EPM puso en operación el parque solar Tepuy en La Dorada

Son 83 nuevos megavatios de energía renovable no convencional, que se inyectan al Sistema Interconectado Nacional (SIN). 

Empresas Públicas de Medellín (EPM) entregó en operación comercial el parque solar fotovoltaico Tepuy, ubicado en el municipio de La Dorada, departamento de Caldas.

John Maya Salazar, gerente general de EPM, indicó que “Tepuy es nuestro primer parque solar fotovoltaico a gran escala. Con sus 83 megavatios (MW) de potencia nominal, suficientes para abastecer a una ciudad de aproximadamente 400 mil habitantes, estamos aumentando la capacidad de generación de energía en Colombia y nos sumamos a los esfuerzos del sector eléctrico para reducir las vulnerabilidades del sistema frente a fenómenos de variabilidad climática, y garantizar la confiabilidad y la continuidad del servicio en los próximos años”.

En el pico más alto de construcción se generaron alrededor de 1.800 empleos, el 52 % de ellos con personas del área de influencia del parque, priorizando la contratación de pobladores del corregimiento Guarinocito, las veredas Purnio y Santa Helena y del casco urbano de La Dorada. 

El parque solar fotovoltaico Tepuy de EPM fue construido en inmediaciones de la vereda Santa Helena, del municipio de La Dorada, en un predio de 320 hectáreas pertenecientes a la antigua hacienda Guadalupe, situado en la vía que conduce de La Dorada hacia el municipio de Honda, Tolima. Las obras y equipamientos están distribuidos en un área de 220,39 hectáreas que equivalen a 267 canchas de fútbol aproximadamente. También, se destinaron 60 hectáreas como área de protección y conservación ambiental.

Manejo social y ambiental

Dentro de la estrategia integral de educación ambiental y de fortalecimiento de capacidades, desarrollada de manera conjunta por el equipo del proyecto y la Fundación EPM, se capacitaron a más de 700 personas mediante la realización de 45 encuentros de formación en temas de plan de negocios, emprendimiento y liderazgo, talleres, actividades pedagógicas y vivenciales con diferentes grupos de interés.

De otro lado, en colaboración con el SENA regional Caldas, se adelantó un proceso integral de capacitación y fortalecimiento de capacidades que permitió preparar a más de 300 personas de la comunidad en la instalación de paneles, seguidores y equipos electromecánicos del proyecto.

En lo relacionado con el manejo de la fauna silvestre, durante la construcción del parque se contó con un equipo de biólogos y médicos veterinarios, así como con un hogar de paso dotado con todos los elementos y equipos para garantizar la sobrevivencia de los individuos. En esta labor se rescataron 1.669 ejemplares entre anfibios, reptiles, mamíferos, aves y peces, los cuales fueron reubicados en el cerro El Trueno, un sitio en el área de reserva del proyecto que ofrece las condiciones ecológicas ideales para que puedan sobrevivir.

En cuanto a las especies de flora en veda, se cuenta con un área de reubicación con 874 individuos rescatados de las familias bromeliáceas y orquidáceas, a los cuales se les realiza seguimiento y monitoreo continuo para verificar su estado y protección, con un porcentaje de sobrevivencia del 97 %.

Tepuy en cifras

  • El parque solar fotovoltaico Tepuy tiene 199.534 paneles fotovoltaicos bifaciales, con capacidades de 540-545 vatios pico o potencia máxima de trabajo (Wp), con un tamaño promedio de 1 metro por 2,30 metros.
  • Los paneles se encuentran instalados sobre 2.290 seguidores solares y fueron conectados a 320 inversores. Están distribuidos en 16 centros de transformación y agrupados en 5 circuitos.
  • La vida útil del parque solar Tepuy está estimada en 35 años. Las obras tuvieron un costo aproximado de 397 mil millones de pesos, con un porcentaje financiado a través de la Agencia Francesa de Desarrollo.

Superamos ‘El Niño’ gracias a las empresas

Es momento de entender que Colombia es un país privilegiado por contar con energía eléctrica constante. Privilegio que se lo debemos a un sistema exitoso, que ha funcionado en los últimos 30 años, el tiempo en que no hemos tenido apagones.

Por: NATALIA GUTIÉRREZ JARAMILLO*

Es un orgullo pertenecer a un sector que le cumplió a Colombia en la coyuntura de sequía que acabamos de superar. Por un lado, miles de trabajadores de las empresas de generación de energía garantizaron que las centrales operaran 24 horas al día, 7 días a la semana para que todos tuviéramos energía eléctrica constante. Y, por otro lado, tenemos un sistema que funciona bien y que, gracias a su estructura, no hemos tenido apagones desde hace 30 años.

