Riesgo de racionamiento eléctrico en Bogotá y la Sabana

Retrasos en obras de transmisión, que ya completan una década, tienen al borde de una crisis energética al centro del país.

Cuarenta mil unidades de vivienda suspendidas, un data center cancelado y un centro de logística generando con diésel, son las primeras consecuencias de la falta de capacidad en Bogotá y Cundinamarca para entregar nuevas conexiones del servicio de energía eléctrica.

La razón son las demoras que ya completan una década para construir las líneas de transmisión Chivor-Norte, Sogamoso y Virginia-Nueva Esperanza, que fueron adjudicadas al Grupo Energía Bogotá (GEB) y otros operadores entre 2013 y 2016, pero que no han entrado en operación por falta de licencias ambientales y otros procesos administrativos.

Específicamente, el trámite que tiene suspendidas las obras es el de sustracción de reserva relacionada con la cuenca alta del río Bogotá, que está en cabeza de la Dirección de Bosques del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

De no terminarse estas obras, a partir del 2025 podrían comenzar los racionamientos, que eufemísticamente los técnicos llaman restricciones o cortes programados.

De acuerdo con Jaime Orjuela, director de Regulación del GEB, los municipios más expuestos a sufrir cortes de energía son los ubicados en el norte de la Sabana: Sesquilé, Ubaté, Simijaca, Cogua, Zipaquirá, Chía, Cajicá, Nemocón y Tocancipá. Además, se vería afectada la entrada en operación del Regiotram de Occidente y la primera línea del Metro de Bogotá, que funcionarán con trenes eléctricos.

Y es que la región central del país, que cubre los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Meta y Guaviare, tiene un consumo de 3.150 Mega vatios (MW), el 25% de la demanda nacional, pero cuenta con una generación local de 3.500 MW, que la tiene en condición de vulnerabilidad ante cualquier fallo en el sistema.

De hecho, para cubrir la demanda de Bogotá y la Sabana se ha tenido que recurrir a la generación de Termozipa, la única térmica cercana, que funciona con carbón y tiene una capacidad de 166 MW, pero que su operación genera cerca de 90.000 toneladas de CO2 al mes. 

El retraso en líneas de transmisión es tal que Bogotá solo cuenta con una línea de 500 KV, mientras que la Costa tiene tres y el Valle, dos. En 2001 la UPME dijo que el centro del país necesitaba de por lo menos dos de líneas adicionales de 500 KV, líneas que debieron haber entrado entre 2015 y 2017 y que su falta tiene hoy al borde de un apagón a la capital de país.

Debilitamiento del Servicio Geológico pone en vilo el desarrollo del país

El Servicio Geológico Colombiano tuvo un recorte del 43% del presupuesto para 2024, lo que debilita su labor misional, poniendo en riesgo los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo.

El Servicio Geológico Colombiano (SGC), antes Ingeominas, es una entidad adscrita al Ministerio de Minas y Energía que normalmente pasa inadvertida, pero que tiene la función crucial de estudiar los recursos naturales y el origen de los riesgos geológicos del país.

Dado que le Plan Nacional de Desarrollo se sustenta en ejes como el ordenamiento territorial, la adaptación al cambio climático y la transición energética, la labor del SGC es fundamental como generador de conocimiento del subsuelo.

Por eso, Flóver Rodríguez, director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGE), expresó su preocupación con lo que está pasando, pues para 2024 la entidad tuvo un recorte del 43% en el presupuesto de inversión.

“Eso hace que una institución tan importante quede incapacitada para cumplir sus funciones, y por eso es que hacemos un llamado de atención al Ministerio y al Gobierno. El Plan Nacional de Desarrollo gira en torno al ordenamiento territorial, a la adaptación al cambio climático y la transición energética. Todo eso tiene que ver con la misionalidad del Servicio, así que no podemos debilitarlo de ninguna manera.

“La entidad tiene que contar con los recursos para trabajar en gestión del riesgo, en energéticos, es fundamental que levante ese conocimiento geológico, que es el insumo del ordenamiento del país y por ende de todo lo que podamos desarrollar en términos de nuevos energéticos, de adaptación y demás. No hay mejor forma que podamos gestionar nuestro territorio que conociéndolo, y si el Servicio no puede cumplir con su misionalidad con este presupuesto tan bajo, pues vamos a estar en aprietos”, dijo Rodríguez.

