Con una inversión de $3.300 millones, se inició la prestación del servicio de gas natural para 500 familias en las veredas de Jazmín, Volador y Teyuna en Piedecuesta, Santander.
El proyecto permitirá que 500 familias y 11 comercios ubicados en este sector veredal de Piedecuesta puedan contar con el servicio de gas natural en sus viviendas las 24 horas de los 365 días del año de forma continua.
Esta obra se convierte en una de las apuestas de Vanti para expandir la red de gas natural en los municipios de Santander gracias a los trabajos realizados con la alcaldía del Municipio de Piedecuesta.
La puesta en servicio se entregó a la comunidad con la presencia del alcalde de Piedecuesta, Óscar Javier Santos; la presidente de Naturgas, Luz Stella Murgas; y el gerente Zona Oriente de Vanti, Juan Felipe Rojas.
El servicio de gas natural ofrece los siguientes beneficios:
• No requiere de ningún tipo de proceso para su uso.
• No necesita almacenamiento porque se suministra en forma continua a los hogares.
• Es la fuente de energía más limpia, menos contaminante y con menor contenido de carbono de todos los combustibles fósiles.
• Es económico.
• Se ahorra tiempo porque se alcanzan más rápidamente las temperaturas deseadas, reduciendo los tiempos de cocción y calentamiento.
• Es un producto más seguro que otros combustibles, pues su composición es menos pesada que el aire, y en caso de una fuga se diluye en el aire.
• En el hogar el gas natural se utiliza para cocinar en el horno, la estufa o el asador, y para calentar agua, entre otros usos.
En un continente donde 90 millones de personas aún dependen de la leña para cocinar, el Gas Licuado del Petróleo (GLP) se erige como una solución para superar la pobreza energética y contribuir a una matriz más limpia. No obstante, la región enfrenta desafíos en infraestructura y regulación que impiden el crecimiento del mercado.
En el reciente Summit Internacional de GLP, organizado por Agremgas en Barranquilla, el 5 y 6 de junio pasados, la GUÍA DEL GAS habló con Fabricio Duarte, director Ejecutivo de la Asociación Iberoamericana de Gas Licuado del petróleo (AIGLP), quien señaló que el GLP es un energético clave para una matriz energética más limpia en la región.
Actualmente, el consumo de GLP en América Latina se mantiene estable en unos 30 millones de toneladas métricas al año. Sin embargo, la región solo produce alrededor de 15 millones de toneladas. Esto significa que por cada dos kilos de GLP consumidos, uno es importado, lo que subraya la necesidad de una infraestructura robusta para su almacenamiento y distribución. «Necesitamos tener más infraestructura en general en los países: mejores terminales y mejores infraestructuras de almacenamiento», afirma Duarte.
A pesar de su importancia, el crecimiento del mercado de GLP en Latinoamérica es lento, frenado principalmente por factores regulatorios y de infraestructura. La falta de certeza jurídica y regulatoria es, según Duarte, el «mantra» que impide las inversiones necesarias para modernizar y expandir la capacidad. “Sin esta estabilidad, es difícil atraer el capital privado requerido para construir terminales más grandes y eficientes, que permitan importar GLP a mejores precios y con una distribución más controlada”, dice el ejecutivo.
Otro factor que limita el crecimiento es la competencia del gas natural en las grandes ciudades, y la tendencia hacia la electrificación como parte de la transición energética. Aunque el GLP es complementario, muchos países lo ven como un competidor directo. Además, la alta informalidad e ilegalidad en el mercado de GLP en algunos países, que en Colombia es del 33% y puede alcanzar hasta el 50% en lugares como Perú, eleva los costos de fiscalización y distorsiona el mercado.
Combatir la pobreza energética
A pesar de los desafíos, el GLP tiene una enorme oportunidad de crecimiento en la región. Se estima que entre 80 y 90 millones de personas en Latinoamérica todavía consumen leña como principal fuente de energía para cocinar. Este es un punto donde el GLP puede generar un impacto significativo, no solo mejorando la matriz energética y reduciendo la huella de carbono, sino también combatiendo la pobreza energética.
