Promigas inaugura planta térmica de generación en Perú

Promigas Perú presentó su primera central térmica a gas natural en la Zona Económica Especial de Paita, un proyecto que fortalece el suministro de energía eléctrica en el norte del país y contribuye al desarrollo industrial y social de la región.

La nueva planta cuenta con una capacidad de 19,6 MW y permitirá atender una demanda anual superior a 160 GWh, equivalente al consumo aproximado de 155 mil hogares en las zonas de cobertura de Electronoroeste (ENOSA), lo cual representa un impacto en la calidad de vida de 600 mil personas.

La infraestructura estará interconectada a la red de ENOSA, garantizando un suministro eléctrico más confiable y continuo para los usuarios del norte del país.

“Este proyecto refleja el avance de Promigas en su evolución hacia una compañía multienergética, al tiempo que reafirma nuestro compromiso con el desarrollo de soluciones que fortalezcan la competitividad y mejoren la calidad de vida de las comunidades donde operamos”, destacó Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas.

La central incorpora tecnología de última generación con motores Bergen Engines, diseñados para optimizar el consumo de gas natural y reducir las emisiones frente a otras tecnologías de generación, aportando a una operación más eficiente y sostenible.

Además, generó cerca de 550 empleos durante su construcción, y contempla la vinculación de talento local para su operación permanente.

Un hito de Promigas en Perú

Esta central representa el primer proyecto de generación térmica desarrollado por Promigas Perú y se posiciona como una de las principales centrales de mediana escala en el norte del país, marcando un avance relevante en la estrategia de expansión regional de Promigas.

“La planta de generación térmica en Paita aporta una solución confiable que acompaña el crecimiento de sectores productivos clave. Hoy, además de beneficiar a más de 1,5 millones de peruanos con el servicio de gas natural, seguimos consolidando nuestro liderazgo en el desarrollo de proyectos energéticos en el país”, señaló Miguel Maal, gerente General de Promigas Perú.

Como parte de su plan de crecimiento en el norte del país, la compañía prevé iniciar en 2026 la construcción de una segunda central térmica en la región Piura, específicamente en Sechura, reforzando su compromiso con la seguridad energética del Perú.

ANDESCO: A Colombia se le agotó el tiempo para prepararse para El Niño

El gremio reiteró que el sector energético colombiano cuenta con las herramientas, la experiencia y la institucionalidad para afrontar el desafío, siempre que las decisiones se tomen con la urgencia que la situación exige.

En el marco del 15° Seminario de Eficiencia Energética, la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco), advirtió que el país enfrenta una ventana crítica de tres a cuatro meses para adoptar las medidas necesarias que permitan garantizar el abastecimiento de energía eléctrica y gas natural antes de que el Fenómeno de El Niño 2026-2027 golpee con toda su intensidad.

La alerta adquiere especial urgencia luego de que el Ministerio de Ambiente y el Ideam informaran, con base en los reportes de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), que incrementaron del 62% al 82% la probabilidad de llegada anticipada del fenómeno al país, en el trimestre mayo-julio, con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte, y que podría alcanzar el 98% entre agosto-octubre.

El Fenómeno dejó de ser expectativa para convertirse en realidad, en lo corrido de mayo de 2026, se han registrado temperaturas superiores a máximos históricos en distintas regiones del país, y lluvias por debajo de lo normal de los últimos meses, que podrían hacer que El Niño llegue a un sistema hídrico ya deficitario, aumentando las presiones sobre los embalses y el riesgo de incendios forestales.

Para el sistema eléctrico colombiano, estas cifras climáticas se traducen en una amenaza concreta. Colombia depende de la generación hidráulica en un 65% a 70% de su matriz eléctrica, lo que hace al sistema especialmente vulnerable a las sequías que caracterizan a El Niño.

XM, operador del sistema eléctrico nacional, ya emitió alertas técnicas señalando que los embalses deben alcanzar al menos el 80% de su capacidad antes de septiembre de 2026 (Hoy están en el 64%), y que durante el Fenómeno las plantas térmicas deberán operar a su máxima capacidad disponible para sostener el suministro.

«Llevamos más de dos años advirtiendo sobre esta amenaza y lamentablemente el Gobierno Nacional minimizó estas alertas. Hoy el tiempo se agota y tenemos cinco factores que pueden materializar un racionamiento eléctrico: el clima y el Fenómeno de El Niño, la falta de energía firme y las señales adversas a las generadoras, el insuficiente gas natural nacional, los problemas financieros por falta de pago, y el inesperado incremento en la demanda. Estamos dispuestos a trabajar articuladamente con el Gobierno, pero necesitamos incentivos y decisiones contundentes ahora», afirmó Camilo Sánchez Ortega, presidente Ejecutivo de Andesco.

