COP 26: Sector minero-energético le apunta a la carbono neutralidad

Minenergía actualizó la hoja de ruta para la carbono neutralidad y resiliencia climática del sector minero-energético colombiano al 2050

2 de noviembre de 2021.   Desde la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 (COP 26) en Glasgow, Escocia, el ministro de Minas y Energía de Colombia, Diego Mesa, presentó la actualización del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático del sector minero-energético con alcance a 2050 (PIGCCme2050) a través de componentes de mitigación, adaptación y gobernanza.

Con esta actualización del plan, el sector busca fortalecer su competitividad y sostenibilidad, aportando en la lucha contra el cambio climático y la meta planteada por el presidente Iván Duque de reducción de emisiones de CO2, al tiempo que se siguen aprovechando los recursos que le permitan al país emplear su potencial minero-energético de la manera más limpia posible y afrontando los desafíos de la Transición Energética.

“El sector minero-energético colombiano sigue siendo pionero en sostenibilidad. Hoy presentamos esta nueva meta de nuestro Plan Integral de Gestión del Cambio Climático, con la que buscamos continuar trabajando en iniciativas que nos permitirán avanzar en el camino para abatir las emisiones de CO2, aportando así a la meta de reducción trazada por el Gobierno Nacional y a la lucha contra el cambio climático, al tiempo que garantizamos un sector a la vanguardia de las necesidades nacionales y mundiales, para aportar a la reactivación, la seguridad energética y la consolidación de la Transición Energética”, aseguró Mesa durante la presentación del plan en Glasgow.

Dentro de la actualización del plan presentado en la COP26, el PIGCCme establece como meta sectorial la reducción de 11.2 Mt equivalentes de CO2 al 2030 y contempla la modelación de 5 posibles escenarios climáticos para alcanzar la senda de carbono neutralidad del sector al 2050.

Las opciones que permitirán lograr la mejor senda de carbono neutralidad contemplan: la diversificación de la canasta energética, el impulso a la gestión activa de la demanda, aumento de la eficiencia energética, control de emisiones fugitivas y sustitución de combustibles fósiles.

Además, esta actualización del plan impulsa el desarrollo e innovación de nuevas tecnologías, tales como las asociadas a la Captura, Uso y Almacenamiento de Carbono (CCUS), cuyo potencial estimado es alcanzar una reducción hasta de 4,7 Mton de CO2.

El PIGCCme 2050 tuvo en cuenta además las recomendaciones de organismos como, el Centro de Investigación de Agricultura Tropical (CIAT), la cooperación alemana GIZ y la Agencia Internacional de Energía.

Adicionalmente, promueve la apropiación de la política de cambio climático en la industria, acción que hoy tiene como resultado la firma de un Memorando de Entendimiento con Ecopetrol, el cual le permitirá al país trabajar conjuntamente en la implementación de políticas y prácticas que contribuyan a alcanzar la carbono neutralidad y resiliencia climática en el sector de hidrocarburos e impulsar la innovación, investigación y desarrollo de nuevas tecnologías para promover la carbono neutralidad y resiliencia climática del sector.

Fuente: Minenergía

¿Cómo enfrentar la crisis del gas natural?

Para los expertos, una de las claves para mitigar el riesgo en Colombia, estaría en definir las reglas para que los inversionistas se sientan seguros.

Por: ÁLVARO JOSUÉ YÁÑEZ*

3 de noviembre de 2021.   Durante los últimos cinco años, en Colombia el gas natural se ha vuelto un tema central dentro de los debates energéticos, muchos de ellos enfocados en la preocupación de decenas de expertos que aseguran que el país pronto entrará en una crisis de autosuficiencia que impactaría directamente en el bolsillo de los colombianos.

Colombia, por ahora, es capaz de producir gas para su consumo, de ahí la importancia de implementar medidas que, en lo posible, le garanticen su autoabastecimiento; de lo contrario, si el país se ve obligado a importar el combustible, muy probablemente el precio que pagan los hogares por la molécula aumentaría, eso sin mencionar que, de llegar al desabastecimiento, sería necesario recurrir a otras fuentes de energía potencialmente más costosas.

Siendo éste un combustible de uso cotidiano de millones de colombianos, lo que suceda con su disponibilidad afectaría directamente la economía de cada uno de los hogares.