Duarte destaca que las mujeres y niños son los más afectados por el uso de leña, que a menudo no es solo madera, sino una «mixtura de basura con madera» que incluye desechos con químicos. “Implementar políticas públicas efectivas para combatir el uso de leña y fomentar el consumo de GLP es donde podemos crecer de manera sostenible», asegura Duarte. También observa el potencial en el desarrollo del GLP vehicular (AutoGLP).
El inesperado impacto de los aranceles de EE.UU.
Por otro lado, en un giro sorprendente, los aranceles impuestos por Estados Unidos a China están teniendo un efecto positivo en los precios del GLP a nivel mundial, al menos temporalmente.
Dado que China es, de lejos, el mayor consumidor global de GLP, la reducción de sus importaciones ha generado un excedente en Estados Unidos. «Si China consumen menos, en Estados Unidos sobra más GLP, hay excedentes», explica Duarte. Esto ha llevado a una baja en los precios internacionales del GLP, creando una oportunidad para Latinoamérica de adquirir el combustible de forma más económica.
Lecciones desde la India
Para impulsar el consumo de GLP en América Latina, Fabricio Duarte señala el caso de India como un ejemplo de éxito. Aunque se hicieron grandes inversiones, la clave de su programa fue la comunicación y concientización. Dado que la India es una sociedad divida en castas, lograron que los líderes comunitarios educaran a la población sobre los daños a la salud que provoca la quema de leña y otros materiales.
«Allí, la autoridad, el señor que vive en el poblado fue consciente de que la leña es mala para su familia y no permitió usarla. En cambio, pasaron a utilizar el GLP», explica Duarte. A diferencia de la percepción de la leña como un recurso «gratis», el éxito de India radicó en hacer comprender el costo real y perverso de esta práctica para la salud y el bienestar.
El reto para Latinoamérica es cómo implementar un programa similar.
En este espacio se impulsarán iniciativas relacionadas con inteligencia artificial (IA), Internet de las Cosas (IoT) y ciberseguridad.
El Grupo Ecopetrol y la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) inauguraron el Centro de Innovación Bogotá, un espacio creado para impulsar las tecnologías de la Cuarta y la Quinta Revolución Industrial, resolver retos empresariales de la ciudad y proyectar a la capital del país como un referente de la economía del conocimiento y la innovación en Latinoamérica.
El nuevo Centro, que está ubicado en el primer piso del Hotel Hilton de Corferias, cuenta con más de 1.000 m² de construcción, está equipado con laboratorios de última generación en inteligencia artificial (IA), Internet de las Cosas (IoT) y ciberseguridad, además de espacios de coworking y servicios especializados que impulsarán la creación, validación y escalamiento de soluciones innovadoras.
Además, ofrecerá una robusta agenda académica y encuentros permanentes para fortalecer las redes de colaboración entre los distintos actores del ecosistema de innovación, para convertirse en un punto de encuentro de emprendedores, startups, universidades y empresas.
“Aquí vamos a hacer una apuesta cercana a los $19 mil millones al año 2028 para implementar nuevas tecnologías para el desarrollo. Vendrán cientos de jóvenes y emprendedores a impulsar sus proyectos desde la innovación, con el reto de transformar a la sociedad. Nuestra apuesta será seguir creando nuevas alianzas como está para avanzar en la transición energética”, señaló el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán.
“El Centro de Innovación de Bogotá marca el punto de partida del megaproyecto de ciudad: el Campus de Ciencia, Tecnología e Innovación de Bogotá y Cundinamarca. Esta iniciativa, que opera como proyecto piloto, está alineada con nuestro foco estratégico de fomentar la reindustrialización y la sostenibilidad, y se convierte en un hito que impulsa el crecimiento empresarial, la competitividad y la proyección internacional de nuestra región”, indicó Ovidio Claros Polanco, presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bogotá.
