Un panorama mundial y local de la industria del hidrógeno se presentó en el Tercer Congreso Internacional de Hidrógeno, organizado por H2 Colombia en Bogotá.
Para cumplir con las metas propuestas a 2030, la industria del hidrógeno verde en Colombia requiere de por lo menos de 6 giga vatios (GW) de energía renovable, especialmente eólica, señaló José Antonio Vargas, presidente del Consejo Mundial de Energía (WEC Colombia, por su sigla en inglés). Este sería el mayor reto del sector, según el directivo, pero agregó que “aún no encontramos la fórmula.”
Además de ese reto, Vargas señaló que para que se desarrolle el hidrógeno de bajas emisiones o verde (H2V), se requiere superar tres retos: Por un lado, que los costos del hidrógeno verde iguale los del hidrógeno gris (producido a partir de hidrocarburos); en segundo lugar, que los precios de los electrolizadores bajen por lo menos un 50%, y tercero, que se otorguen subsidios a la industria.
En ese sentido, Amalia Pizarro, directora del Programa de Innovación Energética de la Agencia Internacional de Energía (AEI), dijo en el primer día del Tercer Congreso Internacional de Hidrógeno que se realiza en Bogotá, que para que el H2V sea competitivo, se requiere que al 2030 se logre un costo del kilo por debajo de los dos dólares.
De acuerdo con estudios de la entidad, para ese año Chile tendría un costo de 1,5 dólares el kilo, mientras que Colombia tendría un costo de 3 dólares. Otros retos para Colombia son adaptar los puertos para la exportación, acelerar los proyectos de energía renovable y disponer del agua en zonas que no sufran de estrés hídrico.
Por su parte, Mónica Gasca, presidente de la Asociación Hidrógeno Colombia, dijo que en el país hay actualmente 28 proyectos en diferentes etapas y de diferente tamaño, que en total le apuntan a 15 GW de electrólisis a 2050, con una meta intermedia de 3 GW a 2030, para lo cual se requiere del doble de capacidad de generación renovable; es decir, 6 GW.
“El sector del hidrógeno no se puede pensar sin renovables y en forma coordinada. Por eso se necesita que el país acelere la generación”, dijo Gasca, pues es un sector intensivo no solo en energía sino en capital.
En total, para que los proyectos de Colombia lleguen a feliz término se requiere inversiones por 20 billones de dólares, de los cuales se estima que el país recibiría inversión extranjera por cinco billones de dólares a 2030.
Por ahora es una carrera mundial con muchas expectativas, pero también con grandes retos. Uno de ellos son los costos, por un lado, los electrolizadores han subido un 30% en la postpandemia y se requiere que la generación renovable sea competitiva, pues este componente representa el 60% de los costos del H2V.
Finalmente, Gasca dijo que este tipo de proyectos trae otro tipo de beneficios para departamentos como La Guajira, pues se puede incluir el tema de la desalinización de agua. Además, las regiones donde se construyan proyectos de hidrógeno pueden beneficiarse de la producción industrial de amoniaco.
En la primera etapa se producirán cerca de 5 kg de hidrógeno al día, con posibilidad de ampliación de hasta 10 kg/día. La infraestructura instalada permite realizar esta ampliación aumentando el número de electrolizadores de 5 a 10 unidades.
El Grupo EPM presentó su planta piloto de producción de hidrógeno verde (H2V) y su estación de mezcla con gas natural, cumpliendo con su hito de producirlo a partir de energía limpia (no convencional), en un trabajo conjunto entre EPM y Aguas Nacionales, desde la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Aguas Claras, ubicada en el municipio de Bello, al norte del Valle de Aburrá.
John Maya Salazar, gerente general de EPM, destacó que “seguimos adelante con la implementación de la Hoja de Ruta del Hidrógeno de la organización, a partir de un desarrollo sostenible, promoviendo nuevas oportunidades de crecimiento y soluciones que permitan el desarrollo de casos de negocio y optimización de infraestructura para producción de hidrógeno, que contribuyan a la descarbonización, al uso racional de los recursos y al desarrollo económico.”
Este proyecto piloto hace parte de la Hoja de Ruta del Hidrógeno del Grupo EPM, la cual busca el desarrollo de competencias e innovación basado en energías limpias y renovables, que pueden ser escalables a proyectos que permitan el uso del hidrógeno.