“Colombia jamás debió perder la soberanía energética, teníamos las ventajas comparativas para no depender de ningún país, tenemos carbón, pero de la noche a la mañana decidimos dejar de exportar, perdimos empleos y valor agregado. Colombia no salva al mundo, lo que dejamos de producir de petróleo y gas otro país lo produjo”, agregó.

En lo corrido de mayo, la demanda de energía se incrementó un 7,99 % frente al mismo periodo del año anterior, mientras que durante marzo y abril se ubicó por encima del escenario medio proyectado por la UPME. Incluso, el pasado 7 de mayo se registró un máximo histórico de 258,69 GWh, especialmente impulsado por regiones como Caribe, Antioquia, Oriente y Centro.

Uno de los factores de mayor riesgo identificado por el gremio es la deuda acumulada con las empresas de 8.2 billones de pesos distribuidos así: deuda de subsidios 1.8 billones, deuda de Air-e Intervenida con los demás agentes del mercado de energía mayorista 2.7 billones, opción tarifaria 2.2 billones y deuda de entidades oficiales 1.5 billones.

A esta situación se suma la creciente escasez de gas natural. El 15% de la capacidad de generación eléctrica del país es a base de gas natural y Colombia ya importa en promedio el 23% del gas que consume. La tensión geopolítica incrementa esa escasez y presiona los precios de importación.

Andesco también llamó la atención sobre el déficit estructural de energía firme del sistema. En los últimos seis años, solo el 17,3% de la capacidad de generación comprometida en subastas anteriores entró efectivamente en operación, principalmente por trabas ambientales y sociales. A ello se suma que el 55% de los proyectos de transmisión presentan retrasos similares, limitando la capacidad del sistema para distribuir la energía disponible en todo el territorio nacional.

Andesco le solicita al Gobierno Nacional actuar de manera inmediata en cinco frentes: garantizar el pago urgente de la deuda de Air-e con prioridad a los generadores térmicos; activar el marco regulatorio del programa de respuesta de demanda antes de julio de 2026; actualizar el Plan de Abastecimiento de Gas Natural con escenarios de El Niño fuerte; agilizar la entrada en operación de proyectos de generación y transmisión listos para 2026 y 2027; convocar una mesa de trabajo sectorial con todos los actores del sistema para construir un plan de acción coordinado, y hacer una campaña masiva de ahorro de energía y agua.

El gremio reiteró que el sector energético colombiano cuenta con las herramientas, la experiencia y la institucionalidad para afrontar este desafío, siempre que las decisiones se tomen con la urgencia que la situación exige.

Por último, el presidente del gremio lanzó la campaña El Niño no es un Juego, para invitar, empoderar y dar información constante e incentivos a los ciudadanos para que actúen desde sus hogares, tengan sentido de pertenencia con los servicios públicos, hagan uso responsable de los mismos y sean parte de la solución.

Los partidos de la Selección aumentan el consumo de energía

La proyección del incremento energético fue elaborada por la plataforma de Klik, con el apoyo de la IA, a partir de datos históricos de consumo en eventos de alta audiencia como los mundiales de Brasil, Rusia y Catar y la Copa América 2024.

El Mundial de Fútbol 2026 incrementará la demanda energética en medio de la crisis energética que se avecina por el fenómeno de El Niño. Según estimaciones de Klik, plataforma de energía digitalizada en el país, el consumo de energía podría aumentar entre 4% y 5% durante los partidos que juegue la selección Colombia.

Ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, la CREG sacó a consulta pública cinco medidas regulatorias urgentes para evitar un apagón o racionamiento de energía. Dentro de ellas, está la participación de la respuesta de la demanda en el mercado de corto plazo o bolsa de energía, que busca que algunos usuarios puedan ofertar reducciones voluntarias de consumo y recibir una remuneración económica a cambio.

Klik elaboró la proyección a partir del cruce de múltiples fuentes de información y variables que configuran el comportamiento de la demanda eléctrica en el país.

El análisis partió de las series históricas de consumo registradas durante eventos deportivos de alta audiencia en la última década, entre ellos los mundiales de Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022, al igual que la final de la Copa América 2024, en los que se identificaron incrementos puntuales de consumo eléctrico durante las franjas de transmisión.

A esa base histórica se sumó el efecto agregado de los espacios de visualización colectiva como bares, restaurantes, hoteles, centros comerciales, plazas públicas y oficinas con jornada extendida, junto con variables estructurales del sistema como la elasticidad de la demanda frente a los programas de uso eficiente, la entrada progresiva de nuevos activos de generación renovable no convencional y los lineamientos recientes emitidos por el Ministerio de Minas y Energía en materia de gestión de la demanda, configurando así una estimación integral para el Mundial 2026 con las dinámicas de mediano plazo del sector eléctrico colombiano.

