes en experimentos a pequeñísima escala.

Sin ir más lejos, hace menos de un mes se anunció que con 192 láseres, se había desencadenado una reacción de fusión en el hidrógeno contenido por una diminuta cápsula de oro. La reacción duró 100 billonésimas de segundo y, aunque produjo más energía que la recibida, parte de la energía que alimentaba los láseres no llegó a la cápsula, un 70% se perdió.

Esto significa que ni siquiera el experimento más novedoso ha conseguido producir más energía de la suministrada para producir la reacción de fusión. Y eso que hablamos de pruebas en condiciones de laboratorio y a pequeñísima escala. Así que, quién sabe cuánto durarán exactamente los 20 años que nos separan de una tecnología de fusión nuclear funcional. Puede que sean 240 meses o puede que tarde un siglo.

A pesar de lo que se plantea normalmente, la meta no es conseguir recrear las condiciones del Sol en un reactor nuclear, ni siquiera imitar su temperatura, de hecho, los cálculos apuntan a que habría que generar un calor muy superior al que podemos encontrar en el núcleo del sol para conseguir que la reacción de fusión sea estable.

El motivo, de forma simplificada y en pocas palabras, sería que el reactor tendría mucha menos materia con la que hacer la reacción de fusión y habría que compensar esta escasez relativa con temperaturas todavía mayores. Calentar grandes cantidades de Helio hasta alcanzar esas temperaturas es complicado, por no decir tremendamente endiablado. Por ese motivo algunos esfuerzos se orientan a desarrollar reactores de fusión fría, esto es, dispositivos capaces de crear y mantener reacciones de fusión nuclear a temperaturas y presiones que, si bien siguen siendo notablemente altos, son muy inferiores (y mucho más asequibles) que las aproximaciones más clásicas.

Tomado de: elmundoalinstante.com

Veinte años de los biocombustibles en Colombia

Se cumplen 20 años de la sanción de la Ley 693 del 19 de septiembre de 2001, de mi autoría, mediante la cual se decretó la obligación de mezclar un porcentaje de etanol con la gasolina motor en todo el territorio nacional, ocasión propicia para volver sobre la motivación y los beneficios que le ha reportado al país su puesta en marcha a partir del 2005.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

19 de septiembre de 2021.   Desde septiembre de 2001 no hemos hecho más que ejercer la paternidad responsable de la Ley 693. Tres años después fue expedida la Ley 939 de 2004, complementaria de la anterior, que obliga la mezcla de un porcentaje de aceite al diésel.

Mientras la mezcla de etanol se puso en marcha a partir del 2005, la del biodiesel fue en 2008. El propósito de estas dos leyes es múltiple: con la mezcla de los biocombustibles se ha contribuido a la seguridad energética del país, se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y se ha venido ampliando la frontera agrícola.

En efecto, gracias a la mezcla del 10% de etanol y 12% de biodiesel se reduce el consumo de 54.667 barriles/día de gasolina y ACPM. De no contarse con los biocombustibles habría sido mucho mayor el volumen de combustibles importados, afectando de paso la balanza comercial del país.

En el entendido que, como lo sostiene el director Ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía Fatih Birol, “la demanda de petróleo se aplanará después del 2030”, contribuyendo como el que más a las concentraciones en la atmósfera de los GEI, es urgente mejorar la calidad de los combustibles derivados del mismo y es lo que se logra con la mezcla.

Ello es tanto más apremiante, habida cuenta que, según el reciente Informe de Políticas Energéticas de la Universidad de Chicago, Colombia está entre los países donde “las concentraciones de partículas contaminantes son de 2 a 3 veces mayores que las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”. Según el mismo Informe, Bogotá y Medellín, particularmente, ven reducida en dos años la expectativa de vida de su población a consecuencia de los altos niveles de contaminación, atribuibles “principalmente a las emisiones de los vehículos y a la gran congestión de tráfico”.

Como es bien sabido, Colombia adquirió el compromiso de reducir sus emisiones de GEI en un 51% hacia el 2030, pasando de 258 MMT de CO2 equivalente a 169 MMT. El aporte de los biocombustibles para alcanzar esta meta es muy significativo, pues se estima en 2,5 millones de toneladas de CO2 y 13 toneladas de material particulado anualmente la reducción de tales emisiones.

