Terpel inaugura nueva estación de AutoGLP en Medellín

Terpel inauguró su segunda estación de GLP en Medellín para atender a los vehículos que se movilizan con este energético en la ciudad. Con la inauguración de este punto, Terpel promoverá la conversión a GLP de 300 vehículos adicionales en la capital de Antioquia.

Luego de evidenciar un aumento significativo en la demanda de este energético en la capital de Antioquia, la compañía decidió abrir su tercera estación de GLP en el país y así, avanzar en su propósito de contribuir a la transición energética de Colombia.  

Tras un año de inaugurar la primera estación de GLP en Medellín, Terpel abrió un nuevo punto de distribución en la ciudad, ubicado en la estación La Raya en el sector de Guayabal.

Terpel está impulsando el uso del GLP como un combustible de transición dado su alto rendimiento, bajo costo y emisiones reducidas de partículas contaminantes.

El GLP de uso vehicular, también conocido como AutoGLP, emite 81% menos de partículas contaminantes y 21 % menos de CO2 que otros combustibles, logrando la misma potencia y rendimiento que un motor a gasolina. Así mismo, los propietarios podrán percibir un ahorro económico de aproximadamente el 40%.

“Nos sentimos muy orgullosos de abrir nuestro segundo punto de GLP en la ciudad de la eterna primavera y continuar entregando a los antioqueños los beneficios de este energético en términos de ahorro y cuidado del medio ambiente. Seguiremos cumpliendo nuestro propósito de impulsar y movilizar a las personas, las empresas y al país con todos los energéticos disponibles en el mercado” aseguró Andrés Vargas, director de GNV y Proyectos Especiales en Terpel.

Conviene destacar que el aumento en el consumo de GLP ha estado apalancado por la transición de vehículos hacia este energético, sumando más de 950 en Cartagena y Medellín. Así mismo, Terpel, como Aliado País, incentivará la conversión a esta tecnología de 300 nuevos vehículos en Medellín a través de alianzas con talleres autorizados para cerca de 1.250 en todo el país.

El Niño no es un juego

Ni el cambio climático es un cuento chino, como afirmó el inefable e inescrutable ex presidente de EEUU Donald Trump ni el Niño es un juego, como denominó la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible Susana Muhamad, al anunciar el pasado 5 de octubre su fallida estrategia de atención y prevención de los incendios forestales, que proliferan en este momento en todo el país sin encontrar una respuesta eficaz por parte del Gobierno.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Para Donal Trump “el cambio climático es un invento que pretende proteger la naciente industria china, perjudicando la industria americana. Este fenómeno no está demostrado y no tiene un sustento real”.

No obstante, fue nada menos que la Agencia Nacional de Evaluación del Clima, la que en su Informe cuatrienal, avalado además por la Academia Nacional de Ciencias, del cual le hizo entrega, la que le salió al paso a semejante exabrupto y lo refutó. Para dicha Agencia “la evidencia del cambio climático abunda, desde lo más alto de la atmósfera hasta las profundidades de los océanos”.

El cambio climático, entonces, es una realidad incontrovertible y se ha convertido en uno de los principales issues de la política pública en todo el orbe, tendiente a enfrentarlo, contrarrestarlo y mitigar sus devastadores efectos.

Periódicamente se realizan las conferencias de las partes (COP), que organiza la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC, por su sigla en inglés), para su monitoreo, evaluación y toma de decisiones, siendo la más importante de ellas la COP21, que le dio vida al Acuerdo de París, mediante el cual 196 países adquirieron el compromiso de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), cuya acumulación en la atmósfera es la causante del aumento de la temperatura a nivel global, provocando fenómenos climáticos extremos.

Estos fenómenos extremos tienen tres características: la primera es que no son estacionales ni tienen periodicidad, razón por la cual son imprevisibles, es imposible preverlos, sólo se pueden pronosticar con algún grado de acierto y ello cuando la temperatura de los océanos, que constituyen el mayor disipador de calor del planeta, sube, lo cual es un indicio de su proximidad.

En segundo lugar, son cada vez más frecuentes y en tercer lugar son cada vez más intensos y duraderos y por lo tanto sus estragos son cada vez mayores. El más reciente fenómeno de La Niña duró, por primera vez en lo que va corrido de este siglo, tres años.

Pues bien, el pasado 4 de noviembre la ministra Muhamad declaró oficialmente el advenimiento del Fenómeno de El Niño luego de que el Instituto de Hidrología y Meteorología (IDEAM) “realizara seguimiento a la temperatura del océano Pacífico y establecer que durante cinco trimestres consecutivos se registraron valores superiores a 0,5º centígrados”.

Aunque nadie puede asegurar hasta cuándo se prolongue, se estima que puede extenderse hasta abril o junio, siendo los meses de febrero y marzo los más impactantes, cuando se sentirá con mayor intensidad.