Esta situación no es reciente, las proyecciones de consumo de gas natural en Colombia siempre han sido más agresivas que los niveles de exploración y explotación del hidrocarburo, y en el ambiente del sector siempre ha estado latente la amenaza de la pérdida de autosuficiencia.

La crisis de los precios de los hidrocarburos de 2015 y 2016 afectó de manera importante el ritmo de celebración de contratos y de actividades exploratorias en el país; y a pesar de que el precio se ha recuperado, esa recuperación no se ha trasladado automáticamente a la exploración.

Además, si a eso se le suma la incertidumbre de los inversionistas frente a la posibilidad de desarrollar yacimientos no convencionales, el futuro del sector parece bastante retador.

Sin embargo, esta situación no es específicamente un problema colombiano: muchos países en Europa son dependientes de la producción de gas de otras partes del mundo, es decir, son importadores netos, de modo que la alta demanda ha provocado un aumento exacerbado de los precios. Asia está demandando mucho más gas que el que normalmente consumía y países como Brasil están usando su producción para generar la energía faltante por el bajo nivel de las hidroeléctricas, producto de una sequía.

Una forma de mitigar el riesgo de desabastecimiento en Colombia sería garantizar condiciones estables para la inversión, esto es, rebajar el nivel de incertidumbre a través de reglas de juego claras y estables, y una posición coherente del país respecto de la explotación de los recursos naturales; en otras palabras, no caer en el error de promover rondas para atraer inversionistas quienes, luego de entrar al país, se encuentran día a día con nuevas trabas y requisitos, e incluso con posiciones contradictorias entre distintas agencias del mismo gobierno.

No hay forma de aumentar las reservas de gas de un país sin invertir en exploración y Colombia tradicionalmente ha tenido un juego de reglas relativamente claras y estables, pero últimamente esto se ha visto amenazado por ciertos pronunciamientos de políticos en campaña y por cierto activismo judicial, no siempre fiel al contenido de las normas.

El 2022 será un año clave para el país y se espera que Colombia decida si va a permitir o no la explotación de yacimientos no convencionales, así como nuevos lineamientos para garantizar mayor transparencia y celeridad a los trámites asociados a este tipo de proyectos, en particular en lo que tiene que ver con licenciamiento ambiental y relación con las comunidades.

La exploración de prospectos hasta llegar a descubrimientos de nuevos yacimientos no se hace de la noche a la mañana, por esto es necesario que de manera inmediata se envíen las señales adecuadas a los mercados y a los inversionistas, que permitan atraer capitales que a su vez viabilicen nuevos proyectos.

*Socio de CMS Rodríguez–Azuero y experto en energía y cambio climático.

Enel-Codensa, adjudicada con 345 gwh/año de energía no convencional

En la tercera subasta de largo plazo, Enel-Codensa recibió la adjudicación para comprar 345 GWh/año de energía proveniente de fuentes no convencionales de energía renovable durante el periodo 2023-2037 para sus clientes.

2 de noviembre de 2021.   En la tercera subasta de energías renovables desarrollada por el Gobierno Nacional, Enel-Codensa recibió la adjudicación de ocho contratos para comprar 345 GWh/año de energía durante el periodo 2023-2037.

La energía provendrá de Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (FNCER) y permitirá el cubrimiento parcial de las necesidades de suministro de sus clientes en Bogotá y Cundinamarca.

“Con este hito damos un paso más hacia el desarrollo sostenible, proporcionando energía limpia producida localmente y brindándole confiabilidad al sistema energético. Los contratos a largo plazo significan una protección contra las contingencias del mercado o cambios climáticos como el Fenómeno del Niño, disminuyendo así su exposición a la volatilidad de la bolsa de energía y beneficiando al cliente final, pues la estabilidad y los precios se transfieren a la tarifa del servicio”, aseguró Carlos Mario Restrepo, gerente de Mercado de Enel-Codensa.

El promedio ponderado de los contratos adjudicados a Enel-Codensa fue de 135.85 COP/kWh, 22% por debajo del precio promedio actual del mercado. Además, los 345 Gwh/año otorgados correspondieron al 100% de la energía ofertada por la Compañía, y adjudicada en la subasta general.