Tanto el etanol como el biodiesel tienen origen en la biomasa y tienen en Colombia como materia prima la caña de azúcar y la palma de aceite. Su cultivo para proporcionar la materia prima a las plantas que lo producen ha impulsado la ampliación de la frontera agrícola. En efecto, el área sembrada de caña de azúcar y de palma se incremento en 46.000 hectáreas y 162.000 hectáreas, respectivamente, y de contera ha generado 150.072 empleos en toda la cadena.

Colombia tiene una ventaja comparativa en relación con otros países productores de etanol y biodiesel, en la medida que el primero se produce a partir de la caña de azúcar y el segundo de la palma. De acuerdo con los estudios comparativos se ha podido concluir que estas materias primas tienen un mejor desempeño energético: el etanol producido con caña de azúcar tienen un rendimiento de 37,74 barriles anuales por hectárea contra el 18,87 del maíz, materia prima utilizada en los EEUU. Entre tanto, el biodiesel producido a partir de la palma tiene un rendimiento de 28,3 barriles anuales por hectárea versus 7,55 de la colza, materia prima utilizada en Europa.

Lo propio podemos decir del balance energético: mientras con la caña de azúcar y la palma registran 8,33 y 9,66, respectivamente, con el maíz y la colza se obtienen 1,8 y 3,71, en su orden.

Y, lo que es más importante, mientras con el etanol producido con caña de azúcar y el biodiesel a partir de la palma reducen las emisiones de GEI el 74% y el 83%, respectivamente, cuando se producen a partir del maíz y la colza sólo reducen tales emisiones el 45% y el 25%, en su orden. Estos resultados están sustentados en el análisis de ciclo de vida contratado por el BID y el Ministerio de Minas y Energía con la Universidad Pontificia Bolivariana y el instituto suizo EMPA.   

Complementariamente, al integrar los biocombustibles a la matriz energética, además de su aporte a partir de las mezclas con la gasolina y el diésel, también hace parte de las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER), generando electricidad a partir de la biomasa.

En este momento, la capacidad instalada de potencia de energía sobrepasa los 800 MW. Ello explica que la participación de los biocombustibles al PIB del país sea del orden de 4,2%, muy cerca del 5% que representa el sector de los hidrocarburos.

Hay, entonces, motivos para celebrar estos primeros 20 años de este caso de éxito en Colombia: los biocombustibles.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de número de la ACCE.

Brasil: inician proyecto de producción de bio-GNV

A partir de septiembre, Adecoagro, una de las principales empresas productoras de alimentos y energías renovables de Sudamérica, reemplazará con bio-GNC el uso de combustibles fósiles en 13 vehículos de la flota de su planta azucarera de Ivinhema en Mato Grosso do Sul, Brasil: siete ligeros, tres utilitarios y tres camiones.

17 de septiembre de 2021.   El combustible renovable se obtendrá a partir del biogás emanado de la vinaza, un derivado de la actividad de transformación de la caña de azúcar en etanol que desarrolla Adecoagro. Este es el resultado de una alianza con Galileo Technologies, una empresa enfocada en proveer soluciones de energía limpia a partir de combustibles gaseosos.

En una primera etapa y a partir del 5% de la vinaza concentrada, se producirán 200.000 metros cúbicos mensuales (Nm3/mes) de bio-GNC para desplazar el consumo 170.000 litros de diésel gracias a la tecnología Microbox-Bio de upgrading de biogás y compresión desarrollada por Galileo Technologies.

En el futuro, se apunta a aprovechar la totalidad de la vinaza y a alcanzar una producción de bio-GNC equivalente a 50 millones de litros anuales de diésel. Además de aumentar la sustentabilidad de todo el proceso de producción azucarera de Adecoagro, el desplazamiento de diésel incrementará la calificación de la empresa en el programa oficial brasileño RenovaBio y le permitirá ingresos adicionales por la emisión de créditos de descarbonización CBios.

Como parte de sus proyectos conjuntos, Adecoagro y Galileo Technologies evalúan la instalación, también en Ivinhema, de una planta de producción de hidrógeno (H2) a partir de biometano. La iniciativa será complementada con una estación de carga de hidrógeno H-Patagonia para abastecer a vehículos impulsados por celdas de combustible. Será un hito mundial, ya que el hidrógeno será 100% renovable en todo su ciclo de vida -es decir, originado a partir de biomasa y libre de emisiones de CO2 en su producción, distribución y emisiones del escape, las cuales se reducen a vapor de agua-.