La afectación del Fenómeno de El Niño en la operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN) no se puede subestimar, pues pondrá a prueba, una vez más, su solidez y resiliencia. Tanto más en cuanto que el 68% de la capacidad instalada de generación (19 GW) es de origen hídrico, lo que lo torna vulnerable frente a los embates de El Niño, con el agravante de que de los 23 embalses de los cuales se sirven las hidroeléctricas sólo uno de ellos, El Peñol de Guatapé posee una capacidad de regulación  mayor al año, las demás sólo soportan 4 meses.

Con el agregado del nivel actual de los embalses en el 60,6% el 23 de enero, 9,6 puntos porcentuales por debajo del nivel del pasado 31 de diciembre y con aportes hídricos de 79,48 gigavatios hora día, por debajo del 50% del volumen histórico que se registran actualmente, el SIN dependerá cada vez más del parque térmico, el cual a lo sumo puede satisfacer el 55% de la demanda.

Preocupa saber que los meses más críticos serán marzo y abril. Al paso que vamos las menores precipitaciones pueden conducir a limitar la capacidad de generación hasta los 100 GWHD, que al cotejarse con los 220GWHD que se consumen, la baja del nivel de los embalses es ineluctable, lo que obligaría a encender todas las alarmas ante el riesgo inminente de racionamiento.

El riesgo es mayor de ponerse en práctica la cuestionada Resolución CREG 701 028 de 2023, pues al establecer el tope de $532 el KWH induce a las hidroeléctricas a ofertar precios por debajo del mismo y al ser despachadas “gastan” la reserva de agua almacenada para enfrentar el recrudecimiento del Fenómeno de El Niño. Máxime cuando, debido al atraso en la ejecución de varios proyectos clave de generación la oferta de energía  (225 GWHD) está a ras con bola con la demanda (222 GWHD), con un margen de maniobra que no supera el 5%, al tiempo que esta última ha venido creciendo por encima del 6%, el doble de la proyección de la UPME en su Plan Energético 2050 para 2021 – 2035, entre 2,28% y 2,68%

Exhorto al Gobierno y en especial al Ministerio de Minas y Energía a dar señales que incentiven el ahorro y el uso eficiente de energía para no vernos abocados a un escenario catastrófico como lo sería un eventual racionamiento.

Recordemos que en 2015, ante los amagos de racionamiento, la exitosa campaña “apagar paga” ahorró un 5% en el consumo de energía.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Bureau Veritas inaugura moderno laboratorio en Barranquilla

La puesta en marcha de este laboratorio busca la reducción de 206 toneladas de CO2 en 10 años, lo que es equivalente a plantar más de 1.100 árboles en la misma década.

La multinacional Bureau Veritas, líder en servicios de inspección, certificación y pruebas, marca un hito en su compromiso con la sostenibilidad y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el país, al inaugurar su nuevo laboratorio en Barranquilla.

Ubicado estratégicamente en las inmediaciones del puerto de la ciudad, el laboratorio apuesta por promover la eficiencia energética y la generación de energía limpia en la ciudad y Colombia en general.

Como parte del plan estratégico de la firma europea, el laboratorio de Barranquilla se erige como un faro de innovación y ejemplo en el país y la región al implementar programas de eficiencia energética, con un enfoque particular en la generación de energía a través de fuentes limpias, como la solar.

La ubicación estratégica de Barranquilla, con su exposición solar durante todo el año, lo convierte en el lugar ideal para llevar a cabo proyectos de esta naturaleza.

El laboratorio cuenta con un sistema de generación fotovoltaica, lo que permite obtener por este medio el 37% de la energía para su funcionamiento, generando así 157 MWH en el primer año, y contribuyendo significativamente a la reducción de gases de efecto invernadero. De igual manera no solo abarca la generación de energía solar, sino también el control de la huella de carbono y el control de emisiones.

La adopción de energía solar en este laboratorio de Barranquilla tendrá como impacto la reducción de 206 toneladas de CO2 en 10 años, lo que es equivalente a plantar más de 1.100 árboles en la misma década, de acuerdo a lo establecido con EPM, experto en sistemas de generación fotovoltaica.

Bureau Veritas cuenta con una red de laboratorios con más de 370 a nivel internacional y 30 de estos se encuentran en Latinoamérica, ofreciendo servicios de análisis de combustibles sólidos como carbón y coque, combustibles líquidos cómo petróleo y sus derivados: gasolina, diésel y combustibles de aviación, además de combustibles derivados de fuentes orgánicas.

