Papel de los biocombustibles en la reducción de CO2 

El 28 de enero se celebra el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO₂, con el objetivo de crear conciencia sobre el cambio climático global y la disminución de gases de efecto invernadero.

Según el Banco Mundial, un colombiano promedio emite aproximadamente 1,6 toneladas de CO₂ al año y de acuerdo con el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, la meta de reducción de emisiones para el sector transporte es de 2,1 millones de toneladas.  

Para alcanzar este objetivo, el biodiésel y el bioetanol han jugado un papel crucial, contribuyendo con el 63% de esta meta, lo que equivale a 1,3 millones de toneladas de reducción de emisiones durante el cuatrienio en este sector en Colombia. 

Carolina Rojas, presidente ejecutiva de la Federación Nacional de Biocombustibles de Colombia (Fedebiocombustibles), señaló: «Este avance confirma que los biocombustibles son una herramienta estratégica para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, proteger el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de los colombianos». 

Desde 2011, el uso de biocombustibles ha evitado la emisión de 39,6 millones de toneladas de CO₂ y más de 9 mil toneladas de material particulado, contribuyendo a mejorar la calidad del aire en las ciudades y la salud de millones de colombianos.

En términos de sostenibilidad rural, esta industria ha generado desarrollo económico a través de los cultivos de caña de azúcar y palma de aceite, ofreciendo ingresos estables a miles de familias campesinas y fortaleciendo las cadenas agroindustriales del país. 

Colombia se destaca en la región por la disponibilidad de materias primas para la producción de biocombustibles como el bioetanol y el biodiésel.  

El uso de estas mezclas de biocombustibles reduce en 74% y 83% las emisiones de gases de efecto invernadero, respectivamente, en comparación con la gasolina y el diésel convencional. 

Carolina Rojas añadió: «Los biocombustibles representan una solución integral que conecta la sostenibilidad ambiental con el desarrollo rural, la descarbonización del transporte y el bienestar de los colombianos. Este sector no solo transforma la movilidad, sino que también impulsa el cumplimiento de las metas climáticas globales». 

Finalmente, Fedebiocombustibles reconoce el esfuerzo del gobierno nacional en la promoción de políticas que impulsan el uso de biocombustibles, fundamentales para avanzar en la transición energética. No obstante, resalta la importancia de garantizar la emisión oportuna de resoluciones que regulen los precios del biodiésel, alineando estos con los instrumentos de estabilización aprobados.

“La estabilidad en los precios no solo asegura la competitividad frente a los combustibles fósiles, sino que también permite que el sector continúe generando oportunidades de desarrollo y bienestar”, concluye Rojas. 

Contraloría alerta sobre riesgo de abastecimiento energético

El Contralor General convocará a los ministros de Minas y Energía y de Hacienda y solicitará la presencia de la Procuraduría General de la Nación y gremios del sector minero energético, para que se precisen las soluciones que correspondan frente a la inminencia de un fuerte racionamiento.

La Contraloría General de la República instó una vez más al Gobierno Nacional a tomar las medidas necesarias para evitar un racionamiento de energía en el país, asunto que preocupa a la Entidad tal como lo manifestó en su estudio sectorial sobre Seguridad Energética y en la advertencia que emitió el Contralor General, Carlos Hernán Rodríguez Becerra, al Ministerio de Minas y Energía a mediados de noviembre de 2024.

La Contraloría General hace un llamado al gobierno nacional para que trabaje articuladamente y se evite un posible daño al patrimonio del Estado con ocasión del retraso en el giro del pago de subsidios a las empresas de energía eléctrica y gas.

También preocupa al ente de control fiscal, el retraso en el cumplimiento de las obligaciones en lo que corresponde al giro de los recursos a las empresas prestadoras de servicios públicos de energía y gas por parte de entidades públicas que no han pagado por el servicio prestado. Esto, a juicio de la Contraloría, puede generar no solo riesgos para el patrimonio del Estado, sino que además afectaría a muchas de las empresas de servicios públicosque son propiedad o tienen participación estatal.

También advierte la Contraloría sobre el riesgo de que los usuarios con menos recursos en estratos 1, 2 y 3 puedan ver incrementados los costos de las facturas si no se giran los recursos y pagos por parte del gobierno correspondientes a subsidios y opción tarifaria.

Adicionalmente, sigue creciendo la deuda que tienen muchas entidades del Estado que no han pagado a los prestadores de servicio de energía y gas.

La Contraloría ha indicado insistentemente que es necesario tomar medidas para garantizar la prestación de los servicios públicos, el acceso a los mismos por parte de la población, en especial la que tiene derecho a los subsidios.

“Por lo tanto, es importante no solo garantizar la generación y abastecimiento de energía y gas, sino la prestación de los servicios y la prevención de un apagón, que generaría mayores perjuicios en todos los sectores y afectaría el desarrollo económico, sobre todo en la población más vulnerable que tendría un aumento en las tarifas”, señala la entidad de control en un comunicado.

La Contraloría considera que le corresponde al gobierno nacional tomar acciones inmediatas frente al pago de subsidios, opción tarifaria y deuda con servicios públicos; y a mediano plazo, sobre problemas de abastecimiento energético, que también requieren medidas perentorias y concretas, pues la inseguridad energética impacta además a los inversionistas públicos y privados en diferentes sectores, que requieren seguridad y confianza para invertir.

En distintos estudios sectoriales y actuaciones de fiscalización realizados por la delegada de Minas y Energía, la Contraloría General de la República ha destacado graves deficiencias en los esquemas de subsidios destinados a tarifas de electricidad, gas combustible por redes y gas en cilindros.

“Tales fallas comprometen los objetivos de calidad, acceso equitativo y sostenibilidad financiera de los programas, además de poner en riesgo la transparencia en el manejo de los recursos públicos”, dice la entidad. 