“Confiamos en los resultados que lograremos con todo el proyecto debido al tamaño de la economía circular. Generaremos energía a partir de fuentes sólidas (bagazo), líquidas (etanol) y gaseosas (biometano), además de cosechar todos los beneficios de (la vinaza como) abono mineral. Las ventajas son muchas: proceso 100% renovable, autosuficiencia, seguridad energética, reducción de emisiones y aumento de la calificación de RenovaBio. Se trata de una nueva transformación en el sector sucro-energético que contribuye a la transición global hacia un futuro de reducción de (las emisiones de) carbono”, señaló Renato Junqueira Santos Pereira, vicepresidente de Azúcar, Etanol y Energía de Adecoagro.

“La producción de alimentos genera un 40% de las emisiones de metano del planeta, según las Naciones Unidas, y las mismas tienen un efecto potencial sobre el calentamiento global que es de 28 a 36 veces mayor al aportado por el dióxido de carbono. Es decir, que podemos dejar de consumir combustibles fósiles, que alcanzan a un 35% de las emisiones de metano, pero aun tendremos un gran agente de retención de calor si no contemplamos las emisiones originadas en las actividades agropecuarias −así como también las de los residuos orgánicos, que contribuyen con un 20%−. Con este proyecto nos proponemos retirar ese tipo emisiones del ambiente para ofrecer energía negativa en carbono”, dijo Osvaldo del Campo, CEO de Galileo Technologies.

“El propósito y el nivel de integración entre las dos compañías es pionero en bio-GNV y también lo será en producción verde de hidrógeno. Este gas alberga una gran promesa, ya que al ser consumido solo emite vapor de agua, pero solo el 0,1% del hidrógeno disponible mundialmente proviene de fuentes renovables y de procesos libres de emisiones de gases de efecto invernadero. Aquí, nos proponemos aportar un hidrógeno totalmente limpio desde la fuente al consumo”, concluyó del Campo.

Fuente: Galileo Technologies

ITER y MIT logran avances en la fusión nuclear: un “sol en la tierra”

La fusión nuclear ofrece la tentadora perspectiva de una fuente de energía sostenible que nunca podrá agotarse. Físicos se acercan cada vez más en hacer viable esta tecnología.

11 de septiembre de 2021.   Equipos que trabajan en dos continentes han marcado hitos similares en sus respectivos esfuerzos por aprovechar una fuente de energía clave en la lucha contra el cambio climático: cada uno de ellos ha producido impresionantes imanes.

El pasado jueves los científicos del Reactor Termonuclear Experimental Internacional (ITER), situado en el sur de Francia, recibieron la primera parte de un enorme imán tan potente que, según su fabricante estadounidense, puede levantar un portaaviones.

El imán, que mide casi 20 metros de alto y más de cuatro metros de diámetro cuando está completamente ensamblado, es un componente crucial en el intento de 35 países por dominar la fusión nuclear.

Por su parte, los científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y una empresa privada han anunciado por separado que también han alcanzado un hito con la prueba del imán superconductor de alta temperatura más potente del mundo, que podría permitir al equipo adelantarse al ITER en la carrera por construir un “sol en la tierra”.

A diferencia de los reactores de fisión existentes, que producen residuos radiactivos y a veces fusiones catastróficas, los defensores de la fusión afirman que ofrece un suministro de energía limpio y prácticamente ilimitado. Si es que los científicos e ingenieros consiguen averiguar cómo aprovecharla, ya que llevan casi un siglo trabajando en el problema.

En lugar de dividir los átomos, la fusión imita un proceso que se produce de forma natural en las estrellas para fusionar dos átomos de hidrógeno y producir un átomo de helio, así como una gran cantidad de energía.

Para lograr la fusión se necesitan cantidades inimaginables de calor y presión. Uno de los métodos para lograrlo es convertir el hidrógeno en un gas cargado eléctricamente, o plasma, que luego se controla en una cámara de vacío con forma de dona.

Trabajadores reciben el imán de solinoide central para el proyecto ITER.

Potentes imanes superconductores

Esto se hace con la ayuda de potentes imanes superconductores como el “solenoide central” que General Atomics enviará desde San Diego a Francia. Los científicos afirman que el ITER se ha completado en un 75 % y que su objetivo es poner en marcha el reactor a principios de 2026.