En el caso del análisis de biocombustibles como etanol y biodiesel, el evaluar y analizar la calidad, composición y características es esencial para garantizar el cumplimiento de los estándares de calidad y regulaciones aplicables. Otro de los servicios que ha tomado mucha fuerza e importancia es el servicio de calibración de grandes volúmenes.

Esta empresa en Colombia ha venido acompañando a diversas organizaciones en la implementación de planes y acciones para contribuir a la descarbonización. Esto ha incluido el diseño de proyectos de energía renovable, certificaciones de cumplimiento, contratación de cadenas de suministros globales y confiables, entre otros.

El éxito del proyecto de Barranquilla no pasa inadvertido, y Bureau Veritas planea trabajar en la ampliación del portafolio de servicios, aumentando la cobertura de los análisis ya existentes a nivel agrícola y alimenticio, y tener como prioridad temas de sostenibilidad como la huella de carbono, replicando el piloto de la sede de Barranquilla en otros laboratorios y oficinas.

“Este laboratorio es un ejemplo para Colombia y el mundo en materia de sostenibilidad y manejo eficiencia energética. Este logro no solo refleja el liderazgo de la empresa en la región, sino que también posiciona a Barranquilla como una ciudad destacada en innovación y sostenibilidad”, señaló Alexander Quintero Montes gerente de Commodities de Bureau Veritas Colombia.

Energías renovables en Colombia: Llamado urgente a la acción

En el complejo escenario de las energías renovables en Colombia, se vislumbran desafíos que requieren una atención inmediata. La situación actual del sector, vital para el progreso sostenible del país y la seguridad energética, se asemeja a una unidad de cuidados intensivos y su rehabilitación depende de una profunda revisión de la articulación institucional y la estabilidad jurídica y regulatoria para garantizar la entrada de las Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (FNCER).

Por: JUANITA HERNANDEZ VIDAL*

Colombia ha emprendido un camino hacia la integración de energías renovables desde la promulgación de la Ley 1715 de 2014 y su reglamentación. A pesar de las dificultades, casi 10 años después, la atracción de inversión en este sector sigue siendo notable.

La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) celebra un hito significativo al encontrarse frente a una avalancha de solicitudes de asignación de capacidad de transporte. En octubre de 2023 se recibieron solicitudes de proyectos de generación con una capacidad impresionante de 89,5 GW para conectarse al Sistema Interconectado Nacional (SIN). Este dato cobra mayor relevancia al considerar que, sumando todas las fuentes de generación de energía en Colombia, ya sean renovables o convencionales, la capacidad efectiva neta actual del país es de 19.888 MW, es decir, se recibieron solicitudes por un poco más de 4 veces la capacidad instalada neta de Colombia.

La persistencia del interés en tecnologías renovables, evidencia la decidida voluntad de los inversionistas y empresas de avanzar hacia fuentes más sostenibles y limpias. Recordemos que en marzo de 2023 la UPME asignó un total de 7.493 MW, de los cuales 5.774 MW son proyectos de energía solar y 1.238 MW a proyectos de generación eólica.

Si pudiéramos basarnos únicamente en cifras, nos encontraríamos con un panorama alentador. Sin embargo, la realidad es bastante distinta cuando analizamos los datos relacionados con los proyectos que finalmente logran materializarse y entrar en operación; así, la brecha entre las expectativas y la realidad operativa es innegable, evidenciada por el hecho de que hoy el país cuenta únicamente con 408 MW de capacidad efectiva neta de proyectos renovables en funcionamiento.

Este contraste entre las proyecciones entusiastas y la capacidad operativa actual definitivamente genera una dosis de incertidumbre y subraya la imperiosa necesidad de abordar desafíos específicos que impidan que la ambición por el crecimiento del sector de energías renovables en Colombia se quede en meras intenciones.

En este contexto, se destaca la necesidad de abordar las barreras que puedan estar afectando la implementación exitosa de estos proyectos, asegurando que el entusiasmo por las energías renovables se traduzca en beneficios tangibles para el país en términos de sostenibilidad, crecimiento económico y seguridad energética.

Desafíos en la gestión institucional

La Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), como ente clave en la planificación, expansión y seguimiento del sector energético, enfrenta un desafío considerable.

Si bien sus funciones estratégicas incluyen la planificación y expansión del sector, la estructuración de convocatorias públicas y el seguimiento de proyectos, ha asumido responsabilidades adicionales, como la gestión de incentivos tributarios y la asignación de puntos de conexión, entre otras funciones derivadas de la implementación de la política de transición energética iniciada hace casi 10 años. Este exceso de funciones, quizás más allá de su capacidad actual, ha llevado a la complicación de trámites que deberían ser abordados sin mucha complejidad.