Se espera que el hidrógeno tenga múltiples usos en el futuro. Por esta razón, el proyecto busca facilitar la apropiación de conocimientos técnicos en su producción, manejo y diferentes usos en el corto plazo como:
Realizar mezclas (blending) con biogás para la producción de electricidad de uso industrial, en los moto-generadores de la planta.
Adelantar pruebas de mezclas (blending) con gas natural para el uso en gasodomésticos residenciales, con el fin de distribuir un energético más limpio para el Valle de Aburrá. Las pruebas permitirán conocer los comportamientos de la mezcla en el sistema de distribución.
Uso como combustible automotor con 100 % hidrógeno o en forma dual, diésel e hidrógeno. EPM hará la conversión a hidrógeno de dos volquetas para el servicio de la PTAR Aguas Claras.
Henry Parra Molina, presidente de Aguas Nacionales, indicó que “la producción de hidrógeno en las instalaciones de la PTAR Aguas Claras se realizará por medio del proceso de electrólisis o descomposición del agua en sus componentes básicos: hidrógeno y oxígeno, utilizando la energía eléctrica autogenerada en la misma planta, la cual se obtiene por medio de la combustión del biogás en moto generadores. Esta energía es considerada como limpia debido a que proviene de una fuente no convencional renovable, en este caso la biomasa”.
El hidrógeno producido del gas natural implementando tecnologías de captura y almacenamiento de CO2 está llamado a acelerar la consecución de objetivos de descarbonización en Colombia.
Por LUZ STELLA MURGAS*
El norte de Colombia es una de las regiones con mayor velocidad de viento y mejor capacidad de producción de energía solar. Nuestro país es segundo en América Latina y cuarto a nivel mundial en cuanto al costo más competitivo para la producción de hidrógeno verde, según la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA).
A ello se suma la enorme capacidad aún no aprovechada en geotermia y el potencial hidroeléctrico de Colombia para habilitar la producción de hidrógeno de manera continua y competitiva. Pero lo cierto es que, del total de la producción mundial de hidrógeno, un 48% se genera a partir del gas natural y solo el 4% es producido con electrólisis.
El hidrógeno producido del gas natural implementando tecnologías de captura y almacenamiento de CO2 está llamado a acelerar la consecución de objetivos de descarbonización en Colombia, dado el potencial de reservas de gas natural en el mar Caribe y en yacimientos continentales.
Esto se suma a la infraestructura existente y a la ubicación privilegiada del país con acceso al mar Caribe y al océano Pacífico, que favorece la creación de un mercado de exportaciones a países como China, Japón, Corea, Estados Unidos y países europeos. La Agencia Internacional de Energía proyecta que la demanda internacional de hidrógeno pasará de 92 millones a 500 millones de toneladas en 2050.
El hidrógeno puede ser usado en la generación de energía eléctrica y en la industria pesada, donde se requieren temperaturas de 1.200 grados centígrados para producción de acero, aluminio, cemento, vidrio, cerámica e industria química.
Derivados del hidrógeno como el amoníaco y el metanol son alternativas de almacenamiento para descarbonizar industrias muy difíciles y costosas de electrificar, como la producción de fertilizantes, además del transporte a largas distancias en buques y aviones. Las celdas de hidrógeno pueden usarse en transporte de carga pesada y pasajeros en carretera con autonomías de más de 400 km.
Por eso la Cámara de Hidrógeno ANDI NATURGAS se constituyó como una alianza para impulsar el desarrollo del ecosistema de hidrógeno. Trabaja con el Congreso de la República en el proyecto de Ley del Hidrógeno, encaminado a desarrollar la demanda e impulsar nuevos encadenamientos productivos.
También se creó el comité de hidrógeno del ICONTEC, por lo cual Colombia tiene ya las primeras 25 normas técnicas. Hemos consolidado acuerdos con la academia para promover conocimiento de este energético, además del lanzamiento del hub de innovación del hidrógeno, con más de 130 emprendedores trabajando en soluciones alrededor de su cadena de valor.
Estructuramos alianzas con países líderes como Holanda, Alemania y Corea del Sur. Hacemos parte de H2LAC, plataforma para la producción de hidrógeno de América Latina y el Caribe, e impulsamos proyectos con la red de Innovación Econova.
Además, en el primer Congreso de Hidrógeno y Eficiencia Energética se lanzó el primer corredor de hidrógeno del país.
Las futuras generaciones no nos perdonarán si desaprovechamos la oportunidad que representa la gran diversidad de recursos energéticos del país para superar en forma responsable y sostenible los grandes desafíos que tenemos, como fortalecer la balanza comercial, garantizar la seguridad alimentaria y erradicar la pobreza.