Cabe destacar que en 2019 a Enel-Codensa le fueron adjudicados 11 contratos a través de los cuales comprará 873 GWh/año a partir del primero de enero de 2022 y hasta el 31 de diciembre de 2036, representando una cobertura de aproximadamente el 8% de su demanda regulada.

“Con los resultados de ambas subastas, compraremos anualmente 1.218 GWh de energía, posicionándonos como aliados estratégicos del proceso de transición energética que afronta el país”, agregó Restrepo.

Industria del gas natural firma alianza por la carbono neutralidad

La apuesta fijará metas en materia de reducción y compensación de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para el 2030 y 2050.

2 de noviembre de 2021.   La Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas) anunció la suscripción de una alianza que consolidará y fortalecerá las buenas prácticas de sus afiliados para aportar a los compromisos del país frente a la carbono neutralidad.

«Esta es una apuesta de la industria por fijar una hoja de ruta clara hacia la carbono neutralidad en el 2030 y el 2050. La idea es que, de forma voluntaria, con absoluta trazabilidad y cooperación, todas las empresas de la industria se comprometan con la reducción y la compensación de emisiones de gases de efecto invernadero. El gas natural es esencial en la transición energética del país por sus beneficios ambientales, su aporte a la mejora de la calidad del aire y su competitividad», destacó Luz Stella Murgas, presidentae de Naturgas.

De acuerdo con múltiples estimaciones y análisis internacionales, para que las necesidades energéticas globales de las próximas décadas sean satisfechas por completo se hace indispensable aumentar la oferta de las energías renovables, junto a la de los gases limpios a corto y mediano plazo.

Esta alianza se firma con el respaldo de los Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible y de Minas y Energía, en el marco de la Cumbre Climática COP26 en Glasgow (Escocia), en la que Naturgas representa a la industria y expone los diferentes avances en materia de transición energética del país.

“Hoy tenemos un propósito común que une a todos los sectores de la economía: consolidar un país carbono neutral a 2050. Por eso, celebro el compromiso de Naturgas y sus empresas con estas metas de país, con una hoja de ruta clara para reducir y compensar sus emisiones de gases efecto invernadero y aportar a un planeta habitable para esta y las futuras generaciones”, afirmó el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Carlos Eduardo Correa.

Dentro de las acciones que plantea esta alianza se encuentran el desarrollo de proyectos de compensación como siembra de árboles y restauración de bosques; la participación en mercados voluntarios de carbono; la implementación de proyectos de hidrógeno, de tecnologías de captura de carbono, economía circular, y de uso racional y eficiente de la energía.

«El sector minero-energético sigue siendo pionero en sostenibilidad. Fuimos los primeros en adoptar mediante resolución un Plan Integral de Gestión del Cambio Climático, y ahora seguimos trabajando con iniciativas como esta, que nos permitirán avanzar en el camino para compensar, disminuir o evitar las emisiones de CO2, aportando a la meta de reducción trazada por el Gobierno Nacional», concluyó el ministro de Minas y Energía, Diego Mesa.

Fuente: Naturgas

Ad portas de la COP26

Estamos en vísperas de la Conferencia anual de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), organizada por el Reino Unido, la cual deliberará entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre en Glasgow, Escocia.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

31 de octubre de 2021.   El cambio climático, que yo prefiero llamar variabilidad climática, se caracteriza por tres aspectos fundamentales: primero, se manifiesta con fenómenos extremos de sequía e inundaciones, calores infernales y fríos intensos. Según el escritor, profesor y ambientalista danés Bjorn Lomborg, 2.500 personas perecen cada año en EEUU y Canadá a causa de las olas de calor y 100.000 personas en EEUU y 13.000 en Canadá fallecen anualmente a consecuencia de las bajas temperaturas. Segundo, no es cíclico ni tiene periodicidad, lo que hace imposible pronosticarlo o preverlo. Y tercero, son cada vez más intensos y con mayor duración.

Previa a esta Conferencia tuvo lugar en Nápoles (Italia) la reunión de los 234 científicos integrantes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, creado en 1988 y produjo el Informe titulado Cambio Climático 2021: bases físicas, el cual contó con 14.000 estudios como base, para someterlo a su consideración.

Allí dejaron consignado que el calentamiento global avanza a pasos agigantados y se intensifica con inusitada rapidez y que el tiempo apremia para reducir de manera sustancial las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que lo atizan. Concluyeron, además, que existe una muy estrecha correlación entre el medioambiente, el clima, la energía y la pobreza.