Pero hagamos una revisión en la región, en el marco de este Fenómeno de ‘El Niño’ que acabamos de pasar sin desabastecimiento en Colombia. La historia ha sido diferente en Ecuador, Costa Rica, México y Honduras, países que durante esta sequía tuvieron racionamientos de energía eléctrica.

Pero, además, países como Inglaterra, España, China, Francia y el estado de Texas en Estados Unidos, entre otros, han pasado por crisis energéticas en los últimos años, en algunos casos, por no contar con la confiabilidad requerida para garantizar el suministro constante de energía. Insisto, en Colombia aprendimos la lección hace tres décadas y nos hemos preparado durante muchos años para las coyunturas climáticas adversas.

Entonces es momento de entender que Colombia es un país privilegiado por contar con energía eléctrica constante. Pero ese privilegio se lo debemos a un sistema exitoso, que ha demostrado que funciona en los últimos 30 años, justamente el tiempo en el que no hemos tenido apagones en el país. Y también, por supuesto, a las empresas generadoras de energía eléctrica, las cuales han garantizado que, incluso en coyunturas climáticas adversas, sigamos contando con este servicio.

Sin embargo, los retos que se nos presentan actualmente y a futuro para los próximos ‘Niños’ son enormes, para lo cual es clave tomar decisiones a tiempo y hacer un trabajo coordinado entre las empresas y el Gobierno nacional, lo cual es fundamental para el logro de propósitos comunes, lo que finalmente se traduce en mayor bienestar para los usuarios y en desarrollo para Colombia.

*Presidente de Acolgen

Inteligencia Artificial aplicada a los servicios públicos en el Congreso de Andesco

Del 26 al 28 de junio,  Open International será parte de las empresas de Fedesoft, que representarán al sector tecnológico en la vigésima sexta edición del Congreso Andesco, que se llevará a cabo en Cartagena.

Con un stand gremial, un panel de expertos y diversas charlas sobre tecnología de punta, la Federación Colombiana de Software (Fedesoft) estará en el Congreso Andesco, el evento anual más importante en el ámbito de los servicios públicos, TIC y TV en Latinoamérica.

Entre los representantes asociados a Fedesoft se encuentra Open International, empresa pionera en tecnología con más de 37 años de experiencia y presencia en Estados Unidos,  Colombia, y otros 17 países de Latinoamérica.

El CEO de Open International, William Corredor, participará en el panel «El Futuro de la Inteligencia Artificial en Servicios Públicos», junto a Guillermo Coronel de Facture, Liliana Gómez de Green SQA y Marcela Arango de SAI Open. Bajo una modalidad interactiva con el público, este panel generará una discusión sobre la implementación de nuevas tecnologías en este sector, tales como la inteligencia artificial.

Este panel gremial será moderado por Freddy Vega de Platzi y se llevará a cabo el jueves 27 de junio a las 4:30 p.m. Al respecto, William Corredor afirma: «Queremos romper algunos mitos que las empresas de servicios públicos tienen alrededor de las nuevas tecnologías, especialmente de la inteligencia artificial. Por eso, en este panel queremos discutir los retos asociados con la privacidad, la seguridad de los datos, los cambios en el ecosistema laboral y los costos de implementación. Además, queremos ofrecer una visión sobre cómo la tecnología puede potenciar sus negocios, mejorar la satisfacción de sus clientes y ayudar a mantenerse a la vanguardia en un entorno altamente cambiante y competitivo».

Por su parte, Ximena Duque, presidente Ejecutiva de Fedesoft afirmó: «La adopción de nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial, está transformando nuestras prácticas empresariales y potenciando la innovación en diversos sectores. Los modelos de IA que se han desarrollado en el país permiten a nuestros empresarios no solo innovar, sino también ser actores clave en el correcto uso y desarrollo continuo de esta tecnología. En Fedesoft, hemos visto cómo la apropiación de la inteligencia artificial está creciendo e impactando positivamente en sectores como el de servicios públicos y cómo soluciones tecnológicas colombianas alcanzan estándares de exportación. Con un crecimiento del 62% en la exportación de software en los últimos dos años, superando el billón de dólares el año pasado, queda claro que Colombia es un país origen de software. Nuestro compromiso es seguir apostando por la IA para responder a las demandas del mercado y mejorar la competitividad empresarial.”.

Para ampliar esta temática, Open International participará en el Hub de Innovación de Andesco y Fedesoft, donde  Jesús Sánchez, vicepresidente de Marketing, ofrecerá una charla técnica titulada «Inteligencia Artificial aplicada a la Gestión Comercial de los Servicios Públicos», en la cual explicará cómo este tipo de compañías pueden evolucionar sus negocios mediante la adopción de soluciones basadas en IA y de esta manera contribuir a mejorar la experiencia de clientes y al desarrollo de las ciudades inteligentes.