El primer congreso que reunirá a toda la cadena de valor del hidrógeno explorará temas como los avances del país en el desarrollo del energético, su aporte para la transición energética y la descarbonización.
Colombia tendrá un papel destacado en el mercado de hidrógeno, además tiene el potencial de ser el cuarto país en el mundo con el costo de producción más competitivo de este energético y el segundo en Latinoamérica. Ante un panorama tan prometedor para esta industria, la Asociación Colombiana de Gas Natural (NATURGAS) y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), realizarán el primer congreso que explorará los beneficios del hidrógeno y la eficiencia energética para impulsar la transición y la competitividad del país.
El 19 y 20 de octubre en Cartagena, expertos del sector, la academia, el Gobierno, las comunidades y el sector empresarial tendrán un encuentro clave para abordar los avances de Colombia en la producción de hidrógeno, así como el rol que tendrá este energético en el cumplimiento de las metas nacionales de descarbonización, las cuales ya tienen una hoja de ruta clara para el despliegue del hidrógeno hasta 2030, que incluyen la producción de hidrógeno verde y azul, la expansión de vehículos de celda de combustible y la generación de nuevos empleos en este sector, entre otros.
“Hoy Colombia tiene una oportunidad única de fortalecer los mercados de hidrógeno, y para cumplir este objetivo es necesario propiciar un ambiente regulatorio que favorezca la innovación y promueva programas de ciencia, tecnología e innovación que fortalecerán el desarrollo de las capacidades locales y nuevos encadenamientos productivos. Desde Naturgas estamos preparados para generar sinergias que faciliten la creación de nuevos ecosistemas de hidrógeno, que integren al sector privado, centros de investigación, emprendedores, consumidores potenciales y el Gobierno para acelerar su desarrollo a nivel nacional”, dijo Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.
De acuerdo con la Cámara de Hidrógeno ANDI – NATURGAS, Colombia es un actor estratégico en el mercado del hidrógeno, gracias a diversas ventajas competitivas que pueden convertir al país en un actor estratégico en los mercados internacionales, entre ellas se destacan el abundante recurso hídrico, las altas velocidades de viento y una radiación solar constante en el territorio nacional, condiciones aptas para impulsar la producción de hidrógeno verde y azul.
Según cifras de la Agencia Internacional de Energía, este energético contribuirá con el 10% de la reducción de las emisiones requeridas para alcanzar los compromisos climáticos al 2050, además la demanda internacional del mismo puede pasar de 92 millones 500 millones de toneladas.
La primera edición de este congreso promete ser un espacio transformador, que abrirá múltiples oportunidades para construir un futuro más sostenible y competitivo para Colombia a través del hidrógeno, lo que facilitará su aprovechamiento como insumo para la producción de fertilizantes, el almacenamiento de energía y desempeñar un papel crucial en la descarbonización de sectores como el de transporte y la industria.
El hidrógeno renovable o de bajas emisiones ofrece una alternativa viable para reducir la dependencia de combustibles fósiles en diversos sectores económicos y es particularmente útil en sectores difíciles de electrificar.
En los últimos años, muchos países de América Latina y el Caribe (ALC) han determinado la inclusión de tecnologías limpias o bajas en carbono, aprovechando su abundancia en recursos naturales y alineándose con la transición energética sostenible.
Esto lo respaldan entidades como la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), que estimó que en 2022 el 59% de la generación de energía eléctrica en la región provenía de estas fuentes renovables y que su potencial de crecimiento es dado por la implementación de proyectos de energía solar, eólica y geotérmica. Aprovechando este potencial, algunos países en la región han comenzado a dar sus primeros pasos hacia la industria del hidrógeno renovable.
El hidrógeno renovable o de bajas emisiones ofrece una alternativa viable para reducir la dependencia de combustibles fósiles en diversos sectores económicos y es particularmente útil en sectores difíciles de electrificar, a menudo referidos como “hard-to-abate-sectors”, como la industria naval, la siderurgia y la producción de fertilizantes y explosivos para la minería, entre otros.
Reconociendo esta importante oportunidad de mercado para la región y sus economías nacionales, varios gobiernos en la región, como Chile, Colombia, Uruguay y Brasil, están comenzando a integrar esta tecnología en sus políticas nacionales de energía y objetivos de reducción de emisiones de GEI.