Este nuevo espacio se suma a la red de innovación Econova del Grupo Ecopetrol, que ya tiene en funcionamiento incluyendo Bogotá, un total de 5 centros en Santander, Caribe, Antioquia, Meta, y se encuentran en consolidación los centros de La Guajira y Valle, los que están enfocados en acelerar la transición energética.
La Compañía fue reconocida por su práctica estructural, preventiva y participativa, diseñada para promover el respeto de los derechos humanos y aportar al desarrollo sostenible de los territorios en donde opera.
GeoPark fue ganadora en la categoría Derechos Humanos y Conducta Empresarial Responsable en los Premios Hechos de Sostenibilidad 2025 otorgados por la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP).
El premio, entregado durante la IV edición del foro Hechos de Sostenibilidad, reconoce la solidez del Sistema de Derechos Humanos de GeoPark, que va más allá del cumplimiento normativo. Se trata de una práctica estructural, preventiva y participativa, diseñada para promover el respeto de los derechos humanos y aportar al desarrollo sostenible de los territorios en donde opera.
“En GeoPark partimos del hecho de que el respeto de los derechos humanos es la base del relacionamiento con nuestros grupos de interés. Este reconocimiento valida un modelo que construimos desde las expectativas de nuestros públicos, asegurándonos de su carácter sensible al contexto y enfocado en la prevención”, afirmó Santiago Martínez, director de Sostenibilidad de GeoPark.
Resultados de la gestión
En 2024, GeoPark fortaleció su Sistema de Derechos mediante acciones concretas como la actualización de su Política de Derechos Humanos para alinearla aún más con los Principios Rectores sobre las Empresas y los Derechos Humanos de las Naciones Unidas e incorporar nuevas expectativas de sus grupos de interés.
También robusteció su proceso de debida diligencia con herramientas para identificar riesgos e impactos, y reforzó los controles y acciones de mitigación.
GeoPark sensibilizó al ciento por ciento de sus socios sobre su enfoque en derechos humanos y capacitó a todos sus nuevos proveedores en esta materia.
Como parte del Sistema, la Compañía cuenta con cuatro mecanismos para gestionar potenciales afectaciones a los derechos humanos: Línea Ética, el Comité de Equidad, Inclusión y Diversidad, el Comité de Convivencia, y Cuéntame, este último con una tasa de resolución del 95.9% sobre 855 casos atendidos en 2024.
A estos esfuerzos se suman espacios como los Encuentros por la Transparencia, donde GeoPark rinde cuentas anualmente a comunidades y autoridades, y los Cafés de la Amistad, encuentros informales para identificar de forma temprana necesidades o preocupaciones de sus grupos de interés en los territorios donde actúa.
Durante 2024, la Compañía también definió nuevos protocolos para contextos sensibles, específicamente en materia de relacionamiento étnico y la contribución a la protección de personas en riesgo o bajo amenaza.
Conducta empresarial con impacto
En línea con su compromiso de contribuir al ejercicio efectivo de los derechos humanos en los territorios donde opera, GeoPark generó 3.551 oportunidades laborales locales, integró 228 proveedores de las regiones en su cadena de valor e invirtió USD 4,8 millones en programas socioambientales que beneficiaron a más de 112.000 personas en Colombia. Sus proyectos de inversión parten de diagnósticos participativos y se enfocan en el cierre de brechas estructurales.
Un ejemplo es el programa Tejiendo Saberes: Conocimiento y Acción para la Conservación, desarrollado en alianza con ABC Colombia, Somos Territorio. Esta iniciativa promueve el derecho a un ambiente sano y fortalece la gobernanza ambiental local.
A través del programa, se capacitaron a más de 275 personas, impulsando la formulación e implementación de 13 proyectos comunitarios de conservación ambiental y consolidando comités ambientales veredales en 11 comunidades rurales de Casanare y Meta.
Importar gas desde Venezuela no es algo que se parezca a soplar y hacer botellas. Esta noticia, que ha dado lugar a tanto alboroto, no pasa de ser un embeleco más.