Me refiero a cuestiones como los cambios de fecha de puesta en operación (FPO), asunto realmente insostenible e impresentable a la fecha por las significativas afectaciones que se han generado en materia de seguridad jurídica y confianza inversionista, procedimiento reglado por la Resolución CREG 075 de 2021, conforme a la cual, si el promotor acredita la ocurrencia de circunstancias ajenas a su gestión, acorde a las causales establecidas en la misma norma, debería la UPME conceder el cambio de FPO.

No obstante, este proceso que debería ser más técnico, en atención a la naturaleza jurídica de la UPME y el perfil de sus funcionarios, así como lo dispuesto en la misma norma sobre el hecho que le UPME debería analizar solo los criterios utilizados al momento de asignación de la capacidad de transporte (se insiste, temas técnicos), debemos señalar que, por el contrario, se ha convertido en una instancia casi litigiosa ante la UPME, en la que debe acompañarse cada solicitud de un acervo probatorio extenso, peritaje, interventoría, demostración del nexo causal, ocurrencia efectiva del atraso, etcétera, so pena de que la UPME no conceda dicha prórroga, en contravía y vulneración del derecho que le asiste al promotor al cambio de FPO por lo dispuesto en la regulación.

Este accionar subjetivo plantea interrogantes sobre la coherencia, economía y eficacia de la toma de decisiones por las autoridades públicas.

La existencia de factores externos asociados al desarrollo de proyectos, tales como circunstancias ambientales, comunitarias, prediales y de seguridad, no debería conducir a la incomprensión estatal.

Es evidente que el Estado debe reconocer la presencia de factores irresistibles e imprevisibles que pueden impactar el desarrollo de proyectos de energía renovable y negar de manera inflexible esta realidad puede resultar en la pérdida de oportunidades y la desaparición de proyectos con potencial significativo.

Entonces, es imperativo aplicar un enfoque pragmático para garantizar el éxito operativo de estos proyectos. El objetivo primordial no debería ser obstruir iniciativas y la ejecución de garantías de reserva de capacidad, sino colaborar activamente para superar los desafíos y asegurar la viabilidad operativa de los proyectos. Sorprende que, según cifras oficiales de la UPME, a la fecha se han ejecutado por parte de XM garantías de reserva de capacidad de transporte por un equivalente estimado a los 900 MW, de los que no cabe duda que algún porcentaje importante de estos proyectos se trataba de proyectos viables en estado de desarrollo, que no lograron que la UPME modificara la FPO.

Las cifras no son alentadoras y se espera que a diciembre de 2024 otro grupo de proyectos pierdan la capacidad asignada por lo ya expuesto, se les ejecuten las garantías y al final desistan tales empresas de la ejecución de proyectos por la altísima incertidumbre y ausencia de seguridad jurídica del sector.    

El desarrollo de la Energía Eólica Marina en Colombia

En medio de los desafíos que enfrenta el sector de energías renovables en Colombia, no hay una luz de esperanza tampoco sobre otras tecnologías.

Es el caso de la reciente publicación de los términos de referencia preliminares para la primera subasta de energía eólica marina del país.

Ha llamado la atención por parte de las empresas interesadas en dicho proceso el nivel de exigencia a nivel técnico y financiero para habilitarse y participar en el proceso competitivo, llegándose a señalar por los expertos que tan solo 4 empresas a nivel mundial estarían en capacidad de cumplir con los requisitos exigidos por el gobierno colombiano, empresas que quizá ni siquiera estén interesadas en participar por estar estratégicamente interesadas en otras regiones con menos desafíos.

Recordemos, a propósito de esta fuente de generación, que a inicios de 2022 se publicó la Hoja de Ruta del offshore wind en Colombia, en la que se destaca el potencial en el país estimado en 50 GW, pero al mismo tiempo se identifican los retos para su impulso, tales como: la necesaria expansión del sistema y construcción de líneas de transmisión, definición estatal de permisos ambientales, impactos y compensaciones, la coexistencia con otros usuarios del mar, el apalancamiento mediante mecanismos de subasta y PPAs a mayor largo plazo, entre muchos otros interrogantes.

El camino a seguir: Un cambio en el rol del Estado

La percepción de que el Estado se convierte en un obstáculo para las empresas y sus proyectos de energía renovable está generando consecuencias negativas y quizá irreversibles para el país.

La salida de inversionistas que han invertido importantes sumas durante más de una década en Colombia, apostando por la transición energética, no solo afecta la generación de empleo, sino que también impacta directamente en el suministro de energía, la diversificación y la tarifa a los usuarios finales, por ausencia de competencia en el sector.

Así, el crecimiento de la demanda por encima de la expansión de proyectos de generación y transmisión plantea un desafío significativo. La situación exige una reconsideración profunda del papel del Estado en la generación de energía en Colombia.

Probablemente, la transición de un modelo de libre entrada a uno en el que el Estado asuma obligaciones y responsabilidades podría ser una solución.