Teniendo en cuenta este contexto, ¿qué avances específicos y cruciales se han visto en lo corrido del año? y ¿qué se puede esperar con miras al liderazgo global de la región hacia el 2030?
Hans Kulenkampff, head de Hinicio Latinoamérica, asegura que el mercado del hidrógeno a nivel regional está ganando un impulso significativo en cuanto al desarrollo de proyectos, estrategias de inversión y políticas públicas, que se ha visto intensificado desde 2022.
“En nuestras mediciones hechas a través del H2LAC Index en los últimos tres años, hemos visto que países como Chile y Colombia han consolidado su primera etapa de desarrollo,gracias a la formulación de hojas de ruta nacionales, la aparición de diversos estudios públicos técnicos, de mercado y de regulación, una legislación pionera en la región, una voluntad política por llegar a acuerdos internacionales y un ecosistema floreciente de asociaciones y eventos, entre otros. , que promueven tanto la inversión como la participación directa del sector privado en el desarrollo y concreción de proyectos industriales”, dice Kulenkampff.
Sin embargo, se está empezando a notar una ralentización relativa a otras naciones o geografías (sobre todo el hemisferio norte) ante la falta de incentivos y/o mecanismos financieros claros, la volatilidad de la política local, las dificultades para sortear la tramitación de permisos ambientales y sectoriales, la alta dependencia de off-takers internacionales quienes a su vez dependen de decisiones gubernamentales aun no reglamentadas para la importación, y la privación de un desarrollo homogéneo en los distintos eslabones de la cadena de valor del hidrógeno.
También, el 2023 ha demostrado ser un año clave para grandes economías como la de Brasil o economías consolidades como la de Uruguay, países que avanzan de forma independiente, demostrando capacidades de liderazgo en una segunda etapa de implementación de proyectos.
Todo esto sugiere que al 2030 es factible que ciertos países latinoamericanos logren posicionarse como punto focal para el mercado internacional, aprovechando las grandes cuotas de mercado global, mientras que otros contribuyen a este mercado a través de iniciativas privadas multinacionales y acuerdos de cooperación regional.
En términos de producción para suplir los mercados futuros, ¿cómo evoluciona el desarrollo de proyectos y cuál podría ser su impacto en los próximos años?
Juan Pablo Zúñiga, country Manager de Hinicio Colombia,asegura que el desarrollo de proyectos Power-to-X, orientados a la conversión de energía renovable en hidrógeno o derivados, ha experimentado un importante avance en América Latina y el Caribe a diferencia de hace cinco años cuando solo existían pocos proyectos piloto en la región.
Así mismo, 2023 parece ser un año prometedor para países como Colombia, Chile y Brasil. Estos desarrollos, sin embargo, no están exentos de desafíos. En algunos casos, algunos proyectos pueden no llegar a la etapa final de decisión de inversión (FID), por eso es crucial apoyar los proyectos que tienen un impacto social positivo y trabajar en aspectos de certificación, financiamiento y diseño.
“Un aspecto importante para el desarrollo de estos proyectos es la creación de infraestructuras de uso común (CUI) en lugares de alto potencial. Por ejemplo, en Brasil y Chile, se está trabajando en el desarrollo de hubs. Sin embargo, la implementación de estas infraestructuras presenta retos, razón por la cual desde Hinicio trabajamos en el desarrollo de gobernanzas que permitan a las CUI satisfacer de manera efectiva los requisitos de los distintos modelos de negocio, minimizando el impacto ambiental y comunitario”, dice Zúñiga.
El diálogo y la cooperación entre todos los actores involucrados son fundamentales para avanzar en estos temas.“ Todos queremos combatir la crisis climática, pero el desafío no es simple, ya que debemos hacerlo protegiendo al mismo tiempo la biodiversidad y agregando valor en el territorio. Esto debe ser apoyado por una buena planificación pública, considerando temas de ordenamiento territorial y evaluación ambiental estratégica”, agrega.
¿Qué pasa en el ecosistema?
Hinicio percibe que, si bien es cierto que durante 2023 se ha generado mayor interés en la creación de asociaciones de hidrógeno a nivel local y regional, como la Asociación Ecuatoriana de Hidrógeno (H2 Ecuador), la Asociación Gremial de Productores de Hidrógeno Verde y sus Derivados de Magallanes (H2V Magallanes AG), la Asociación de Energías Nuevas y del Hidrógeno del Caribe en Colombia, o el Pacto Brasileiro pelo Hidrogênio Renovável , el crecimiento del ecosistema se ha visto marcado mayoritariamente por la organización de eventos enfocados a esta tecnología y sus derivados.