Por: AMYLKAR D. ACOSTA* A pesar del empecinamiento y la tozudez del actual gobierno en intentar sin éxito importar gas desde Venezuela, desde una perspectiva política, técnica y financiera, importar gas venezolano es inviable. No obstante, una y otra vez, se insiste con terquedad aragonesa en esta alternativa.
Y si no fue posible cuando el presidente Biden flexibilizó las sanciones impuestas por parte de EEUU en octubre de 2023, dándole un respiro al gobierno venezolano, en aras de que en cumplimiento del Acuerdo de Barbados entre Maduro y la oposición para que se adelantaran unas elecciones presidenciales libres y democráticas, mucho menos ahora que el presidente Trump, de vuelta a la Presidencia, que mediante una Orden ejecutiva endureció las medidas, estableciendo un arancel del 25% al país que se atreva a comprarle petróleo o gas a Venezuela.
Así las cosas, veo muy remota la posibilidad de que Venezuela sirva de fuente de aprovisionamiento de gas al país y causa extrañeza lo que ahora ha trascendido a través de los medios, que delata unas supuestas tratativas del gobierno colombiano con el venezolano, para tener los primeros despachos en diciembre de este año. Dicho intento solo lograría agriar aún más las relaciones comerciales y diplomáticas entre Colombia y EEUU.
Es más, para reactivar el contrato que firmaron los presidentes Chaves y Uribe en 2007 se requiere la anuencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que maneja el Departamento del Tesoro de los EEUU, a no ser que, retando a Trump y su Orden ejecutiva, el Presidente Petro opte por la confrontación. Por lo demás, Colombia le ha solicitado reiteradamente a la OFAC su aquiescencia con el propósito de que ECOPETROL pudiera avanzar en unos acuerdos con PDVSA y siempre ha recibido la callada por respuesta. Y no parece que, por lo menos en el corto plazo, vaya a cambiar de actitud.
Cabe preguntarse qué ha cambiado desde agosto pasado, cuando el ex ministro Camacho descartó la posibilidad de importar gas desde Venezuela, a hoy, para llegar a la conclusión de que lejos de su viabilidad las circunstancias políticas hoy, cuando el ambiente y el clima están más enrarecidos que enantes, lo descartan.
De otra parte, hay que tener en consideración el impase que representa no contar hasta la fecha con la infraestructura requerida para el transporte de gas entre los dos países.
El gasoducto Antonio Ricaurte, inactivo desde 2015, está totalmente averiado, y recuperarlo requiere mucho tiempo y dinero, el que no tiene la quebrada PDVSA.
Además, el mayor yacimiento de gas de Venezuela, Perla, en el bloque offshore Cardón IV, no cuenta con el gasoducto que empalme con el Antonio Ricaurte para transportar el gas desde el golfo de Coquivacoa, lo cual demanda tiempo y cuantiosas inversiones.
Además, la calidad de ese gas no cumple con las especificaciones del que se consume en Colombia, lo cual conllevaría la necesidad de montar una planta de tratamiento que también demandaría inversiones importantes.
En plata blanca, es cuantiosa la inversión requerida para contar con la disponibilidad de gas natural desde Venezuela y ni PDVSA ni ECOPETROL cuentan con el músculo financiero para asumirla.
Importar gas desde Venezuela, entonces, no es algo que se parezca a soplar y hacer botellas. Esta noticia, que ha dado lugar a tanto alboroto, no pasa de ser un embeleco más, una idea descabellada.
*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.
Para 2030, la IA impulsará un aumento del 160% en la demanda energética global. ¿Cómo evolucionan los centros de datos para enfrentar este desafío sin comprometer la sostenibilidad?
La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una tecnología emergente para convertirse en un factor crucial en la evolución de diversas industrias. Desde chatbots hasta sistemas predictivos en salud y finanzas, su adopción masiva está redefiniendo sectores completos. Sin embargo, este auge conlleva a un mayor desafío: el aumento exponencial en la demanda de procesamiento de datos, lo que lleva a los data centers al límite de su capacidad energética y operativa.