“Cada vez que se completa un componente importante y único, como el primer módulo del solenoide central, aumenta nuestra confianza en que podemos completar la compleja ingeniería de la máquina”, dijo el portavoz de ITER, Laban Coblentz.

El objetivo final es producir, de aquí a 2035, diez veces más energía que la necesaria para calentar el plasma, demostrando así que la tecnología de fusión es viable.

Entre los que esperan adelantarse al premio está el equipo de Massachusetts, que dice haber conseguido crear un campo magnético dos veces mayor que el del ITER con un imán unas 40 veces más pequeño.

Los científicos del MIT y de Commonwealth Fusion Systems dijeron que podrían tener un dispositivo listo para su uso cotidiano a principios de la década de 2030. Esto se diseñó para ser comercial. No se ha diseñado para ser un experimento científico”, dijo la vicepresidente del MIT, María Zuber.

Aunque no ha sido diseñado para producir electricidad, el ITER servirá de modelo para reactores similares, pero más sofisticados si tiene éxito.

Los defensores del proyecto sostienen que, incluso si fracasa, los países implicados habrán adquirido conocimientos técnicos que pueden utilizarse en otros campos, desde la física de partículas hasta el diseño de materiales avanzados capaces de soportar el calor del sol.

Un componente de la bobina de la máquina ITER.

Todas las naciones que contribuyen al proyecto –entre ellas Estados Unidos, Rusia, China, Japón, India, Corea del Sur y gran parte de Europa– comparten el costo de 20.000 millones de dólares y se benefician conjuntamente de los resultados científicos y la propiedad intelectual generada.

Apostar por la energía nuclear –primero la fisión y luego la fusión– sigue siendo la mejor oportunidad del mundo para reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero a cero en 2050, dijo Frederick Bordry, que supervisó el diseño y la construcción de otra máquina científica extremadamente compleja, el Gran Colisionador de Hadrones del CERN.

Cuando hablamos del costo del ITER, es una miseria en comparación con el impacto del cambio climático”, dijo.

Fuente: El Mundo al Instante.

Inauguran planta solar en el Centro Comercial Caribe Plaza

Con una inversión superior a $3.800 millones, este proyecto producirá 1.400.000 kWh/año para el autoconsumo del Centro Comercial Caribe Plaza. Los ahorros serán cercanos al 30% sobre el consumo de la energía requerida por el Centro Comercial y se evitará la emisión aproximada de 740 toneladas de CO2 al año.

7 de septiembre de 2021.   Surtigas, filial de Promigas, y el Centro Comercial Caribe Plaza, inauguraron una planta solar que generará 1,4 millones de kWh/año y cuya inversión superó los $3.800 millones.

En Promigas y Surtigas tenemos la firme convicción de seguir contribuyendo con la competitividad de la tarifa energética y la reducción de la huella de carbono de nuestros clientes, consolidándonos como la primera opción en soluciones energéticas de la región con este tipo de proyectos”, indicó Wilson Chinchilla, vicepresidente de Distribución de Promigas.

La inversión en este proyecto, que se suma a los $19.000 millones del Parque Solar Canal del Dique, permite ahorros cercanos al 30% sobre el consumo de la energía requerida por el Centro Comercial. También, evitará la emisión aproximada de 740 toneladas de CO2 al año, equivalentes a la capacidad de absorción de 90 hectáreas de bosque.

Desde el Ministerio de Minas y Energía estamos impulsando constantemente políticas públicas, medidas regulatorias e incentivos fiscales para que proyectos como este sean una realidad en todas las regiones de Colombia, aportando así a la transición energética y al cumplimiento de la meta que nos hemos propuesto como país de reducir las emisiones de gases efecto invernadero en un 51% para el año 2030”, aseguró el viceministro de Energía, Miguel Lotero.

Considerando la evolución de este mercado en Colombia, Santiago Mejía, gerente General de Surtigas, reveló que el país se encuentra en el mejor momento para promover el desarrollo y la utilización de energías renovables como complemento al gas natural, lo que contribuirá al desarrollo económico, la reducción de emisiones contaminantes y la seguridad del abastecimiento energético del país.

La energía solar ha impulsado la generación de electricidad renovable no convencional y, gracias a nuestra ubicación geográfica, el desarrollo de nuevas tecnologías y el auge del
mercado de energías renovables no convencionales; Surtigas ha desarrollado proyectos disruptivos, brindando soluciones flexibles, integrales y competitivas para la industria y el comercio
”, manifestó Mejía.