“Eventos de alto consumo, como los partidos de Colombia, generan picos importantes de demanda energética que requieren una gestión estratégica. Hoy nos apoyamos en la tecnología y en la IA para que la lectura y gestión de datos nos permita anticiparnos a esos comportamientos, optimizar recursos y reducir impactos sobre la red eléctrica sin afectar la experiencia de las personas. Klik mantiene la confiabilidad en el sector a través de la eficiencia y la flexibilidad energética, esto quiere decir que los enfocamos también en capacitar a la demanda para que haga parte de la nueva era de gestión de energía en el país”, señaló Esteban Quintana CEO de Klik.

Hoy, con la nueva alerta del fenómeno de El Niño, la compañía hace un llamado a promover prácticas de consumo más eficientes y estratégicas que permitan reducir el impacto sobre la red energética y contribuir a la sostenibilidad ambiental.

Recomendaciones para empresas y organizaciones

Una de las recomendaciones es que las organizaciones puedan ver y explorar alternativas de gestión de consumo energético, mecanismos de Demanda Desconectable Voluntaria (DDV) y Respuesta a la Demanda (RD), sumarse a ellas, realizar la planeación de producción (organizar horarios) y conocer cómo consumen la energía para optimizar procesos.

Adicionalmente, es importante implementar cambios rápidos y efectivos para el consumo del día a día como el home office y sensores. No dejar a un lado que la concientización de las entidades para que la gente ahorre.

Las sugerencias para los usuarios del común que consumen energía y que deben hacer pequeños cambios para una gran estrategia de ahorro de energía, son:

  • Invitar a que las empresas puedan tener espacios únicos donde se vivan los partidos y se evite tener varias conexiones.
  • Desconectar equipos electrónicos que no estén siendo utilizados.
  • Optimizar la iluminación en espacios compartidos.
  • Regular el uso de aires acondicionados y sistemas de ventilación.
  • Implementar soluciones de monitoreo y eficiencia energética.

Klik destacó que la gestión inteligente del consumo energético será clave para enfrentar los picos de demanda que se presentarán durante el Mundial 2026 y ayudar a enfrentar el fenómeno de El Niño.

A través de la tecnología, monitoreo en tiempo real y soluciones basadas en datos, la Compañía reafirma su compromiso de ayudar a empresas y usuarios a transformar la energía en una herramienta más eficiente, estratégica y sostenible.

El 5.º Summit Internacional de GLP llega a Cali

La Asociación Gremial Colombiana de Comercializadores de Gas (AGREMGAS) celebrará los próximos 4 y 5 de junio en Cali el 5.º Summit Internacional de GLP, el principal encuentro del sector en Latinoamérica y un espacio para analizar el papel del gas licuado de petróleo en el actual escenario energético.

En los últimos años, el GLP ha cobrado relevancia como solución energética, por su capacidad de garantizar acceso, respaldo y estabilidad en contextos de presión sobre los sistemas energéticos.

En mercados donde la diversificación de fuentes es una prioridad, este energético se posiciona como un aliado estratégico tanto para hogares como para sectores productivos, especialmente en entornos donde otras alternativas no llegan con la misma fiabilidad o rapidez.

El Summit reunirá a autoridades, reguladores, compañías líderes y expertos internacionales para abordar los principales retos del sector, desde la seguridad de suministro hasta la evolución de los marcos regulatorios y las oportunidades de desarrollo del mercado.

A lo largo de dos jornadas, el encuentro ofrecerá una visión completa y aplicada de la realidad del GLP. La agenda combinará el análisis de tendencias globales con experiencias concretas del sector, abordando la innovación tecnológica en la cadena de valor, las lecciones aprendidas en operación e infraestructura, y el papel de la política pública en la configuración del mercado.

También se incorporará una mirada internacional y regional, clave para entender cómo evoluciona el GLP en Latinoamérica y su contribución a la seguridad energética.

Entre los participantes internacionales destaca Craig Whitley, presidente y CEO de World Energy Consultants, uno de los referentes globales en análisis de mercados de GLP y comercio internacional, con una trayectoria de más de cinco décadas en el sector energético.

El encuentro contará además con expertos clave de la región como Fabricio Duarte, director Ejecutivo de la Asociación Iberoamericana de GLP (AIGLP), con amplia experiencia en operaciones, regulación y transición energética en Latinoamérica; Jannine Delgado, directora Ejecutiva de la Sociedad Peruana de GLP, especialista en regulación y servicios públicos; y Juan Pablo Herrera, decano de Economía de la Universidad Externado de Colombia, con una sólida trayectoria en política económica y competencia.

