Magnetron, cincuenta años transformando el sector energético

Magnetron es líder en la fabricación de transformadores de distribución para electrificadoras, exportando desde Pereira más del 50% de su producción a 28 países en 4 continentes: América, Asia, Europa y África.

20 de octubre de 2021.   Desde hace 50 años, la empresa colombiana Magnetron, originaria de Pereira, se ha consolidado como un referente internacional en el suministro de transformadores eléctricos.

Inició como un taller de reparación de motores para convertirse hoy en una empresa que aporta 750 empleos directos y más de 2.000 indirectos, llegando a 28 destinos internacionales, a los que envía más del 50% de su producción.

La fabricación de transformadores es uno de los sectores con una gran dinámica ya que se trata de un mercado con una altísima demanda, pues su comercialización está directamente relacionada con el Producto Interno Bruto de los países. Así pues, si hay un crecimiento del 10% del PIB, la industria crece en la misma medida.

Diariamente se amplían redes eléctricas, se lleva energía a lugares donde antes no tenía presencia e incluso se incursiona en energías alternativas como las renovables.

Dado a que en Latinoamérica los países se encuentran en vía de desarrollo, la distribución de energía eléctrica seguirá creciendo de manera exponencial. Por esta razón, los proyectos y la investigación que se generan dentro del sector resultan fundamentales para el desarrollo de la región.

Magnetron se ha consolidado como líder en la fabricación de transformadores de distribución para electrificadoras, atendiendo el mercado nacional y regional, exportando más del 50% de su producción a 28 países en 4 continentes: América, Asia, Europa y África.

El éxito de Magnetron está concentrado en tres puntos básicos:

Primero, en la tenacidad, pues tiene el convencimiento que las soluciones de los problemas son variadas, lo importante es encontrar el adecuado en el momento preciso.

Segundo, en la cultura empresarial. La forma de adquirir esta disciplina a través de las normas ISO 9000 14000 y 45000 son una verdadera filosofía aplicada y no un requisito más, donde los procesos de calidad van más allá de producir.

Tercero, en la moral y en la ética que son absolutamente importantes. Este punto tiene que ver con la persona y con lo que irradia a su alrededor, pues manifiestan que han perdido muchos negocios por no ofrecer dádivas.

Además, su amplia trayectoria le ha permitido contar con su propio departamento de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I) involucrado en el desarrollo de productos y procesos, orientados hacia la integración vertical de la compañía.

De igual manera, ha apoyado el desarrollo del Laboratorio de Alta Tensión de la Universidad del Valle, un importante centro de desarrollo tecnológico para la región.

Esta integración ha hecho que la compañía pueda ofrecer a sus clientes flexibilidad, confiabilidad y servicio para atender el mercado de la distribución de energía en hogares y plantas productivas, el mercado de explotación petrolera y el mercado de energías renovables.

Para Magnetron la clave para mantenerse y consolidarse en el mercado durante 50 años se debe a “la perseverancia, tenacidad y resiliencia para afrontar las dificultades y la competencia de actores de talla mundial a nivel local e internacional. Todo esto sumado a un equipo de profesionales comprometidos con la innovación, la ingeniería y el mejoramiento continuo”, afirma el presidente de la compañía, Alejandro Navarro González.

Con el fin de afrontar los nuevos retos del mercado, Magnetron se mantiene en un proceso de mejora continua, para mantener altos estándares de calidad y competitividad.

Terpel es reconocida como la empresa con mejor reputación del sector

Terpel repitió como la primera compañía privada en el segmento de empresas de distribución de hidrocarburos con mejor reputación. Además, en su primer año como presidente, Óscar Bravo ocupó la posición 56 del listado Merco Líderes 2021.

20 de octubre de 2021.   La más reciente publicación del Monitor Empresarial de Reputación Corporativa (Merco) reconoció a la Organización Terpel como la compañía privada con mejor reputación en el sector de petroleras y distribución de hidrocarburos. Terpel quedó ubicada en el puesto número 25 del ranking empresarial, avanzando 7 posiciones frente al año pasado.  

Por su parte, Oscar Bravo, el nuevo presidente de la compañía, ingresó en el ranking de líderes con mejor reputación en el país. En sus primeros diez meses en la presidencia, Bravo ocupó el puesto 56 de esta nueva edición consolidándose en este selecto grupo de empresarios.

“Este reconocimiento refleja el arduo trabajo y dedicación de todos los miembros del equipo Terpel para generarle al país experiencias memorables y ofrecerle productos de la más alta calidad. Estamos inmensamente agradecidos y orgullosos de que nuestra gestión sea reconocida en este ranking de referencia internacional”, afirmó Oscar Bravo.