Ya lo había advertido el secretario General de la ONU Antonio Guterres al instalar sus sesiones del 2019: “la emergencia climática es una carrera que estamos perdiendo, pero es una carrera que podemos ganar. La crisis climática es causada por nosotros y las soluciones deben venir de nosotros. Tenemos las herramientas: la tecnología está de nuestro lado”. Por ello la COP26 es considerada crucial para enfrentar con éxito el que pasó de ser una amenaza para convertirse en un reto: el cambio climático.

La expectativa está centrada en el objetivo que la reducción de las emisiones de GEI sea mucho mayor que la de la COP21, con su estrategia de la descarbonización de la economía, en la que se planteó como objetivo un umbral de 2 grados centígrados por encima de la temperatura global previa a la primera revolución industrial. Pero estudios y análisis posteriores han llevado a la conclusión de que sólo fijándolo en 1,5 grados, considerado como el punto de no retorno, puede evitarse la debacle.

Este es el punto de inflexión a partir del cual, según los entendidos en la materia, los peligros inmanentes del calentamiento global se tornan irreversibles, con sus olas de calor, la inminente escasez de agua, la pérdida de las cosechas y la hambruna, así como el colapso de los ecosistemas.

Si durante este siglo el mayor calentamiento es de 1,5 o 2 grados (hasta niveles que jamás se experimentaron en los 10.000 años de historia de la civilización humana) arribaríamos a extremo de volver inhabitable nuestra “Casa común” que es como llama el Papa Francisco al planeta Tierra.

Se trata, además, de despertar la conciencia dormida sobre la gravedad del calentamiento global y sus estragos, así como sobre la premura de tomar acciones tendientes a morigerar su impacto y frenar la alocada carrera que le imprime un modelo económico basado en la producción y el uso masivo de las energías de origen fósil, uno de los causantes del mismo.

Lo dijo claramente el más reciente Informe de las Naciones Unidas sobre el Medioambiente: “Si no reducimos las emisiones actuales a la mitad, el mundo asistirá a un peligroso aumento de la temperatura global al menos de 2,7 grados centígrados este siglo”.

El reto no es menor, sobre todo después de constatar que el año pasado, no obstante la ralentización del crecimiento de la economía que se tradujo en una reducción del 5% de las emisiones de CO2, la acumulación de estas en la atmósfera no sólo no se redujo sino que se escaló hasta alcanzar el record de 413 partes por millón, superando ampliamente el hito de las 400 partes por millón en 2015.

De allí que el secretario General de las Naciones Unidas Antonio Guterres, al exhortar a los asistentes a la COP26, manifestó que “la era de las medias tintas y las promesas vacías debe terminar”, si se quiere frenar la inercia que trae el aumento anual de la concentración de GEI, las cuales ya superaron la media del período 2011-2020.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Radican primer Estudio de Impacto Ambiental del fracking

El proyecto Kalé, ubicado en Puerto Wilches, Santander, acumuló 70 espacios de socialización con grupos de interés y más de 60 días de información con las comunidades en jornadas continuas. El Estudio Ambiental permitió detallar las condiciones ambientales, sociales y económicas del área de influencia del proyecto.

29 de octubre de 2021.   Ecopetrol radicó este 29 de octubre, ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), los resultados del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del Proyecto Piloto de Investigación Integral Kalé, localizado en el corregimiento Kilómetro 8, del municipio de Puerto Wilches, departamento de Santander.

El documento se elaboró luego de un riguroso trabajo de campo realizado por más de 150 personas durante 9 meses, en un área de 8.400 hectáreas que comprende 8 unidades territoriales.

El estudio permitió caracterizar en detalle las condiciones de línea base ambientales, sociales y económicas de la región e identificar y evaluar los potenciales impactos ambientales derivados de la ejecución del Proyecto Piloto Kalé, así como las medidas para prevenir, mitigar, corregir y compensar posibles impactos en los ecosistemas, la biodiversidad, los recursos hídricos, el suelo y el aire, entre otros aspectos.