Así mismo, expresó sus dudas sobre la intención del Gobierno de crear Ecominerales, una empresa estatal que se dedique a la explotación minera, la cual tiene antecedentes nefastos con las experiencias fallidas de empresas como Ecominas, Mineralcol y Ecocarbón.

“Yo siento que Ecominerales puede tener unas buenas intenciones que estén dirigidas hacia esos esfuerzos de formalizar la minería que todavía no hemos podido formalizar, donde hay mucho trabajo por hacer.

“Esa minería, llámese la extracción ilícita o llámese todo lo ancestral y lo artesanal, es una minería que le hace daño al medio ambiente, no cumple con las buenas prácticas ambientales, además no paga impuestos, el país no recibe regalías de esa explotación; sin embargo, me quedan dudas sobre si es necesario crear una entidad adicional o si más bien debemos fortalecer las entidades que ya tenemos para que cumplan con sus tareas y garanticen todo esto que estamos diciendo: la Agencia Nacional de Minería, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales y el mismo Servicio Geológico Colombiano, son entidades que si fortalecemos para que cumplan su misionalidad seguramente nos ayudarían a cumplir con esto que he  mencionado”, señaló el dirigente gremial.

Se necesita más exploración

En cuanto a los recursos hidrocarburíferos, Rodríguez señaló que “tenemos que desarrollar las oportunidades que hay en el país y es prudente que lo hagamos en el menor tiempo posible. El país tiene oportunidades de gas en el offshore, Ecopetrol con su socios sigue mostrando buenos resultados, pero hay un llamado de atención hacia los proyectos en el continente, donde tenemos la infraestructura, tenemos cuencas históricamente productoras, no solo de petróleo sino de gas, entonces es fundamental hacer esfuerzos por invertir en esas zonas donde ya hay baja incertidumbre, donde ya sabemos que hay producción y que con una exploración detallada cercana a esos campos podríamos desarrollar nuevos recursos, que existen en las cuencas del Valle Inferior y Medio del Magdalena, en los Llanos y en el Piedemonte llanero.”

Sobre la cada vez menor actividad exploratoria en el país, señaló que el país requiere de múltiples actores conversando entre ellos. “Tenemos diferentes retos en términos ambientales y sociales, pero necesitamos del Gobierno nacional apoyo en los territorios para la viabilidad de estas actividades.”

Y agregó que “el Gobierno nacional ha venido insistiendo en dar garantías de abastecimiento de gas, pero vemos mucha incertidumbre, primero porque los descubrimientos toman tiempo en desarrollarse y segundo porque la curva de oferta y demanda se va a cruzar en 2025, así que, si no incorporamos nuevas reservas, pues vamos a estar en aprietos.

“Necesitamos, de la mano de la ANH, de la Estrategia Territorial de Hidrocarburos, de los ministerios de Minas y del Interior, entre otros, con las operadoras, con las autoridades ambientales en los territorios, ser capaces de conversar sobre las nuevas técnicas para desarrollar un proyecto exploratorio. Si quitamos esa tela de incertidumbre de conocimiento, los proyectos pueden avanzar cumpliendo con todos los requerimientos sociales y ambientales”, concluyó el director Ejecutivo de la ACGGE.

Riesgo inminente de racionamiento

A los líos de las altas tarifas de la energía eléctrica, el alza inmoderada de las mismas y la incapacidad del gobierno para dar respuesta al clamor de los usuarios para contenerla, se suman el estrés al que está sometido el Sistema eléctrico del país debido al atraso y al abandono de importantes proyectos tanto de generación como de transmisión, y el amago de un eventual racionamiento y/o limitación de suministro por un inminente apagón financiero de las empresas prestadoras del servicio.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Ya había alertado el año pasado la empresa XM, que es la encargada de operar el Sistema Interconectado Nacional y de administrar el mercado mayorista, del riesgo de un efecto dominó debido a la insolvencia a la que estaban abocadas las empresas comercializadoras debido al efecto combinado de la deuda contraída por los usuarios por cuenta de la opción tarifaria, que ya bordeaba los $5 billones, y los atrasos del Gobierno nacional en girarle el valor de los subsidios a los usuarios de los estratos 1, 2 y 3.