Merco es un instrumento de evaluación reputacional lanzado en el 2000, que actualmente tiene presencia en once países. Es considerado como el único en el mundo que utiliza seis evaluaciones, 24 fuentes de información y entrevistas a más de 60.000 personas entre influenciadores, miembros del gobierno, líderes de opinión, catedráticos, medios de comunicación, clientes, ONG, sindicatos y analistas financieros entre otros grupos de interés. Sus ránking son auditados por la firma KPMG.

Serie producida por la BBC mostrará proyectos de biogás de Finlandia

La serie Humanising Energy, producida por la BBC StoryWorks Commercial Productions, presenta a personas y comunidades detrás de la transición hacia las energías renovables, e incluye historias de 3-5 minutos de 20 empresas o comunidades diferentes de todo el mundo.

20 de octubre de 2021.   La serie Humanising Energy, producida por la BBC StoryWorks Commercial Productions, fue presentada por el World Energy Council el 5 de octubre pasado durante la Semana Mundial de la Energía.

La historia de Gasum como productor de biometano renovable forma parte del programa de la BBC.

La colaboración de economía circular de Gasum con la empresa finlandesa K Group se presentará en la serie como una de las soluciones para la transición energética hacia las energías renovables y la reducción de emisiones.

Kesko y K-retailers forman juntos K Group, que es el tercer mayor operador minorista del norte de Europa.

Los residuos biológicos de las tiendas de K Group se entregan a las plantas de biogás de Gasum, donde se procesan en gas natural renovable que se puede utilizar como combustible para transporte por carretera o marítimo o como energía para la industria.

K Group es uno de los usuarios de este biogás, ya que utiliza el combustible para transportar sus productos, pero también en la producción de sus helados de marca privada por parte de Froneri Finland.

El rodaje de la serie tuvo lugar durante el verano boreal de 2021. El equipo de filmación de BBC StoryWorks visitó la planta de biogás de Gasum en la ciudad finlandesa de Lohja, K-Supermarket Lasihytti en Espoo y la fábrica de helados de Froneri Finland en Turenki.

Fuente: Gasum

Guinness Record: Un Toyota Mirai hizo 1.360 km con una sola carga de H2

El Toyota Mirai 2021 alcanzó un nuevo record mundial Guinness por la distancia más larga sin repostar a cargo de un vehículo de celda de combustible de hidrógeno.

13 de octubre de 2021.   El Toyota Mirai hizo un recorrido sin precedentes de 1.360 kilómetros con una sola carga de hidrógeno de cinco minutos y durante un viaje de ida y vuelta por el sur de California, Estados Unidos.

Recientemente seleccionado por Ward’s Automotive como el ganador de los 10 mejores motores y sistemas de propulsión, el récord del Toyota Mirai establece un nuevo hito de distancia para vehículos de cero emisiones.

“En 2016, el Toyota Mirai fue el primer vehículo de celda de combustible de producción disponible para la venta minorista en América del Norte, y ahora la próxima generación del Mirai está estableciendo récords de distancia. Estamos orgullosos de ser líderes de esta emocionante tecnología, que es solo uno de una creciente línea de vehículos de cero emisiones en nuestra cartera”, dijo Bob Carter, vicepresidente ejecutivo de Toyota Motor North America.

El récord oficial fue monitoreado por Guinness World Records, adhiriéndose a sus estrictas reglas y procedimientos de documentación. En su viaje centrado en la eficiencia, el Mirai registró unas impresionantes 152 MPGe con agua como única emisión. El adjudicatario de Guinness World Records, Michael Empric, validó el tanque del Mirai con un sello tanto al principio como al final del viaje.

“Como adjudicador de Guinness durante 10 años, he tenido la oportunidad de presenciar records increíbles, incluidas varias hazañas relacionadas con la distancia. El viaje del Toyota Mirai sin la necesidad de repostar muestra el poder de la tecnología de celdas de combustible. Esta tecnología y el ingenio de diseño del equipo de Toyota condujeron a un momento histórico”, dijo Empric.

Al final del viaje, el Mirai consumió un total de 5,65 kg de hidrógeno y pasó un total de 12 estaciones de hidrógeno a lo largo de las rutas de conducción sin repostar. El Mirai fue conducido principalmente en horas pico y con mucho tránsito a temperaturas entre 65 y 83 grados Fahrenheit. Emitió cero libras de CO2, donde un vehículo con motor de combustión interna estándar habría emitido alrededor de 664 libras de CO2 en la misma distancia.

Los resultados históricos fueron logrados por conductores expertos en técnicas de hipermiling que optimizaron el rendimiento del Mirai en condiciones climáticas y de conducción específicas. También aprovecharon algunos consejos básicos de conducción de bajo consumo de combustible que cualquier conductor puede practicar.

Fuente: Toyota

El lado oscuro de la recuperación energética

Cómo cambian las cosas. De la estrepitosa caída en la demanda que trajo el cierre de la economía global y que tumbó los precios de la energía, nos encontramos hoy frente a alzas generalizadas de los distintos energéticos y ante la posibilidad real de racionamiento en varias de las principales economías del mundo.