Las deudas del gobierno

Según datos del Comité Intergremial de Energía y Gas, las deudas acumuladas por subsidios, que el Gobierno Nacional debía girar a través del Presupuesto General de la Nación (PGN), suman $2,7 billones para energía eléctrica, $3,3 billones por opción tarifaria y un billón por deuda de usuarios oficiales y en lo que compete a gas $628 mil millones para gas natural al cierre de 2024, es decir más de $7 billones, lo que preocupa aún más si se incluyen los costos de las intervenciones a empresas realizadas recientemente.

Este monto representa anualmente el 60% de los recursos necesarios y sigue aumentando cada trimestre, situación que reduce la liquidez de las empresas, amenaza con el desmonte de subsidios y podría traducirse en un alza de tarifas que afectaría a los hogares más vulnerables. Por ejemplo, una familia que paga $30.000 por servicio de gas, sin el subsidio tendría que cancelar por el mismo servicio un valor cercano a los $58.000.

Para la Contraloría, cubrir estas deudas debe ser una prioridad para garantizar el acceso al servicio de las familias de ingresos bajos. Y aunque se trata de una inversión en el Presupuesto General de la Nación (PGN), este gasto debe considerarse una obligación corriente que requiere atención anual. 

Por otro lado, la Contraloría General recuerda que el artículo 14 del proyecto de Ley de Financiamiento de 2024 proponía reconocer como deuda pública las obligaciones pendientes de los usuarios de estratos 1, 2 y 3 con las empresas comercializadoras, relacionadas con la opción tarifaria de la Resolución CREG 12 de 2020. Sin embargo, tras el archivo del proyecto de la Ley de Financiamiento, hoy no hay mecanismos claros para cubrir esta deuda que asciende a $3 billones. 

Aunque las empresas pueden recuperar estos recursos ajustando las facturas de los usuarios, este incremento podría aumentar la cartera vencida, agravando la situación financiera de las compañías y afectando el acceso a los servicios para la población, advierte la Contraloría.

El Contralor General convocará al ministro de Minas y Energía y al ministro de Hacienda y solicitará la presencia de la Procuraduría General de la Nación y gremios del sector minero energético, para realizar mesas de trabajo, con el fin de contribuir a que las partes puedan solucionar los problemas indicados en beneficio de la ciudadanía y los recursos públicos.

Canacol Energy presentó resultados positivos al cierre de 2024

Canacol Energy presentó sus resultados financieros no auditados y operacionales de 2024, las actividades y resultados de perforación en curso, y la actividad reciente en Bolivia.

Canacol reportó que el cuarto trimestre de 2024 fue sólido, con un EBITDAX que alcanzó aproximadamente 78 millones de dólares para los tres meses terminados el 31 de diciembre de 2024, lo que resultó en un EBITDAX anual de aproximadamente de 298 millones de dólares para 2024, superando el límite superior de la guía de la Corporación para 2024 (290 millones de dólares).

El EBITDAX se debe principalmente a la oferta limitada de gas natural en Colombia, lo que resultó en precios altos de gas y electricidad.

La inversión de capital (CAPEX) fue de aproximadamente 29 millones de dólares en el trimestre y 123 millones en 2024, respectivamente, lo que se ubica por debajo del límite inferior de la Guía 2024 (138 millones), debido principalmente a las eficiencias en perforación y la reducción de costos.

Actividad de perforación

Pozo Exploratorio Natilla-2 ST1: Este pozo del bloque Sinú San Jacinto alcanzó una profundidad total de 15.050 pies de profundidad, cerca de la base de la Formación Porquero, confirmando presencia de gas.

Actualmente, se está llevando a cabo el revestimiento para aislar la Formación Porquero antes de continuar la perforación hasta el objetivo primario Ciénaga de Oro, con una profundidad total planificada de 16.510 pies. Al finalizar la perforación, se llevarán a cabo registros en ambas formaciones, Porquero y CDO, respectivamente, y posteriormente se realizarán pruebas de producción en cualquier intervalo con potencial de producción de gas.

Pozo de evaluación Lulo-3: Inició perforación el 19 de enero de 2025 y alcanzó una profundidad total de 8.209 pies. El pozo encontró 101 pies de espesor neto contenedor de gas en el yacimiento primario CDO. Actualmente, el pozo está siendo revestido y completado, y se espera que entre en producción durante la primera semana de febrero de 2025.

Pozo de desarrollo Clarinete-11: Inició perforación el 21 de diciembre de 2024 y alcanzó una profundidad total de 8.695 pies. Encontró aproximadamente 205 pies de espesor neto contenedor de gas en el yacimiento de arenisca CDO y fue puesto en producción con aproximadamente 6 millones de pies cúbicos diarios (MMscfpd).

Pozo de evaluación Siku-2: Inició perforación el 26 de enero de 2025 y tiene como objetivo una extensión del campo de gas Siku, descubierto en 2020. El pozo le apunta a areniscas contenedoras de gas dentro del yacimiento CDO en una parte del campo ubicada aproximadamente 500 metros al sureste del pozo descubridor Siku-1.

Pozo de evaluación Pibe-2: Inició perforación el 19 de diciembre de 2024 y alcanzó una profundidad total de 9.392 pies. Se encontró gas no comercial en el yacimiento CDO, por lo que el pozo fue posteriormente abandonado.

Actividad en Bolivia

Canacol completó la firma de cuatro contratos con el Estado boliviano a través de su empresa estatal de petróleo y gas, YPFB. Los cuatro contratos, Tita, Arenales, Ovai y Florida Este, están ubicados dentro de la prolífica cuenca subandina en la región centro-sur de Bolivia, y todos se encuentran adyacentes a campos de gas en producción, gasoductos de exportación y otras instalaciones.

Tita es un contrato de desarrollo que abarca un campo de gas y condensado suspendido, descubierto por Occidental Petroleum en 1974.