Si bien parte de la deuda por concepto de la opción tarifaria está en vía de solución, la que corresponde a los estratos 1, 2 y 3, cuyo monto está alrededor de $2,8 billones, al tomar la decisión el presidente Gustavo Petro de asumirla la Nación, la cual está dependiendo ahora de su aprobación por parte del Congreso de la República. Mientras tanto y con el fin de trasladarle de manera inmediata ese beneficio a los usuarios, la CREG expidió para comentarios la Resolución 701 063 del 29 de agosto, al tiempo que amplió el cupo para un crédito puente en FINDETER a las empresas con el fin de que estas no se ven abocadas a dificultades de flujo de caja.

Pero ahora, una vez más, las empresas prestadoras del servicio de energía y el gremio que las representa, ASOCODIS, han puesto el grito en el cielo por el flagrante incumplimiento con el reintegro del valor de los subsidios que las empresas vienen aplicando a los usuarios de los estratos 1, 2 y 3. Ello está poniendo en riesgo la estabilidad financiera de las mismas.

Históricamente, siempre se ha presentado un rezago en los giros por parte del Ministerio de Hacienda. En promedio, el monto de los subsidios anualmente es del orden de los $6,8 billones, de los cuales $2,8 billones corresponden a la contribución del 20% que se aplica a la factura de los estratos 5 y 6. Es decir, se trata de una suma de $600.000 millones mensuales, de los cuales debe girar la Nación $340.000 millones.

Aunque no está en riesgo el reconocimiento del subsidio que reciben los usuarios de los estratos 1, 2 y 3, sí está en riesgo la solvencia de las empresas, enfrentadas en este momento a un estrés financiero, ya que al corte de agosto están pendientes del pago por parte del Gobierno Nacional $1,3 billones por subsidios ya otorgados por ellas.

Según el presidente de la Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (ASOCODIS). José Camilo Manzur, “adicionalmente el presupuesto del 2024 y del 2025 estaría deficitarios en subsidios por $2 billones”.

ASOCODIS dejó claro que “las empresas comercializadoras no pueden seguir financiando esos saldos pendientes que tienen con ellas, incluyendo los subsidios. De hacerlo no tendrán cómo financiar las labores y trabajos necesarios para seguir prestando un buen servicio a los colombianos e inclusono tendrán cómo pagar sus obligaciones con la compra de energía”, lo que podría llevar a un riesgo sistémico.

Ello podría repercutir próximamente en una limitación de suministro por parte de las empresas generadoras.

Aunque está vigente la Resolución 40359 del 30 de agosto, que expidió el Ministerio de Minas y Energía, que tiene por objeto prorrogar la duración de la aplicación de la Resolución 40307 de 2024, que tiene efectos suspensivos del procedimiento de limitación de suministro, sólo rige hasta el 30 de septiembre o hasta “cuando la CREG expida la regulación que permita prevenir los efectos” de su aplicación.

Según ASOCODIS, en las empresas más pequeñas, los flujos positivos que tienen a nivel anual a veces son menores que las cifras del déficit de subsidio. Tienen que hacer un esfuerzo enorme e, incluso, muchas de esas empresas son estatales”.

Tal situación llevó al Contralor General Carlos Hernán Rodríguez a encender las alarmas ante el riesgo que representa para la continuidad de la prestación del servicio de energía, el “retraso en el pago de subsidios a las empresas prestadoras del servicio público de energía por parte del Ministerio de Minas y Energía, previa asignación presupuestal del Ministerio de Hacienda”.

Y advierte, además, que “esta situación puede derivar en el inminente riesgo de racionamiento y hasta la cesación en la prestación del servicio de energía a más de 10 millones de personas en la Costa Caribe, en Nariño, Chocó y Puerto Carreño (Vichada)”. Tanto más en cuanto que “la sostenibilidad del servicio depende de la solución a estos aspectos críticos”.