Por: TOMÁS GONZÁLEZ*

13 de octubre de 2021.   Hasta hace poco una de las principales apuestas para salir de la pandemia era la recuperación verde. La idea básica era que acelerando la inversión en tecnologías de bajas emisiones como la eólica y la solar podríamos al mismo tiempo reactivar la economía, crear empleo y beneficiar al planeta reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.

Como bien lo anota Vandana Hari de Nikkei Asia, esto ha generado una enorme confusión entre la gente del común a la que se le vendió la idea de que iba a poder disfrutar del aire puro y los cielos azules sin sacrificar ninguna de las comodidades de la vida moderna que hacen posible la energía confiable y barata. Y, por supuesto, una gran preocupación entre los gobiernos que quieren evitar la consecuencias políticas de la crisis, proponiendo medidas contradictorias como aumentar la producción de fósiles o inconvenientes como los controles de precios.

Lo cierto es que los precios del gas, el carbón y el petróleo están subiendo y, de la mano de ellos, los precios de la energía eléctrica. Esto ha llevado al cierre de fábricas, a problemas en las cadenas de suministro globales y a respuestas de políticas que le ponen un freno a la recuperación como las subidas en las tasas de interés por parte de Bancos Centrales que buscan evitar brotes inflacionarios.

¿Por qué están disparados los precios de la energía?

El epicentro de esta crisis es Europa. Tras un invierno inusualmente frío que redujo las reservas de gas a mínimos históricos, la reactivación de la demanda de energía coincidió con una menor disponibilidad a la esperada de fuentes de generación renovable como el viento en el Reino Unido o la lluvia en Noruega.

En condiciones normales, la incapacidad para generar de las plantas renovables debería ser sustituida por generación con gas natural, lo cual no ha sido posible en la escala requerida. Primero, por el desmantelamiento de plantas de generación térmica debido a la política de descarbonización que sigue el continente y, segundo, por la caída en la oferta del gas, producto tanto de problemas en la infraestructura de suministro como de geopolítica ante la dificultad para que los europeos aprueben el gasoducto Nordstream 2, que ya está listo y que conectaría la reservas de gas ruso con Alemania sin tener que pasar por Ucrania.

Ante la estrechez de la oferta de gas muchos han considerado la generación con carbón —la cual requiere de permisos de emisión dada la normatividad europea actual— pero se han encontrado con que el valor de los permisos de emisiones se encuentra en el punto más alto de su historia, en más del doble del valor que alcanzaron en el pico anterior de 2008. Esto los ha llevado de vuelta al gas, cuya mayor demanda ha generado aumentos de precio de hasta 500% en algunos mercados. Y lo que es peor, se avecina un invierno que, de ser muy frío, podría llevar a un racionamiento de gas para calefacción.

Por su parte China, donde el 70% de la generación se hace con carbón, enfrenta una crisis que ya está manifestándose en cortes de energía generalizados. La suma de compromisos ambientales, de mayores requerimientos de seguridad operativa y de control de precios para evitar alzas llevó a estrictas cuotas regionales de consumo de energía y a una menor inversión en plantas de carbón que le han pasado factura a la disponibilidad de energía y llevado a racionamientos. A esto hay que sumarle las restricciones impuestas al carbón australiano, dado que ese país pidió investigar los orígenes del COVID, y la reducción en las lluvias que ha limitado la generación con hidroelectricidad.

El abastecimiento en China tiene el problema adicional de que amenazan las cadenas de suministro globales —en especial las que tienen que ver con la producción de manufacturas que cayó por primera vez en casi dos años— así como las que dependen de la producción de metales como el acero y el aluminio. Es tal la magnitud del problema que muchas plantas se han volcado a la generación con diésel para tratar de mitigar el problema, a pesar de su mayor costo.

La respuesta de las autoridades ha sido ordenar un aumento de la producción de carbón, exigir una mayor tolerancia al riesgo en la financiación de plantas con carbón e impulsar las importaciones de gas natural licuado (GNL) y de carbón, en contravía de las metas ambientales que ellos mismos habían impuesto.

Esta competencia por el gas con Europa está llevando a aumentos en los precios en otros mercados. En Asia, por ejemplo, el precio spot del GNL ha aumentado cerca de 200% y le está cerrando las posibilidades de conseguir gas a países tan poblados como Pakistán o Bangladesh, que no tienen los recursos para competir con economías más fuertes.

Inclusive, Estados Unidos se ha visto afectado. Aunque los precios del gas local se han duplicado, los productores de gas no convencional no parecen estar reaccionando con la celeridad suficiente por temores a escasez en la financiación, a reacciones adversas de los inversionistas que parecieran estar cada vez menos dispuestos a financiar este tipo de proyectos y a incertidumbre sobre que tan restrictivas pueden ser las políticas ambientales en el futuro.