Entre 1978 y 1996 el campo produjo aproximadamente 4,2 millones de barriles de condensado y 112 billones de pies cúbicos de gas natural, siendo quemado debido a la falta de infraestructura de gasoductos en ese momento.

Posteriormente, en 1998 se construyó un gasoducto de exportación que conecta Bolivia con Brasil, ubicado aproximadamente a 10 kilómetros al norte del campo Tita. La Corporación ha identificado un potencial significativo de recursos de gas remanentes en Tita y planea ejecutar inicialmente varios recompletamientos de pozos existentes en la primera mitad de 2026 para reiniciar la producción.

Se espera que la aprobación final de los cuatro contratos por parte del Congreso de Bolivia ocurra en el cuarto trimestre de 2025, lo que establecerá la fecha de entrada en vigor de los contratos y permitirá el inicio de las actividades de desarrollo y exploración.

El compromiso mínimo del programa de trabajo asociado con los cuatro contratos es de aproximadamente US$ 30 millones, a ser ejecutados en un período de 5 años.

El efecto Trump 2.0

Según la Agencia Internacional de Energía, la curva de demanda por crudo sólo se estará aplanando más allá del 2030.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

El arribo nuevamente a la Casa Blanca del presidente de los Estados Unidos Donald Trump ha significado un viraje en la política ambiental de la potencia del Norte, tomando distancia de la transición energética emprendida por Obama y secundada por Biden, después del bache que significó la primera administración Trump con respecto al compromiso adquirido derivado del Acuerdo de París de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), al renegar del mismo en 2017.

Trump arremetió contra el legado de su antecesor con una andanada de órdenes ejecutivas mediante las cuales anuló 67 medidas y promulgó 25 de su propia cosecha.

Entre estas, dispuso el retiro, otra vez, del Acuerdo de París, el cual se lo notificó a las Naciones Unidas a través de una misiva que lleva su rúbrica, alegando que EEUU no puede continuar “dilapidando” el dinero de los contribuyentes estadounidenses girándoselo a otros países que “no lo necesitan o no lo merecen”.

En su discurso de posesión, habló de “liberar” al sector energético y con tal fin declaró la emergencia nacional en materia energética, con el firme propósito de relanzar y reactivar los proyectos tanto mineros como hidrocarburíferos en todo el territorio estadounidense, sin excepción.

En el curso de su campaña electoral, Trump fue enfático en plantear en materia de hidrocarburos su consigna de “perforar, perforar y perforar”. Lo reiteró en su discurso de posesión: EEUU tendrá “la mayor cantidad de petróleo y gas de cualquier país del planeta y vamos a utilizarlo”. Con ello busca un mayor y mejor posicionamiento de los EEUU en el mercado petrolero haciéndole contrapeso a la OPEP, lo que le permitirá influir mayormente en los precios del crudo, que busca abaratarlos y con ello reducir costos a su industria y de paso meter en cintura la temida inflación.

De ello se sigue que se levantarán todas las medidas expedidas por el ex presidente Biden que limitaba la exploración y explotación de hidrocarburos en áreas protegidas.

Siendo el mayor productor de crudo del mundo, con 13,2 millones de barriles diarios, y uno de los mayores exportadores, con 4 millones de barriles diarios, al soltarle las riendas a la industria petrolera se espera una inundación del mercado petrolero y como consecuencia de ello una caída de la cotización del precio del barril, lo cual tendrá un gran impacto en la economía colombiana, dado que este es, de lejos, el primer renglón de sus exportaciones.

Con la declinación de las reservas, la baja en la producción y la caída del precio de las decrecientes exportaciones por parte de Colombia, caerá también el ingreso de divisas, la Nación recibirá menores dividendos de parte de ECOPETROL, caerá el recaudo de impuestos de renta proveniente de la industria petrolera y las entidades territoriales verán diezmados sus ingresos por regalías.

Además, el marginamiento de los EEUU del Acuerdo de París es un rudo golpe a la acción climática tendiente a la descarbonización de la economía global y significará también un alejamiento de las metas y los compromisos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de cara al 2030, para contener la amenaza del cambio climático. Tanto más, en cuanto que los EEUU es el segundo país con mayor responsabilidad de las emisiones de GEI, después de China.

En este contexto, se torna aún más irrelevante la posición del gobierno de Colombia, que decidió descartar la firma de nuevos contratos de exploración y producción de hidrocarburos y fue más lejos al firmar el presidente Petro, en el marco de la COP 28, el Tratado de no Proliferación de los Combustibles Fósiles, comprometiéndose a no seguir explorando y explotando el petróleo.

Todo ello, supuestamente, como una contribución a la lucha contra el cambio climático, que tiene en Trump uno de sus más reconocidos negacionistas, pues para él no es más que un “fraude”, un cuento chino que se inventaron para que la economía china le saque ventaja a la de EEUU.

Colombia terminará quedándose con el pecado y sin la gracia, pues la caída de su producción y de sus exportaciones de petróleo, igual que ha venido ocurriendo con el carbón que Colombia ha dejado de exportar, serán compensadas con creces por la mayor producción (17,6 veces la de Colombia) y las mayores exportaciones (10 veces las de Colombia) por parte de EEUU, en un mundo que sigue consumiendo con avidez los combustibles de origen fósil.

La Ley de Keynes es implacable: Toda demanda crea su propia oferta, de la cual se sigue que mientras haya quien consuma carbón y petróleo habrá quien los produzca.

De hecho, en los últimos tres años, lejos de aminorar la demanda por ellos, como se piensa con el deseo por parte del actual gobierno, se han registrado récords históricos consecutivos.

Según la Agencia Internacional de Energía, la curva de la demanda por crudo sólo se estará aplanando más allá del 2030.