Cuando el Estado tiene compromisos adquiridos, la evaluación de circunstancias y la toma de decisiones pueden adoptar perspectivas más realistas y comprometidas con la transición energética.

En resumen, las energías renovables en Colombia requieren una intervención inmediata y decidida. La colaboración entre entidades, la comprensión de la realidad del desarrollo de proyectos y un cambio en el rol del Estado son imperativos para asegurar un futuro sostenible y próspero en el sector de las energías renovables.

La inacción podría tener consecuencias significativas no solo para el sector energético sino para el desarrollo económico y social del país en su conjunto.

Estos proyectos, en conjunto, representan una oportunidad única para Colombia, no solo en términos de capacidad energética adicional sino también en la creación de empleo, el impulso económico y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, este entusiasmo también destaca la necesidad de una gestión eficiente por parte del Ministerio de Minas y Energía, la UPME, la CREG, la ANLA y demás autoridades nacionales y territoriales, siendo la colaboración entre entidades, así como la comprensión de la realidad del desarrollo de proyectos, cruciales para asegurar un futuro sostenible en el sector de las energías renovables.

*Managing Partner de ELH. Abogada con más de 15 años de experiencia en el sector energético, inversión extranjera, elaboración y negociación de Power Purchase Agreements, estructuración de proyectos, Due Diligence, Project Finance y derecho de los negocios.

Primeras 40 mujeres se graduaron como técnicas en gas natural

Gracias al programa Semillero Energía Femenina de Vanti, 40 mujeres fueron elegidas dentro de 1.400 postulaciones, para formarse como “Técnicas en instalaciones para el suministro de gas combustible en edificaciones residenciales y comerciales” del SENA y podrán realizar labores que eran realizadas en su mayoría por hombres.

El Programa Semillero de Energía de Vanti culminó su primer ciclo con la graduación de 40 mujeres que se capacitaron en el SENA para realizar la Revisión Periódica Obligatoria de gas natural, labor que en su mayor parte la realizaban hombres.

El programa, más allá de la capacitación y el pago de un salario mientras estudiaban para poder garantizar su permanencia, es un impulso para mujeres que han tenido dificultades y que gracias a este apoyo ahora tienen oportunidades de vida para mejorar su bienestar y el de sus familias.

Es así como estas mujeres podrán cambiar su vida con una actividad técnica que les ayudara a tener una estabilidad laboral y familiar, como es el caso de:

Sonia Vanegas, con 55 años y es madre cabeza de familia, quien hacia domicilios en una panadería, limpiaba apartamentos y era ayudante de obra de construcción para poder subsistir.

Nubia Estela Ramos de 51 años, quien se la pasaba recorriendo calles con una maleta de ropa que vendía en Fontibón, Bosa y el centro de Bogotá.

Luz Ángela Yara, de 41 años, quien a pesar de tener un negocio con su esposo, buscaba trabajos adicionales pues no les alcanzaba para sus necesidades.

Disney del Rosario Medrano, de 39 años, desplazada por la violencia, que trabaja en casas de familia.

Ellas y sus compañeras ahora están capacitadas para realizar labores como técnicas en instalaciones para el suministro de gas combustible en edificaciones residenciales y comerciales en cualquier firma o empresa autorizada para realizar este tipo de actividades.

Finalmente, Rodolfo Anaya, presidente de Vanti afirmó que: “nosotros tenemos una responsabilidad en el cierre de las brechas de género en la educación y el empleo, por ello queremos eliminar sesgos, generar espacios seguros, incluyentes y diversos, y ser aliados de esta causa. Cada una de las mujeres que se graduaron tiene historias de vida llenas de dificultades, pero también de superación y logros maravillosos”.

Colombia: En 63% aumentaron las conversiones a GNV en 2023

De acuerdo con el más reciente análisis realizado por la Asociación Colombiana de Gas Natural (NATURGAS), la conversión de vehículos a Gas Natural Vehicular (GNV) aumentó 62,66% en el año anterior, pasando de 14.372 en 2022 a 23.378 en 2023.

Bogotá, Barranquilla, Medellín y Bucaramanga fueron las ciudades con más vehículos convertidos a gas natural con aumentos de hasta el 196% respecto al año 2022 (caso Bucaramanga).

Frente al ingreso de vehículos nuevos con motores dedicados a GNV al mercado, durante 2023 entraron 342 unidades, de las cuales 310 corresponden a automotores de carga pesada con capacidad igual o mayor a las 10 toneladas, lo que representó una variación positiva del 20% en este segmento; mientras que, para los vehículos de carga con capacidad máxima de 10 toneladas, el incremento fue de 50%.