Así mismo, se advirtió que la falta de disponibilidad y pago de subsidios por parte de los Fondos puede poner gravemente en riesgo la prestación del servicio de energía en Atlántico, Magdalena y La Guajira.

Y fue más lejos el Contralor cuando aseveró en su comunicado, que “contribuye a ese estado de cosas la falta de decisión del Gobierno nacional sobre el reembolso a los prestadores del servicio de los recursos no recaudados por concepto de la opción tarifaria, que congeló las tarifas durante la pandemia para aliviar el gasto de los hogares colombianos. Otro factor lo constituye el incumplimiento de obligaciones de los operadores de red con el mercado mayorista de energía.

El riesgo, entonces, es inminente, ello se colige del pronunciamiento del Contralor General.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Gremios advierten desabastecimiento de gas y combustibles por paro camionero

La situación de alteración en el transporte de carga provocada por el alza en el precio del combustible diésel comenzó a causar problemas de distribución de energéticos en varias regiones del país.

Según la Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas (Agremgas), el 41 % de las fuentes de GLP se encuentra retenido debido a las manifestaciones. Mientras que, el 24 % de la oferta proveniente de las refinerías, que está asignado por contratos a un pequeño número de empresas, enfrenta serias dificultades de movilidad en las carreteras colombianas y su disponibilidad depende de la producción de las refinerías.

A esto se suma el 35 % de la oferta que proviene de los puertos de importación, lo que implica un costo más alto para el usuario final. Este panorama ha obstaculizado gravemente el transporte de GLP, impidiendo que este combustible esencial llegue a los usuarios, pese a los esfuerzos de las empresas por garantizar el suministro.

El gremio indicó que se ha reportado que cerca del 5 % de la demanda de GLP en Cusiana está siendo quemada por razones operacionales, para no afectar la producción de Gas Natural. 

“Este 5 % es producto que se debería estar retirando para atender a los usuarios en lugar de incinerarlo, lo que no solo representa una pérdida significativa, sino que también agrava el potencial de desabastecimiento”, dijo Sara Vélez, presidente de Agremgas.

Ante estos desafíos, Agremgas hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que asista con alternativas que permitan restablecer la movilidad y garantizar el suministro continuo y seguro de GLP a todas las regiones del país.

“La colaboración de las autoridades es vital en este momento crítico para salvaguardar el bienestar de los ciudadanos colombianos”, dijo Vélez.

Por su parte, la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios Petroleros, Gas y Energía (Campetrol) señaló que, ante los impactos generados por los atentados a los oleoductos, la toma de la planta de gas Gibraltar y los bloqueos de vías, invita a privilegiar el diálogo directo y creativo, en busca de acuerdos estructurales que permitan la normalización de la situación, en beneficio de todos los colombianos.

Industria del gas natural ha invertido USD 22,7 millones en proyectos sociales

La Asociación Colombiana de Gas Natural (NATURGAS) hizo un balance sobre las inversiones y aportes realizados por la industria en el país, el cual revela que, durante 2023, el sector destinó USD 22,7 millones a proyectos de inversión social, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de más de 2 millones de colombianos en 170 municipios.

Las inversiones del sector gas se enfocaron principalmente en proyectos de vivienda, que incluyen mejoramiento y adecuación, titulación predial; así como proyectos de servicios públicos, que abarcan energía, agua, saneamiento y nuevas conexiones de gas natural, con el objetivo de reducir el consumo de combustibles contaminantes en la cocción de alimentos.

Además, proyectos de educación, desarrollo productivo, comunitario, eficiencia energética, formación para el empleo y fortalecimiento institucional, entre otros. Los departamentos que recibieron la mayor parte de esta inversión social fueron Meta, Casanare, Atlántico, Córdoba y Sucre.

«En la industria del gas natural creemos firmemente que el desarrollo económico debe estar alineado con el progreso social. Por ello, tenemos una apuesta irrenunciable por reducir la pobreza y sustituir el uso de leña para la cocción en 1,5 millones de familias. Podemos llevar gas natural domiciliario como antídoto contra la pobreza y la depredación ambiental que destruye nuestra biodiversidad«, asegura Luz Stella Murgas, presidente de Naturgas.