Entendiendo que la lucha contra el cambio climático es de todos, Cesar Guerra, gerente del Centro Comercial Caribe Plaza, manifestó que con gran satisfacción se suma a esta importante causa, como una empresa comprometida con el medio ambiente, teniendo a Surtigas y a Promigas como aliados estratégicos.

La generación solar hace parte de los objetivos estratégicos de Caribe Plaza, apuntando a las energías limpias, renovables e ilimitadas, diversificando así nuestra matriz eléctrica, con la puesta en marcha de un megavatio de potencia de energía eléctrica. Nuestro compromiso no termina aquí, seguiremos contagiando a nuestros pares y a nuestros clientes, hasta tomar consciencia de lo importante que es esto para nuestro planeta”, expresó Guerra.

Edificio de EPM estrena sistema de auto generación solar

Con las soluciones solares que hoy presta EPM a sus clientes se evita la emisión de 4 mil toneladas de CO2 cada año, equivalente a la siembra de más de 218 mil árboles

3 de septiembre de 2021.   Empresas Públicas de Medellín (EPM), pionera en energías renovables no convencionales en el país, estrena en su emblemático edificio de Medellín un sistema de autogeneración de energía solar, que es alimentado por 1.044 paneles instalados en la cubierta.

Jorge Andrés Carrillo Cardoso, gerente general de EPM, indicó que “con la instalación de los paneles solares en nuestra sede central en Medellín, vamos a evitar la emisión anual de 123,25 toneladas de dióxido de carbono (CO2), equivalente a la siembra de 6.595 árboles”.

EPM avanza en su meta de obtener una operación carbono neutral a partir de 2025, y con la solución solar en el Edificio EPM o “inteligente”, como es conocido por los antioqueños, se tiene una capacidad instalada de 418 kWp (kilovatios pico), con un reemplazo energético cercano al 5,5% de su consumo mensual, traduciéndose en unos 640 mil kilovatios/hora de sustitución por año aproximadamente. “Con esta energía solar se puede abastecer la iluminación de cuatro pisos completos del Edificio EPM”, afirmó Carrillo Cardoso.

Soluciones solares de EPM

Desde 2019, EPM ofrece la “Solución Solar Integral”, que permite a hogares y empresas generar su propia energía con paneles solares. Este servicio incluye: diseño, suministro, instalación y mantenimiento de un sistema solar fotovoltaico, según la necesidad energética. Está dirigido a viviendas tipo casa, empresas y zonas comunes de unidades residenciales.

Entre las bondades de esta alternativa se destacan: menor facturación, posibilidad de financiar a través del crédito SOMOS Grupo EPM y, en caso de no consumir toda la energía que genera el sistema, los clientes pueden vender los excedentes a su operador de red.

Con corte al 31 de agosto, EPM tiene 64 clientes, representados en 1.611 paneles instalados, de los cuales 1.033 paneles corresponden a instalación en nueve empresas y se traduce en una capacidad de 420 kWp y el resto de los paneles en 55 residencias para una capacidad total de 221 kWp.

Adicionalmente, la Empresa se encuentra en negociación con 203 clientes adicionales, por una capacidad a instalar de 1.828 kWp. Teniendo en cuenta que los sistemas instalados están diseñados para operar por más de 25 años, a lo largo de este tiempo se dejarían de emitir más de 5.390 toneladas de dióxido de carbono (CO2).

Desde 2018, EPM tiene la solución de “Venta de energía solar para grandes consumidores”. Se trata de un modelo de contratos de venta de energía a largo plazo, que permite a los grandes clientes pagar por la energía consumida, proveniente del sistema solar fotovoltaico, y complementar así el consumo de energía de la red convencional, sin realizar inversiones en activos ni su mantenimiento.

La solución está enfocada a clientes con consumos superiores a 50 mil kWh/mes y que tengan amplios espacios disponibles en cubiertas o terrenos. En esta opción, la inversión asociada al sistema solar la realiza EPM.

En la actualidad se tienen doce soluciones aceptadas, con una potencia acumulada de 13,42 megavatios pico (MWp). De estas, siete cuentan con contratos firmados con la Empresa, que representan un total de 8.103 paneles y una capacidad instalada de 3,29 MWp. Adicionalmente, se encuentran más de 20 MWp en negociación.