Como diría el Nobel de la Literatura el mexicano Octavio Paz, quienes así piensan están a las afueras de la realidad.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

La super poderosa ANH

La ANH se ha convertido en una entidad super poderosa, asumiendo y concentrando múltiples funciones, abandonando las suyas propias: la administración de los recursos hidrocarburíferos de Colombia.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

El Gobierno ha dado en la flor de desbarajustar al sector energético. Como se recordará, la ex ministra de Minas y Energía Irene Vélez, violando la Ley que creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), delegando lo indelegable, mediante la Resolución 40234, fechada el 23 de febrero de 2023, le trasladó una serie de funciones y competencias que son ajenas a su misión estipulada en la Ley que la creó, cual es “la administración integral de las reservas de hidrocarburos de propiedad de la Nación”.

Esta Resolución es contraria y va a contrapelo de lo dispuesto por el Decreto 1760 de 2003, que ordenó la escisión de la estatal ECOPETROL y creó la ANH y del Decreto ley 4137 de 2011, que cambió su naturaleza,

El ministro Andrés Camacho, quien relevó a Vélez en el cargo, continuó en el empeño de “desguazar” a la ANH, ahora que a ésta la dejaron sin oficio luego de la desafortunada decisión tomada de desembarazarse de los hidrocarburos, marchitándolos prematuramente, al descartar la firma de nuevos contratos de exploración y explotación, no obstante la precariedad de las reservas con las que cuenta el país tanto en petróleo como en gas natural. Ya hasta el nombre le cambiaron a la ANH, ahora es la Agencia Nacional de Energía de Colombia. 

En efecto, en 2024 el Ministerio de Minas y Energía expidió la resolución 40234 en la que, según el presidente de la ANH Orlando Velandia, les “da funciones de conocimiento para algunos recursos no convencionales como son el hidrógeno blanco, la generación geotérmica, la generación eólica”, y un tema que, aunque no es específico de generación de energía, sí tiene que ver con la mitigación de los gases de efecto invernadero que es la captura y almacenamiento del CO2.

De esta manera, la ahora todopoderosa ANH asumirá todo lo concerniente a las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER). De hecho, ya la ANH se estrenó saltando a la palestra liderando la Primera Ronda para la asignación de permisos de ocupación temporal sobre áreas marítimas para el desarrollo de proyectos degeneración de energía eólica offshore. 

Esta primera Ronda ya cuenta con una lista preliminar de empresas habilitadas por parte de la ANH para la asignación de permisos de ocupación temporalsobre áreas marítimas del Caribe.

Según el Ministro Camacho, “este es el inicio de la expansión de la transición energética hacia nuestros mares, posicionando a Colombia como un punto de referencia para Latinoamérica y el Caribe en el aprovechamiento sostenible de los recursos, diversificando la matriz energética para el beneficio de los colombianos”. Huelga decir que la ANH tiene cero experiencia y experticia en FNCER. 

Cabe preguntarse cuál será el futuro de este nuevo emprendimiento, porque si el Gobierno no ha sido capaz de sacar avante los proyectos de los parques eólicos onshore, debido fundamentalmente a un entorno hostil, a una ANLA que arrastra los pies para expedir las licencias ambientales y a la inseguridad jurídica, será que se le deparará una mejor perspectiva a los parques eólicos offshore.

Contrario sensu de lo que ocurre en la realidad, afirma el ministro Camacho sin sonrojarse, llevado por su negacionismo, que dizque “los proyectos eólicos de La Guajira siguen en marcha”, en momentos en los que estos siguen empantanados, con pronóstico reservado.

Convertida por arte de birlibirloque la ANH en la Agencia Nacional de Energía, ahora el turno le llegó al Instituto de Soluciones Energéticas para Zonas no interconectadas (IPSE), que atiende las necesidades energéticas de los habitantes que no cuentan con este servicio; identificando, implementando y monitoreando soluciones energéticas sostenibles en las Zonas no Interconectadas (ZNI). El propósito es absorber las funciones y competencias del IPSE, que desaparecerá al fusionarse con la ANH. Así se desprende del proyecto de Decreto del Ministerio de Minas publicado para comentarios y cuyo plazo para estos se venció el 15 de enero.

De esta manera se ha convertido a la ANH en una entidad super poderosa, asumiendo y concentrando múltiples funciones, abandonando las suyas propias. El camino escogido para adelantar este proceso en volandas no es muy ortodoxo y entraña riesgos administrativos impredecibles, amén de los cuestionamientos sobre la legalidad de lo actuado. 

Lo único que está quedando por fuera del radar de la otrora ANH es su función de velar por la administración de los recursos hidrocarburíferos del país que, por ministerio de la Ley, debe ejercer. Con ello se está transgrediendo la ley, violándola flagrantemente, saltándose a la torera las disposiciones legales y de paso se está incurriendo en un prevaricato, porque al funcionario público solo le es dable hacer lo que le manda la Ley, nada más pero tampoco nada menos.

Es evidente que tanto la Resolución expedida por la ex ministra Vélez como el proyecto de Decreto transgreden la Ley, pues esta es una norma de rango superior, que sólo puede ser modificada por otra Ley. De modo que no le auguro un buen destino a estos dos actos administrativos que rayan en la arbitrariedad. El Consejo de Estado tiene la última palabra.

Y a todas esas, cabe preguntarse en dónde está el Piloto. Pues, el actual presidente de la ANH, Orlando Velandia, como si no tuviera suficiente con la enorme responsabilidad que le implica estar al frente de esta super poderosa entidad, funge en este momento como experto comisionado de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), en calidad de encargado, contrariando lo dispuesto en la Ley 142 de 1994, la providencia de la Corte Constitucional, el fallo del Consejo de Estado y del Tribunal Contencioso Administrativo de Cundinamarca, los cuales han sido enfáticos en que los expertos comisionados de la CREG, además de cumplir con unos requisitos técnicos rigurosos, que demandan la experiencia y experticia de los expertos comisionados, tienen período fijo y son de dedicación exclusiva, no pueden ser encargados y por tal motivo ya el Consejo de Estado ha anulado varios nombramientos, tanto del anterior como del actual gobierno.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

EPM firma convenios para el desarrollo comunitario y ambiental

Son tres convenios que benefician a 12 municipios de las subregiones Norte y Nordeste, 10 municipios del Oriente y 2 municipios del Magdalena Medio antioqueño. EPM aporta $32 mil millones para promover proyectos productivos, el turismo, la educación, el deporte y la cultura, entre otros.