En la primera parte del año se llevaron a cabo más de 30 eventos sobre hidrógeno, que varían entre congresos, webinars, seminarios y ferias, entre otros, los cuales han estimulado el crecimiento de este mercado.
Por ejemplo, en Colombia se realizó el 2° Congreso Internacional de Hidrógeno, en Brasil el 3er Congreso Anual de Hidrógeno para América Latina y el Caribe H2LAC, y en Chile el HyVolution 2023; todos enfocados en el hidrógeno bajo el contexto regional, y ligados a los tres países que a la fecha lideran el mercado de América Latina y el Caribe.
Encuentros en los que se han dado a conocer anuncios importantes como la creación de la Hydrogen International Trade Organizationen Panamá, (que se espera su lanzamiento oficial en la COP 28), el interés en crear un esquema de certificación de hidrógeno regional, el potencial de Brasil para convertirse en el mercado más atractivo de la región, el futuro lanzamiento de la Hoja de Ruta de Hidrógeno de Bolivia y la importancia de avanzar en marcos regulatorios habilitantes para la industria en las distintas economías de la región.
Entendiendo lo importante de la legislación, ¿cuáles han sido los avances más importantes con respecto a los marcos regulatorios?
Entre las noticias más relevantes en lo que va de 2023, el Ministerio de Energía y Minas de Perú presentó al Congreso un proyecto de ley para posibilitar el despliegue de nuevas tecnologías para la producción de hidrógeno renovable. En Colombia fue aprobado el primer debate del proyecto de Ley de Hidrógeno, y en Argentina se presentó el proyecto de Ley de Promoción del Hidrógeno.
En cuanto a avances en hojas de ruta y/o estrategias nacionales para una economía de hidrógeno, el estado de Río Grande do Sul en Brasil lanzó su estrategia regional de hidrógeno verde, y los gobiernos de Chile y Perú lanzaron una hoja de ruta conjunta para el hidrogeno verde en la minería.
Igualmente, la Secretaría Nacional de Energía (SNE) de Panamá inició una consulta pública que busca robustecer su Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde y Derivados publicada a inicios de 2022. También, la Asociación Mexicana de Hidrógeno (AMH2) presentó una propuesta de hoja de ruta para el hidrógeno verde, que al igual a la presentada por H2 Perú en 2022, contiene lineamientos y recomendaciones para la elaboración de una estrategia nacional de hidrógeno.
En cuanto a la certificación de hidrógeno y sus derivados, la experta Nuria Hartmann, Manager Strategy Consulting en Hinicio Chile, dice que “la certificación de hidrógeno y derivados en América Latina y el Caribe está siendo considerada y discutida por gobiernos en varios países y también a nivel regional. Existe una tendencia hacia querer esfuerzos alineados en esta materia y evitar que cada país avance con un esquema propio para facilitar el desarrollo de un mercado integrado en LAC y una futura comercialización dentro de la región” .
Sin embargo, la producción de hidrógeno renovable en Alemania dejará de ser rentable a mediados de siglo
Por: SANDRA ACOSTA*
El hidrógeno verde producido en Europa será más barato que el importado de fuera del continente en 2050, según un nuevo informe de la Comisión Europea. Sin embargo, fabricar hidrógeno renovable en Alemania y Bélgica dejaría de ser económicamente rentable a mediados de siglo.
El documento de 58 páginas, titulado The impact of industry transition on a CO2-neutral European energy system, examina dos escenarios para descarbonizar la industria pesada de aquí a 2050, uno denominado “H2+” en el que el hidrógeno “es la principal descarbonización para las materias primas y el calor de proceso”, y el otro, “Elec+”, en el que la electrificación directa desempeña un papel más importante en la descarbonización del calor de proceso.
En ambos escenarios, la demanda de hidrógeno es elevada, ascendiendo a 3.000 teravatios hora (TWh) en Elec+ y a 3.400 teravatios hora (TWh) en H2+. “En el sistema energético de costes óptimos, toda la demanda de hidrógeno queda cubierta por la producción nacional en Europa, con un total de 810 gigavatios (GW) y 915 GW de capacidad de electrólisis instalada en los escenarios Elec+ y H2+, respectivamente”, señala el informe.