A ellos se suman perfiles del ámbito empresarial y tecnológico como Irene Rodríguez, directora global de ventas en Gasbot, centrada en la aplicación de soluciones IoT para optimizar la operación del GLP, y Karl Parovsky, director regional para Latinoamérica en Worthington, con una amplia experiencia en desarrollo de negocio e innovación en el sector energético.

“El GLP está llamado a desempeñar un papel cada vez más relevante en el equilibrio de los sistemas energéticos. Este Summit es el espacio donde quienes toman decisiones pueden anticipar tendencias, compartir conocimiento y construir soluciones reales para garantizar el acceso, la seguridad y la sostenibilidad energética en la región”, afirma Sara Vélez, directora Ejecutiva de Agremgas.

Consulte la agenda aquí: https://summit.agremgas.com/

Crisis energética: la tormenta perfecta

Pese a las advertencias que los diferentes actores del sector energético hicieron desde hace varios años, el gobierno hizo oídos sordos y hoy el país se encuentra al borde de un racionamiento eléctrico.

Un inminente fenómeno de El Niño particularmente fuerte, proyectos de generación y transmisión que no entraron a tiempo, embalses por debajo de lo necesario, gas insuficiente para atender las térmicas, más de $9 billones en deudas a las generadoras y distribuidoras y una demanda creciendo por encima de la oferta, son los síntomas de una crisis anunciada.

Efectivamente, en lo que va del año el déficit de energía en firme es de 2,3 por ciento y para el 2027 se espera que sea del 4,4%. Esto lastrado por proyectos retrasados. De la energía que se esperaba entrara en operación, en 2022 entró el 28%, en 2023 el 17%, en 2024 el 25%, en 2025 el 11% y este año solo ha entrado el 6,3%.

De acuerdo con Natalia Gutiérrez, presidente de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgén), para poner al día el sistema eléctrico nacional se requieren inversiones del orden de entre 10 y 13 billones de pesos anuales.

En esas circunstancias, el peor escenario se aproxima. Hoy los embalases se encuentran en el 64% en promedio, pero la senda de referencia establecida por XM indica que deberían estar por encima del 80% para enfrentar la temporada seca que se avecina.

“En los últimos 30 años habíamos tenido un colchón entre oferta y demanda positivo casi de dos dígitos la mayoría del tiempo, pero desafortunadamente se dejaron de dar señales de política pública para construir más térmicas, para construir más hidráulicas de embalse y esto nos ha traído a la situación en la que estamos hoy”, dice Gutiérrez.

Por eso señala que las térmicas se deberían prender ya. El problema es que desde diciembre de 2024 Colombia perdió la autosuficiencia en gas natural y cada vez depende más de las importaciones. Hoy, cerca del 25% del consumo nacional se atiende con gas importado.

A eso hay que agregarle otro agravante. Colombia solo cuenta con una regasificadora, la de SPEC en Cartagena, con una capacidad de 475 millones de pies cúbicos diarios (MPCD), pero 400 MPCD están comprometidos para el parque térmico de la costa Caribe, y el resto atiende otros sectores, como el industrial y el no regulado.

Pese a que se han anunciado más de diez proyectos de regasificación, a lo sumo, a finales de este año entrarían dos: la Regasificadora del Pacífico y el de Puerto Bahía.

“Estamos viendo que se está configurando una tormenta perfecta, porque esto se suma a la incertidumbre que tenemos de disponibilidad de gas para generar con las térmicas. Estamos viendo balances negativos y un retraso en la entrada de proyectos de manera sistemática. Hablamos de casi 4.500 mega vatios de energía firme que debieron haber entrado en los últimos cinco años y no han entrado, vemos un aumento de la demanda sin que haya aumentado la oferta a la misma velocidad, y un fenómeno de El Niño fuerte que no teníamos en el radar.

“Entonces, la consigna es: tenemos que cuidar los embalses, tenemos que cuidar el agua, prendiendo las térmicas. Nos toca empezar a generar con anticipación energía con las plantas térmicas que tenemos disponibles para que los embalses puedan llegar o más altos posible a diciembre, cuando empieza el verano”, dice Gutiérrez.

La pregunta es: ¿qué se puede hacer? La dirigente gremial señala que se debe dar una señal para prender las térmicas, que haya gas disponible, que se haga una campaña de ahorro de energía y que se ayude a todos los proyectos que puedan entrar de aquí a diciembre, casi todos solares, porque no se está construyendo nada grande en energía hidráulica ni en energía térmica.

Gutiérrez reiteró su llamado urgente al gobierno para dar señales regulatorias que respondan ante el fenómeno de El Niño, destrabar o ayudar a que los proyectos que se están construyendo, que tienen fecha de entrada entre diciembre y enero, efectivamente se puedan conectar a la red, que las plantas que están en pruebas puedan entrar a la red, que se puedan prender las térmicas y dar señales de política pública para configurar un programa de ahorro de energía. “Tenemos que empezar a ahorrar energía y agua desde ya”, concluyó.