En su compromiso con las comunidades ubicadas en las áreas de influencia de las centrales y embalses de generación de energía, EPM suscribió tres nuevos convenios con municipios y organizaciones para fortalecer los proyectos productivos de las subregiones antioqueñas, iniciativas comunitarias, las organizaciones sociales, el turismo y los planes de desarrollo de las administraciones.

La estrategia Alianzas para el Desarrollo se implementa desde 2016 con el propósito de aportar al desarrollo y la sostenibilidad de los territorios, a través de la unión de voluntades, en un trabajo articulado con administraciones municipales y entidades.

Con los municipios de las subregiones del Norte y Nordeste de Antioquia, donde están ubicadas las hidroeléctricas Porce II, Porce III, Guadalupe III, Guadalupe IV, Troneras y Riogrande II, EPM suscribió un convenio con los 12 municipios del área de influencia de la cuenca Porce: Amalfi, Angostura, Anorí, Belmira, Carolina del Príncipe, Entrerríos, Gómez Plata, Guadalupe, San Pedro de los Milagros, Santa Rosa de Osos, Yarumal y Yolombó.

Este convenio en el Norte y Nordeste antioqueño se desarrolla en cuatro líneas de trabajo: fortalecimiento comunitario y los proyectos productivos, procesos educativos en habilidades para la vida por medio de la cultura y el deporte, y afianzamiento del turismo sostenible. Con ello, se espera contribuir a la conservación de la biodiversidad, al desarrollo social y económico en las zonas rurales.

Nuevos convenios en el Oriente

Con los municipios de la subregión del Oriente de Antioquia, donde se encuentran las centrales Guatapé y Playas, se suscribió con nueve municipios un convenio para el fortalecimiento de sistemas productivos y buenas prácticas agrícolas para proyectos productivos en Alejandría, Concepción, Granada, El Peñol, Guatapé, San Carlos, San Rafael, San Vicente Ferrer y Marinilla.

Con la Corporación Prodepaz se suscribió un convenio para el desarrollo de programas socio-ambientales que contribuyan a fortalecer las competencias y la participación de líderes y organizaciones comunitarias del área de influencia de las centrales de generación de energía de las centrales Guatapé y Playas, en los municipios de Granada, Alejandría, Concepción, San Vicente, Marinilla, Guatapé, El Peñol, San Carlos, San Rafael; e incluye también la cadena hidráulica de Sonsón, la central Caracolí y la termoeléctrica La Sierra en el municipio de Puerto Nare.

Adicionalmente, en los próximos días, EPM suscribirá un convenio para el fortalecimiento educativo en los municipios del Oriente antioqueño.

Desmintiendo los mitos del papel: ¿Es tan dañino para el medio ambiente?

Ecolab, empresa líder en sostenibilidad, asegura que la eficiencia en el reciclaje de papel ha avanzado exponencialmente en las últimas décadas. Hace 60 años se utilizaba 120 m3 de agua por tonelada del papel, hoy la misma cantidad de papel requiere solo 15 m3.

El reciclaje de papel es una práctica que se ha vuelto fundamental con el paso de los años y que trae beneficios ambientales y económicos. Con iniciativas innovadoras y sostenibles, el papel busca posicionarse como una opción ecológica y renovable en comparación con otros materiales como el plástico.

En Colombia, el Ministerio de Ambiente informa que el papel y el cartón constituyen el 53.57% de los materiales más aprovechados dentro del servicio público de aseo. Esto refuerza la importancia de estos residuos en el proceso de reciclaje, ya que pueden transformarse en nuevos productos, dándoles así una segunda vida. 

El papel tiene un futuro prometedor debido a su potencial como sustituto del plástico en envases y otros productos, ya que es el único material que puede ser usado varias veces sin perder sus atributos y sin perjudicar el medio ambiente.

“Es importante entender que la eficiencia para el reciclaje de papel ha avanzado exponencialmente en las últimas décadas. Hace 60 años se utilizaba 120 m3 de agua por tonelada del papel, hoy la misma cantidad de papel requiere solo 15 m3. Este impacto puede ser reducido aún más con la tecnología adecuada”, comenta Juan Pablo Chahuán, líder de División Paper de Ecolab para Suramérica.

Asimismo, el especialista sostiene que “la nueva tendencia comercial es el uso del papel en envases de alimentos, vasos y bolsas, gracias a su capacidad cíclica para reutilizarse en otros productos como el papel tissue, servilletas y papel higiénico. Creemos que el papel siempre seguirá siendo el preferido por su practicidad y sostenibilidad”.

LOS MITOS DEL PAPEL:

Mito 1: El papel puede ser reciclado pocas veces

Existe la idea de que el papel solo puede ser reciclado una o dos veces antes de volverse inservible, pero no es cierto. En ese punto, Chahuán desmiente este mito, aclarando que el papel puede reciclarse entre seis y siete vecesantes de que las fibras pierdan la calidad necesaria para ser utilizadas. Este ciclo de reciclaje contribuye a reducir la necesidad de nueva materia prima y extiende la vida útil de cada fibra, lo que refuerza el carácter circular de la industria del papel.

Mito 2: La producción de papel aumenta la deforestación

A nivel mundial existe una percepción de que la industria del papel contribuye de manera significativa a la deforestación. Sin embargo, el reciclaje de papel permite lograr un considerable ahorro de energía, además de reducir el impacto negativo que se realiza sobre la atmósfera en forma de gases de efecto invernadero. Hoy ya existen maneras de conocer si el papel que utilizamos está reciclado gracias a las etiquetas y certificaciones internacionales.