Con una participación que representa el 1% del PIB nacional, la industria del gas natural no solo contribuye significativamente a la economía colombiana a través de impuestos y regalías, aportando 2,91 billones de pesos en 2023. También proporciona seguridad y confiabilidad a 36 millones de colombianos que utilizan gas natural para cocinar en sus hogares. De estos, el 84% son familias de estratos 1, 2 y 3, para quienes el servicio representa menos del 1% del costo total de la canasta de consumo e históricamente, ha sido el servicio más económico que pagan los colombianos, de acuerdo con datos del Departamento Nacional de Planeación (DNP).

En 2023, la industria logró avances significativos con 337.000 nuevas conexiones de gas natural. Además, las conversiones de motores vehiculares a GNV crecieron un 63% frente a 2022. En el segmento de vehículos dedicados se destaca el de transporte público de pasajeros, con más de 3.000 unidades y, el de carga pesada con 1.400.

Aunque la industria ha logrado valiosos aportes económicos y de desarrollo social para el país, reitera la urgencia de acelerar el desarrollo de los hallazgos de gas natural en tierra y costa afuera que aumenten de manera temprana la oferta local de gas, así como adoptar de manera definitiva el decreto que viabiliza la importación de gas natural para atender la demanda nacional, que garantice un suministro seguro y accesible.

Colombia: Avanzan cuatro proyectos de importación de gas natural

Ante el inminente déficit de gas natural en Colombia a partir de 2025, empresas privadas avanzan en la solicitud de licencias y permisos para construir facilidades de importación de gas natural licuado (GNL) en la costa Caribe.

En el marco de la 41ª Conferencia Energética Colombiana – Enercol 2024, que realiza la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM) en Bogotá, la consultora Daisy Cerquera dijo que para paliar el déficit actualmente hay varios proyectos de iniciativa privada para importar GNL.

Todos los proyectos se encuentran en la costa Caribe. El primer proyecto y el más viable a corto plazo es la ampliación de la planta de SPEC en Cartagena, que pasaría de 400 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) a 530 MPCD.

Los demás proyectos estarían ubicados en Barranquilla, Santa Marta y Palomino, con capacidades estimadas en 50, 270 y 400 MPCD, con lo cual el país contaría con una capacidad total de importación de 850 MPCD.

Y es que, con base en información de Ecopetrol, el déficit de gas natural para 2025 es de 121 millones de pies cúbicos diarios (MPCD) y para 2030 el faltante ascendería a 530 MPCD.

Retos para cubrir el déficit de gas

Cerquera dijo que la ampliación de la planta de SPEC es un proyecto que si o si tiene que hacerse. Y, además:

  • Declarar todos los proyectos nuevos o de ampliación de regasificación como PINES, para priorizar trámites y licencias.
  • Gestionar la entrada en operación de la bidireccionalidad del gasoducto Barranquilla-Ballena para 2026.
  • Definir una política y reglamentación específicas para la actividad de importación de gas por parte del Ministerio de Minas y Energía, que es la entidad competente.
  • Expedir regulación específica para la comercialización del gas importado, como parte del Reglamento de Operación del Mercado.
  • Eliminar incertidumbres sobre reglas de integración vertical por asimilación con actividades de la cadena de prestación del servicio público domiciliario.

Daisy Cerquera finalizó su intervención en Enercol 2024 con dos reflexiones:

  1. «El conocimiento, la apertura, la flexibilidad y comprensión de todos los actores públicos y privados del sector deben imponerse sobre los asuntos económicos y/o comerciales, para reducir y/o mitigar el impacto que sobre los usuarios del servicio tendría un déficit de gas natural.»
  2. «Como alternativa de última instancia, el Gobierno debe evaluar la posibilidad de declarar un Racionamiento Programado de gas natural para asignar gas como corresponda y reducir los efectos sobre la población de una insuficiencia de recursos.»