“El gas natural es un energético clave dentro del proceso de transición energética en el país. Desde Naturgas estamos convencidos de que el momento del gas natural vehicular es ahora. Esta industria ha tenido gran interés en el desarrollo de este energético en el sector transporte por los grandes beneficios económicos y ambientales, posicionándose como la mejor alternativa, tanto en segmento de carga como en transporte de pasajeros”, afirmó Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Este energético se considera ambientalmente sostenible, porque además de las reducciones de emisiones en su uso vehicular, la cadena de valor para su producción es responsable de tan solo el 1% de las emisiones totales de gases efecto invernadero del país, por otro lado, permite generar grandes ahorros.

Para la Nación, modernizar tan solo el 3% de la flota de transporte de carga pesada del país a GNV le ahorraría al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) más de 346.000 millones de pesos por año.

El gas natural vehicular también representa grandes ventajas para el segmento de vehículos livianos, especialmente para los taxis, ya que, mensualmente, un conductor de un vehículo convertido a GNV ahorra hasta 1,5 millones de pesos, teniendo en cuenta que usar GNV en lugar de gasolina representa un ahorro económico del 52%.

Ambientalmente, los vehículos convertidos a GNV pueden representar una reducción de hasta 94% del material particulado y una disminución de hasta el 34% en dióxidos de carbono, una reducción un poco menor a la de los vehículos dedicados que reducen 99% en material particulado y 50% en dióxido de carbono respecto a la gasolina.

ACIEM hace reparos a la intervención del precio de la energía en bolsa

En carta enviada al director Ejecutivo de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), el presidente de ACIEM Daniel Enrique Medina hace los comentarios del gremio sobre el proyecto de resolución que pretende intervenir los precios del Mercado de Energía Mayorista durante el período de el Fenómeno El Niño.

ACIEM considera fundamental revisar el espíritu de la Resolución, puesto que, si el objetivo es reducir las tarifas de energía para un importante sector de la demanda, no se lograría por este medio, pues la metodología planteada redistribuye las ineficiencias entre todos los usuarios que por diversas razones no tienen un comercializador con las coberturas suficientes para soportar la exposición a los precios de bolsa.

El recargo propuesto en el componente de las restricciones (R) es la consecuencia de cargar las diferencias entre el precio techo definido en el proyecto de Resolución y el costo de la generación térmica, es decir, quienes estén cubiertos con contratos tendrían un incremento de precios por cuenta del aumento del cargo de restricciones cercano al 30%.

Con comentarios adicionales, el gremio de los ingenieros señala lo siguiente:

  1. Efectos sobre la demanda. La medida regulatoria prevista, favorecería en principio al 20% de la demanda que tiene contratos con exposición a bolsa y quienes podrían balancear de alguna manera el valor final de su factura entre el precio de bolsa y las restricciones, en cambio; el otro 80% que tiene contratos a precio fijo, verán el aumento en las restricciones.
  2. Posición dominante. Si bien la medida regulatoria apunta a evitar abusos de posición dominante por parte de los agentes de generación, vale la pena tener en cuenta que la Ley 142 de Servicios Públicos le entregó a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (SSPD) y a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), facultades sancionatorias para evitar abusos de posición dominante en este sector, en caso de presentarse.

3. Impacto en el usuario final. Para ACIEM, es importante revisar los impactos y efectos económicos que tendría la Resolución en los usuarios finales, puesto que tal como está prevista, las tarifas durante este periodo para afrontar el Fenómeno de El Niño no bajarían sino que, al contrario, podrían aumentar para un porcentaje de la demanda.

4. Confianza inversionista. Cuando el país está próximo a una nueva subasta del Cargo por Confiabilidad (CxC), preocupa que el proyecto de Resolución envíe un mensaje de intervención que podría desestimular a las empresas a realizar sus inversiones en el sector, ya que la generación térmica seguirá siendo necesaria para respaldar la confiabilidad del Sistema Interconectado Nacional (SIN).

FEDEMADERAS rechaza atentados al bosque natural y a las plantaciones forestales

La Federación Nacional de Industriales de la Madera (FEDEMADERAS), que representa a los empresarios, productores, reforestadores, transformadores, fabricantes y comercializadores de la red forestal y de la madera, se une con Smurfit Kappa Colombia, para expresar su más enérgico rechazo frente a una serie de hechos violentos que atentan contra la biodiversidad y la economía regional del país. 

Más de 60 hectáreas de plantaciones forestales, ubicadas en las veredas Piedra Pintada, El Chilcal, San José del Salado, Brisas del Jordán y Bolivia en el municipio de Dagua, Valle del Cauca, ha sido quemadas por personas inescrupulosas, tal como también sucedió en agosto de 2023 cuando en inmediaciones del municipio de Cajibío, departamento del Cauca, fueron arrasadas más de 600 hectáreas, señala el gremio en un comunicado.