Las 76 soluciones aceptadas evitan la emisión de más de 4 mil toneladas de dióxido de carbono (CO2) cada año, lo que equivale a la siembra de más de 218 mil árboles y al consumo de energía de 11 mil hogares en un año.

Algunos de los clientes son: El Tesoro Parque Comercial, Plaza Mayor Medellín, Unilasallista Corporación Universitaria, Institución Universitaria Pascual Bravo, Mujer Latina Prendas Íntimas, Tostadas Susanita, Samara Cosmetics, Coopebombas y Parque Residencial Monte Sereno.

Ambas modalidades son trabajadas por EPM de manera articulada con la compañía Erco Energía, empresa dedicada al diseño, ingeniería y construcción de recursos distribuidos de energía.

Desde 2016, Erco hace parte de Ventures EPM, programa creado con el propósito de contribuir al cuidado del ambiente y ofrecer nuevas alternativas de innovación. 

Con estas ofertas, EPM apoya el reemplazo de la energía convencional por energía proveniente de fuentes renovables no convencionales, aportando así a la reducción de emisiones por consumos de energía y a la sostenibilidad ambiental de sus clientes.

Fuente: EPM

Terpel Voltex inaugura en Melgar una estación para vehículos eléctricos

La Estación Terpel Voltex Melgar se suma a las estaciones de Báscula en Bogotá, Montecristo en Puerto Salgar y Garota en Guarne, ubicadas en la carretera que conecta a Bogotá con Medellín.

26 de agosto de 2021.   Con el objetivo de ofrecer a los usuarios de vehículos eléctricos la posibilidad de movilizarse por las carreteras del país, Terpel Voltex inauguró la primera estación de carga eléctrica de Melgar (Tolima).

Esta nueva estación contribuye al objetivo de la compañía de poner a disposición de los colombianos, durante 2021, entre 20 y 30 nuevas estaciones de carga en las principales ciudades y corredores viales del país, permitiendo así la interconexión de ciudades como Bogotá, Medellín, y Cali, entre otras, y aumentando las opciones de carga rápida a través de una red de estaciones.

“Hasta hoy, los dueños de los vehículos eléctricos han estado limitados a realizar trayectos cortos dentro de las ciudades al no existir una oferta de puntos de recarga en las carreteras del país. Con esta nueva estación y con las demás que esperamos abrir este año, buscamos que los colombianos puedan transitar en sus vehículos eléctricos por los principales corredores viales de todo el territorio nacional”, dijo Juan Daniel Rueda, gerente de Nueva Movilidad en Terpel.

La Estación Terpel Voltex Melgar se suma a las estaciones de Báscula en Bogotá, Montecristo en Puerto Salgar y Garota en Guarne que desde comienzos de 2021 permiten realizar viajes entre Bogotá y Medellín en automóviles eléctricos.

Hasta el momento Terpel ha atendido a 615 vehículos eléctricos entre 2019 y agosto de 2021, y espera seguir abriendo nuevas estaciones de recarga.

Colombia: Enel-Codensa ganó proyecto solar a gran escala

Gracias a una adjudicación otorgada por un grupo de grandes consumidores de energía coordinado por Cosenit S.A, Enel X, unidad de negocio de Enel-Codensa, estará a cargo de la provisión y operación de 13 sistemas fotovoltaicos que serán instalados en las sedes de ocho empresas colombianas. 

12 de agosto de 2021.   Un grupo de grandes consumidores de energía, coordinado por Cosenit S.A, le adjudicó a Enel-Codensa la provisión y operación de 13 sistemas fotovoltaicos en las sedes de ocho empresas colombianas, entre las que se destacan Grupo Éxito, Postobón, Corona, Carvajal Empaques, Eternit y Central Cervecera de Colombia.

El proyecto, que se desarrollará a través de la unidad de negocio Enel X, consiste en la instalación de aproximadamente 82.700 paneles solares que suman una potencia instalada de 37,3 megavatios pico (MWp), energía capaz de suplir las necesidades de más de 40.700 hogares con un consumo promedio de 100 KWh/mes.

“La Transición Energética es de vital importancia para garantizar la sostenibilidad del entorno. Con la entrada en operación de estos sistemas fotovoltaicos no solo se estima evitar la emisión de 18.600 toneladas de CO2 al año, equivalentes a la siembra de más de 1.320.000 árboles; también se espera que las organizaciones disminuyan su consumo de energía en la red hasta un 20%, lo que se traduce en un ahorro económico aproximado del 15%. Nos sentimos muy orgullosos de formar parte de este proyecto para el suministro de energía ambiental y socialmente responsable en el sector empresarial”, aseguró Lucio Rubio Díaz, director general de Enel en Colombia.