El aumento en la demanda y la estrechez en los mercados —que han elevado también los precios del crudo— han sido tan fuertes que el propio presidente Biden, autor de la ambiciosa política climática de Estados Unidos y principal promotor de que ese país asuma nuevamente el liderazgo en la lucha contra el cambio climático, le ha pedido a la OPEC+ que aumente la producción de petróleo para reducir las presiones sobre los mercados.

La preocupación por las consecuencias políticas del aumento de los precios de la energía es evidentemente un factor que está llevando a los gobiernos a reconsiderar sus prioridades ambientales en el corto plazo. 

El caso de India se parece más al de China. A los altos precios del carbón importado se le suman los monzones que han inundado minas y contribuido a la estrechez de la oferta a tales niveles que más de la mitad de las plantas de generación con carbón del país están operando con reservas críticamente bajas.

Dado que el 70% de la energía del país se genera con carbón, la situación se ha convertido en un dolor de cabeza para la estrategia de recuperación post pandemia del presidente Modi. Con aumentos de precios que superan el 40%, y a pesar de haber instalado ya más de 450 GW de generación solar y de viento, India está en todo caso ampliando su capacidad de generar con carbón y se espera que a 2040 más del 40% de la demanda nueva sea atendida con este mineral.

Finalmente, Brasil, vecino de Colombia y gigante económico de la región, enfrenta la peor sequía en un siglo. Al igual que Colombia, para la generación de electricidad Brasil depende esencialmente del agua, lo que ha llevado al país a exponerse peligrosamente a cortes de energía. El gobierno aumentó los precios de los grandes consumidores de energía en más del 50% con el fin de atenuar la demanda, está acelerando al máximo posible la importación de energía de Uruguay Argentina y se esfuerza por activar la generación térmica al máximo posible.

El aumento en los precios de energía ha llevado al Banco Central de Brasil a aumentar las tasas de interés para contener la inflación —que ya supera el 8%—

frenando la reactivación y sumándose a la sequía en el sur y oeste del país que está poniendo en jaque el suministro de agua para la agricultura y afectando también la reactivación y los precios. 

Lecciones para Colombia

Todo lo anterior apunta a una conclusión: los problemas de suministro de gas seguramente hubieran generado problemas, pero estos se han amplificado por las políticas de descarbonización acelerada que está implementando el planeta. Sobre todo en un mundo donde los mercados energéticos y las cadenas de suministro están crecientemente interconectadas.

Esto no quiere decir que haya que abandonar la lucha contra el cambio climático, que es un problema real y de grandes consecuencias negativas para la humanidad. Pero si que hay que recalibrar la estrategia; de lo contrario, los hechos nos van a derrotar.

Recientemente las Naciones Unidas adoptaron como meta que todas las personas tengan acceso a energía limpia y comprable. Sin embargo, el énfasis desproporcionado en que la energía sea limpia se ha dado a expensas de poner en riesgo los otros objetivos. Cumplir esta promesa ciertamente requiere centrarse en reducir el impacto ambiental de la energía, pero también darle igual importancia a asegurar el suministro y ocuparse de que los precios sean competitivos.

Aumentar la participación de renovables y deshacerse de los fósiles sin asegurar la confiabilidad es una receta para los problemas de suministro y volatilidad en los precios que estamos viendo. ¿Quién entiende, por ejemplo, que al tiempo que se retiran las plantas de carbón se retiren también las plantas nucleares que son limpias y confiables? Sobre todo si se tiene en cuenta que la energía que dejan de producir las nucleares es reemplazada por gas natural que genera mayores emisiones.

Lo que se necesita es una oferta diversa y robusta que asegure la confiabilidad. En el futuro ella puede no incluir combustibles fósiles, si tecnologías como el almacenamiento a gran escala con baterías y el hidrógeno como combustible son una realidad. No olvidemos que si algo ha demostrado esta crisis es lo mucho que depende nuestro sistema energético actual del gas natural.

Colombia haría bien en aprender las lecciones de lo que está pasando en el mundo. Nuestro sistema, que es hidroeléctrico y por lo tanto vulnerable a la sequías, se ha expandido en los últimos años fundamentalmente a partir de viento y sol ante la ambiciosa apuesta de descarbonización que ha trazado el gobierno. Sin embargo, a la pregunta sobre la potencial mayor vulnerabilidad del sistema, la respuesta se ha centrado en la complementariedad que existe entre los renovables convencionales y los no convencionales —si cuando no llueve hace más sol y sopla más el viento. Esto puede ser verdad y parece haber evidencia para respaldarlo, pero lo cierto es que el nuevo sistema no ha sido puesto a prueba todavía porque los proyectos aún están en construcción y en cambio si hemos descuidado el desarrollo del gas.