Con 5.560 millones de usuarios de internet, la rápida adopción de la IA impulsa el consumo energético a niveles sin precedentes. Se espera que la capacidad de cómputo de la IA se duplique aproximadamente cada 100 días, lo que impulsará un aumento anual del 26% al 36% en el consumo energético global vinculado solo a la IA en los próximos años
Según Goldman Sachs Research, para 2030 la demanda de energía impulsada por la IA crecerá un 160%. Google, por su parte, informó que entre 2019 y 2023 sus emisiones de carbono aumentaron un 48% debido al entrenamiento de modelos avanzados como Gemini. Además, cada consulta realizada a un sistema de IA como ChatGPT consume 10 veces más energía que una búsqueda tradicional en Google.
Marta Sánchez, vicepresidente de la unidad de negocio de Secure Power y Datacenter y para SAM en Schneider Electric, destaca: “La IA llegó para quedarse y lo hace a un ritmo acelerado. Su capacidad de procesamiento en línea permite analizar escenarios futuros y mejorar la eficiencia operativa. El desafío ahora es dotar a los centros de datos con tecnologías energéticas eficientes y sostenibles”.
Infraestructura para maximizar el uso de la IA
Uno de los principales beneficios de la IA en los centros de datos es su capacidad para anticipar fallas y reducir el tiempo de inactividad. A través de sensores y software integrado como EcoStruxure, se monitorean los equipos en tiempo real y los algoritmos predictivos pueden anticipar problemas críticos, evitando interrupciones costosas.
“Antes, apagar un sistema de refrigeración para mantenimiento representaba un riesgo. Hoy, la IA nos indica exactamente cuándo hacerlo sin afectar la operación”, explica Sánchez.
A pesar de su alta demanda energética, la IA es clave para mejorar la eficiencia en los data centers y otros sectores industriales. Mediante algoritmos avanzados, es posible reducir el consumo energético global, minimizar costos y disminuir el impacto ambiental.
Schneider Electric y NVIDIA lideran iniciativas en eficiencia energética, como microrredes alimentadas por energía solar y eólica, el modo eConversion en UPS, que alcanza hasta un 99% de eficiencia, y la reutilización del calor generado.
Tendencias en data centers e IA
Según una encuesta de Statista Market Insights, se prevé que el mercado mundial de centros de datos crezca un 30% y supere los 430.000 millones de dólares para 2028.
En Colombia, el sector de data centers ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años, impulsado por la demanda de servicios en la nube, la expansión de plataformas de streaming y la transformación digital de múltiples industrias. Se estima que el país alcanzará una capacidad instalada superior a los 70 MW para 2029, con inversiones destacadas en ciudades como Bogotá, Medellín y Barranquilla.
El auge del streaming, el cloud gaming y la IA impulsan inversiones en infraestructura digital. “El futuro no está en consumir menos datos, sino en procesarlos de forma más eficiente. La tecnología ya existe; ahora depende de las empresas adoptarla. Colombia necesita data centers más eficientes y con tecnología de punta para no quedarse atrás en la carrera digital”, advierte Sánchez.
La revolución de la inteligencia artificial en los data centers es un hecho y su impacto continuará redefiniendo la gestión de infraestructuras tecnológicas, impulsando mayor eficiencia, seguridad y sostenibilidad en un mundo cada vez más digitalizado.
La Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG) expresó su preocupación frente a la persistente crisis financiera de la empresa Air-e y la falta de soluciones efectivas tras un año de intervención por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios.
El reciente nombramiento del agente interventor, Nelson Javier Vásquez —quien sería el cuarto agente nombrado en menos de un año—, no ha venido acompañado de un plan claro y estructural que permita resolver una problemática que continúa agravándose y que pone en riesgo la sostenibilidad financiera de los generadores de energía, en especial del sector térmico, fundamental para el respaldo del sistema eléctrico nacional.