Colombia alcanzó más de 413 mil nuevos usuarios de gas en 2023

El gas natural, como servicio público esencial, ha desempeñado un papel crucial en la calidad de vida de más de 36 millones de ciudadanos colombianos (12 millones de hogares), y de acuerdo con datos del Ministerio de Minas y Energía, alcanzó más de 413.243 nuevos usuarios residenciales conectados al servicio de gas natural al cierre de 2023.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad de Vida 2023, publicada por el DANE, revela que el 69% de los hogares cocinan con gas natural, mientras que el 8,7% de la población (1.560.000 hogares) aún sigue cocinando con leña, cocinol, entre otros materiales contaminantes e ineficientes.

“Al conectar a más hogares a la red de gas natural, estamos mejorando la calidad de vida de millones de colombianos, especialmente la de aquellos en situación de vulnerabilidad. Por esta razón, la sustitución de combustibles altamente contaminantes como la leña para cocción, debe ser prioridad en la agenda de nacional y el gas natural tiene la capacidad de reducir pobreza”, señaló Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas.

Estudios realizados por la Agencia Internacional de Energía (IEA) evidencia que una de cada tres personas, principalmente en las regiones más pobres del mundo, aún carece de acceso a instalaciones de cocina limpias, lo que repercute en millones de muertes prematuras anuales, debido a la inhalación de humo de fogatas abiertas o estufas de leña, lo que impacta directamente a mujeres y niños en hogares.

Además, resalta el rol del gas natural como servicio público para impulsar la transición hacia cocinas más limpias, como una estrategia efectiva para mejorar la calidad de vida de las personas, reducir las emisiones de carbono promoviendo un entorno más seguro y saludable para las comunidades, y ayuda a mejorar la economía de las poblaciones más vulnerables.

Un ejemplo de su impacto en las comunidades se ha registrado en veredas de los departamentos del Eje Cafetero, donde las comunidades aún cocinaban con leña. Gracias a la gestión de la compañía distribuidora Efigas, a la fecha, 24% de los beneficiarios (1.287 familias campesinas), han transformado su vida por la conexión de gas natural en sus territorios.

De acuerdo con German Murillo, habitante y líder de la vereda Pueblo Viejo, aledaña al municipio de Neira (Caldas), “el gas natural genera un impacto muy positivo, es un respiro para todos nosotros, porque dejamos de estar en el monte cortando palos y maltratando la naturaleza para cocinar”.

Otra habitante de la zona, Marta Lucía Cárdenas, agregó: “las 84 familias de Pueblo Viejo disfrutaremos de este servicio y nos ahorraremos gastos y tiempo. Este proyecto fue muy esperado por toda la vereda, es una alegría tenerlo.”

Los 36 millones de colombianos que hoy cocinan con gas natural necesitan mantener la disponibilidad de este energético que la industria entrega a los usuarios. Colombia necesita con urgencia más acceso a este servicio público, el más económico de los servicios básicos, y que le ha permitido desarrollarse y disminuir la pobreza energética.

Más de 13.500 familias se beneficiarán con el gas natural

Ecopetrol e Invercolsa sellaron una alianza estratégica con el objetivo de conectar a 13.547 familias de los estratos 1 y 2 al servicio público de gas natural a través de redes domiciliarias.

La alianza, que tendrá una vigencia de hasta dos años, beneficiará a 6.302 familias del municipio de Pasto, Nariño; 6.037 hogares de Cúcuta y su área metropolitana, en Norte de Santander; y a 1.208 usuarios de Floridablanca y Piedecuesta, en Santander.

Invercolsa se vincula a través de las empresas distribuidoras Gases del Oriente, Alcanos y Metrogas, con un periodo de gracia de tres meses en el pago que deben realizar sobre la instalación interna y una reducción en la tasa de financiación. Ecopetrol aporta recursos para la cofinanciación del valor del derecho de conexión.

“El gas social contribuye a reducir el número de familias que aún cocinan con leña, que son 1,6 millones en el país. Ecopetrol, gracias a iniciativas como esta, se consolida como líder en la transición energética justa”, señaló David Riaño, vicepresidente de Soluciones de Bajas Emisiones de Ecopetrol.

Una de las prioridades del programa de Gas Social del Grupo Ecopetrol es reducir la pobreza, mejorar la calidad de vida de las comunidades, disminuir los riesgos en la salud de las personas que usan leña, carbón y otros elementos para cocinar y mejorar sus condiciones socio económicas.