ACIEM: “Es urgente aumentar importaciones de gas natural para enfrentar déficit”

En opinión del presidente de ACIEM, para mitigar los riesgos de abastecimiento gas natural, se podría utilizar la comercialización de gas importado que no sea requerido por las plantas térmicas.

“El país se demoró en buscar soluciones para aumentar la disponibilidad de gas natural con el fin de evitar efectos negativos en el mercado y en los usuarios que, sin duda, serán los más afectados con las posibles restricciones en el suministro, por ello es urgente incrementar las importaciones de gas para enfrentar el déficit que se podría presentar a comienzos del próximo año”: así lo declaró Daniel Enrique Medina, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM), en el marco de la 41 Conferencia Energética Colombiana (ENERCOL) que se realiza en Bogotá.

En opinión del presidente de ACIEM, para mitigar los riesgos de abastecimiento gas natural, se podría utilizar la comercialización de gas importado que no sea requerido por las plantas térmicas que reciben el combustible de la planta de regasificación de gas natural en Cartagena.

“Esto no es nuevo y ya se ha ejecutado en otras oportunidades obedeciendo a criterios comerciales, luego el déficit de corto plazo se podría resolver de la misma manera, claro está, a costos superiores del orden de dos a tres veces el precio del gas natural producido nacionalmente, con el impacto en los usuarios y en el Gobierno por los mayores subsidios que sería necesario pagar”: agregó Medina.

ACIEM destacó que la planta de regasificación de Cartagena incrementaría su capacidad de 400 millones de pies cúbicos diarios a 530 millones, hacia el año 2027, lo cual ayudaría a mitigar parcialmente el problema, sin solucionarlo completamente.

Adicionalmente, Medina explicó: “Es evidente que el mercado quedaría expuesto a restricciones en la oferta de gas, lo cual implicaría que algunos consumidores no recibirán este energético afectando el consumo domiciliario y de transporte en particular, así como los precios de la energía eléctrica y del mismo gas natural”.

Futuro del carbón en la Transición Energética

El presidente de ACIEM llamó la atención sobre el futuro del carbón en la Transición Energética, destacando que este combustible merece su espacio para buscar el balance energético ideal del país.

Según Medina: “Si no hubiéramos contado con la disponibilidad del carbón para afrontar el fenómeno de El Niño, con seguridad que se hubiera presentado un caos que habría tenido consecuencias graves para el sector, la economía y el país, y hubiéramos llegado a un riesgo de racionamiento o ‘apagón’ reviviendo experiencias de los años noventa”.

Y añadió: “Necesitamos tener fuentes de energía que en momentos difíciles nos den la tranquilidad de poder contar con ella y a precios que podamos pagar. Hoy el carbón colombiano participa con cerca del 8% de la capacidad instalada del Sistema Interconectado Nacional (SIN), aportando firmeza, siendo un recurso abundante y económico, factor muy importante en el balance energético.”

De otra parte, realzó la alianza con la Federación Nacional de Productores de Carbón, Fenalcarbón, y la Asociación Nacional de Generadores, Andeg, para promover la defensa de la industria nacional del carbón.

“Es nuestro propósito realzar las fortalezas de esta industria y los beneficios para los usuarios de la energía eléctrica, el desarrollo de las regiones, las familias que dependen de la minería y para las familias que dependen de la energía eléctrica”, concluyó Medina.

Fortalecerán infraestructura energética con subsidios

El Gobierno anunció que restructurará la forma como se otorgan los subsidios destinados a la energía eléctrica en las regiones más vulnerables del país, con el fin de facilitar la instalación de infraestructura en estas zonas y multiplicar el número de usuarios del servicio.

Así lo consideró en la 41 Conferencia Energética de Colombia, Enercol 2024, la directora de Energía Eléctrica del Ministerio de Minas y Energía, María Victoria Ramírez, al indicar que este es un desafío al que se enfrenta el ministerio para mejorar la cobertura del servicio en el país.

Señaló la funcionaria qué a juicio del titular de la cartera energética, los subsidios no pueden ser eternos porque dejan de ser eficientes.