La deforestación es impulsada principalmente por la conversión de bosques a tierras para la agricultura y ganadería, urbanización, explotación maderera, minería, actividades petroleras, construcción de oleoductos, gasoductos y grandes represas hidroeléctricas, entre otras actividades, según el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM).

Estas actividades no solo reducen drásticamente la cobertura forestal, sino que también deterioran el clima, la biodiversidad y los medios de vida de comunidades locales, afectando así la salud del planeta y aumentando la vulnerabilidad frente al cambio climático.

Mito 3: El papel de fibra reciclada NO es de menor calidad que el papel producido con fibra virgen

Aunque es común pensar que el papel reciclado es menos resistente o tiene una calidad inferior, esto no es cierto. Gracias a los avances en tecnología de reciclaje y tratamiento, el papel reciclado puede tener una calidad comparable al papel de fibra virgen y ser utilizado para una amplia gama de productos, desde papelería hasta empaques y productos impresos.

Empresas del sector incluyen en sus tratamientos la tecnología MetrixTM, un aditivo que ha permitido a las empresas aumentar la resistencia de 2 a 3  veces, comparado con las ofertas de resistencia estándar del mercado y la tecnología PARETOTM, la cual permite una dosificación homogénea del químico, lo que ayuda a mejorar su rendimiento en el proceso de fabricación y, a su vez, reducir el consumo de agua y energía.

Mito 4: La producción de papel consume excesiva agua y energía

“Con 2 toneladas de papel reciclado se pueden salvar 34 árboles adultos, evitar la emisión de 7 kg de CO2, ahorrar 160 m3 de agua y ahorrar 13.600 kw/ h de energía”, manifiesta el ejecutivo de Ecolab, indicando que el papel reciclado es una importante manera de evitar el consumo excesiva de agua y energía. La fabricación de papel utilizando material reciclado, en lugar de celulosa virgen, puede reducir el consumo de energía hasta en un 60%.

Proceso de reciclado del papel:

  • Recolección del papel en contenedores específicos.
  • Transporte a la planta de tratamiento, donde el papel y cartón se clasifica según su tipo.
  • Extracción de las fibras y eliminación de materiales no deseados.
  • Centrifugado y eliminación de tintas residuales, seguido de un nuevo lavado para asegurar la limpieza de cualquier otro residuo.
  • Blanqueo del papel para su reutilización en nuevos productos.

El reciclaje de papel y cartón es considerado clave para avanzar hacia un planeta más sostenible, alineándose con el Objetivo 12 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, que promueve la “Producción y consumo responsables”.

Este objetivo impulsa la gestión eficiente de los recursos naturales y establece, para 2030, la meta de reducir significativamente los desechos mediante la prevención, el reciclaje y la reutilización.

Además, busca fomentar la reducción de emisiones de CO₂, el ahorro energético, la economía circular y un uso eficiente de los recursos.

Air–e es solo la punta del iceberg

Es urgente la intervención del Gobierno Nacional para buscarle una salida a la carga que significa para las empresas la deuda de la Opción Tarifaria, y la decisión por parte del Ministerio de Hacienda de girar el valor de los subsidios, antes de que sea demasiado tarde.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

La empresa Air–e, que le presta el servicio de energía eléctrica a los departamentos del Atlántico, Magdalena y La Guajira, fue objeto de intervención con fines de administración el pasado mes de septiembre por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, para lo cual procedió a nombrar como agente interventor inicialmente al ingeniero Carlos Diago, quien fue reemplazado 40 días después por el ex viceministro del Trabajo Edwin Palma.

Al anunciar esta decisión, el entonces Superintendente Dagoberto Quiroga manifestó que no se descartaba la liquidación, “si no se alcanzan los objetivos”.

Como antecedente es importante destacar que la empresa Air–e, a través de un comunicado que emitió el 10 de octubre de 2023, declaró su insolvencia e incapacidad de honrar sus compromisos con las empresas generadoras que le despachaban la energía que distribuye, incumpliendo sus contratos con las mismas.

La razón que invocó en aquel momento la empresa fueron su falta de liquidez y de flujo de caja. Ello daba lugar a su intervención por parte de la Superintendencia, debido a que quedaba incursa en la denominada “limitación de suministro”.

Para evitar la intervención, de soslayo, el ministro de Minas y Energía expidió en volandas la Resolución 40611 el 11 de octubre de 2023, suspendiendo la aplicación de la limitación de suministro a Air–e, al tiempo que abrió una línea de crédito en Findeter, mediante el Decreto 1637 del 9 de octubre, a la cual podían acceder esta y las demás empresas para la financiación de la deuda que por concepto de la Opción Tarifaria tenemos contraída los usuarios con ellas, que ya superaba los $5 billones y cuya suspensión del cobro ordenada por la ex ministra de Minas y Energía Irene Vélez había puesto en calzas prietas a las empresas.

A ello se vino a sumar la mora por parte del Gobierno Nacional del reintegro del valor de los subsidios al consumo de energía aplicado a los estratos 1, 2 y 3.

Pues bien, acaba de expedirse por parte de la Superintendencia una Resolución mediante la cual la modalidad de su intervención a la empresa Air–e pasa de la modalidad con fines de administración a otra con fines de liquidación. Con el fin de “adoptar las medidas necesarias para el fortalecimiento de la empresa y garantizar la continuidad de la prestación del servicio como un derecho”.

Esta decisión estuvo antecedida y motivada en el “Informe diagnóstico de gestión remitido por el agente especial de Air–e, que muestra la compleja situación financiera y operativa de la empresa”.