“La iniciativa de gas social mejorará la calidad de vida de las familias colombianas, proporcionando una fuente de energía limpia, segura y accesible como lo es el gas natural. Este proyecto apoyado por Invercolsa y sus filiales impactará significativamente a miles de familias que actualmente no han podido acceder a este recurso esencial, reduciendo problemas de salud y medioambientales asociados con el uso de la leña para cocinar”, indicó Edward Gironza, presidente de Invercolsa.

Con distintos aliados estratégicos, desde 2019 a la fecha el Grupo Ecopetrol ha logrado conectar a más de 44.000 familias a la red de gas natural en 12 departamentos de Colombia. La meta al 2040 es conectar a 300.000 nuevas familias.

Transición energética: ¿Cómo está el panorama mundial y en Colombia?

Reproducimos un reciente informe del Centro de Estudios Económicos de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), sobre el estado del arte de la transición energética a nivel global y en Colombia.

En la actual coyuntura global, la política climática y la seguridad energética se entrelazan como prioridades cruciales. El desafío de equilibrar estas dos metas ha cobrado relevancia a medida que los países intentan reducir sus emisiones de carbono sin comprometer la estabilidad de su suministro energético.

No obstante, a pesar del notable crecimiento de las energías renovables, el petróleo y el gas siguen siendo componentes esenciales de la matriz energética mundial, proporcionando más de la mitad de la energía global.

Para Colombia, los retos son particularmente apremiantes debido a sus limitadas reservas de hidrocarburos. Aunque el país es rico en recursos naturales, sus reservas de petróleo y gas están disminuyendo a un ritmo preocupante.

En los últimos años, las reservas probadas tanto de gas natural como de petróleo han experimentado una caída significativa, lo que subraya la necesidad urgente de identificar nuevas fuentes y desarrollar infraestructura adecuada para su extracción y distribución.

En términos de gas natural en el contexto internacional, se anticipa un crecimiento en la demanda en 2024, impulsado principalmente por los mercados asiáticos. Tanto el sector industrial como el residencial son motores clave de esta demanda. Además, se espera que la generación de electricidad a partir de gas aumente ligeramente, debido a la menor disponibilidad de energía hidroeléctrica en regiones como China, India y América Latina. Así, la demanda creciente contrasta con una oferta que, aunque se incrementa ligeramente, está rodeada de incertidumbre debido a factores geopolíticos y logísticos.

En la matriz energética de Colombia, el gas natural juega un papel crucial, aportando una combinación óptima de confiabilidad y menor contaminación en comparación con otros combustibles fósiles. De hecho, entre 2020 y 2022 el gas natural fue la principal fuente de energía térmica en el país, representando el 55% del consumo total en este segmento. Su versatilidad y menor impacto ambiental lo posicionan como un componente esencial en la transición hacia una matriz energética más limpia.

Sin embargo, Colombia enfrenta un desafío significativo en términos de abastecimiento de gas natural. En 2023 las reservas probadas disminuyeron 1,1 años frente a 2022, reduciendo el nivel a 6,1 años.

Esta caída se agrava al considerar que las reservas han disminuido rápidamente en la última década, con una reducción equivalente a 54,5% desde 2012 (Ver gráfico). Este contexto destaca la necesidad de implementar estrategias sostenibles para la gestión de recursos energéticos a corto y largo plazo, garantizando al mismo tiempo la seguridad energética.

Petróleo

En cuanto al petróleo, el escenario global muestra una disminución en la demanda para 2024, influenciada en gran medida por la dinámica del crudo en Europa.

Por su parte, la oferta aumentaría debido a una mayor producción en países no miembros de la OPEP, que estaría parcialmente compensada por una ligera reducción en la producción de los países OPEP que mantienen sus recortes voluntarios. Esta combinación ha llevado a una disminución en los precios del crudo Brent y a un aumento en los inventarios globales de petróleo.

En Colombia, la producción de petróleo ha mostrado una ligera caída hasta febrero de 2024, reflejando los desafíos continuos en el sector. Esta reducción, atribuida a problemas en campos del Meta y a una disminución general en la actividad industrial, subraya la volatilidad y la vulnerabilidad de la industria petrolera colombiana.

Además, las reservas probadas de petróleo mostraron una leve disminución en 2023 hasta 7,1 años, luego de dos años de aumentos en que se mantuvieron alrededor de 7,5 años. Esto destaca la necesidad de explorar nuevas fuentes y optimizar la eficiencia en la extracción.

El petróleo no solo es vital para el suministro energético de Colombia, sino que también juega un papel crucial en la economía del país, contribuyendo significativamente a los ingresos fiscales y a las exportaciones.