“Los costes marginales de la producción nacional de hidrógeno en este sistema de costes óptimos son aproximadamente un 10% inferiores al potencial de importación más bajo supuesto de 65 euros/MWh de hidrógeno”. Esta cifra, equivalente a unos 2,17 euros (2,38 dólares) por kilogramo, corresponde al hidrógeno gaseoso importado por tuberías desde Oriente Medio o el norte de África.
Producción
“Con un despliegue menos óptimo de fuentes de energía renovables y electrolizadores, algunas importaciones de hidrógeno por tuberías podrían formar parte de la solución óptima en cuanto a costes”, añade el informe.
El estudio también analiza qué países europeos podrán producir hidrógeno ecológico al menor coste, y concluye que “los países centroeuropeos, como Alemania, Bélgica, Países Bajos y otros, tienen una producción mínima o nula de hidrógeno por electrólisis, a pesar de su importante demanda de hidrógeno”.
“Dado el menor coste del transporte de hidrógeno en comparación con la producción local y la proximidad geográfica de estos países a otros con condiciones más favorables para la producción de hidrógeno, se benefician más de la importación de hidrógeno a menor coste que de su producción local” explica el informe.
Como resultado, Francia con 130 GW, España con 120 GW, Reino Unido y Noruega con 70 GW instalan importantes capacidades de electrólisis, “generando una mayor demanda de electricidad para electrólisis que para aplicaciones convencionales”.
Tanto en el escenario Elec+ como en el H2+, Alemania y Bélgica producirán cero hidrógeno verde en 2050, con una capacidad mínima de electrólisis en Países Bajos (14 GW), Suiza (12 GW), Austria (11 GW), República Checa (5 GW), Eslovaquia (4 GW), Hungría (10 GW), Eslovenia (1 GW) y Croacia (8 GW).
“Los resultados del modelo muestran que, desde una perspectiva de optimización de costes, es preferible producir hidrógeno en países con un elevado potencial renovable y desplegar la infraestructura de transporte de hidrógeno necesaria”, concluye el informe.
Con este piloto se busca generar conocimiento en el manejo y operación del hidrógeno. El Grupo EPM avanza en la construcción de su Plan de Negocio del Hidrógeno Verde.
EPM avanza en un piloto funcional que permita explorar tecnologías para la obtención y usos del hidrógeno verde, a partir del biogás producido actualmente en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Aguas Claras, ubicada en el municipio de Bello, norte del Valle de Aburrá, y que es operada por Aguas Nacionales, filial del Grupo EPM.
El propósito de este piloto es aprender sobre los costos, usos, eficiencias y desempeño de la tecnología del hidrógeno, que hace parte del proceso de Transición Energética. Durante su participación en el XXV Congreso de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco), en Cartagena, Jorge Andrés Carrillo Cardoso, gerente general de EPM, indicó que “el Grupo EPM avanza en la construcción de su Plan de Negocio del Hidrógeno Verde y, paralelamente, trabajamos en el piloto en la PTAR Aguas Claras y en el establecimiento de alianzas que complementen nuestras capacidades”.
La Organización también adelanta estudio de mercado y modelos de negocios para la producción y comercialización de hidrógeno verde, con la meta de convertirse en uno de los protagonistas de esta nueva industria.
En la ruta del hidrógeno
El hidrógeno es considerado un vector energético de gran versatilidad. Sin embargo, requiere de una alta inyección en tecnología, dado el proceso para poderlo aislar, bien sea del agua, los hidrocarburos o la biomasa.
El hidrógeno verde como energético avanza a escala global y será fundamental en la solución de la crisis climática originada por emisiones de dióxido de carbono (CO2). Entre sus ventajas se destacan que es libre de CO2, es versátil, almacenable y transportable.
En este contexto, Colombia tiene oportunidades por su disponibilidad de energías limpias, como las generadas con el viento, el sol, el agua y la geotermia para producir hidrógeno verde con destino al mercado nacional y a las exportaciones.
En 2021, el Ministerio de Minas y Energía publicó la Hoja de Ruta del Hidrógeno de Colombia para contribuir a los objetivos de reducción de emisiones del país. En esta hoja de ruta se establecieron las metas y las principales aplicaciones que se esperan del hidrógeno en el transporte y la industria.
Con la iniciativa, se le abre una importante oportunidad a Colombia para avanzar hacia la transición energética y posicionarse como un proveedor de hidrógeno a nivel mundial.
Con un rotundo respaldo, fue aprobado en la Comisión Quinta el Proyecto de Ley “Economía del hidrógeno”, presentado por el representante a la cámara Nicolás Barguil.