El Grupo EPM se prepara ante la llegada de El Niño

Subir el nivel de Hidroituango de la cota 409 a la 420 es una de las medidas propuestas para hacer frente a la temporada seca en el país y la posible ocurrencia de un fenómeno de El Niño.

El Grupo EPM se une al llamado de las autoridades y los gremios para promover el cuidado de los embalses, elemento clave para garantizar el suministro de energía ante la posible ocurrencia de un fenómeno de El Niño fuerte en Colombia.

Ante la posibilidad de un evento asociado a la variabilidad climática, llama al uso responsable y eficiente de sus embalses. Esto con el propósito de garantizar la sostenibilidad del recurso, reducir los posibles riesgos de racionamiento y aportar a la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano.

El Grupo realiza diariamente un seguimiento técnico al agua que ingresa a sus embalses, dado que la generación hidráulica es fundamentales para garantizar la confiabilidad del sistema energético colombiano. Es importante destacar que cerca del 70 % de la energía producida en Colombia proviene de plantas hidroeléctricas.

Durante los últimos meses, se ha evidenciado el crecimiento del consumo de energía en el Sistema Interconectado Nacional (SIN), lo que ha ocasionado una diferencia significativa entre la capacidad de energía firme disponible y la demanda real del sistema. Esto sugiere un riesgo estructural en la suficiencia energética en el corto y mediano plazo.

Para hacer frente a esa situación, el Grupo EPM procura mantener niveles óptimos en sus embalses, con el fin de atender la demanda de energía en condiciones de bajos aportes hídricos.

Al 19 de mayo, el nivel agregado de los embalses de energía del país se encontraba en 64.8 %, mientras que los embalses del Grupo EPM registraban un nivel de 82.6 %.

En lo corrido de mayo de 2026, los caudales de los afluentes que abastecen los embalses del Grupo EPM se han ubicado en 53.9 % del promedio histórico, lo cual indica la necesidad de reducir la generación hidráulica para que las reservas no disminuyan, pues según la meta de almacenamiento definida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), los embalses deben estar por encima del 80 % desde julio y mantenerse así hasta noviembre, de modo que se garantice la confiabilidad energética del país.

Subir el nivel del embalse de Hidroituango

De acuerdo con EPM, la altura a la que puede subir el nivel del agua en el embalse de la central Hidroituango es de 409 metros sobre el nivel del mar (msnm). Sin embargo, su diseño estipula que puede alcanzar un nivel máximo de operación de 420 msnm.

El rango comprendido entre las cotas 409 y 420 msnm aún no se utiliza debido a trámites ambientales en curso ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).

Estos 11 metros de diferencia equivaldrían a la energía generada por una planta térmica de 130 megavatios de capacidad o al consumo de una ciudad como Medellín durante 15 días.

Promigas atiende con gas y energía a más de 25 millones de personas

Promigas reportó sus resultados al cierre del primer trimestre de 2026, reflejo de una ejecución disciplinada y un portafolio diversificado en Colombia y Perú, en un entorno sectorial desafiante.

En materia de impacto social y acceso a servicios, Promigas alcanzó 7,6 millones de clientes, lo que representa más de 25 millones de personas en sus operaciones de gas natural y energía eléctrica en Colombia y Perú.

Asimismo, su programa de financiación Brilla otorgó 153.000 créditos en el primer trimestre de 2026, con una colocación de $376.832 millones, de los cuales el 94 % se destinó a hogares de estratos 1, 2 y 3.

En este periodo, la compañía alcanzó ingresos operacionales consolidados por $1,72 billones y un EBITDA de $547 mil millones, mientras que la utilidad neta se ubicó en $241 mil millones, equivalente al 98 % del presupuesto previsto.

“Estos resultados reflejan la solidez de nuestro modelo de negocio diversificado, pero sobre todo el compromiso y talento de nuestro equipo humano, que hace posible avanzar de manera disciplinada en un entorno retador. Hoy Promigas está dando pasos firmes en su consolidación como holding multienergética, ampliando sus capacidades para seguir aportando a la seguridad energética y al desarrollo sostenible de la región”, afirmó Juan Manuel Rojas, presidente de Promigas.

En infraestructura de gas natural, la terminal de regasificación SPEC, en Cartagena, respaldó más del 60 % de la generación térmica a gas natural y cubrió cerca del 23% de la demanda nacional, segunda fuente de suministro del país. La terminal alcanzó 90 días de regasificación con una capacidad de 475 MPCD, actualmente contratada al 100 %.

Por su parte, el negocio de transporte incrementó la capacidad bidireccional del tramo Barranquilla–Ballena a 120 MPCD, contribuyendo a mitigar el déficit de gas en el interior del país.