Sin embargo, la disminución en la inversión extranjera en el sector refleja la incertidumbre regulatoria y la decisión de no continuar con la exploración de nuevas reservas, incluyendo la explotación a través del fracking.

La transición hacia energías renovables es inevitable y necesaria para cumplir con los objetivos climáticos globales. Sin embargo, esta transición debe ser gestionada cuidadosamente para asegurar que no se comprometa la seguridad energética del país.

La diversificación de la matriz energética y la inversión en tecnologías que mejoren la eficiencia en la extracción y el uso de combustibles fósiles seguirán siendo cruciales durante este proceso de cambio. Para Colombia, esto significa no solo apostar por el desarrollo de energías renovables, sino también optimizar el uso de sus recursos actuales de petróleo y gas.

La meta es lograr un equilibrio donde las energías renovables puedan gradualmente tomar un rol más prominente, mientras que las fuentes convencionales aseguran una base estable y confiable.

Hidroeléctrica Chivor abre compuertas para aliviar nivel del embalse

La maniobra de apertura de las compuertas del rebosadero del embalse La Esmeralda es necesaria para amortiguar las crecientes del río Batá que pudiesen presentarse en las próximas semanas, y de esta manera mitigar riesgos para las comunidades aguas abajo.

Con la intensa temporada de lluvias que experimenta el sur oriente de Boyacá, que ha llevado a un incremento en el volumen útil del embalse La Esmeralda y que obligó a la salida de operación de la Central Hidroeléctrica Chivor, AES Colombia iniciará la apertura de las compuertas del rebosadero de la Central, con el objetivo de mantener controlado el nivel del embalse.

La Esmeralda alcanzó el 80% de su capacidad de llenado, habiendo incrementado en menos de un mes 60 puntos en su volumen útil. Con esta condición, unido a la no operación de la Central Chivor, se hace necesario iniciar reboses controlados para que el embalse mantenga un volumen que permita amortiguar nuevas crecientes que puedan presentarse en las siguientes semanas, indicó la empresa en un comunicado.  

Previo a la maniobra de apertura de las compuertas, AES Colombia informó de esta acción a las autoridades locales y regionales, especialmente de los municipios de Santa María y San Luis de Gaceno en Boyacá, Barranca de Upía en el Meta y Villanueva en Casanare. Igualmente, la Compañía informó a las comunidades aguas abajo de la Central Hidroeléctrica Chivor, entregando las respectivas recomendaciones durante el tiempo que se mantenga la maniobra.

“AES Colombia sigue trabajando 24/7 para restablecer, en cuanto nos sea posible, la operación de la Central Chivor. Los reboses que comenzaremos a realizar en La Esmeralda son necesarios para controlar el nivel del embalse en esta intensa época de lluvias, mitigar mayores impactos aguas abajo y evitar riesgos para las comunidades, derivados de las crecientes naturales. Es una acción preventiva y controlada que se realiza siguiendo los protocolos operacionales y permisos ambientales con que cuenta la Central Chivor”, dijo William Alarcón, gerente de Operaciones de AES Colombia.

Hay que señalar que desde el 7 de junio se paralizó la central por una creciente súbita del río Batá y por lo tanto no está generando. La planta tiene una capacidad instalada de 1.000 Mw.

La Compañía prevé realizar reboses de forma periódica y controlada, iniciando desde la noche del 12 de junio y manteniéndolos el tiempo necesario, en espera que los aportes logren una continua tendencia a la baja y La Esmeralda se mantenga en un nivel apropiado.

Y es que las afluencias durante las últimas tres semanas se han mantenido alrededor de 296 m3 por segundo, cuando el caudal promedio histórico que ingresa a La Esmeralda en el mes de mayo es de 98 m3 por segundo y en junio es de 151 m3 por segundo.

Sobre la salida de operación de Chivor

Luego de la creciente histórica e imprevista que se presentó la semana pasada en el río Batá y que trajo una alta concentración de sedimentos que afectaron las unidades de generación de Chivor, sacando a la Central de operación, AES Colombia adelanta el proceso de vaciado de los túneles de conducción para realizar un diagnóstico detallado de las afectaciones y ejecutar el plan de recuperación y reinicio de operaciones.

El vaciado de los túneles de conducción de la Central está previsto para completarse entre el 15 y 18 de junio, luego de lo cual se podrá iniciar el mantenimiento general de la Central, que incluirá limpieza de los túneles, eliminación de sedimentos y reemplazo de equipamiento de las unidades de generación afectadas. Además, se podrá con ello establecer la fecha de entrada en operación de la Central, para entregar nuevamente energía al país.