Durante este periodo legislativo, Barguil ha sido el congresista que lleva la bandera por la apuesta hacia el hidrógeno en el país, por lo cual, desde su radicación, el proyecto ha despertado interés en los principales actores del sector energético colombiano, siendo socializado ante la Asociación Colombiana de Hidrógeno, el Ministerio de Minas y Energía, Naturgas, Cámara del Hidrogeno de la ANDI, Ser Colombia, Consejo Mundial de Energía y Asociación de Hidrógeno Colombia, donde se ha manifestado la importancia de que el país cuente con un marco normativo que potencie el aprovechamiento de los diferentes usos de este elemento.
Al convertirse en Ley de la República, “Economía del Hidrógeno” será el cimiento para impulsar la cadena productiva de este elemento en el país, que tiene grandes ventajas competitivas en Colombia, como menores costos de producción por el posicionamiento privilegiado para la producción y suministro de hidrógeno y sus derivados; apuntando a cuatro aspectos claves: la reducción del impacto ambiental ocasionado por los combustibles fósiles; el fortalecimiento de la seguridad y la autosuficiencia energética en Colombia; la promoción del uso del hidrógeno en beneficio de la seguridad y la soberanía alimentaria; y la protección de las fuentes hídricas.
Además, el proyecto armoniza el marco legal vigente de incentivos al mercado del hidrógeno con las iniciativas de la hoja de ruta, extiende su alcance a los productos derivados y de mayor valor agregado, como por ejemplo, los insumos para fertilizantes.
La mayor bolsa europea de energía (European Energy Exchange o EEX) ha lanzado Hydrix, el primer índice mundial destinado a proporcionar una referencia de precios internacional para el hidrógeno verde.
Este índice se encargará de proveer información sobre los precios del hidrógeno verde, que se determinarán a partir de la oferta y demanda del hidrógeno en colaboración con socios de renombre de los sectores industrial y energético con el objetivo de garantizar una transparencia de precios.
De esta manera, ya se han dado a conocer los primeros precios. El precio inicial para la semana 18 del año se ha establecido en 231,63 euros/MWh. Para la semana 19, de 226,22 euros/MWh, para la semana 20 de 222,84 euros/MWh y para la semana 21 un precio de 228,16 euros/MWh.
Futuro sin carbono
Peter Reitz, consejero Delegado de EEX, destacó la relevancia de este índice, mencionando que “Hydrix cierra una brecha crucial en la señal de precios, que es fundamental para el crecimiento del mercado y para nuevas inversiones en la economía del hidrógeno. Con un índice de mercado basado en los precios reales del hidrógeno, proporcionamos una referencia que puede utilizarse para tomar decisiones de inversión”.
Así, esto sienta un precedente en la transición hacia un futuro sin carbono en la industria energética y pone de manifiesto el liderazgo de la EEX en la transición energética. Los participantes en este mercado tendrán la oportunidad de contribuir de manera segura y anónima a la definición de este primer índice.
Con la iniciativa Hydrix, la EEX ha establecido una plataforma que fomenta la inversión en la economía del hidrógeno y promueve un futuro más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Impulso del hidrógeno
Alemania es uno de los países europeos que más está impulsando el uso del hidrógeno verde como parte de su estrategia energética. Alemania ha establecido objetivos ambiciosos para el uso del hidrógeno verde en varios sectores, incluyendo el transporte, la industria y la generación de energía.
La idea es utilizar el hidrógeno verde como una alternativa a los combustibles fósiles, lo que contribuiría a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y a la transición hacia un sistema energético más sostenible.
Tanto es así, que el Gobierno alemán aprobó un normativa sobre el marco legal y reglamentario de una futura red central de hidrógeno en Alemania.
Robert Habeck, ministro de economía alemán, declaró que “nuestro objetivo es aumentar rápidamente el mercado del hidrógeno para avanzar aún más en la descarbonización de los sectores económicos con altas emisiones de gases de efecto invernadero. Esto requiere el establecimiento rápido y rentable de una infraestructura de red de hidrógeno en Alemania que crezca con el mercado del hidrógeno y esté integrada en el mercado interior de la UE . Con la creación del marco para las redes de hidrógeno, estamos dando un paso decisivo aquí”.
En la primera fase, la red central de hidrógeno incluirá grandes infraestructuras de hidrógeno que se espera que estén operativas en 2032.
Aproximadamente la mitad de los proyectos se centran en aplicaciones industriales a gran escala.