Según lo acota la propia Superintendencia, con “la decisión adoptada se garantiza la normalidad en la prestación del servicio a los usuarios como un derecho y desde la Superintendencia se adelantarán las medidas necesarias para que Air–e pueda continuar adelantando su actividad en los términos exigidos por la Ley”.

Empero, para lograr dicho cometido, la Superintendencia está en la obligación de solventar a la empresa, darle liquidez y flujo de caja para mantenerla a flote y garantizar su operación y así evitar un apagón. Y ello solo se puede lograr inyectándole los recursos que requiere, sobre todo para comprar la energía que distribuye. Para ello, la Superintendencia cuenta como fuente de financiamiento el Fondo Empresarial. La mera intervención, per se, no resuelve la delicada crisis financiera, que llevaron a la intervención.

Es más, el caso de Air-e no es aislado, es solamente la punta del iceberg de la gran crisis que afrontan las 12 empresas prestadoras del servicio, la cual se debe fundamentalmente al pasivo de la Nación, que está en mora de girarles $2,4 billones por concepto de los subsidios a los estratos 1, 2 y 3, ya aplicados por ellas y que el Gobierno Nacional les debe reintegrar.

A ello se suma el lastre de la deuda que tenemos contraída con ellas por parte de todos los usuarios por concepto de la Opción Tarifaria, cuyo saldo asciende a $4,5 billones, de los cuales el propio presidente de la República se comprometió públicamente en mayo de 2024 a asumir el monto correspondiente a los estratos 1, 2 y 3: $2,5 billones.

A estas deudas se vienen a sumar lo correspondiente a los subsidios a los usuarios de tales estratos de gas natural y GLP, las cuales ascienden a $628.000 millones y $54.000 millones, respectivamente. 

De hecho, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, manifestó que “esto es demasiado grave, EPM sigue suministrando la energía, pero yo no sé hasta cuándo la caja de las empresas va a aguantar”, y añadió: “para antier es tarde, desde hace rato se le viene advirtiendo al Gobierno que esto es una inminente crisis en el sector energético, y no solo de EPM, todos los operadores se lo han dicho, lo de Vichada estaba advertido, de Norte de Santander, de Caldas, de Quindío, de todo lado está advertido”

La empresa XM, que opera el Sistema Interconectado Nacional (SIN), advirtió desde el 4 de octubre de 2023 que ello podría dar lugar a un efecto dominó, porque si las empresas distribuidoras no tienen con qué pagar la energía que comercializan, las generadoras se ven a gatas para cubrir sus gastos administrativos, operativos y sus obligaciones bancarias, amenazando con colapsar el Sistema.

Y lo advirtieron los gremios del sector, que todo ello puede conducir a una “crisis financiera sistémica y previsible.”

Es urgente, entonces, la intervención del Gobierno Nacional a través de la Superintendencia, en el caso de Air–e, buscarle una salida a la carga que significa para las empresas la deuda de la Opción Tarifaria y la decisión por parte del Ministerio de Hacienda de girar el valor de los subsidios, antes de que sea demasiado tarde.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

La transición energética está en veremos

En materia de Transición Energética justa, como quedó contemplada en la Ley 2234 de 2023 del Plan Nacional de Desarrollo, todo se ha quedado en retórica.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

En 2015 tuvo lugar la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la COP 21, que concluyó con la firma del Acuerdo de París, el cual se planteó como objetivo fundamental la descarbonización de la economía, con la finalidad de contrarrestar la inclemencia del cambio climático y sus estragos.

En virtud de ese acuerdo, los países signatarios adquirieron el compromiso de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), causantes del cambio climático. Colombia, particularmente, se comprometió a reducir dichas emisiones en un 51% hacia el 2030, considerado la meta volante para alcanzar la carbono-neutralidad hacia el 2030.

Ese mismo año se adoptaron por parte de las Naciones Unidas los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS), que tienen que ver con el acceso a energías limpias, no contaminantes y las acciones y estrategias a seguir para lograr la sostenibilidad ambiental y la mayor resiliencia frente al cambio climático.

De dichos compromisos surgió, con mucha fuerza, hasta convertirse en paradigma para la comunidad internacional, el concepto de la Transición Energética, entendido como la integración a la matriz energética de los países las fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER) y limpias.

Colombia se había adelantado a la Transición Energética, en la medida en que desde la década de los 90 promovió la reconversión del gas vehicular, el uso del gas natural en reemplazo del carbón en la generación de energía y la masificación de su uso para consumo domiciliario.

También avanzó en tal sentido con la mezcla de los bicombustibles desde 2005, al tiempo que ECOPETROL ha hecho ingentes esfuerzos para mejorar la calidad de los combustibles derivados del petróleo que se consumen en todo el territorio nacional.

De contera, en 2014 fue aprobada la Ley 1715, que propende por el impulso de las FNCER. Posteriormente se expidió la Ley 2099 de 2021, por medio de la cual se reforzó la Ley anterior, ampliándole el espectro de las FNCER beneficiarias de tales incentivos.

Dado el potencial que ofrece Colombia en FNCER y contando con esta caja de herramientas que le allanaron el camino, entre 2019 y 2021 se convocaron sendas subastas en las que por primera vez participaron las FNCER, las cuales concluyeron con éxito, ya que se adjudicaron 2.400 MW en capacidad de generación eólica.

Todo ello le valió un posicionamiento a Colombia en la Transición Energética, a tal punto que en el ranking del desempeño de la misma. Según el Foro Económico Mundial (FEM), Colombia ocupó el puesto 29 a nivel global y el 3º a nivel de Latinoamérica.

Con el advenimiento de la administración de Gustavo Petro se esperaba que la Transición Energética tendría las mayores y mejores oportunidades de desarrollo, ya que la misma constituía para él su apuesta central, como lo denotan el tono y la recurrencia de sus discursos, los que le han ganado mucho protagonismo en el plano internacional, especialmente en las tres COP de las Naciones Unidas en las que ha participado.