¿Conflicto colombo-israelí?

Van dos años de gobierno de Gustavo Petro, donde ya los colombianos nos hemos acostumbrado no solo a los escándalos de corrupción y a la falta de competencia de varios miembros del gabinete, sino también a las salidas desacertadas del presidente en X.

Por: SANTIAGO SOTO LUNA*

Tras dos años y ante la incapacidad de tomar las riendas del país, el presidente parece haber optado por mantener su condición de candidato que tenía antes de 2022, donde podía ser irresponsable con el uso de las redes sociales y usarlas para crear división y en el peor de los casos, incendiar el país.

No obstante, a pesar de la susodicha costumbre, sorprendió la declaración donde manifiesta que Colombia dejará de exportar carbón a Israel “hasta que se detenga el genocidio”. Lo anterior tiene muchas implicaciones, más allá que una pataleta presidencial, lo primero es el hecho de que ahonda la ruptura diplomática con el país de medio oriente, donde escala a un asunto de comercio internacional, donde pagan las consecuencias, por supuesto, el sector minero.

En primera medida, desde el ámbito internacional, como lo manifestó en comunicación la Asociación Colombiana de Minería (ACM), Colombia e Israel actualmente tienen suscrito un tratado de libre comercio desde 2014 y vigente desde 2020. Cualquiera de los asesores de política exterior, o de la cartera de industria y comercio o cancillería, debería advertir las implicaciones que tienen violar o incumplir este tipo de tratados, no solo frente a posibles reclamaciones o indemnizaciones de la contraparte, sino que también Colombia podría ser castigado duramente a futuro sobre sus exportaciones no necesariamente de carbón sino de cualquier otro producto, o de igual forma de productos que Colombia importe.

Lo anterior, sin mencionar el mensaje de inseguridad jurídica que esto transmite a la comunidad comercial internacional, lo cual afectara las ya golpeadas cifras de exportación del país y que, seguramente cuando esto ocurra, y se afecten empleos, recaudo por concepto de impuestos, entrada de divisas, etc., saldrán el presidente y sus áulicos a inventar “golpes blandos” que no le permiten gobernar.

Pasando al panorama interno, frenar exportaciones a un país estratégico como Israel, generará un efecto en cadena, pues los empresarios del carbón que realizaban sus actividades comerciales con este país, serán golpeados económicamente, lo cual se reflejará en pérdida de empleos, bienes y servicios, y reducción de contribuciones tributarias y regalías que se sumarán al ya deficiente recaudo del gobierno.

Entre las cifras del sector minero, vale la pena traer a colación la contribución del 1% al PIB nacional; así mismo el presupuesto del sistema general de regalías establecido en la ley 2072 de 2022 para el bienio 2023-2024 es de cerca de treinta billones de pesos, de los cuales el sector minero aporta cerca de nueve billones.

Ahora bien, en materia de comercio internacional, se llegó en exportaciones a cerca de USD17 billones en ventas externas, y en impuestos, industria y comercio, entre otros, a la cifra de $18 billones.

Por último, la producción de carbón térmico y metalúrgico del país cerró 2023 en 71,7 millones de toneladas y, antes del arrebato del presidente Petro, se esperaba cerrará aproximadamente en 77,3 millones de toneladas para 2024, en cuanto al coque, cerró el 2023 con una producción de 4 millones de toneladas.

Con la desatinada declaración del presidente mata dos pájaros de un tiro, en su cruzada de odio contra dos enemigos declarados: el Estado de Israel y el sector carbonero colombiano. Como en minería y energía los resultados o, peor aún, las consecuencias no suelen verse en tiempo real, habrá que anotarle al presidente un desastre más por arreglar, en el país que nos va a dejar después de 2026

*Abogado especialista en temas minero-energeticos

A Bogotá se le están yendo las luces

Bogotá logró salir prácticamente intacta del pasado fenómeno de El Niño. El racionamiento de agua fue la pequeña secuela para sus habitantes, que encontraron la manera de convivir con la nueva realidad provocada por los fenómenos climáticos, pero la ciudad podría estar ad portas de un apagón.

Por: SERGIO SEGURA*

Años atrás los expertos expresaron su preocupación frente al manejo del agua en Bogotá y entregaron sus recomendaciones con el fin de mitigar riesgos y evitar la situación, pero como es constante en Colombia, las acciones llegan tarde y terminaron siendo más reactivas, menos proactivas y correctivas. Así las cosas, al paso que vamos, el racionamiento de energía en Bogotá puede ser otra crónica de muerte anunciada, presa del pobre y lento avance en los proyectos que necesita el centro del país.