Seguimos sin tener claro si podremos desarrollar nuestras reservas de yacimientos no convencionales y costa fuera, se mantiene una fuerte oposición al desarrollo de los pilotos de fracking aún sin haberlos concluido y todavía no hay certeza plena sobre el desarrollo de la planta de regasificación del Pacífico.

Tampoco se ven incentivos al desarrollo de la oferta térmica salvo contadas excepciones, ni de proyectos hidroeléctricos con capacidad de regulación significativa que aporten firmeza.

En cambio, hay retrasos en los proyectos de generación con energías renovables no convencionales, en la línea que los va a conectar a la red como indicó este mismo blog y en Hidroituango, el proyecto de generación más importante del país que tiene ya varios años de retraso. De hecho su entrada, programada para 2022, tiene la nueva incertidumbre de si se requerirá o no un cambio de contratistas a raíz de las decisiones recientes de la Contraloría.

Afortunadamente hasta ahora, como se dice coloquialmente, la hemos sacado barata porque la hidrología ha jugado a favor nuestro. De una amenaza de sequía fuerte a finales de 2019 el régimen de lluvias aumentó y ha estado por encima del promedio histórico como lo muestran los aportes hídricos. Pero las cosas pueden cambiar drásticamente como lo muestra la caída actual del viento y las lluvias en otras partes del mundo. Si esto ocurre la situación puede ser muy compleja para nuestro país dadas las vulnerabilidades actuales del sistema.

Hace unos días el ex ministro Amylkar Acosta decía que en el mundo se está armando una tormenta perfecta y que Colombia debería tomar atenta nota de la necesidad de tener una matriz energética más robusta, en línea con lo que se ha dicho en este blog.

En Colombia ya hemos tenido tormentas perfectas como la del Niño 2015-16, cuando al tiempo de una sequía muy fuerte se retrasaron el gasoducto para llevar gas de los campos de Córdoba y Sucre a los puntos de consumo en Cartagena y Barranquilla, y la planta de regasificación del Caribe, Venezuela incumplió las promesas contractuales de vendernos gas, un juez cerró la recién inaugurada  hidroeléctrica del Quimbo en el Huila y se incendió la central de Guatapé, que está en el centro de la cadena de generación eléctrica de Antioquia.

El país superó esa tormenta gracias en buena medida a que hemos puesto la confiabilidad en el centro del sistema. Bien haríamos en no olvidar esta lección.

*Director del Centro Regional de Estudios de Energía.

Hitachi Energy, el nuevo nombre de Hitachi ABB Power Grids

La empresa global de tecnología y mercado de redes eléctricas está comprometida con un futuro energético sostenible.

13 de octubre de 2021.   De acuerdo con lo informado en el 1 de julio pasado, la empresa mundial de tecnología anunció su evolución hacia Hitachi Energy. La empresa, antes llamada Hitachi ABB Power Grids, ha renovado su propósito de “avanzar hacia un futuro energético sostenible para todos”.

Desde su sede mundial en Zúrich, Suiza, Claudio Facchin, CEO de Hitachi Energy, comentó: “En Hitachi Energy promovemos la urgencia de la transición hacia energía limpia, a través de la innovación y la colaboración.  Hay muchos caminos hacia un futuro carbono neutral y para abordar este desafío global formamos equipos diversos, auténticos y apasionados por lo que hacen”. 

Y continuó: “Para 2050, la demanda global de electrificación mundial casi se duplicará y la electricidad será la columna vertebral de todo el sistema energético. En Hitachi Energy somos pioneros en muchas tecnologías necesarias para avanzar hacia un futuro energético sostenible. Cumplir la promesa de un futuro neutro en carbono exigirá pasión, confianza e innovación, y los beneficios serán para nuestra generación y las que vendrán.”

El sistema energético de carbono neutral estará altamente interconectado y el HVDC, tecnología comercial de la corriente continua de alto voltaje en que Hitachi fue pionera hace 60 años, es una de las tecnologías clave para la integración masiva de las fuentes de energía renovable y la internconexión confiable a lo largo de países, regiones y continentes.

Como líder del mercado en HVDC, Hitachi Energy está contribuyendo en muchas de estas interconexiones, como la recientemente anunciada adjudicación de la interconexión HVDC entre Arabia Saudita y Egipto, la primera interconexión a  gran escala entre el Medio Oriente y el Norte de África y el inicio de las operaciones de la interconexión del Mar del Norte, con 720 kilómetros, NSL es la interconexión submarina más larga del mundo que une a Noruega con el Reino Unido, permitiendo el intercambio de energía renovable entre países.

Para completar la interconexiones y satisfacer la creciente necesidad de flexibilidad del sistema eléctrico, Hitachi Energy también apoya a sus clientes con soluciones de última generación como microrredes y almacenamiento de energía. 