Además de la información transmitida por Smurfit Kappa Colombia mediante un comunicado emitido el pasado 13 de enero, FEDEMADERAS hace un llamado a las instituciones ambientales y del orden público nacionales y regionales para que unan esfuerzos con el sector privado a fin de detener estas acciones que no solo atentan contra el patrimonio privado, sino que repercuten negativamente a fuentes de empleo digno y formal, y desaparecen flora, fauna y prácticas a favor de la conservación del bosque natural.

Estos atentados exigen nuevas y mejores acciones articuladas con la fuerza pública, con la sociedad y con las autoridades ejecutivas departamentales y nacionales para su detención, así como para llevar ante la justicia a los responsables.

Por ello, FEDEMADERAS en el marco de su ejercicio gremial y con el propósito de alcanzar acuerdos nacionales que dinamicen las economías regionales, invita a una mesa de trabajo con carácter permanente para a nivel nacional trazar nuevas estrategias que bajo alianzas público-privadas guíen el accionar de la fuerza pública hacia garantías para el respeto por la propiedad privada, el trabajo digno, el cuidado del medio ambiente y de sus recursos. 

La red Forestal y de la madera se une a Smurfit Kappa Colombia en su compromiso inquebrantable con la preservación ambiental, el desarrollo sostenible y el bienestar de las comunidades en las áreas en las que opera. Condenamos categóricamente cualquier acto de violencia y llamamos a la colaboración y respeto mutuo como base para la construcción de un futuro próspero y armonioso, concluye el comunicado de Fedemaderas.

Las tarifas de energía al alza

La mayoría de colombianos podría estar pagando alrededor de 2,4 billones de pesos más en sus facturas de energía entre enero y abril del 2024, en caso de materializarse el proyecto de resolución de la CREG.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) levantó una polvareda con la expedición el 18 de diciembre pasado, para comentarios hasta el 15 de enero, de la Resolución 701 028, mediante la cual “se adoptan reglas transitorias en el precio de bolsa del Mercado de Energía Mayorista durante el período del Fenómeno de El Niño”, asumiendo que este se prolongará hasta abril, cuando según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés) se podría prolongar hasta el mes de junio.

Según el ministro Camacho, “ninguna de las medidas tomadas va a afectar negativamente las tarifas de energía. Nosotros venimos, desde que arrancó el Gobierno, con el propósito de bajar las tarifas de energía y todas las medidas que estamos tomando buscan cumplir ese propósito”. Y añadió, “la medida que se está adoptando tiene unas condiciones que buscan aplicar en uno de los segmentos de la cadena que es la generación”.

Él está pensando con el deseo. El quid del asunto está en que la adopción de tales condiciones “que busca aplicar en uno de los segmentos de la cadena”, terminan por afectar a los otros segmentos de la misma cadena y al final no sólo puede hacer nugatorio lo que se propone sino que lo puede tornar contraproducente. Y este es el caso.

De aplicarse la disposición prevista en esta Resolución que le establece un techo al precio en Bolsa, este sólo impacta, en promedio, al 20% de la energía transada, lo cual limita su efecto, traduciéndose en una reducción en uno de los cargos de la fórmula tarifaria, el de la generación (G), que podría representar una baja entre $60 y $100 el KWH.

Pero, concomitantemente, como lo afirma el director Ejecutivo de Óptima Consultores Alejandro Lucio, “la resolución de intervención pone a cargo de la demanda, a través del componente de restricciones, el diferencial entre el costo de la generación térmica y el nuevo precio de bolsa intervenido”. Ello se traducirá en un incremento en la tarifa al usuario final de $350 por KWH, aproximadamente, a través del cargo por restricciones (R) de la fórmula tarifaria. Si descontamos de este la disminución en el cargo por generación (G), el saldo neto en contra del usuario un incremento entre el 25% y el 30% en su factura de electricidad.

Por lo demás, como lo acota Lucio, la cifra de $530 por KWH, que sale del magín de la CREG, es “un valor completamente arbitrario. En esencia, se les limita su margen (a las hídricas), pero no se les acaba. Percibir ese valor puede ser un costo de oportunidad, pero no dejan de percibir rentas interesantes cuando venden su energía”.

Y para rematar, “además, y acá está la paradoja, se les está techando el precio que deben pagar por aquella generación que no puedan producir, justo cuando no la van a producir. Al final se les hace un favor” al generador hídrico a expensas de los usuarios, que es al que, según el ministro Camacho, se busca proteger de los abusos de posición dominante en que incurran los generadores.