Las crecientes deudas de Air-e con distintos agentes del mercado, que ya suman cerca de 1,5 billones de pesos, afectan la operación en la cadena de suministro y, principalmente, la capacidad de las generadoras térmicas para adquirir combustibles esenciales como gas natural, carbón y líquidos, para atender las necesidades de generación de energía confiable.
En tal sentido, ANDEG hizo un llamado urgente a la SuperServicios para que asuma con determinación y responsabilidad el rol que le corresponde en la intervención de Air-e.
“Resulta fundamental que, desde el ente de control, se definan acciones concretas y efectivas que permitan dar respuesta a una problemática que amenaza la estabilidad del sistema eléctrico colombiano, y se avance con el Gobierno Nacional en la gestión tanto de los recursos como de las medidas que se requieren para garantizar la operación en los departamentos de La Guajira, Atlántico y Magdalena.
“Sin duda, el riesgo más alto es que Air-e no logre cumplir con sus compromisos con el mercado, lo que se reflejaría en un aumento creciente de las deudas y, en consecuencia, una afectación mayor a la cadena de pagos.
“Por eso, desde ANDEG reiteramos la necesidad de adoptar medidas de fondo, estructuradas y sostenibles que garanticen el pago a los agentes afectados, restauren la confianza en el sistema y protejan la seguridad energética del país. Estamos dispuestos a seguir trabajando con el Gobierno Nacional en acuerdos que permitan una salida no solo en el corto plazo, sino que sea una solución de largo aliento”, señaló Alejandro Castañeda, presidente Ejecutivo del gremio.
Una transformación en el sector empresarial colombiano demuestra que la flexibilidad energética no solo es posible, sino también rentable y beneficiosa para el país.
Klik Energy, plataforma de gestión energética inteligente, presentó un modelo diseñado para grandes consumidores de energía en Colombia, que les permite a las empresas gestionar su consumo de forma flexible, ajustando su demanda de energía en momentos estratégicos. A cambio, obtienen ingresos adicionales, convirtiendo su capacidad de respuesta en una ventaja competitiva.
El funcionamiento del modelo se basa en dos mecanismos principales. El primero es la Demanda Desconectable Voluntaria (DDV), mediante el cual las empresas no están obligadas a reducir su consumo de forma continua, sino que se comprometen a estar disponibles para hacerlo cuando el sistema eléctrico lo requiera. Por esta disponibilidad, las empresas reciben pagos en dólares por megavatio hora (USD/MWh).
Es un esquema similar al de los suplentes en un partido de fútbol, aunque no estén siempre en juego, deben cumplir con sus entrenamientos y reciben una compensación por estar listos para entrar a jugar. De igual forma pasa con el mecanismo DDV, para asegurar su capacidad de respuesta, las empresas deben realizar pruebas periódicas de reducción de consumo durante cuatro horas cada 60 días y mantenerse disponibles cuando el sistema energético lo requiera.
El segundo mecanismo es la Reducción de Demanda (RD), en el cual las empresas acuerdan realizar reducciones reales de consumo adaptadas a sus procesos operativos. Pueden ofertar un mínimo de una hora diaria de reducción, y por cada kilovatio hora (kWh) que logren disminuir, reciben una compensación aproximada de $400.
El valor del pago se determina según la demanda del mercado y la Línea Base de Consumo (LBC), que corresponde al promedio del consumo energético registrado en los últimos 60 días. Las empresas tienen la posibilidad de ofertar reducciones en días laborales, sábados y/o domingos, y reciben pagos basados en la cantidad de energía que logran liberar frente a su LBC, expresados en dólares por megavatio hora (USD/MWh).