Pero, del dicho al hecho hay mucho trecho, y en materia de Transición Energética justa, como quedó contemplada en la Ley 2234 de 2023 del Plan Nacional de Desarrollo, todo se ha quedado en retórica.

Los primeros parques eólicos han debido entrar a operar en 2022 y hasta la fecha no ha entrado ninguno, uno a uno los desarrolladores han venido renunciado a su apuesta, debido a los obstáculos insalvables para ellos en los que se han convertido las consultas previas y las licencias ambientales.

El caso más reciente es el EDP Renewables, responsable de los dos mayores proyectos, Alfa de 212 MW y Beta de 280 MW. La principal razón que adujo EDP para tomar su decisión, después de haber superado su primer escollo, el de las consultas previas, fue la paquidermia de la ANLA en la expedición de la licencia ambiental.

Además del licenciamiento ambiental de los proyectos, la principal barrera con la que han venido tropezando para lograr su puesta en marcha es la falta de confianza inversionista y la inseguridad jurídica imperante.

El freno del avance de la ejecución de los proyectos de generación de energía a partir de FNCER, que se ha visto agravado con la dilación de la expedición de la licencia ambiental para la Línea Colectora, llamada a transportar la energía generada por ellos hasta inyectarla al Sistema Interconectado Nacional (SIN), que sólo entrará en el segundo trimestre de 2026, explica que en el más reciente Informe del FEM Colombia pasó del puesto 29 al 35 entre 120 países a nivel global y en Latinoamérica pasó al 6º  puesto.

No es para menos, dado que, hasta el momento, increíblemente no se cuenta siquiera con la Hoja de Ruta de dicha transición energética justa.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

En riesgo el plan piloto de subsidios al GLP

MinHacienda no ha girado los recursos que garantizan continuidad de los subsidios al Gas LP en cilindros para los usuarios más pobres del país.

La desidia del gobierno del cambio también golpea a los usuarios del gas licuado del petróleo (GLP). El Ministerio de Hacienda no ha girado a las empresas lo correspondiente al pago de subsidios del segundo semestre de 2024, una suma de 45 mil millones de pesos.

“De no hacerse este pago, se afectarían miles de familias (más de 675.000) que reciben dichos subsidios”, alertó Alejandro Martínez Villegas, presidente de la Asociación Colombiana del GLP (GASNOVA).

En ese sentido, GASNOVA solicita al Ministerio de Hacienda la urgente aprobación del pago de los subsidios al consumo de GLP en cilindros, que el gobierno nacional todavía no ha girado para cubrir los consumos correspondientes al período de julio a diciembre de este año.

Recordemos que el “Plan Piloto”, es un programa que se ha desarrollado con éxito durante los últimos 11 años, gracias al subsidio al consumo de GLP en cilindros, cuya implementación se realiza de acuerdo con la herramienta de focalización del Sisbén IV, y beneficia mensualmente a cerca de 675 mil personas pertenecientes a los estratos 1 y 2 en los departamentos de Nariño, Putumayo, Caquetá, Amazonas, San Andrés Islas y los municipios del Macizo Colombiano en el Cauca.

En ese sentido, cerca de diez empresas que atienden estos departamentos se encuentran en una situación crítica de flujo de caja, pues durante estos últimos seis meses han financiado al gobierno con el pago de los subsidios.

Desde julio, los cilindros de GLP con subsidio se vienen entregando sin contar con la disponibilidad presupuestal requerida, contraviniendo lo estipulado en el Decreto 2195 de 2013 y la Resolución MME 40720 de 2016, que determinan que es necesaria dicha disponibilidad presupuestal para que se puedan entregar los cilindros con subsidio.

Hay que señalar que el estrato uno tiene un subsidio mensual del 50% por cilindro y el estrato dos  del 40%; es decir, que si el Gobierno suspende el pago se subsidios, el costo del cilindro se duplicaría para el estrato uno, pasando de $37.500 el cilindro de 30 libras a $75.000; y el cilindro de 40 libras pasaría de $44.000 a $88.000, con el consecuente riesgo que la mayoría de usuarios retrocedan al consumo de leña, con el consecuente aumento de la deforestación y el impacto en la salud.   

GASNOVA aclaró que, si bien durante noviembre el Ministerio de Minas y Energía emitió la resolución para el pago de julio, el traslado de estos recursos no se ha realizado. Lo mismo ocurre con los recursos de agosto-diciembre, que el Ministerio de Energía ya gestionó traslados presupuestales para financiar dichos subsidios, pero Minhacienda aún no realiza los pagos.

Hasta el momento, el programa de subsidios al consumo de GLP en cilindros ha sido un éxito gracias a la focalización de los beneficiarios, respaldados en las bases de datos del Sisbén IV que evidencian que, en las zonas rurales, el 40% de las personas que viven en ellas están en extrema pobreza; y en los datos de la Encuesta de Calidad de Vida 2023 del DANE, que señalan que el 51% de los hogares que utilizan GLP se encuentran en zonas rurales.

Pese a que los subsidios al GLP representan el 5% de los subsidios al gas natural, el 2% de los subsidios a la electricidad y menos del 1% de los subsidios al diésel, el Plan Piloto se encuentra en riesgo por la falta de diligencia del gobierno, a lo que hay que sumarle que el próximo año el presupuesto para los subsidios al GLP asciende a $108.000 millones.

Para GASNOVA es preocupante que por la falta de pago de los subsidios al GLP, los beneficiarios afectados se vean privados de los subsidios y, como consecuencia, obligados a utilizar la leña como combustible para cocinar, acarreando graves problemas en su salud respiratoria y daños medioambientales asociados a la tala de árboles, por lo cual el presidente de GASNOVA, Alejandro Martínez, hace un llamado al Gobierno Nacional, en cabeza del Ministerio de Hacienda, para que apruebe el pago respectivo a la mayor brevedad posible.

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