Por: SANDRA ACOSTA*
Según un análisis de más de 1.000 proyectos publicado por el Consejo del Hidrógeno, la economía mundial de esta fuente de energía sigue siendo sólida y creciendo desde la fase de proyecto hasta la de despliegue.
Hydrogen Insights 2023, la última actualización sobre la economía mundial del hidrógeno del Consejo del Hidrógeno y McKinsey & Company, destaca el fuerte crecimiento en todo el embudo de proyectos, con un aumento total de las inversiones del 35% entre mayo de 2022 y enero de 2023. El 9% de las inversiones totales han alcanzado la decisión final de inversión (FID), un 30% más desde mayo de 2022.
El informe realiza un seguimiento de 1.040 proyectos en todo el mundo que representan 320.000 millones de dólares en inversión directa de aquí a 2030, frente a los 240.000 millones de dólares actuales.
Aproximadamente la mitad de los proyectos se centran en aplicaciones industriales a gran escala, con el siguiente segmento más grande (20%) relacionado con la movilidad. En el ámbito de la movilidad, ya funcionan más de 1.000 estaciones de servicio en todo el mundo. Así, la capacidad total anunciada de electrolizadores asciende a 230 GW para 2030.
Impulso
El impulso está repartido por todo el mundo, con Europa a la cabeza en anuncios, mientras que Norteamérica lidera con inversiones comprometidas (10.000 millones de dólares). Le siguen Europa (7.000 millones) y China (5.000 millones), con un crecimiento en China superior al 200%.
Las propuestas de proyectos a gran escala (más de 1 GW de electrólisis para el suministro de hidrógeno renovable o más de 200.000 kt anuales de hidrógeno bajo en carbono) representan 112 proyectos(que requieren una inversión de alrededor de 150.000 millones de dólares hasta 2030), casi el doble de las 61 de hace ocho meses. De estas 112 propuestas, 91 son renovables y 21 son hidrógeno bajo en carbono.
Se necesitan más inversiones a lo largo de la cadena de valor del hidrógeno para cerrar una brecha de inversión de 380.000 millones para 2030. El crecimiento de las inversiones totales anunciadas (de 240.000 millones de USD a 320.000 millones de USD) y los proyectos que superan la FID (de 22.000 millones de USD a 29.000 millones de USD) es positivo.
Ayudas
Aun así, se necesita más con respecto a las propuestas de nuevos proyectos y para garantizar que las propuestas existentes maduren hacia la FID. La brecha de inversión total es de 380.000 millones hasta 2030 para estar en una trayectoria neta cero para entonces, suponiendo que todas las propuestas de proyectos anunciadas de 320.000 millones se implementen hasta entonces.
La parte más grande se encuentra dentro de la infraestructura y el uso final del hidrógeno, con alrededor de 135.000 millones cada uno, aproximadamente dos tercios de las inversiones necesarias, seguido por el suministro (110.000 millones).
Pero no todos los proyectos, incluso en etapas avanzadas de planificación, llegarán a FID y se construirán, por lo que la industria necesita desarrollar significativamente más propuestas de proyectos para permitir el despliegue necesario.
Electrolizadores
La electrólisis de 170 MW se implementó en 2022, lo que eleva el total a 700 MW, con la mayor parte de la capacidad agregada en China. Hoy, la mayor capacidad desplegada se encuentra en China (alrededor de 300 MW), seguida de Europa (alrededor de 180 MW).
El despliegue de la capacidad de electrólisis creció un 30 % a finales de 2022 frente a 2021, alcanzando los 700 MW (frente a 530 MW). La capacidad instalada equivale a alrededor de 90 kt pa de suministro de hidrógeno renovable o alrededor del 10 % de la capacidad instalada de producción de hidrógeno limpio a nivel mundial.
Sin embargo, la implementación se está retrasando: se necesitan más de 200 GW de capacidad de electrólisis para 2030 para tratar de alcanzar el cero neto en 2050, más de 200 veces la capacidad instalada hoy.
La participación de las tecnologías alcalinas, PEM y de otros electrolizadores se ha mantenido relativamente estable en los últimos dos años, con la tecnología de electrólisis alcalina representando alrededor del 60 %, seguida de PEM (alrededor del 30 %).
Dentro de China, el mercado más grande, la mayor parte de la capacidad de electrólisis desplegada es tecnología alcalina, mientras que la participación de la tecnología PEM es mayor en Europa y América del Norte.