“Si esta cultura de flexibilidad energética se extendiera a nivel nacional, Colombia podría experimentar beneficios colectivos importantes, tales como la reducción de los costos de energía para todos los ciudadanos, la atracción de nuevos proyectos energéticos que operen de forma óptima y un avance hacia una sociedad más consciente del uso responsable de sus recursos naturales, superando así las barreras que dificultan el crecimiento sostenible. Además, contribuiría a aplanar la curva de demanda, ayudando a evitar apagones como los ocurridos recientemente en Ecuador durante el fenómeno de El Niño, o los registrados en España y Portugal” afirma Esteban Quintana CEO de Klik Energy.
La medida más eficaz para las empresas es adoptar una gestión estratégica de la energía, que combine decisiones basadas en datos (data-driven), con una participación activa en los mecanismos de respuesta a la demanda. Esta combinación permite liberar el valor de la flexibilidad energética, mejorando la eficiencia, competitividad y rentabilidad de las organizaciones.
La CGR insiste en alertar sobre el deterioro de los diversos indicadores energéticos del país e insta a las autoridades competentes a continuar y mejorar los esfuerzos en materia de reservas de hidrocarburos.
El deterioro de los principales indicadores de exploración en el sector de hidrocarburos, alertado por la Contraloría General de la República en sus estudios sobre Transición Energética (2023) y Seguridad y Confiabilidad Energética en Colombia (2010–2026), se ve confirmado por el más reciente Informe de Reservas y Recursos Petroleros publicado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Según dicho informe, las reservas probadas de gas natural cayeron un 13% en comparación con el año anterior, reduciendo su horizonte de autosuficiencia de 6,1 a 5,9 años.
En el caso del petróleo, si bien se reporta un leve incremento de reservas que pasa de 7,1 a 7,2 años, este representa una estabilidad aparente más que una mejora estructural.
Sin embargo, un desglose de los diferentes componentes de las reservas muestra un panorama aún más preocupante. En los reportes que publica la ANH es común encontrar una clasificación de las reservas según su origen, que permite entender mejor si el aumento o disminución en las cifras proviene de nuevos descubrimientos o de ajustes en los yacimientos existentes. Estas dos categorías son las nuevas reservas y las reevaluaciones.
La CGR manifestaba ya en su estudio de 2024 que el verdadero indicador de evolución de las reservas, para fines de la Seguridad Energética, es la incorporación de aquellas clasificadas como Nuevas, es decir, producto de descubrimientos reales, porque estas si expanden la frontera petrolera aumentando el número de campos del país, mientras que las reevaluaciones son sobre reservas ya existentes y que cambiarán con las circunstancias del mercado o por trabajos adicionales en los yacimientos, pero se mantienen en las áreas y campos ya conocidos.
Según el reporte de la ANH, en gas se incorporaron 37 Giga Pies Cúbicos (GPC) nuevos, lo cual contrasta con una producción anual de 351 GPC, es decir que por cada 10 moléculas que se extraen de gas se está reponiendo 1 nueva.
El caso del petróleo es aún peor, pues se incorporaron solo 3 millones de barriles nuevos, es decir por cada 100 barriles que se extraen se está encontrando apenas 1 barril nuevo.
Lo anterior quiere decir que el grueso de la incorporación de reservas reportada proviene es de las reevaluaciones. Si bien es loable que se esté gestionando mejor lo existente y que tales iniciativas ralentizan la pérdida de autosuficiencia tanto en gas como en petróleo, su alcance estará limitado a lo ya encontrado, lo que implica que al cabo de unos años se agote esta opcióny el país se vea abocado a importar permanentemente petróleo y gas.
El país aún está a tiempo de reorientar las políticas para aumentar tanto la oferta de gas natural como la de petróleo.
Debe recordarse que la dinámica de la industria petrolera implica largos tiempos entre el otorgamiento de áreas de exploración y el hallazgo de hidrocarburos. Son períodos normalmente superiores a los 5 años y así como hoy estamos experimentando las consecuencias de más de 8 años de deterioro en la exploración petrolera, será a comienzos de la próxima década que estaremos con la urgencia de obtener resultados de lo que se firme hoy, y no se está avanzando en la búsqueda de nuevos yacimientos. Un ejemplo ilustrativo es el reciente descubrimiento de gas «Sirius», producto de una contratación petrolera iniciada en 2004.