A través de su plan estratégico Sustainability 2030, Hitachi está abordando la urgencia de la transición energética mundial y ha establecido objetivos claros con foco en:  El Planeta, las Personas, la Paz y las Alianzas.

Hitachi Energy ha establecido metas para convertir a carbono neutral sus propias operaciones y espera cumplir la primera etapa al contar con electricidad 100% libre de combustibles fósiles en sus propias instalaciones para 2022.

El nombre de Hitachi Energy refleja la evolución del panorama energético y la oportunidad de crear valor económico, medioambiental y social. El nombre de la marca permite a la empresa posicionar efectivamente sus tecnologías y servicios pioneros para los clientes actuales y futuros, expandiéndose más allá de la red eléctrica, abriendo un abanico de oportunidades en ámbitos como la movilidad sostenible y la vida inteligente.

La compañía registró formalmente a Hitachi Energy Ltd. el 30 de junio de 2021 y actualmente está llevando a cabo el proceso formal para el cambio de nombre a nivel mundial, con la excepción de China, donde el negocio hará la transición en una fecha posterior. Hitachi Ltd. tiene una participación del 80,1% en el joint venture que inició operaciones el 1 de Julio de 2020, y ABB Ltd mantiene el resto.

Fuente: Hitachi

Gobierno llegó al millón de familias conectadas al servicio de gas

La meta estaba planteada en el Plan Nacional de Desarrollo, y ya fue superada por el Gobierno Nacional. Además, el Ejecutivo anunció la electrificación del 100% del departamento del Quindío gracias a recursos de las regalías.

11 de octubre de 2021.   Un año antes de lo previsto, el gobierno del presidente Iván Duque cumplió la meta que se trazó en el Plan Nacional de Desarrollo 2018 – 2022 de llevar el servicio de gas combustible por redes a un millón de hogares en el país.

Desde el tercer trimestre del 2018 han sido conectados a este servicio  1.118.551 nuevos usuarios, de los cuales 1.097.899 son usuarios residenciales. Con estas conexiones, Colombia cerró el segundo trimestre de 2021 con 10.610.568 usuarios conectados al servicio de gas combustible por redes (gas natural y GLP), de los cuales 10.414.232 son residenciales.  

“El gas natural es el combustible de la Transición porque reduce en 40% las emisiones de carbono y en 96% el material particulado. Alcanzar esta meta representa un hito para el sector minero-energético y el país en general, pues el gas es un servicio esencial en la vida de los colombianos, ya que 8 de cada 10 hogares lo usan para sus labores diarias y, además, contribuye a la protección del medio ambiente, el cuidado de la salud y al cierre de brechas evitando el uso de leña”, aseguró la viceministra de Minas, Sandra Sandoval.

Quindío, 100% electrificado

De igual manera, el Ministerio de Minas y Energía anunció que Quindío disfrutará del 100 % de cobertura en energía eléctrica, luego de la aprobación de un proyecto de inversión aprobado por la Gobernación y que prevé la cobertura en zonas no interconectadas, beneficiando a 90 familias de la región.

“La Nueva Energía, proveniente del sol, ha sido una de nuestras principales aliadas para llevar el poder transformador de la energía eléctrica a miles de familias en los rincones más apartados de nuestra geografía nacional. Gracias a  la voluntad del gobierno departamental y las regalías provenientes de la actividad extractiva legal y responsable, Quindío se convertirá en un territorio iluminado completamente”, aseguró la viceministra Sandoval.

Las familias quindianas beneficiadas con este proyecto, que tiene un valor de más de $2.094 millones de la asignación regional del Sistema General de Regalías, están ubicadas en los municipios de Salento, Génova, Pijao, Córdoba y Calarcá, y podrán contar con el servicio en un tiempo aproximado de siete meses.

Fuente: Minenergía

Por una Transición Energética justa

La Transición Energética nace de la imperiosa necesidad de enfrentar los desafíos que plantea la emergencia climática, que compromete la supervivencia de la humanidad en el planeta, el único habitable, por lo menos por ahora, razón por la cual no hay plan B.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

9 de octubre de 2021.   Se trata de migrar desde las energías de origen fósil (petróleo, gas y carbón) hacia las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER) y limpias y de esta manera reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), que son las causantes del cambio climático.

Con la expedición de la Ley 1715 de 2014 y la más reciente 2099 de 2021, Colombia viene dando pasos acelerados para la reconversión de su matriz energética, impulsando proyectos de generación de energía eólica y solar-fotovoltaica.

En 2019 tuvieron lugar dos subastas, la primera de cargo por confiabilidad y la segunda de contratos de largo plazo, con las cuales se le dio la largada a esta carrera contra el tiempo para lograrlo.