A todas las críticas que desde distintos flancos le han llovido a la Resolución de marras, el ministro Camacho se ha limitado a afirmar, pero sin ningún sustento técnico, que “los impactos que esto pueda tener en otros segmentos, como en las restricciones o en la comercialización y distribución, los estamos evaluando y tomando medidas para cumplir el propósito de bajar tarifas”. Y repite la cantinela  de que “todas las medidas están orientadas a bajar las tarifas y tener costos eficientes y justos para la gente”.

Pero los hechos son tozudos, como lo sostiene la directora Ejecutiva de ASOENERGÍA Sandra Fonseca: “La gran mayoría de colombianos podrían estar pagando alrededor de 2,4 billones de pesos más en sus facturas de energía entre enero y abril del 2024 en caso de materializarse el proyecto de resolución”.

De aplicarse tal cual como está proyectada, la medida agudizaría la tendencia inercial al alza de la tarifa de energía y de paso acarreará, como lo sostiene el experto Alejandro Lucio, “mayores costos por confiabilidad, asumiendo que esos requerimientos de firmeza se consigan completar en la próxima subasta de cargo por confiabilidad (si es que ante esta intervención algún inversionista de un proyecto térmico se anima a participar en la misma) o en el peor de los casos, un no muy lejano déficit de energía firme que en el próxima sequía, y por qué no en la que estamos viviendo, nos lleve al apagón”.

Esta alza en la tarifa de energía se vendría a añadir a la que se derivará del cobro a partir de la factura de enero de este año, como lo dispuso la Resolución 101 029 del 24 de noviembre de 2023 expedida por la CREG, de la deuda, con sus intereses causados, que por concepto de la opción tarifaria tienen todos los usuarios con las empresas prestadoras del servicio de energía que, como es bien sabido sobrepasa la suma de los $5 billones, cuyo impago las había puesto en calzas prietas, al punto que el Gobierno tuvo que abrirles un crédito en FINDETER para solventarlas y evitar así un apagón financiero de las mismas.

Esta es la cereza del pastel envenenado de la espiral alcista de las tarifas de energía, la cual tiene su principal catalizador en el déficit en la oferta de energía, debido al atraso y al aplazamiento de importantes proyectos, tanto de generación como de transmisión, con un margen de maniobra que no supera el 5%, manteniendo al Sistema Interconectado Nacional (SIN) en el máximo grado de estrés.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

2023, un año de resiliencia

De cara al 2024, lo ideal es hacer énfasis en el desarrollo de un trabajo coordinado entre los sectores público y privado, como ha ocurrido en las últimas tres décadas.

Por: NATALIA GUTIÉRREZ JARAMILLO*

El 2023 estuvo lleno de retos y nos demostró que como sector eléctrico estamos preparados para afrontar y superar adversidades, gracias a que desde hace 30 años nos hemos consolidado como un sector robusto, con una institucionalidad sólida y unos actores que apuestan por defenderlo.

El 2023 estuvo marcado por una coyuntura nacional que hace más complejo el camino hacia el fortalecimiento del sector eléctrico: cambio en las reglas de juego para inversionistas con propuestas regulatorias que intervienen la operación de privados, presiones sociales que dificultan el desarrollo de proyectos, inestabilidad política, restricción al desarrollo de proyectos renovables hidráulicos que aportan confiabilidad, falta de gas natural local y sin señales claras para mantener la infraestructura de importación, falta de institucionalidad, retrasos en proyectos (según XM menos del 20% han entrado en operación en los últimos cuatro años), y eliminación de beneficios tributarios a los proyectos de energía renovable.

Todo lo anterior se traduce en falta de confianza y en un alto grado de incertidumbre, lo que se convierte en un desafío principal para el 2024 y para los años siguientes. No atender oportunamente todos los aspectos mencionados nos podría poner en una situación indeseada para el país.

De cara al 2024 es importante resaltar que lo ideal es hacer énfasis en el desarrollo de un trabajo coordinado entre los sectores público y privado, como ha ocurrido en las últimas tres décadas, superando los temas políticos e ideológicos, con el firme propósito de trabajar unidos por el fortalecimiento del sector eléctrico, que aporta desarrollo a las regiones y bienestar a la sociedad.

Un enfoque en el fortalecimiento de la institucionalidad es otro de los aspectos esenciales para 2024, teniendo en cuenta que esta ha funcionado correctamente en los últimos 30 años y ha permitido la prestación constante del servicio. Esto, sumado a que todos debemos unir esfuerzos para que los proyectos de generación de energía eléctrica entren en operación.

Generar confrontaciones innecesarias y crear antagonistas en una relación que debería simplemente fluir y ser colaborativa, lo único que hace es generar afectaciones en el país y, más que todo, en los ciudadanos, además de retrasar la entrada de proyectos y el desarrollo de procesos del sector.

Solo la unión de esfuerzos en la búsqueda de un propósito común logrará mejores resultados y beneficios para todos los colombianos.

*Presidente de Acolgen

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