Los resultados aportan información científica en nuevas áreas del conocimiento que sirven para el fortalecimiento de la información ambiental del lugar de ejecución del PPII, como calidad de aire, paisajes sonoros, isotopía de aguas superficiales y subterráneas,, Fuentes Naturales de Radiación Ionizante (NORM), caracterización de la biodiversidad (Metabarcoding) y condición de invertebrados acuáticos, entre otros.

Así mismo, el EIA establece el Plan de Contingencia que identifica los riesgos potenciales derivados de la ejecución de las actividades, las medidas de reducción y las acciones contempladas para el manejo de las eventuales contingencias.

En este proceso se desarrollaron más de 70 espacios de socialización con grupos de interés y más de 60 días de información con las comunidades en jornadas continuas de 8 de la mañana a 5 de la tarde.

Se incorporan al EIA al menos 16 Tecnologías de Mínimo Impacto (TMI), orientadas a la minimización de impactos ambientales y a la reducción de riesgos.

“Los resultados del EIA constituyen un valioso aporte para establecer una línea base ambiental del área donde se ejecutará el proyecto y así mismo establecer las medidas de manejo ambiental para proteger los ecosistemas. Esta información es pública y además brinda muchos elementos para el desarrollo de otros sectores productivos de la región”, señaló Gabriel Combariza, vicepresidente de Yacimientos No Convencionales de Ecopetrol.

Así, con la radicación del Estudio de Impacto Ambiental ante la ANLA se avanza en el proceso de obtención de la Licencia Ambiental, requisito indispensable para el inicio de las actividades del PPII Kalé.

Ecopetrol ratificó su compromiso de realizar los PPII con criterio científico, bajo un marco de transparencia, con mecanismos de información y participación ciudadana, con total respeto por las comunidades y, en especial, garantizando el cuidado del medio ambiente con la aplicación de tecnologías de mínimo impacto en el desarrollo de las operaciones.

Fuente: Ecopetrol

Más de 3.500 familias de Nariño contarán con el servicio de GLP por redes

Las familias beneficiarias están ubicadas en los municipios de Cumbal, Guachucal y Potosí, quienes ahorran hasta un 60% en su factura mensual, frente a lo que pagaban antes por el servicio de GLP en cilindros.

29 de octubre de 2021.   Más de 3.500 familias de los municipios de Cumbal, Guachucal y Potosí, en el departamento de Nariño, recibieron en sus hogares el servicio de GLP por redes, un combustible que es amigable con el medio ambiente y clave en la Transición Energética de Colombia.

El servicio de GLP por redes permite a cada una de las familias beneficiarias tener una reducción de aproximadamente el 60% en su factura mensual, frente a lo que pagaban antes por el servicio de GLP en cilindros.

El proyecto contó con una inversión de $10.100 millones, de los cuales, el Ministerio de Minas y Energía cofinanció $5.300 millones para la construcción de las redes de distribución y conexiones, mientras que la empresa de gas INS aportó más de $830 millones.

También, gracias a las regalías que genera el sector minero energético, el departamento de Nariño aportó más de $3.520 millones para subsidiar a los usuarios el costo de la construcción de redes internas y conexiones de las familias beneficiarias.

“La entrada en operación de este proyecto es una muestra de cómo las regalías que genera el sector minero-energético se convierten en obras que transforman la vida de los hogares colombianos y aportan al cierre de brechas en las regiones. Además, estamos aportando a la mejorar la calidad de vida y salud de estas familias, que ahora cuentan en sus hogares con un combustible más limpio para la cocción de alimentos”, aseguró el viceministro de Energía, Miguel Lotero.

El proyecto fue desarrollado por la empresa de gas INS e incluyó la construcción de una estación de almacenamiento de GLP en los municipios y más de 102 kilómetros de tubería que permiten llevar el servicio de GLP por redes a cada una de las viviendas, en forma eficiente, cómoda y segura.

“Llegamos a regiones del país que por su distancia a los gasoductos no tenían la disponibilidad del servicio de gas natural por red. Es muy gratificante ver cómo hemos aportado para mejorar la calidad de vida de las familias nariñenses con un servicio público seguro, de calidad y continuo, aún en tiempo de crisis. Además, este servicio es de menor costo frente al GLP en cilindro y la energía eléctrica», aseguró Fabio Augusto Santos, gerente de INS SA E.S.P.