Y está abierta una tercera subasta que se cerrará en los próximos días, en la que seguramente se firmarán más contratos para generar energía y adicionalmente para el almacenamiento a gran escala de la misma. Dado que el mayor potencial de estas dos fuentes no convencionales está concentrado en La Guajira, 9 de los 11 proyectos de generación contratados en dichas subastas se desarrollarán en la península, al igual que los proyectos de las líneas de transmisión hasta la Estación Colectora, localizada en el municipio de Uribia, y de esta hasta conectarse con el Sistema de Transmisión Nacional (STN) en El Paso (Cesar).

Ello le abre a La Guajira y al país una ventana de oportunidad que no se puede desperdiciar, para que el servicio de energía, que es esencial, llegue a más de 400 mil hogares que carecen de él por estar alejados de las líneas de interconexión eléctrica. Ya no habrá disculpas. Entre la dotación de paneles solares y la generación distribuida lo harán posible, dado el carácter modular de sus soluciones.

El territorio donde se instalarán los parques eólicos fue declarado resguardo indígena del pueblo Wayüu. De ello se sigue que las empresas desarrolladoras de dichos proyectos están obligadas, en virtud del Convenio 169 adoptado por la OIT en 1989 a adelantar consultas previas con las comunidades acreditadas para ello por parte del Ministerio del Interior. Se trata de una propiedad colectiva e inalienable y de contera estas comunidades deben ser objeto de un tratamiento diferencial y diferenciado, de tal modo que se respete su hábitat, sus usos y costumbres ancestrales.  

A través de la consulta, las empresas interesadas en desarrollar los proyectos deberán llegar a acuerdos en torno a las contraprestaciones y compensaciones que se pacten con las autoridades tradicionales de dichas comunidades por la ocupación de su territorio. He venido planteando que la primera y principal de ellas es hacerlas participes de los proyectos en su calidad de socios de los mismos y no de convidados de piedra.

Ello, sin perjuicio de la obligación legal por parte de las empresas de transferirle unos recursos tanto a las comunidades como al municipio en donde se localicen. En efecto, en el Plan Nacional de Desarrollo, que reglamenta la Ley 1715 de 2014, se establece claramente: “para el caso de la energía producida a partir  de fuentes no convencionales cuyas plantas con potencia nominal instalada total supere los 10.000 KW, deberá cancelar una transferencia diferencial equivalente al 1% de las ventas brutas de energía por generación propia, de acuerdo con la tarifa que señale la Comisión  de Regulación de Energía y Gas (CREG)”.

Al margen de lo acordado a través de las consultas previas a las comunidades, las empresas deben cumplir con el Plan de Manejo Ambiental (PMA) que se deriva de la Licencia Ambiental expedida por la ANLA para la ejecución de cada uno de los proyectos y el Plan de Gestión Social, para hacerse acreedores a la Licencia Social.

A mi paso por el Ministerio de Minas y Energía fui enfático en que esta última no hay entidad alguna que la otorgue, “se la tienen que ganar las empresas con sus buenas prácticas operacionales y el buen relacionamiento con las comunidades”. Si no cuentan con la Licencia Social, los proyectos se tornan inviables, porque no puede ser que a las empresas les vaya bien y a las comunidades donde operan les vaya mal.  

Esta es una especie de responsabilidad empresarial ampliada (RSEA), en la cual las empresas no se deben limitar a hacer lo mínimo requerido por la Ley sino lo máximo posible.

Como afirma el profesor Michael Porter, “las empresas deben volver a conectar el éxito de la empresa con el progreso social”. En suma, abogamos por una Transición Energética justa, que sea incluyente, y social y ambientalmente sostenible.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de número de la ACCE.

La ANH suscribió cuatro contratos offshore en el Caribe colombiano

Los contratos COL-1, COL-2, COL-6 y COL-7 se encuentran ubicados en áreas contiguas frente a las costas de los departamentos de Magdalena, Atlántico y La Guajira.

8 de octubre 2021.   La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y Anadarko Colombia Company suscribieron 4 contratos para la exploración y producción de hidrocarburos en el Caribe colombiano, con compromisos de inversión de aproximadamente US$1.400 millones.  

De acuerdo con el presidente de la ANH, José Armando Zamora, “los cuatro contratos firmados conforman un tercer nodo de actividad exploratoria, que se suma a los dos que se desarrollan en las áreas marítimas de La Guajira y el Urabá, completando el panorama de potencial de toda la costa Caribe.”  

Los contratos COL-1, COL-2, COL-6 y COL-7 se encuentran ubicados en áreas contiguas con una extensión total de 1.585.665 hectáreas frente a las costas de los departamentos de Magdalena, Atlántico y La Guajira. Además, hacen parte del proceso de conversión de contratos TEA a E&P que adelantó Anadarko ante la ANH luego de evaluar durante varios años el potencial hidrocarburífero de los mismos. La titularidad de los contratos estará 100% en cabeza de esta compañía.  