Con una inversión cercana a los 27 millones de euros (más de $120.700 millones de pesos) y un contrato inicial por 12 años, las obras que se entregarán entre 2021 y 2022 contribuyen con la consecución del Acuerdo de París y aportan a tres Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas: Energía asequible y no contaminante (ODS 7), Ciudades y comunidades sostenibles (ODS 11) y Acción por el clima (ODS 13).

A su vez, permiten que el sector eléctrico colombiano siga avanzando en dos grandes metas que se ha propuesto: lograr una reducción de 11.2 millones de toneladas de CO2 para el año 2030 y alcanzar la carbono neutralidad antes de 2050.

El proceso licitatorio inició en diciembre de 2019 y Enel-Codensa, a través de su unidad de negocio Enel X, fue la seleccionada al presentar una oferta competitiva en términos de compromiso de generación de energía, soportado por el diseño propio de los sistemas fotovoltaicos, tarifas y ahorros energéticos, además de cumplir con los requisitos financieros y técnicos.

En ese sentido, es importante tener en cuenta que la Compañía ha instalado 16 sistemas fotovoltaicos y 5.892 paneles solares en otras empresas del territorio nacional. Con una potencia instalada de 1,9 MWp entre ellas, se calcula una producción energética de 2.295 MWh/año y la reducción anual de 872 toneladas de CO2, equivalente a la siembra de más de 62.200 árboles.

“Desde las empresas de Enel en Colombia seguiremos comprometidos con brindar soluciones innovadoras y costo-eficientes que permitan impulsar la incorporación de energías renovables no convencionales en el país, apalancando la diversificación de la matriz energética y haciéndola más resiliente, confiable, competitiva y eficiente”, concluyó Rubio Díaz.

Gobierno espera duplicar la capacidad de energía renovable al cierre de 2021

Durante su participación en el quinto Congreso Internacional de Energías Renovables, liderado por SER Colombia, el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa, resaltó los logros alcanzados en materia de Transición Energética por parte del Gobierno Nacional.

11 de agosto de 2021.   El Ministerio de Minas y Energía espera cerrar el 2021 con cerca del doble de la capacidad instalada que hay actualmente (292 MW), y para 2022, se esperan dejar instalados o en construcción proyectos que representarían una capacidad instalada de 2.500 MW.

“Vamos a acompañar la inauguración de una serie de granjas solares este semestre en Sucre, Tolima, Cesar, Bolívar y Atlántico. Vamos a multiplicar por dos lo que llevamos a la fecha al cierre de 2021, a pesar de la pandemia. Vamos a dejar la senda para que al acabar este Gobierno haya instalados o en construcción 2.500 MW de capacidad instalada en energía renovable no convencional”, aseguró el Ministro.

De igual manera, Mesa destacó que la Transición Energética que lidera Colombia en la región no solo se basa en proyectos solares y eólicos, sino que el país le apuesta también a nuevas fuentes de generación de energía, que recibirán distintos incentivos gracias a la recién sancionada Ley de Transición Energética.

“No nos quedamos solo con energía solar y eólica. Ya inauguramos el primer piloto de Geotermia en Casanare y se vienen dos más; en el Meta inauguramos la planta de biogás de la Fazenda, y también implementaremos un proyecto de biomasa forestal en el Vichada. Además, publicamos a comentarios la hoja de ruta del hidrógeno, que esperamos socializar de manera definitiva en septiembre, con el fin de aprovechar el potencial que tiene el país como exportador de este energético”, agregó.

En este sentido, el ministro Diego Mesa aseguró que la masificación de las energías renovables no convencionales se seguirá consolidando gracias a la tercera subasta que adelantará el Gobierno Nacional, y reconoció el trabajo de la UPME para adelantar la adjudicación del primer proyecto de almacenamiento de energía a gran escala con baterías, que se adjudicó a la empresa Canadian Solar Energy.

Finalmente, Mesa Puyo señaló que la energía solar ha sido aliada fundamental para el cierre de brechas en Colombia, pues de las más de 56 mil familias que han sido conectadas al servicio de energía eléctrica en lo corrido de Gobierno, más de 18 mil cuentan con energía gracias a paneles solares.

1 16 17 18 19 20 27