En el departamento de Nariño, la empresa INS también está desarrollando otro proyecto para llevar el servicio de GLP por redes a 23.402 familias de estratos 1 y 2 del municipio de Ipiales. Este proyecto es el más grande de GLP por redes que se ha aprobado desde el Ministerio de Minas y Energía y contará con una inversión total de $20.100 millones, de los cuales, el Ministerio cofinanciará más de $16.400 millones para la construcción de la planta de almacenamiento de gas y las redes de distribución.

Fuente: Minenergía

Juan Manuel Rojas Payán, nuevo presidente de Promigas 

La Junta Directiva de Promigas, después de un proceso de selección adelantado por una firma caza talentos, designó a Juan Manuel Rojas Payán como nuevo presidente de la compañía. 

29 de octubre de 2021.  Juan Manuel Rojas es economista, magister en Economía de la Universidad de los Andes y Máster en Política Pública de la Escuela de Gobierno Kennedy de la Universidad de Harvard. Cuenta con más de 20 años de experiencia en el sector de energía y gas, tanto en Colombia como a nivel internacional.

Viene de ocupar la Vicepresidencia Corporativa de Estrategia y Desarrollo de Nuevos Negocios de Ecopetrol, responsable de liderar la estrategia a largo plazo y encargado de adquisiciones de ese grupo empresarial desde hace 6 años.

Rojas asumirá la Presidencia a partir del 1 de diciembre, luego de dos semanas de empalme con el saliente presidente Eric Flesch.​

Promigas es la principal red de gasoductos de la costa Caribe colombiana. Además tiene presencia en Perú.

Haciendo lo correcto para reducir las emisiones de metano

Artículo de la Unión Internacional del Gas (IGU, por su sigla en inglés), donde hace un llamado a la acción para reducir las emisiones de metano con miras al próximo COP26. Reducir las emisiones globales de metano es lo correcto y brinda una oportunidad para asegurar un futuro energético sostenible, donde el gas natural y cada vez más gases con bajas emisiones de carbono, renovables y descarbonizados jugarán un papel vital.

28 de octubre de 2021.   A medida que se acerca la Cumbre COP26, las discusiones preliminares se están calentando y los resultados siguen siendo desconocidos. Sin embargo, podemos esperar que el tema de las emisiones de metano cobre un nuevo protagonismo. 

El compromiso global de metano de Estados Unidos y la Unió Europea es un ejemplo. Anunciado por primera vez en septiembre, se lanzará formalmente en la conferencia. El Compromiso compromete a los signatarios con “un objetivo colectivo de reducir las emisiones globales de metano en al menos un 30 por ciento desde los niveles de 2020 para 2030 y avanzar hacia el uso de las mejores metodologías disponibles para cuantificar las emisiones de metano, con un enfoque particular en las fuentes de alta emisión”.

El metano es el componente principal del gas natural (fósil o renovable), por lo que es muy relevante para la industria mundial del gas, aunque en particular el gas natural renovable (biogás / biometano) también puede ser una ruta eficaz para reducir directamente las emisiones de metano. La producción de biogás compensa las emisiones de metano provenientes de otros sectores, así como las emisiones de CO2 en energía, ya que reduce el consumo de combustibles fósiles.

La mitigación de las emisiones de metano juega un papel importante en el cumplimiento de los objetivos de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) de París. 

El metano es el segundo GEI más importante después del dióxido de carbono (CO2). Su efecto de calentamiento es significativamente más fuerte a corto plazo, lo que lo convierte en un forzador climático más potente que el CO2 en la década más cercana, con una vida atmosférica de unos 12 años. Por lo tanto, la mitigación de las emisiones de metano es un asunto urgente, siempre y cuando no sea a expensas de un aumento continuo en la mitigación de CO2, que tiene un efecto compuesto mucho más significativo sobre el calentamiento a largo plazo, debido a su vida de milenios.

La IGU ha sido un defensor de alto perfil para la cuantificación, documentación y reducción continuas de las emisiones de metano entre sus miembros y más allá desde al menos 2016, cuando se formó por primera vez el Grupo de Expertos en Emisiones de Metano de la IGU. 

Mitigar las emisiones de metano de nuestras operaciones es una oportunidad para mejorar aún más el caso ambiental y comercial del gas. Si bien la seguridad fue el principal factor de motivación inicial, el resultado neto fue una reducción significativa de las emisiones en toda la industria mundial.