Por su parte, el ministro de Minas y Energía Diego Mesa declaró que “la reactivación del sector hidrocarburos de Colombia es una realidad. Hoy firmamos 4 contratos costa afuera con Anadarko, con lo cual llegamos a 39 contratos de exploración y producción firmados en lo que va corrido de Gobierno. Este es un hito muy importante para el objetivo del Ministerio de Minas y Energía y la ANH de dinamizar la exploración de hidrocarburos en el país, ya que cuando empezó el gobierno del presidente Duque el país llevaba cinco años sin firmar un solo contrato de exploración y producción. Esto además confirma que el sector de hidrocarburos colombiano sigue siendo un destino atractivo para la inversión extranjera directa, lo que estamos seguros contribuirá a que podamos seguir garantizando nuestra autosuficiencia energética”.   

Estos nuevos contratos offshore se suman a los 5 que se firmaron en 2019 (COL-3, COL 4, COL-5, GUA OFF-1 y GUA OFF-3) con inversiones estimadas en US$1.689 millones, con las cuales se dio inicio a la reactivación de la exploración de hidrocarburos en el país.  

Las expectativas del desarrollo de actividades exploratorias en la costa Caribe son muy altas, ya que la presencia de gas ha sido confirmada con anteriores descubrimientos.

Por ello, se estima que es una fuente para sumar nuevas reservas gasíferas y así abastecer de manera satisfactoria la demanda interna. Actualmente, las reservas probadas de gas de Colombia son de 2.949 Gpc, con una vida útil de 7,7 años. 

¿Qué significa realmente la transición energética?

Transición Energética. Estas dos palabras no han dejado de pronunciarse en la última década. Sin embargo, ¿realmente tenemos claro cuál es su significado y en qué contexto se utilizan?

Por: ÓSCAR DÍAZ MARTÍNEZ*

8 de octubre de 2021.   La transición energética es «un cambio estructural a largo plazo en los sistemas energéticos», a lo cual también se le conoce como descarbonización del sistema energético. Esta segunda definición es muy clara e involucra una variable que juega un papel muy importante y es el largo plazo. 

Sin embargo, las transiciones no se dan de la noche a la mañana y requieren de un modelo estructurado. La primera transición energética data del siglo XIII con el reemplazo de la leña por el carbón, necesidad que se da por temas económicos.

Hoy en día, el tema en los medios de comunicación es la escasez de gas en Europa y como consecuencia el aumento en los precios del carbón y del petróleo. Esto no es ninguna sorpresa, más cuando los países desarrollados han expresado su voluntad de migrar hacia energías renovables, con metas restantes para la reducción de la huella de carbono. El problema, es que para ellos su apuesta no ha considerado planes alternativos, que permitan cubrir sus necesidades. 

Era más que obvio que la demanda de energía post-pandemia sería muy fuerte, y hoy observamos que el mercado no se ha podido adaptar a esta condición. La oferta no es suficiente y países como Holanda han pensado en reabrir uno de sus campos de gas, cerrado por su lineamiento de migrar hacia otras fuentes de energía para suplir la demanda. 

Hasta hace poco, el campo de gas más grande en Europa “Groningen” se cerraría por completo para 2023. Sin embargo, con la situación del sector energético europeo este campo sigue siendo necesario, dado que la actual crisis podría tener graves consecuencias para las economías de la Unión Europea.  Esto es solo una muestra de la falta de realismo de los países desarrollados en cuanto a los riesgos de una transición energética.

Ahora, el precio del gas a nivel mundial aumentará la demanda del carbón y del petróleo en el invierno. Un cambio de gas a petróleo, más la recuperación continua de su demanda mundial, hacen que se pronostiquen precios de 90 dólares este invierno, y quizás los USD 100 por barril a fines de 2022. Con respecto al carbón, se espera un precio promedio de USD 190 por tonelada de la referencia de Newcastle en Asia, para el último trimestre del año.

Como la geopolítica juega un papel determinante, si la tendencia alcista de los precios continúa, la reunión mensual de la OPEP+ podría aliviar los recortes a partir de noviembre en unos 400.000 barriles diarios buscando una estabilización. De toda esta situación, Rusia se ha posicionado muy bien y con movimientos estratégicos tiene el poder y los recursos para ser determinante en esta mini crisis energética.

Todo cambio es posible, pero requiere ajustarse a las condiciones del entorno. ¿Acaso ya se olvidó lo ocurrido en Texas a finales de febrero de este año?.

Como dice el poeta George Santayana: «Aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo». Es el momento entonces de poner en práctica lo aprendido y no forzar a que en el corto plazo suceda lo que no está diseñado para que así sea.

*Presidente de la Junta Directiva de Acipet

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