La compañía mantuvo una sólida disciplina financiera, con una ejecución del Capex del 86 % y una gestión eficiente de sus costos y gastos que llegaron al 89% del presupuesto; adicionalmente, conserva sus calificaciones de riesgo AAA local, y BBB- (Fitch Ratings) y Baa3 (Moody’s) a nivel internacional.

Fertilizantes verdes: Villeta le ganó la partida al mundo

En Suramérica se construirá la primera planta de fertilizantes verdes del mundo, con una capacidad de 260.000 toneladas anuales.

Luego de dos años de estructuración y eliminación de riesgos, finalmente Villeta es el primer proyecto de fertilizantes verdes que se va a construir en el mundo. Lo curioso es que el proyecto no queda en el caluroso municipio de la Provincia del Gualivá, en Cundinamarca, sino en Paraguay. Este pequeño país suramericano le ganó la partida al planeta.

Y es que finalmente los planetas se alinearon sobre Paraguay para que el proyecto fuera posible: energía renovable barata para producir el hidrógeno, financiación multilateral y apoyo gubernamental, con reglas claras, estabilidad institucional y seguridad jurídica.

Con una inversión total estimada en 650 millones de dólares y una producción prevista de 260.000 toneladas anuales, principalmente nitrato de amonio cálcico, el proyecto exportará fertilizantes verdes a los países del Mercosur.

La noticia de la decisión final de inversión (FID, por sus siglas en inglés) llegó desde Londres en la primera jornada del quinto Congreso Internacional de Hidrógeno, que se realizó en Bogotá el 13 y 14 de mayo pasados.

Liderada por la empresa británica Atome PLC, la planta estará ubicada en la ciudad de Villeta, cerca de Asunción, y apunta a convertirse en una de las mayores inversiones privadas en la historia del país suramericano.

Para que sea verde un proyecto de fertilizantes debe producir el hidrógeno, la principal materia prima, con fuentes renovables. En este caso, el proyecto tomará la electricidad de la red hidroeléctrica de Paraguay, principalmente de la Represa de Itaipú, la más grande América y la segunda más grande del mundo.

La empresa desarrolladora informó que el proyecto contará con un suministro asegurado de 145 MW de energía hidroeléctrica, que será entregada por la estatal paraguaya ANDE mediante un acuerdo de compra de energía (PPA). Según la compañía, este contrato se firmó con la tarifa industrial más baja disponible en Paraguay.

Atome explicó que el proyecto utilizará “100% energía hidroeléctrica de base” proveniente de Itaipú para alimentar los electrolizadores que producirán hidrógeno verde. Ese hidrógeno luego se combinará con nitrógeno para fabricar amoníaco y fertilizantes bajos en carbono.

La ubicación de la planta no es casual. El complejo industrial estará junto a una subestación eléctrica en Villeta, lo que permite conectarse directamente al sistema eléctrico paraguayo.

Paraguay tiene una ventaja estructural para este tipo de proyectos: consume solo una parte de la energía que le corresponde de Itaipú y exporta el excedente a Brasil y Argentina. Atome sostiene que ese excedente hidroeléctrico permite producir fertilizantes con una de las matrices energéticas de menor huella de carbono del mundo.

Además de ATOME PLC, el Proyecto Villeta reúne a un grupo de bancos multilaterales, fondos especializados en hidrógeno, empresas industriales y entidades financieras regionales.

Financiadores multilaterales

El paquete de deuda por US$420 millones fue coordinado por BID Invest, que además actúa como principal prestamista individual. También participan la International Finance Corporation (IFC), el European Investment Bank (EIB Global), el FMO y el Green Climate Fund (GCF)

Por su parte, el principal inversionista privado es Hy24, considerado el mayor gestor mundial enfocado en hidrógeno bajo en carbono. Hy24 lidera la inversión de capital del proyecto a través de su fondo Clean Hydrogen Infrastructure Fund. El consorcio accionario también incluye a KfW DEG, IFDK, Sudameris y la propia Atome PLC.

El comprador estratégico del proyecto es Yara International, que firmó un contrato de largo plazo para adquirir el 100% de la producción de fertilizantes de la planta. En ingeniería y construcción participa Casale.

Durante la etapa de construcción se generarán más de 1.200 empleos directos, y luego en la operación serán más de 5.000 empleos entre directos e indirectos.

Mientras Villeta en Cundinamarca seguirá siendo famosa por la dulzura de su panela, la paraguaya Villeta ganó la partida y construirá la primera planta de fertilizantes verdes del planeta.  

¡Alerta roja!