Frente a los escenarios de déficit ya identificados, en los que se proyecta una situación crítica para el gas a partir de 2026 y para el petróleo en 2030, la CGR hace un llamado urgente a las autoridades competentes a intensificar los esfuerzos en exploración y reposición de reservas, evitando así comprometer el abastecimiento energético del país.
La Contraloría General de la República reitera su preocupación por el deterioro progresivo de los indicadores energéticos del país e insta a las autoridades competentes a adoptar decisiones firmes y oportunas que permitan garantizar una política pública integral en materia de hidrocarburos.
No actuar ahora implicaría poner en riesgo la autosuficiencia energética del país, justo cuando las metas de transición energética aún enfrentan serias limitaciones técnicas y financieras.
El país no puede aplazar las decisiones necesarias en materia de reservas ya que, con el ritmo actual de avance, es altamente probable que las metas de transición energética no logren suplir de manera suficiente y oportuna la creciente demanda de energía convencional en los próximos años, concluye la Contraloría.
Durante cuatro décadas, el ICPET ha enfocado sus esfuerzos en la búsqueda de energías limpias y eficiencias en la producción de hidrocarburos.
El Instituto Colombiano del Petróleo y Energías de la Transición (ICPET), de Ecopetrol, conmemora 40 años de logros que lo ubican como protagonista en el desarrollo de soluciones tecnológicas para la industria de los hidrocarburos en Colombia.
El ICPET cuenta con 191 investigadores altamente calificados, más de 960 aliados estratégicos, 29 áreas de laboratorio, 34 plantas piloto y una infraestructura de 20.000 m² al servicio de la ciencia y la tecnología. Además, ha desarrollado más de 180 casos de negocio, asistencias técnicas y líneas de investigación para el desarrollo empresarial sostenible.
También es líder en la gestión de patentes de Ecopetrol. La Empresa completa 143 patentes otorgadas que están vigentes en 13 países, muchas de ellas desarrolladas en el Icpet y cerca de 40 más en trámite; así mismo, el Instituto alberga en sus instalaciones la Litoteca, donde se resguarda una de las colecciones geológicas más grandes del mundo.
En el último año el ICPET inició una etapa de expansión y modernización de su infraestructura, orientada al desarrollo de proyectos de inteligencia artificial (IA), geotermia, hidrógeno, energía nuclear y energías limpias, dentro de la estrategia “Energía que transforma 2040”, del Grupo Ecopetrol.
Entre los logros recientes se destacan el desarrollo del nuevo combustible de aviación SAF, y el fortalecimiento de estudios para entender mejor el subsuelo y aumentar la probabilidad de incorporar nuevas reservas de gas y petróleo.
Así mismo, ha masificado las tecnologías para el reúso del agua y ha brindado asesoría técnica para optimizar la extracción de hidrocarburos minimizando riesgos geológicos.
Adicionalmente, cabe resaltar la habilitación de 11 nuevos laboratorios experimentales enfocados en proyectos de transición energética e inteligencia artificial, que permiten ampliar la capacidad de análisis, reducir tiempos y disminuir costos.
Al mismo tiempo, el Instituto avanza en el desarrollo de iniciativas para el manejo eficiente de hidrógeno, con pilotos que permitirán escalar esta fuente como alternativa viable, al igual que en tecnologías que combinan múltiples sistemas para lograr máxima eficiencia energética al menor costo, con la mayor confiabilidad.
En materia de descarbonización, se proyecta como líder nacional en captura, uso y almacenamiento de CO2, liderazgo que ha sido reconocido internacionalmente por el programa IEA-GHG con sede en Países Bajos.
Finalmente, su modelo innovador en el uso y reúso del agua busca convertir este recurso en un activo clave para Ecopetrol, con el propósito de hacer posible su retorno a caudales naturales y posicionar a la Empresa como líder mundial en sostenibilidad hídrica dentro del sector de hidrocarburos.