Sin duda, hay más por hacer

No hay dos sistemas de gas creados iguales, en todo el mundo y en toda la cadena de valor, y si bien puede haber oportunidades de reducción significativas y rentables en algunas áreas del sistema energético global, otras pueden estar enfrentando rendimientos decrecientes sobre las inversiones en reducciones, si la línea de base ya es extremadamente baja y cercana a cero, por ejemplo.

Sin embargo, a medida que la ciencia y la tecnología han avanzado y se ha fortalecido la urgencia ambiental, también lo han hecho los esfuerzos de la industria para ir más allá de los requisitos de seguridad existentes. 

Desde objetivos individuales hasta iniciativas grupales, la industria del gas ha demostrado tanto compromiso como acción. Algunos ejemplos incluyen: Global Methane Alliance que tiene como objetivo una reducción del 45% para 2025; Asociación de Petróleo y Gas Metano (OGMP) 2.0, cuyo objetivo es promover el seguimiento del rendimiento entre los operadores; la colaboración de los Principios Rectores del Metano (MGP) entre la industria y las organizaciones de apoyo; Oil & Gas Climate Initiative (OGCI), alcanzando su objetivo para 2025 de reducir la intensidad de las emisiones de metano al 0,25%. 

La Iniciativa Global de Metano es una organización más amplia cuyo objetivo es identificar y desplegar tecnologías y métodos de mitigación de metano prácticos y rentables en varios sectores. Estos son solo algunos de los ejemplos internacionales, y hay muchos regionales y locales.

La industria del gas no puede hacerlo sola

Como nos recordó el Dr. David Allen de la Universidad de Texas en la reciente edición de la revista IGU GVG, aproximadamente el 40% de las emisiones globales de metano ocurren de forma natural. Algunas de estas fuentes incluyen humedales, termitas e hidratos. El 60% restante proviene de la actividad humana, incluidos los sistemas de energía, el arroz y otras actividades agrícolas, las operaciones ganaderas, los vertederos, el tratamiento de desechos y la quema de biomasa.

La industria global del gas es solo una fuente de emisiones de metano, entre muchas. La industria mundial del gas contribuye entre el 6 y el 8% de las emisiones totales de metano atmosférico. Eso es muy significativo, pero a menudo parece que se describe erróneamente que la industria del gas es la única o la principal fuente. 

La cadena de valor del carbón, por ejemplo, emite aproximadamente la misma cantidad de metano, además de emitir más del doble de CO2 y un orden de magnitud más de contaminantes en el aire cuando se quema. La agricultura también es una fuente importante de emisiones de metano y, debido al calentamiento del planeta, algunas de las fuentes naturales pueden volverse más importantes (por ejemplo, el deshielo del permafrost). Una cosa es segura: retrasar la acción para reducir las emisiones globales de metano no es una opción.

Por lo tanto, el objetivo principal de la comunidad global debería ser lograr las máximas reducciones en el menor tiempo posible, no muy diferente al Compromiso Global de Metano. Eso significa que los formuladores de políticas deben priorizar los enfoques de mitigación que abarquen toda la economía y que estén orientados a los resultados, incluidas las oportunidades en todos los sectores.

La IGU, con miembros en más de 80 países en los cinco continentes, continuará abogando por cuantificar, documentar y reducir las emisiones del sector de gas en todos los rincones del mundo. 

Lo que ayudará es un enfoque colectivo para lograr el mayor impacto, incluidos incentivos para las áreas donde los operadores enfrentan desafíos significativos de recuperación de costos y disponibilidad de capital para inversiones iniciales, cuando enfrentan barreras de liquidez. No es un juego de suma cero, y los enfoques más impactantes serían aquellos centrados en el objetivo final de reducir la concentración de metano en la atmósfera.

Reducir las emisiones globales de metano es lo correcto. Mitigar y eliminar las emisiones de metano de la cadena de valor del gas brinda la oportunidad de asegurar un futuro energético sostenible, en el que el gas natural de hoy y los gases cada vez más bajos en carbono, renovables y descarbonizados en el futuro, jugarán un papel vital.

La industria del gas está comprometida, como ninguna otra, a prevenir la pérdida de su producto y a garantizar que maximiza su contribución al futuro energético sostenible y a una transición energética justa. Sin embargo, no podemos hacerlo solos, ni el metano se reduciría lo suficiente si lo hiciera.