Al inicio de Enercol 2024 se habló de un déficit de 1,8 billones de pesos para cubrir las obligaciones que se tienen para el subsidio de gas y energía eléctrica en 2024 por parte del Gobierno a los estratos más vulnerables de la sociedad.

Estos recursos, dijo Ramírez, se deben utilizar para la financiación de infraestructura de energía eléctrica en las comunidades de las zonas vulnerables del país.

“Lo que se busca es impulsar la independencia energética de estas comunidades y que dejen de depender de los subsidios del Estado y fortalecer de esta forma la economía popular”, dijo Ramírez.

Comunidades energéticas

María Victoria Ramírez dijo que ya comenzó a funcionar la comunidad energética en Bojayá, Chocó.

Indicó que su despacho tiene un ambicioso programa de cerca de 18 mil comunidades energéticas, focalizadas en escuelas y otros lugares de servicio público.

Ramírez dijo que como los recursos de Estado para este programa son finitos, el papel del sector privado en su ejecución es muy importante por lo que invitó a los inversionistas a poner en su agenda estas comunidades.

Denuncian faltante de $1,8 billones para cubrir subsidios de energía y gas en 2024

Las agremiaciones de los sectores de electricidad y gas natural, ACOLGEN, ANDEG, ANDESCO, ASOCODIS, SER COLOMBIA y NATURGAS expusieron la preocupante situación actual en materia de asignación de recursos para cubrir el déficit de subsidios o pagos por menores tarifas para las vigencias fiscales 2024 y 2025.

De acuerdo con el Presupuesto General de la Nación (PGN 2024), así como en su correspondiente decreto de liquidación de presupuesto, existiría un déficit acumulado de subsidios a diciembre 31 del 2024 sin apropiar cercano a 1,3 billones de pesos para energía eléctrica y de alrededor de 500 mil millones para gas natural, para un total de 1.8 billones de pesos.

Además, de los montos de subsidios que ya los prestadores han aplicado a los usuarios, al 31 de agosto de este año la Nación les adeuda a las empresas la suma de 1,3 billones de pesos para energía eléctrica y de 351 mil millones de pesos para gas natural. Esta es una situación que viene poniendo en riesgo la estabilidad financiera de las empresas haciendo que acudan a mayores créditos de lo convencional.

Por otra parte, para la vigencia 2025, las necesidades de apropiación de subsidios para cubrir la totalidad de los pagos por menores tarifas del sector eléctrico y de gas natural, son del orden de 3,8 billones de pesos para energía y de 1,2 billones de pesos para gas natural.

“Con base en lo anterior, nuestras empresas asociadas requieren para los años 2024 y 2025 que se apropien sumas cercanas a 5,1 billones de pesos para energía eléctrica, y aproximadamente 1,7 billones de pesos para gas natural, para un total de estos dos sectores de 6,8 billones de pesos. Y adicionalmente se requiere con urgencia que se paguen los subsidios ya otorgados a los usuarios con corte a agosto 31 del 2024 que corresponden para los 2 sectores a 1.65 billones de pesos”, señalan los gremios en un comunicado de prensa.

También subrayan que, no obstante lo anterior, “observamos con mucha preocupación que en el proyecto del PGN del 2025, se propone apropiar recursos tan solo por valor de 4,3 billones de pesos para los sectores de energía eléctrica y gas natural, suma que incluiría subsidios para zonas no interconectadas y para empresas no afiliadas a nuestras agremiaciones. Es decir, adicional a esta suma, para nuestras empresas asociadas, en el servicio de energía eléctrica el faltante por apropiar a diciembre 31 del 2025 sería cercano a dos billones de pesos, mientras que para el servicio de gas natural el faltante estimado sería alrededor de 900 mil millones de pesos.”

Se puede apreciar que, si bien las necesidades de subsidios para los sectores de energía y gas vienen aumentando año tras año, para el PGN 2025 lo que se plantea es una disminución del 19% con respecto a lo que se había apropiado para el PGN 2024.