El Gobierno desperdició un tiempo precioso para tomar las medidas apropiadas para destrabar la ejecución de los proyectos de generación y de transmisión eléctrica, en cumplir con el pago de la abultada deuda con las empresas comercializadoras, en adelantar con sentido de urgencia la convocatoria de subastas de reconfiguración y expansión, y en conformar la CREG.

Por: AMYLKAR D. ACOSTA*

Hay dos tipos de riesgo, uno inmanente, estructural, y el otro inminente. Este último, a su vez, tiene dos componentes. Veamos: en cuanto al primero aludo a la vulnerabilidad de la matriz eléctrica frente a fenómenos extremos como El Niño, habida cuenta que el 58% de la capacidad instalada de generación es hídrica y por lo tanto expuesta a condiciones de hidrología crítica que compromete su operatividad.

Tanto más en cuanto que de los veinticuatro embalses que les sirven a las centrales de generación sólo uno de ellos, El Peñol, que le sirve a Guatapé, tienen una capacidad de regulación de más de un año, los demás a lo sumo sólo cuatro meses.

Esta vulnerabilidad pudo haberse mitigado si se hubiera cumplido el compromiso adquirido por parte del presidente Gustavo Petro de integrar a dicha matriz 6 GW de fuentes no convencionales de energías renovables (FNCER), entre eólica y solar.

Entre 2019 y 2021 se asignaron 2.400 MW a instalarse en 16 parques eólicos en La Guajira, los primeros de ellos han debido entrar en operación en 2022 y hasta la fecha no ha entrado ninguno. El avance en renovables se reduce a los 1.875 MW en operación en granjas solares.

En cuanto al riesgo inminente, hablemos primero del déficit de la Oferta de Energía en Firme (OEF). Como lo ha informado XM existe en este momento un desbalance entre la oferta y la demanda de energía. Se está presentando un déficit de 2,2% que representa aproximadamente 250 a 300 MW de capacidad firme faltante, equivalente a todo el consumo de una ciudad como Bucaramanga.

De otra parte, es cada vez más inminente un apagón financiero de las empresas del sector eléctrico, que es como han llamado los organismos de control la crisis financiera a la que están abocadas por la deuda acumulada que las tiene en serias dificultades.

Me refiero a las deudas por concepto de los subsidios al consumo de energía de los estratos 1, 2 y 3, que el Gobierno Nacional se ha abstenido de girarles ($2,4 billones), de la opción tarifaria ($3,2 billones), que el presidente Petro se comprometió pero no cumplió pagar.

El caso más patético es el de la empresa Air e, la cual fue intervenida hace 20 meses, ya son 6 agentes interventores los que han desfilado por ella y no sólo no se han superado las causales de insolvencia, iliquidez y falta de caja que determinaron su intervención por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos, sino que esta se ha convertido en parte del problema y por su negligencia la empresa intervenida hoy no está mejor que cuando estuvo peor. Esta empresa adeuda más de $2 billones, de los cuales más de $1 billón es con las generadoras.

Este es el estado en el que sorprende al sector eléctrico el anuncio de que el temido fenómeno de El Niño ya no es una probabilidad sino, como lo afirmó la directora del IDEAM, “una certeza científica… más severo que el del 2024”. En su más reciente reporte dijo que “el fenómeno de El Niño llegará a Colombia antes de lo previsto”, peor aún, “será fuerte o muy fuerte”.

Ello llevó al ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, a expresar en la Circular 40023 del 14 de mayo dirigida a la CREG que se cierne “una situación de riesgo inminente para la prestación continua del servicio de energía eléctrica”.

Y no es para menos, puesto que lo peor es que se viene configurando una tormenta perfecta en la que El Niño es sólo el detonante. Veamos: el pasado 2024 pasamos, pero por la cornisa, a ras, gracias a que para entonces contamos con una reserva de capacidad de generación excedente de energía del 5% y ahora estamos en rojo. Entonces tuvimos la holgura que hoy no tenemos en oferta de gas natural, el que necesitan las térmicas para operar cuando son requeridas y van a ser requeridas.

Recordemos que desde diciembre de 2024 se está importando gas para satisfacer la demanda esencial y para ello sólo se cuenta con la única regasificadora (SPEC, en Barú, Cartagena) que está operando al límite de su capacidad de 475 MPCD.

De modo que, muy seguramente, cuando las térmicas pasen de generar el 15% al 55% y se requieran mayores volúmenes de gas importado, nos vamos a enfrentar al dilema de racionar el servicio de energía o racionar el suministro de gas natural como ya sucedió en octubre de 2025 cuando la SPEC entró en mantenimiento programado. 

El Gobierno desperdició un tiempo precioso para tomar las medidas apropiadas para destrabar la ejecución de los proyectos de generación y de transmisión, en cumplir, como es su deber, con el pago de la abultada deuda con las empresas comercializadoras, en adelantar con sentido de urgencia la convocatoria de subastas de reconfiguración y expansión, en conformar una CREG, que ha permanecido la mayor parte del tiempo en interinidad y durante un largo lapso sin quorum para tomar decisiones.