Hitachi Energy, el socio de la Transformación Energética en Colombia

Coincidiendo con su primer aniversario en Colombia, el líder mundial en tecnología eléctrica cambió su nombre y marca corporativa a partir de octubre de 2021.

27 de octubre de 2021.   Hitachi Energy cumple un año de operaciones en Colombia con el propósito de promover un futuro energético sostenible. Por eso, como líder tecnológico pionero, se ha convertido en el socio estratégico de algunos proyectos de energía sostenibles, flexibles y seguros.

Ramón Monrás, presidente de Hitachi Energy para Latinoamérica señaló que: “como principal preocupación en nuestro día a día, como Hitachi Energy trabajamos en pro de la sostenibilidad, apostando e incentivando para un futuro energético más sostenible. Al combinar soluciones y servicios digitales avanzados, la empresa está atendiendo a clientes y socios creando conjuntamente soluciones para resolver el desafío mundial de un futuro inclusivo y equitativo sin emisiones de carbono”.

Entre los proyectos que Hitachi ha implementado en Colombia está la Subestación Colectora 500 kV y Líneas de Transmisión Colectora – Cuestecitas y Cuestecitas – La Loma 500 kV” de Transmisión del GEB, un proyecto clave de diversificación de la matriz energética en Colombia, que permitirá transportar la energía que se generará en las nuevas centrales eólicas que se desarrollan en La Guajira hacia el Sistema Interconectado Nacional (SIN).

También está el Proyecto de Cogeneración La Cabaña, liderado por la Compañía Energética de Occidente (CEO), junto al soporte tecnológico de Hitachi, el cual pone en funcionamiento la Bahía Digital en el suroccidente colombiano, fortaleciendo así el servicio de energía en la zona del Cauca. Para esto, Hitachi Energy integró tecnologías de tres de sus unidades de negocio: Grid Integration, Grid Automation y High Voltage con el fin de garantizar una conexión efectiva a la red de energía eléctrica, a través de una línea de transmisión de alta tensión en la Subestación de Cabaña.

Finalmente, Hitachi Energy está adelantando un proceso de construcción y adecuación de 1.200 paneles solares que representará un 33 por ciento de la producción de energía en su planta de transformadores de Dosquebradas, Risaralda, dejando de emitir 114 mil kg al año de CO2, aportando al ecosistema con la implementación de energías renovables.

Ahora es Hitachi Energy

A partir de octubre, y luego de adquirir la división Power Grids de ABB, la compañía cambió su nombre, a nivel global, a Hitachi Energy. Con este cambio, la empresa fortalece su compromiso con la creación de una sociedad sostenible, contribuyendo a la resolución de problemas sociales y mejorando la calidad de vida de las personas a través de la innovación en el campo energético.

Carolina Celis, directora de Comunicaciones Corporativas Latinoamérica de la compañía, aseguró que: “nos encontramos en una transición de nombres de nuestras entidades legales y de nuestra marca, sumado a la identidad corporativa. Sobre esto, hemos tenido cambios en: nombre legal de la empresa, logotipo, sitio web, redes sociales y otros similares. Sin embargo, nos mantenemos con un grupo de expertos que encabezan nuestras operaciones, ofreciendo tecnologías, productos y servicios con todo lo necesario para sumar a ese propósito de un futuro energético más sostenible”.

La decisión de cambiar el nombre cuenta con el consentimiento de la junta y los accionistas y coincide con el primer aniversario de la empresa desde que comenzó a operar el 1 de julio de 2020.

Con sede en Zúrich, Suiza, el líder mundial en tecnología y mercado aporta una amplia herencia de avances pioneros, que han contribuido a aumentar el acceso a electricidad segura y confiable durante más de un siglo.

Estos van desde innovaciones pioneras como la tecnología HVDC1 de larga distancia, que permite a los países transmitir de manera eficiente grandes cantidades de energía con pérdidas mínimas a lo largo de miles de kilómetros y al mismo tiempo reducir la huella de carbono; hasta el suministro de microrredes y soluciones de almacenamiento de energía que, combinadas con sistemas de control inteligente, garantizan una disponibilidad confiable de distribución de energía.

Fuente: Hitachi Energy

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