Es alarmante observar cómo los gremios e importantes jugadores del sector eléctrico cada vez que alzan su voz en los medios de comunicación, entrevistas, foros y comunicados le piden al gobierno nacional acciones inmediatas para evitar revivir el fantasma del racionamiento de energía con el que estuvo conviviendo la capital a finales del siglo XX en la coloquialmente llamada “Hora Gaviria”.

Y es que el racionamiento de energía en Bogotá no es un evento que vaya a suceder en unos pocos años. El racionamiento de energía ya está ocurriendo hoy en la sabana de Bogotá. Según datos entregados por el presidente del Grupo Energía de Bogotá, Juan Ricardo Ortega, en uno de los foros energéticos organizados recientemente, (i) la compañía chilena Falabella no logró inaugurar uno de sus centros de distribución de gran envergadura como consecuencia de la imposibilidad del GEB para construir las líneas de trasmisión necesarias para entregar energía proveniente de Sogamoso y Chivor, (ii) los grandes proyectos de construcción inmobiliarios ya están estancados a las afueras de la ciudad por no tener certeza en su conectividad eléctrica, y (iii) la edificación de los parques industriales en el norte y occidente de Bogotá están detenidos, fruto de la complejidad que viven día a día las compañías del sector para obtener la licencia ambiental. Una licencia que se ha convertido en la herramienta de negociación de diferentes grupos de interés para bloquear los proyectos indispensables en la región.

Es importante precisar que Enel Colombia, la compañía a cargo de brindar la generación y distribución de energía en Bogotá por medio de Emgesa y Codensa, si dimensionó desde antes del 2020, las crecientes necesidades de energía para la capital durante la actual década (1era línea del Metro, Regiotram de Occidente, Proyectos industriales y residenciales en la sabana) y de manera responsable planteó por medio de su plan de inversiones, “Bogotá-Región 2030”, la asignación de capital por $1.5 billones de pesos para la construcción de nuevas subestaciones de energía, líneas de transmisión, así como la modernización y digitalización de la infraestructura existente. Sin embargo, al volcar la mirada al estado de avance que presentan los proyectos planteados, las alarmas inevitablemente vuelven a prenderse y el grado de preocupación en los expertos sigue creciendo. A la fecha, solo seis proyectos se encuentran culminados o en etapa de construcción, mientras que la mayoría de estos se encuentran aún en etapa de estudio y de aprobación de licenciamiento ambiental.

Infortunadamente, los proyectos de energía que necesita Bogotá no son un caso aislado en Colombia. Son el reflejo de lo que están pasando los proyectos energéticos en gran parte del territorio nacional y lo que afrontan las compañías involucradas con el suministro de energía y la transición energética.

Según cifras de la Asociación de Energías Renovables (SER Colombia), el 65% del programa de inversión en generación de energías renovables 2023-2024, el cual se encuentra muy de la mano con las proyecciones del Plan Energético Nacional 2022-2052 (PEN), se encuentran adelantando tramites y varios de ellos con retrasos importantes para su puesta en marcha, representando en su mayoría la nueva capacidad de generación en energías renovables del país. De esta manera, como precisa el exministro Amylkar Acosta, al

paso que vamos “el margen de maniobra está muy estrecho, de lo cual, cualquier contingencia que se presente pone en riesgo la firmeza y la confiabilidad en la prestación del servicio”.

Como pinta el panorama, es posible que en los próximos años los empresarios, trabajadores, comerciantes e independientes bogotanos deban hacerse a la idea de convivir con otro lucro económico cesante a costa de la lenta reacción del gobierno nacional, y la falta de coordinación con los agentes privados del sector eléctrico para lograr destrabar los proyectos, imprescindibles para el desarrollo y crecimiento económico en la capital.

Puede que ayude a entender la dimensión y fragilidad de la coyuntura energética que puede vivir Bogotá, a causa del racionamiento de energía en años venideros, si se abarca desde la perspectiva económica. Acorde con el estudio más reciente del Banco de Bogotá, el impacto económico del racionamiento para todos los bogotanos podría llegar a equipararse al golpe que tuvieron en sus ingresos en la época de la pandemia del “Covid-19”, en el cual, solo un mes de racionamiento de electricidad en la capital podría equivaler a una perdida en ingresos para los bogotanos de $ 9 billones de pesos, que se traduce en contracción marcada en la actividad económica y pérdidas de empleo en la ciudad con impacto y transmisión al resto del país (Bogotá genera cerca del 25% del PIB del país).