En su lugar, hemos tenido una política errada y errática, caracterizada por la imprevisión y la improvisación, en medio de una hostilidad permanente contra las empresas, satanizándolas y exponiéndolas constantemente a amenazas y medidas que, en lugar de atraer a los inversionistas, ha erosionado la confianza inversionista y llevándose de calle la seguridad jurídica.

*Exministro de Minas y Energía y miembro de Número de la ACCE.

Viene un Niño embejucado

El Gobierno, el Ideam y organismos de gestión del riesgo activaron alertas ante la alta probabilidad de un fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026. Se prevén menos lluvias, presión sobre embalses, incendios forestales y efectos sobre agricultura y energía.

Un fenómeno de El Niño prematuro, malcriado y haciendo pataleta es lo que se espera azote a Colombia en los próximos meses. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), advirtió que el fenómeno climático podría consolidarse entre junio y agosto de 2026 y extenderse hasta comienzos de 2027.

Las alertas también vienen de las autoridades internacionales. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), elevó la probabilidad de consolidación del fenómeno para septiembre de 2026 hasta un 90 %. También aumentó a 61 % la posibilidad de desarrollo entre mayo y julio.

Durante las últimas semanas, el Gobierno nacional, el Ministerio de Ambiente, el Ideam y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres realizaron nuevas advertencias sobre el avance del calentamiento en el océano Pacífico ecuatorial. Las autoridades señalaron que el escenario más probable ya no corresponde a un fenómeno moderado, sino a uno “fuerte o muy fuerte”, tal vez el más intenso de toda la historia.

La directora del Ideam, Ghisliane Echeverry, afirmó que la sequía empieza a mostrar señales en distintas regiones del país. Según el instituto, las lluvias disminuirían en Caribe, Andina y Pacífica durante el segundo semestre del año. Los pronósticos climáticos muestran además un incremento en temperaturas y una reducción de caudales en ríos y embalses.

El fenómeno impactaría de forma directa el sistema eléctrico colombiano, cuya generación depende en un 60% de las hidroeléctricas, por lo que el país tendrá que acudir a toda la capacidad instalada de generación térmica, tal como ocurrió en el pasado fenómeno de El Niño.

El estado de los embalses preocupa al sector energético. Informes recientes indican que el nivel nacional ronda el 60 % de capacidad, cuando el sistema necesitaría acercarse al 80 % para enfrentar un evento climático prolongado sin riesgo de racionamiento.

El Ministerio de Minas y Energía recomendó medidas de ahorro energético dentro de entidades públicas y pidió fortalecer campañas de consumo eficiente. Algunas dependencias incluso evalúan esquemas de trabajo remoto para reducir demanda eléctrica.

El temor por un posible déficit energético revive el recuerdo de la crisis de 2015 y 2016. En ese periodo, la combinación entre sequía y fallas en generación térmica llevaron al país al borde del racionamiento eléctrico.

Hambre y sed

Pero el impacto no se limitaría al sector eléctrico. El Ideam advirtió riesgos sobre producción agrícola, abastecimiento de agua y ecosistemas estratégicos. Históricamente, los fenómenos de El Niño reducen rendimientos en cultivos como arroz, papa, yuca y palma. También afectan la producción de leche y elevan el riesgo de incendios forestales.

Las autoridades ambientales ya identifican señales de estrés hídrico en varias regiones. El déficit de lluvias podría coincidir además con altas temperaturas y aumento en consumo de agua y energía.

Las alertas aparecen después de meses marcados por lluvias e inundaciones en distintas zonas del país. Más de 155.000 familias resultaron afectadas por emergencias climáticas en lo corrido de 2026. Ahora el país podría pasar de exceso de agua a un escenario de sequía en pocos meses.

Los expertos explican que El Niño forma parte del fenómeno ENSO, asociado al calentamiento del Pacífico ecuatorial y cambios en circulación atmosférica. En Colombia, sus efectos suelen traducirse en menos precipitaciones sobre el Caribe y los Andes, aumento de incendios y presión sobre reservas hídricas.

El Ideam aclaró que todavía no existe declaratoria oficial del fenómeno, aunque sí una alerta temprana nacional. El monitoreo continuará durante las próximas semanas mediante seguimiento de temperatura oceánica, vientos alisios y modelos internacionales.

Mientras tanto, gobernaciones y alcaldías preparan planes de contingencia para incendios, abastecimiento de agua y atención de emergencias. El Gobierno también evalúa estrategias para proteger cultivos y garantizar suministro eléctrico durante el segundo semestre.

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