“Observamos con mucha preocupación que el proyecto de presupuesto sometido a consideración del Congreso no incorpora la totalidad de los recursos necesarios para subsidios, e incluso hace disminuciones importantes, a pesar de que éstos corresponden a gasto público social, el cual tiene prioridad sobre cualquier otra asignación de conformidad con el artículo 366 de la Constitución Nacional, en concordancia con el Artículo 100 de la Ley 142 de 1994 y según lo dispuesto en el Artículo 42 de la Ley 1430 de 2010”, señalan los gremios.

De acuerdo con los gremios, de no apropiarse la totalidad de los recursos de subsidios que requieren los sectores y realizarse los giros oportunamente, podrían darse afectaciones en el flujo de caja de las empresas llevando a consecuencias tales como el desplazamiento de inversiones necesarias para la expansión de servicio, el incremento de la cobertura, la reducción de pérdidas y el mejoramiento/mantenimiento de la calidad, así como un incremento en el riesgo de incumplimiento de pago de compromisos tanto con otros agentes del sector como proveedores y contratistas, lo que podría impactar de manera significativa el costo de las facturas a los usuarios.

Teniendo en cuenta lo anterior, los gremios recomiendan y solicitan:

  • Pagar a la mayor brevedad los subsidios ya otorgados por las empresas con corte a agosto 31 de 2024, sumas que corresponden a 1,3 billones de pesos para energía eléctrica y 351 mil millones de pesos para gas natural.
  • Agregar en las cuentas 2102 (consolidación productiva del sector de energía eléctrica) y 2101 (acceso al servicio público domiciliario de gas combustible) del PGN 2025 (texto radicado el 30 de julio de 2024) la suma adicional de dos billones de pesos para energía eléctrica y 900 mil millones de pesos para gas natural, para un total de casi 3 billones de pesos.
  • Facilitar el uso de herramientas de crédito en el mercado secundario a través de operaciones de “factoring”, para lo cual sugerimos dar facilidad y rapidez a la aplicación de lo establecido en el Decreto 399 de 2020 con relación a la cesión de los derechos de los subsidios causados en materia del servicio público de energía eléctrica.
  • Habilitar el uso de recursos de crédito en el PGN 2025, incluyendo la emisión de bonos y otros títulos de deuda pública como se ha realizado en el pasado, para pagar los subsidios.
  • Para el manejo de los saldos pendientes con corte al 31 de diciembre de 2024, incluir un artículo que viabilice estos pagos con cargo a las apropiaciones que se hagan para la vigencia del año 2025. Estos artículos han sido utilizados en anteriores Leyes de presupuesto.
  • Giro de recursos anticipados, antes de finalizar el respectivo trimestre.

Fitch Ratings afirma calificación de riesgo internacional de TGI en BBB

La calificadora de riesgo resaltó la sólida posición comercial que tiene TGI en el sector de transporte de gas natural, lo que la hace proyectarse como una empresa estable.

La afirmación del grado de inversión de Transportadora de Gas Internacional (TGI) se sustenta en la fuerte posición comercial de la compañía en el sector de transporte de gas natural, su exposición moderada al riesgo regulatorio, su estructura de capital conservadora, y generación de EBITDA sólida y predecible, además de su fuerte vínculo con su casa matriz, el Grupo Energía Bogotá (GEB).

Para la calificadora internacional de riesgos Fitch Ratings, TGI es una empresa clave para la estrategia de crecimiento del GEB al representar aproximadamente el 45% de su EBITDA operativo. Se espera que la inversión en Colombia y en negocios midstream, como el de TGI, siga siendo un foco estratégico para el crecimiento futuro del Grupo Energía Bogotá.

Por otra parte, la calificadora resalta la escala de la compañía, su presencia geográfica, su participación de mercado y la capacidad en firme contratada, que brindan previsibilidad a su generación de flujo de efectivo.

La perspectiva estable demuestra la disciplina financiera de la compañía, su gestión regulatoria y el trabajo de un Gobierno Corporativo sólido que hoy nos permiten ser una compañía sostenible al tener estabilidad en el futuro. Estamos seguros que el trabajo conjunto y articulado entre entidades regulatorias, Gobierno Nacional y sector, permitirá crecer en el desarrollo e inversión en infraestructura que garantice mayor confiabilidad en el sistema”, dijo Dalila Hernández, presidente encargada de TGI.

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