Puede que a Bogotá aún le quede tiempo y margen de maniobra para corregir el curso que la llevaría a tener en algunos años un marcado racionamiento energético, revivir al fantasma de la Hora Gaviria y evitar hablar de nuevo de otra crónica de muerte anunciada. Sin embargo, pareciera que al gobierno nacional, como es la constante en Colombia, esperaría hasta el último instante para dialogar y buscar la solución reactiva y poco proactiva-correctiva que necesita el empresariado y todos los colombianos.

Mientras tanto, a Bogotá poco a poco se le están yendo las luces, y el sentimiento dentro del sector eléctrico demuestra un creciente nerviosismo por la inminente necesidad de desplegar y cumplir con los proyectos que garanticen a la capital y al país la confiabilidad energética que necesita.

*Analista económico y del sector energético de CAIA

Foro ACP: El sector hidrocarburos se sinceró sobre la transición energética

El presidente de la ACP hizo un balance de los dos días de agenda en el III Gran Foro ACP en torno al desarrollo sostenible del país. El gremio entregó los Premios “Hechos de Sostenibilidad” a programas de empresas del sector en categorías que aportar a las metas de los ODS.

En la segunda jornada del III Gran Foro ACP ‘Hechos de Sostenibilidad’, convocado por la industria del petróleo y gas, Frank Pearl, presidente de la ACP, hizo un balance del evento que giró en torno a las iniciativas de desarrollo sostenible del sector y reflexionó sobre la transición energética justa que requiere Colombia.

“Lo que hemos hecho es sincerar la conversación alrededor de la transición energética, poniendo todos los puntos de vista, los miedos y las aspiraciones. Hay un compromiso para fortalecer esta alianza para hacer un trabajo conjunto, y es una transición energética gradual, ordenada y que atienda las necesidades, realidades y potencialidades de los territorios”, expresó Pearl.

Agregó que la siguiente fase de esta alianza, entre el Gobierno y el sector de hidrocarburos, es la de ejecución, para garantizar que los recursos de inversión de las empresas de la industria y los aportes fiscales derivados de su actividad lleguen a los ciudadanos de las regiones, en articulación con las alcaldías, gobernaciones, autoridades regionales e industria.

Por su parte, Orlando Velandia, presidente de Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), aseguró que los ejes principales de la hoja de ruta de la transición energética han sido definidos para garantizar criterios de seguridad, justicia, eficiencia y con el propósito de que las generaciones futuras no se vean afectadas.

Ante la propuesta de la ACP de impulsar una transición energética a la medida, Velandia reafirmó “necesitamos una transición ¨a la colombiana¨, sin dejar de lado las dinámicas sociales y regionales, en nuestra hoja de ruta lo que hacemos es ir a las regiones, articulados con entidades y gremios”.

Premios Hechos de Sostenibilidad

En el marco del III Gran Foro, la ACP entregó los Premios Hechos de Sostenibilidad 2024 como reconocimiento a las iniciativas que ejecutan acciones concretas para el desarrollo sostenible desde la industria de los hidrocarburos.

“Recibimos 60 proyectos, de 25 empresas, enfocados en descarbonización, mitigación y adaptación al cambio climático, alianzas para el desarrollo sostenible, economía circular, desarrollo territorial y diversidad, equidad e inclusión, que dan cuenta de los resultados y esfuerzos del sector para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”, destacó Pearl.

Los ganadores de las seis categorías fueron:

  • Gestión del Cambio Climático y Descarbonización: Plan de Reducción de Emisiones de GeoPark.
  • Protección a la Biodiversidad: Vida silvestre de Ecopetrol.
  • Derechos Humanos: Una cultura enfocada en el respeto y la garantía de los Derechos Humanos de Canacol Energy.
  • Equidad de Género: Escuela de Liderazgo Femenino de TGI, S.A.
  • Alianzas para el Desarrollo Sostenible: Reefs of Unity de Chevron Petroleum Company.
  • Implementación de Modelos Circulares: Plan estratégico de economía circular de GeoPark.

Departamento de Putumayo, región invitada

Este año el departamento de Putumayo fue la región invitada del III Gran Foro ACP Hechos de Sostenibilidad.

El gobernador, Carlos Andrés Marroquín, destacó que el departamento puede demostrar a la industria petrolera que es un territorio que quiere salir adelante, “contamos con emprendedores que desde el sector turismo e indígenas artesanos demuestran lo que hacen para sacar adelante el territorio”.

Frente al tema de la transición en la región, el gobernador Marroquín dijo que “si bien, las regalías petroleras son las que han soportado las inversiones, somos conscientes de que debemos prepararnos para la transformación energética, pensada a largo plazo, para que el departamento tenga otro motor de desarrollo como el asaí y otros productos amazónicos, que pueden convertirse en motor de desarrollo de la nueva economía del departamento”.

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